RE: Discurso de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero Enviado el Viernes,
Y que me dices de las frases de los párrafos 9 y 10:
" Una cooperación que, en todo caso, deberá respetar las pautas y
los valores que nuestra democracia se ha esforzado en consolidar a lo
largo de los años. " PAPÁ /= MAMÁ
" No caeré, así, en el error de proponer, en aras de la seguridad,
restricciones en nuestro sistema de libertades; como tampoco ampararé
iniciativas que violen nuestra propia legalidad o la legalidad
internacional."
Dos leyes que sacan en nueve meses que son claramente
DISCRIMINATORIAS (diría que ANTICONSTITUCIONALES) y que en aras de la
"seguridad" de algunos, VIOLAN LAS LIBERTADES de otros. Toma
social-ismo. ¿A quién considera este tipo "sociedad", solamente a las
mujeres o a todos?
Firmado: Un Hombre, que hasta hace poco formaba parte de la sociedad.
--- En
Mandefender@yahoogroups.com, "fil" <filyam@o...> escribió:
>
>
>
> Discurso de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero
> Enviado el Viernes, 16 abril por MiCiudadReal
>
>
>
>
>
>
>
> bla bla bla y bla bla bla mirar lo escrito en rojo.
>
> ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ yo, revindico mi obligación a ejercer
> padre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
>
> ¡!!!!!!!!!con todo su peso y cargo!!!!!!!!!!
>
> Señor presidente, ustd, únicamente es un mal comercial que miente a la
> clientela.
>
> <
http://www.miciudadreal.com/modules.php?name=News&new_topic=40>
> <
http://www.miciudadreal.com/modules.php?name=News&new_topic=40>
> Especiales
> <
http://www.miciudadreal.com/modules.php?name=News&new_topic=40>
>
> José Luis Rodríguez Zapatero Señor Presidente, Señoras y Señores
> Diputados:
>
> Tras las pasadas elecciones del catorce de marzo y según lo dispuesto
> en nuestra Constitución, comparezco ante esta Cámara para solicitar su
> confianza conforme a la propuesta realizada por el Jefe del Estado.
>
> Permítanme que, en este momento, mi primer pensamiento sea para los
> casi cuarenta y dos millones de personas que representamos.
>
>
> Ellos son los que nos han traído hasta aquí. Y a ellos, a todos
> ellos, me debo a partir de ahora.
>
> Nos faltan, sin embargo, ciento noventa y dos. Tenían derecho a estar
> hoy entre nosotros. Su ausencia de hoy debe constituir presencia
> imborrable. Han muerto, como ha ocurrido con tantos otros españoles en
> los años precedentes, por obra del furor homicida de unos desalmados.
>
> No hay razón en el terrorismo; no hay sentido en el terrorismo; no
> hay política en el terrorismo. Sólo hay terror, muerte, chantaje. Sólo
> hay voluntad de someter, de sojuzgar, de destruir la moral de los
> hombres, de eliminar sus convicciones.
>
> Ante el terror, Madrid ha dado ejemplo de coraje, de solidaridad, de
> heroísmo. Y con Madrid, toda España.
>
> Gracias, en nombre de quienes, en esta Cámara, representamos a todos
> los españoles; gracias a todos los que ayudaron, a todos los que en
> todas partes han mostrado su apoyo y solidaridad.
>
> Un agradecimiento que, junto con mi felicitación, hago extensivo a
> todas las Administraciones Públicas que, con admirable eficacia,
> pusieron en acción coordinada sus recursos para paliar las consecuencias
> de los brutales atentados. Se han dispuesto importantes medidas de
> atención a las víctimas y a sus familias. Anuncio ya mi propósito de
> reforzarlas para que quienes han sufrido esta barbarie sientan el pleno
> apoyo de la sociedad y del Gobierno.
>
> Todo cuanto hagamos por ellos constituye una deuda democrática. Ellos
> y todos los ciudadanos deben saber, en todo caso, que el Gobierno que
> presida tendrá como objetivo prioritario la lucha sin cuartel contra el
> terrorismo, contra cualquier terrorismo, contra todo terrorismo. Una
> lucha en la que emplearemos todos los recursos de que puede dotarse una
> sociedad democrática.
>
> Desde luego, y en primer lugar, unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
> del Estado mejor equipadas, mejor coordinadas, mejor informadas. A
> lograrlo contribuirá mi compromiso de crear un Mando único operativo de
> las Fuerzas de Seguridad que evite descoordinaciones que mermen su
> eficacia y disminuyan, así, la seguridad de los españoles. Esta eficacia
> también se incrementará mediante la coordinación de todos los servicios
> de inteligencia e información del Estado y mediante la multiplicación de
> los medios contra el terrorismo internacional.
>
> Una coordinación que, mediante el diálogo y el acuerdo institucional
> con el Gobierno Vasco y con la Generalitat de Cataluña, quiero extender
> a las Fuerzas de Seguridad con que cuentan esas Comunidades. Junto a
> ello, estoy decidido a impulsar la más amplia cooperación internacional
> para lograr el éxito en esta lucha. Cooperación contra todo tipo de
> terrorismo: contra el que nos ha golpeado durante cuarenta años y contra
> el terrorismo internacional.
>
> Una cooperación que, en todo caso, deberá respetar las pautas y los
> valores que nuestra democracia se ha esforzado en consolidar a lo largo
> de los años.
>
> No caeré, así, en el error de proponer, en aras de la seguridad,
> restricciones en nuestro sistema de libertades; como tampoco ampararé
> iniciativas que violen nuestra propia legalidad o la legalidad
> internacional.
>
> Por idénticas razones, combatiré toda forma de xenofobia que pretenda
> encontrar amparo en los sucesos recientes: ¿es que no han muerto, con
> los de nuestro país, decenas de hijos de otras naciones? Y condenaré
> toda utilización política del terrorismo. Porque el elemento esencial de
> la lucha contra el terrorismo es la unidad de los demócratas. Una unidad
> que se rompe cuando se trata de sacar rentabilidad política del
> terrorismo; que se rompe también cuando falta una solidaridad
> incondicional con las víctimas o cuando se contemporiza con los
> violentos; cuando se olvida que nadie es libre si no somos todos libres.
>
>
> Convencido de la necesidad de la acción unida de quienes
> representamos los intereses colectivos, propuse en su día el Pacto por
> las libertades y contra el terrorismo que suscribieron el Partido
> Socialista y el Partido Popular. Ese Pacto, para mí, sigue vigente.
>
> Hoy, además, es posible y necesario ir más allá y ampliar la base del
> acuerdo democrático contra el terrorismo. Y, por ello, me propongo
> convocar de inmediato a todas las fuerzas políticas parlamentarias a una
> reunión en la que se comparta información y se defina una estrategia
> común. Será la primera de las que sucesiva y periódicamente se
> mantendrán en la Comisión de Secretos Oficiales de ésta Cámara. Así
> lograremos una sociedad más segura. Y, al serlo, será también una
> sociedad más libre.
>
> Señor Presidente, Señoras y Señores Diputados:
>
> Por quinta vez en los veinticinco años de democracia constitucional,
> el Partido Socialista ha recibido el encargo mayoritario de los
> españoles para formar gobierno. Esa decisión ha sido la expresión de un
> deseo colectivo imparable: la voluntad de cambio.
>
> Sé que esa voluntad expresada por los electores encierra una fuerte
> dosis de esperanza: la de lograr una España mejor, la España que
> merecemos que el Partido Socialista prometió en la campaña electoral.
> Por eso mismo sé también que la voluntad de cambio de los españoles está
> preñada de exigencias.
>
> Hay, ante todo, una exigencia de respeto a las promesas. Los
> ciudadanos nos exigen a los políticos que seamos fieles a nuestras
> promesas. Esta exigencia es, para mí, la más apremiante, la más
> obligada. Haré honor a la palabra dada.
>
> Quiero también mantener un estilo de gobierno que responda a las
> expectativas de cercanía, proximidad y participación que han manifestado
> quienes, saliendo de la desesperanza en la política, han acudido a votar
> en estas elecciones. Esto exige una acción de gobierno en la que nadie
> se sienta excluido; que escuche y atienda a razones; que explique
> siempre el por qué de cada decisión adoptada. Será un Gobierno que
> respete a los ciudadanos, que escuche las voces y las críticas por
> fuertes que éstas sean.
>
> En el resultado electoral hay, también, una exigencia de
> entendimiento y diálogo. Este es, sin duda, el sentido de una voluntad
> popular que se ha traducido en una Cámara tan plural como la que hoy nos
> reúne, diversa y sin mayorías absolutas. Así lo han querido los
> ciudadanos. Quiero hacer un valor de este dato. Podré compartirlas o no,
> pero respetaré la legitimidad de cuantas posiciones se defiendan en esta
> Cámara aceptando las reglas que los españoles hemos acordado. Y estoy
> dispuesto a hacer de ésta la legislatura del diálogo, del entendimiento,
> del encuentro.
>
> Es algo más que una necesidad de apoyos para alcanzar la mayoría. Es
> la voluntad de responder fielmente a la decisión de los españoles.
>
> El Gobierno actuará de acuerdo con sus ideas, de acuerdo con su
> programa, de acuerdo con sus valores. Pero el Gobierno que yo presida
> tiene también, como proyecto político, la voluntad de incorporar en la
> toma de decisiones las visiones que se aporten lealmente desde otras
> perspectivas políticas, y de lograr así para sus políticas el apoyo más
> amplio posible de los grupos parlamentarios.
>
> Mi voluntad de entendimiento no se limitará a los actores políticos;
> tiene que extenderse a los agentes sociales. Desde luego, a los
> Sindicatos, que siguen siendo hoy el mejor instrumento de participación
> de los trabajadores en las decisiones colectivas. Y, con ellos y junto a
> ellos, las Organizaciones Empresariales. Con ambos, quiero desarrollar
> un diálogo social fecundo que asegure el crecimiento económico y la
> participación efectiva de todos los ciudadanos en el bienestar social.
> Una voluntad de entendimiento que quiero que alcance, igualmente, a la
> amplia red de organizaciones sociales que defienden intereses de
> colectivos necesitados de especial atención y ayuda. Y a las
> Organizaciones No Gub ernamentales, que encontrarán en el Gobierno un
> aliado eficaz para el trabajo ejemplar que desarrollan. En el resultado
> electoral hay, en fin, una exigencia de eficacia. Hemos prometido que
> haríamos una gestión de gobierno destinada a lograr una España me jor.
> Estoy decidido a cumplirlo. Para ello, voy a designar un Gobierno en el
> que tengo plena confianza. Será un Gobierno destinado a atender no sólo
> los grandes problemas nacionales sino también los problemas cotidianos
> de los ciudadanos, los que afectan a su vida diaria y a la de sus
> familias.
>
> El empleo, la vivienda, la atención a las personas dependientes, la
> educación, el poder adquisitivo de salarios y pensiones, no serán sólo
> competencias de uno u otro Ministerio. Serán preocupaciones del conjunto
> del Gobierno y constituirán materia preferente de la atención política
> de su Presidente.
>
> Señor Presidente, Señoras y Señores Diputados:
>
> No soy de los que creen que todo vuelve a comenzar con nuestra
> llegada al poder. Creo, por el contrario, que la reciente historia de
> España es un proceso compartido en el que, en sus diferentes fases,
> todos hemos jugado un papel que hemos de reivindicar y asumir
> colectivamente.
>
> Este era el sentido profundo que me inspiraba cuando me propuse
> desarrollar un estilo constructivo de oposición.
>
> Este es también el sentido que me inspira a la hora de enjuiciar la
> labor del último Gobierno. Respeto lo hecho por el último Gobierno
> aunque haya discrepado sobre su interpretación de los intereses
> generales de España.
>
> Creo que se ha equivocado en cuestiones esenciales para nuestra
> convivencia y nuestro progreso. Y creo que los españoles han confirmado
> este juicio con sus votos. Pero creo, también, que ha puesto en marcha
> iniciativas que han contribuido al progreso de España.
>
> En la tarea que los socialistas ahora emprendemos no podemos ni
> debemos, pues, empezar de cero. No podemos permitirnos el derroche de
> desaprovechar la experiencia acumulada por quienes, a lo largo de los
> años, han dirigido los destinos del país.
>
> De acuerdo con ello, en las próximas semanas el Gobierno remitirá a
> la Cámara un proyecto de Ley para incorporar al Consejo de Estado, como
> vocales natos y permanentes del mismo, a quienes hayan desempeñado el
> cargo de Presidente del Gobierno. Todos nos beneficiaremos de su
> experiencia.
>
> Señor Presidente, Señoras y Señores Diputados:
>
> Se abre ahora un tiempo nuevo en la vida política de España. En él,
> quiero asegurar el protagonismo ciudadano a que todos tenemos derecho en
> una sociedad tolerante, laica, culta y desarrollada como debe ser la
> nuestra.
>
> Una etapa que, como he indicado, ni puede ignorar la realidad de la
> que partimos ni quiere ser continuación de la etapa que ahora termina.
>
> Hasta el día de hoy, he prometido un cambio sustentado en valores
> como el diálogo, el respeto, el pluralismo, la tolerancia y la
> transparencia. Ahora ha llegado el momento de cumplir las promesas y
> hacer frente a los compromisos asumidos.
>
> Con este talante, quiero centrar la actividad del Gobierno en torno a
> los cinco ejes que he definido dura nte la campaña electoral: la
> renovación de la vida pública; una política exterior marcada por una
> visión europea y europeísta; un desarrollo económico sustentado en la
> educación, la investigación y la innovación que permita la creación de
> empleo estable; la puesta en marcha de nuevas políticas sociales para
> las nuevas necesidades de personas y familias; desarrollo y extensión de
> los derechos civiles y políticos, y del valor de la igualdad, para
> lograr una convivencia avanzada.
>
> Todos ellos atienden a problemas reales de los ciudadanos. Su
> objetivo no es otro que caminar hacia una sociedad moderna, abierta,
> culta y mejor preparada que hasta ahora para afrontar los retos del
> futuro. La renovación de la vida pública ha de ser, va a ser, el
> objetivo prioritario y la seña de identidad de este período.
>
> De ella forman parte importante la nueva forma de ejercer el gobierno
> y las nuevas iniciativas democráticas contra el terrorismo a que me he
> referido anteriormente. Pero hay que avanzar más, hay que ser más
> ambiciosos. Porque hay que reconocer que, en los veinticinco años que
> hemos vivido de Democracia, la sociedad se ha mostrado, en muchas
> ocasiones, más viva y dinámica que la política.
>
> Esa falta de adecuación se encuentra, sin duda, en la base del
> distanciamiento de algunos y de la falta de incorporación de los más
> jóvenes. Tienen la sensación de que la política no satisface sus
> necesidades y expectativas. Y también que la política no habla su
> lenguaje ni responde a sus valores.
>
> Hay que recuperar su presencia, su participación. Hay que evitar su
> desencanto. Y, para ello, y ante todo, hay que revitalizar el
> Parlamento. No podemos seguir demorando una reforma del Reglamento del
> Congreso que todos reconocen necesaria y nadie aborda.
>
> Quiero advertir que es uno de mis compromisos más firmes y en el que
> quiero que se empeñe toda la Cámara. En uno u otro momento todos los
> partidos hemos dicho que la reforma del Reglamento era necesaria; pues
> bien, lo que se dice se hace. Estoy decidido a propiciar que las Cámaras
> puedan ejercer efectiva y eficazmente su misión fundamental de controlar
> al Gobierno.
>
> Es una cuestión de racionalidad política: en esta Cámara reside la
> soberanía nacional.
>
> Es una cuestión de pedagogía política: un Parlamento anquilosado,
> prisionero del Gobierno, pierde su condición de referente político para
> el ciudadano.
>
> Es una cuestión de valores políticos: aquí es donde debe concretarse
> el diálogo y la transacción en una sociedad plural.
>
> Por idénticas razones, es imprescindible abordar la reforma del
> Senado.
>
> Todos coincidimos en la necesidad de reforzar la cohesión y la
> vertebración de España y en defender la identidad de las Comunidades. Es
> una tarea que corresponde al Senado. Y hay que facilitar que la pueda
> llevar a cabo. La reforma del Senado debe plantearse en un proceso
> consensuado de reforma parcial de la Constitución.
>
> Si algo ha sido, si algo es la Constitución de 1978, es norma de
> convivencia. Con ese espíritu nació; ese fue, desde el principio, su
> objetivo más destacado. La Constitución fue obra de todos y es propiedad
> de todos. De todos. De ahí los riesgos -que repetidamente he denunciado-
> de la apropiación unilateral de su texto, de su sentido, de su defensa.
> De ahí, también, los riesgos del exclusivismo interpretativo que algunos
> han querido arrogarse. De ahí, en fin, mi distancia profunda de una
> concepción del patriotismo que se limite a la adoración formal de la
> Constitución como un ídolo.
>
> La Constitución ha cumplido, hasta ahora, su objetivo de convivencia
> en paz y libertad pues ha resuelto, en buena medida, los grandes
> problemas de la convivencia española. No hay razón alguna para poner en
> cuestión sus grandes opciones. Como ha servido, como nos ha servido a
> todos, la Constitución debe mantenerse y todos podemos y debemos
> defenderla.
>
> Pero han transcurrido, sin embargo, los años suficientes como para
> que acontecieran hechos que la Constitución misma no podía prever y para
> que podamos adoptar soluciones, en el desarrollo de nuestras
> instituciones, que la propia aplicación de la Constitución va
> permitiendo.
>
> Hace veinticinco años no existía, para los españoles, la realidad de
> la Europa unificada; no se había producido la revolución social que han
> protagonizado las mujeres; no se había hecho realidad el Estado
> Autonómico. Por eso, queremos ofrecer a todas las fuerzas políticas un
> consenso básico para afrontar una reforma concreta y limitada de la
> Constitución que aborde esos problemas.
>
> Se trata, en primer lugar, de abordar, como he anunciado, la reforma
> del Senado. En segundo lugar, de modificar –sin alterar las previsiones
> que afectan al Príncipe de Asturias- las normas que regulan el orden de
> sucesión en la Corona con el fin de adaptarlas al principio de no
> discriminación de la mujer que con carácter general consagra la propia
> Constitución.
>
> En tercer lugar, creo que ha llegado el momento de consagrar, con la
> fuerza simbólica que proporciona la Constitución, la denominación
> oficial de las diecisiete Comunidades y las dos Ciudades Autónomas y su
> consideración definitiva como parte esencial del Estado.
>
> Y, en cuarto lugar, queremos que la Constitución Española incorpore a
> su texto una referencia a la próxima Constitución Europea como signo
> solemne de nuestro compromiso definitivo con Europa y del valor real que
> damos a nuestra condición de ciudadanos europeos.
>
> El proyecto de reforma de la Constitución es una tarea esencial para
> la que pido el concurso de todos y la voluntad de todos para alcanzar un
> acuerdo. Porque se trata de reformarla para mejorarla.
>
> El Gobierno tomará la iniciativa para la reforma, para lo que
> solicitará un informe previo al Consejo de Estado, que constituirá la
> base de su proyecto. En los próximos días, el Gobierno procederá al
> nombramiento de un nuevo Presidente del Consejo de Estado, de reconocido
> prestigio y probada independencia, para que dirija ese trabajo. Contará
> además, para ello, con el auxilio del Centro de Estudios Políticos y
> Constitucionales, que pasará a adscribirse al propio Consejo de Estado
> abandonando la órbita estricta del Gobierno.
>
> Señoras y Señores Diputados:
>
> Desde distintas Comunidades se han adoptado iniciativas de reforma
> estatutaria.
>
> Quiero dejar clara mi posición: reformar los Estatutos es optar por
> vivir dentro de ellos, es aplicar la Constitución y, en consecuencia,
> apoyaremos las propuestas de reforma.
>
> La legitimidad de las reformas estatutarias solo tiene, para
> nosotros, dos condiciones: el respeto a la Constitución y su aprobación
> mediante mayorías que supongan, al menos, un amplio consenso político y
> social. Porque la reforma estatutaria sólo tiene sentido si incrementa
> la cohesión social; nunca, si es un elemento de fractura, de
> confrontación, de división o enfrentamiento en el seno de una Comunidad.
>
>
> El Gobierno socialista garantizará, en todo caso, la cohesión social,
> entre los ciudadanos y los territorios de España desde una comprensión
> positiva de su pluralidad constitutiva. Nuestra visión de España –lo
> hemos dicho muchas veces descansa en el reconocimiento de su pluralidad
> como un valor constitucional. Ello implica que el Gobierno de este país
> debe hacer un permanente esfuerzo de integración de la diversidad en la
> unidad, respetando siempre las singularidades – lengua, cultura,
> insularidad de Baleares, insularidad alejada de Canarias- que nuestro
> ordenamiento constitucional garantiza y preserva.
>
> Estoy dispuesto a poner los medios para lograrlo. Y para ello, me
> propongo, ante todo, recuperar el diálogo político con las Comunidades
> Autónomas.
>
> Con este propósito, me entrevistaré con todos los Presidentes
> Autonómicos antes del verano, como primera manifestación de una
> iniciativa que quiero mantener, al menos, una vez al año.
>
> Con la misma voluntad, quiero instituir una Conferencia de
> Presidentes, que nos reúna a quienes ejercemos los Gobiernos de todo el
> Estado y de cada una de las Comunidades. Una Conferencia cuya primera
> reunión quisiera celebrarla en el último trimestre del presente año. Una
> Conferencia que será el complemento idóneo de un Senado reformado.
>
> Con la actividad efectiva de ambos foros, será fácil abordar la
> reforma de los instrumentos de cooperación interterritorial e
> instrumentar la participación de las Comunidades en la conformación y en
> la expresión de la voluntad del Estado en la Unión Europea.
>
> Y, de este modo, mejoraremos la participación de todos y la
> coordinación de todos los poderes públicos, de todas las
> Administraciones Públicas.
>
> Para asegurarlo, no obstante, nos queda aún una deuda pendiente: la
> del reconocimiento efectivo del papel de los Ayuntamientos españoles. El
> diálogo con la FEMP será el canal por el que podamos alcanzar acuerdos
> que exigirán generosidad y reconocimiento por parte del conjunto del
> Estado. El Gobierno anuncia desde hoy su apoyo más decidido a dos
> grandes acontecimientos de carácter cultural protagonizados por nuestros
> dos mayores Ayuntamientos: el Forum de Barcelona y la Candidatura
> Olímpica de Madrid para organizar los Juegos del año 2012.
>
> El proceso de reforma política no se agota, sin embargo, con cuanto
> he expuesto hasta aquí. Debe extenderse al ámbito de los medios de
> comunicación públicos – singularmente Radio Televisión Española y la
> Agencia EFE-, a los que quiero liberar del control del Gobierno al que
> tradicionalmente han estado sometidos, para que puedan desempeñar sin
> trabas el papel que les corresponde en una sociedad democrática
> avanzada.
>
> El Consejo de Ministros procederá, de inmediato, a nombrar un Consejo
> Independiente de Expertos para que, en un plazo no superior a nueve
> meses, formulen una propuesta que el Gobierno se compromete a traducir
> en disposiciones legales mediante el correspondiente Proyecto de Ley que
> remitiremos a las Cámaras en el primer trimestre de 2005.
>
> Con ello, avanzaremos claramente en la transparencia del ejercicio
> del poder público, garantizaremos la información veraz a que tienen
> derecho los ciudadanos e incrementaremos las posibilidades de control
> social de la acción del Gobierno. La exigencia de información veraz y el
> control social deben, con todo, extenderse a otros campos. La publicidad
> institucional y el acceso de los ciudadanos a la información de las
> Administraciones Públicas son otros ámbitos cuyos criterios serán
> reformados por mi Gobierno para impedir usos ilegítimos e implantar la
> máxima transparencia.
>
> Las reformas que afectan al ámbito político e institucional no se
> verían satisfechas si no incluyesen un fuerte compromiso con la
> Justicia, condición esencial para la salvaguarda de los derechos
> ciudadanos. Empeñados en dotarla de medios suficientes, el Gobierno
> creará 1.000 nuevas plazas de jueces y fiscales en la legislatura, y
> asegurará las inversiones requeridas para la modernización del servicio
> público de la Justicia. Un nuevo Estatuto Fiscal asegurará la
> imparcialidad del Ministerio Público y permitirá abordar la reforma del
> proceso penal para mejor protección de los derechos de las víctimas y
> garantía de los acusados. Un esfuerzo paralelo comprometo desde hoy para
> la atención a la seguridad ciudadana. No hay ciudadanos libres si no se
> saben y se sienten seguros, protegidos por el Estado. A lo largo de la
> legislatura, dispondremos los recursos necesarios para dotar a las
> Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de 36.000 efectivos más, a
> disposición de los ciudadanos.
>
> Reforma del Reglamento del Congreso; reforma del Senado en el marco
> de una reforma parcial de la Constitución; reforma de los Estatutos y
> nuevas relaciones institucionales con las Comunidades Autónomas;
> atención preferente a la Administración de Justicia y a la seguridad
> ciudadana; nuevos estatutos para los medios de comunicación públicos;
> incorporación al Consejo de Estado de los ex Presidentes del Gobierno;
> compromiso prioritario en la lucha contra el terrorismo y la atención a
> las víctimas; nuevo estilo de Gobierno abierto, transparente y
> participativo: estas son las principales medidas que conformarán la
> renovación política que piensa protagonizar el Gobierno.
>
> Señor Presidente:
>
> El segundo eje al que dedicará particular atención el Gobierno es el
> referido a la Política exterior.
>
> En este campo, es hora de recuperar un consenso que nunca debió
> romperse. Nada hemos progresado al hacerlo y hemos puesto en riesgo
> muchos de nuestros intereses más importantes.
>
> Un consenso que, por este orden, debe dejar claro un convencido
> compromiso europeísta; debe situar en Latinoamérica y el Mediterráneo
> nuestros centros de atención preferente; debe mantener con Estados
> Unidos una relación de países socios y amigos basada en la lealtad y la
> franqueza recíprocas; debe alinearse inequívocamente con la legalidad
> internacional, con la reforma y reforzamiento de los instrumentos de paz
> internacionales; y debe, finalmente, hacer de la cooperación al
> desarrollo un elemento esencial de nuestra política internacional. Todo
> ello atendido por un nuevo servicio exterior del Estado, potente y
> preparado para servir a España en un mundo globalizado.
>
> En este marco, la Constitución Europea supone un hito en el proceso
> de paz, libertad, progreso y bienestar en cuya implantación y desarrollo
> estamos empeñados los europeos desde hace ya cincuenta años. Será el
> elemento más sólido de unión entre lo s veinticinco estados que pronto
> conformarán la Unión Europea.
>
> Convencido de que lo que es bueno para Europa es bueno para España,
> el Gobierno hará cuanto esté en su mano para asegurar que el proyecto de
> Constitución Europea se apruebe antes de que concluya la presidencia
> irlandesa y pueda firmarse en Madrid, como, en homenaje a las víctimas
> del atentado del 11 de marzo, han previsto todos los Estados europeos.
>
> Me apresuraré a recuperar la presencia institucional, política,
> cultural y económica de España en Latinoamérica con el fin de contribuir
> a la proyección definitiva de sus pueblos, consolidar la democracia en
> todos sus países y sentar con ellos bases reales para la actualización,
> modernización y eficacia de nuestra comunidad de naciones. Marruecos
> exige y merece una atención preferente y unas relaciones que busquen el
> entendimiento profundo. Así lo expondré a las autoridades marroquíes en
> la visita que realizaré en los próximos días.
>
> En el Mediterráneo debemos recuperar el objetivo del diálogo,
> entendimiento y cooperación que supuso la Carta de Barcelona. En lo que
> se refiere a la crisis iraquí, no es mi intención reabrir debates
> pasados. Todos los españoles conocen mi posición sobre las causas que se
> esgrimieron para justificar esta guerra y sobre la intervención española
> en la misma. Hoy, tras recordar a los españoles que han perdido la vida
> en Irak, tenemos que mirar, unidos, al futuro.
>
> Día a día seguimos siendo testigos del continuo deterioro de la
> situación en Irak, que se aleja cada vez más de la paz y la estabilidad
> que todos deseamos. Puedo garantizarles que mi Gobierno seguirá
> firmemente comprometido con la estabilidad, la democratización y la
> reconstrucción de Irak, pero no sin los iraquíes, ni contra los
> iraquíes.
>
> Es urgente que los iraquíes recuperen su soberanía y puedan organizar
> libre y democráticamente sus elecciones. España desea un Irak que
> mantenga su integridad territorial y en el que todas sus comunidades
> puedan sentirse partícipes de un futuro común.
>
> Este es el objetivo fundamental, con el que estamos plenamente
> comprometidos, que defenderemos en los foros internacionales y al que
> prestaremos todo nuestra ayuda. Mi postura sobre la presencia de tropas
> españolas en Irak es bien conocida, así como sus argumentos y razones, y
> no cabe malinterpretarla. No permitiremos que se ponga en cuestión
> nuestro firme compromiso con la seguridad internacional y en la lucha
> contra el terrorismo.
>
> Por ello, quiero dejar claramente sentado que España asumirá las
> obligaciones internacionales que le correspondan en defensa de la paz y
> la seguridad. Lo hará siempre; con un solo requisito: la decisión previa
> de Naciones Unidas o de cualquier otra organización de carácter
> multinacional. En todo caso la participación de las Fuerzas Armadas
> Españolas en misiones en el exterior se acordará con la participación
> del Parlamento.
>
> En cualquier caso, nuestra acción privilegiará la diplomacia
> preventiva y el respeto a los principios de la Carta de las Naciones
> Unidas frente a la guerra preventiva y al unilateralismo, y hará
> hincapié en una utilización más eficaz de todos los instrumentos
> políticos, diplomáticos, económicos y sociales para el arreglo pacífico
> de controversias. Estoy convencido de que todos necesitamos revisar
> solidariamente la estrategia en la lucha internacional contra el
> terrorismo. Y a ello dedicará su esfuerzo mi Gobierno.
>
> También aquí, la opción estratégica por Europa adquiere pleno
> sentido: al hilo de los acontecimientos de los últimos años y bajo la
> iniciativa de Javier Solana, la Unión Europea está dando pasos, todavía
> tímidos pero decisivos, para incrementar su propia capacidad de defensa
> y seguridad en beneficio de sus ciudadanos y para ejercer un papel
> relevante en pro de la paz en el mundo.
>
> Esta será, en consecuencia, la guía fundame ntal para la
> modernización, la formación y el equipamiento necesario para que
> nuestras Fuerzas Armadas puedan cumplir sus misiones en condiciones de
> eficacia, pero también en condiciones adecuadas de seguridad y de
> atención a sus miembros.
>
> Unas Fuerzas Armadas que, en todo caso, multiplican su actividad en
> beneficio de la comunidad y que merecen y necesitan el afecto, el
> reconocimiento y el aliento de los ciudadanos. Porque constituyen una
> pieza fundamental para la seguridad de una sociedad que se siente
> amenazada.
>
> La recuperación del consenso en política exterior; la prioridad de la
> visión europea de nuestra política; el compromiso con la aprobación
> inmediata de la Constitución europea; la atención preferente a
> Latinoamérica y el Mediterráneo; el respeto escrupuloso a la legalidad
> internacional; la reivindicación de Naciones Unidas como garante
> efectivo de la paz y seguridad internacionales, constituyen, pues, los
> hitos fundamentales de la nueva política exterior.
>
> Señoras y Señores Diputados:
>
> La tercera prioridad en la acción del Gobierno es la modernización e
> impulso de nuestra economía. Para que el bienestar llegue a todos. Para
> que todos vean que es posible combinar crecimiento y bienestar social.
> Para que obtengamos recursos suficientes para desarrollar nuestro
> sistema de bienestar.
>
> A estos efectos, quiero hacer un pronunciamiento previo: mi Gobierno
> asume, como criterio que guiará su actuación, el principio de
> estabilidad presupuestaria. Es un compromiso firme porque estamos
> convencidos de que unas cuentas públicas saneadas son requisito
> imprescindible para poder mejorar los servicios públicos y, con ellos,
> la calidad de vida de los ciudadanos.
>
> Un compromiso que se completa con otro de igual importancia y
> expresado con idéntica claridad: el Gobierno no incrementará la presión
> fiscal global. En el segundo año de la legislatura, presentaremos un
> proyecto de reforma fiscal que establezca un sistema impositivo próximo,
> sencillo, eficiente, equitativo y eficaz en la recaudación.
>
> Quiero expresar mi convencimiento de que la economía española tiene
> su principal reto en sentar las bases de un crecimiento equilibrado y
> sostenible, con un horizonte de largo plazo que se traduzca en aumentos
> del ahorro y, especialmente, de la productividad.
>
> Esto significa, ante todo, invertir en I+D+I: un incremento del
> veinticinco por ciento del correspondiente presupuesto.
>
> Eso significa, también, incorporación definitiva y urgente a la
> sociedad de la información y el conocimiento.
>
> Eso significa, asimismo, volcarse en las nuevas tecnologías y en el
> desarrollo y extensión de las telecomunicaciones.
>
> Eso significa, en definitiva, colocar a la ciencia en el centro de
> nuestras prioridades.
>
> Junto a la Ciencia, la Educación. Educación desde las escuelas
> infantiles a la Universidad. Educación de calidad, moderna, actualizada.
> España necesita hacer un considerable esfuerzo para extender la
> educación y mejorar su calidad. Esa es la orientación europea; ese es
> nuestro principal reto.
>
> Es un lugar común constantemente repetido pero no siempre seguido en
> la práctica: la Educación es, por todos los conceptos, la inversión más
> rentable.
>
> No repetiré aquí cuanto he afirmado sobre el deterioro que padece la
> escuela pública y sobre las carencias generales de nuestro sistema
> educativo de todos los niveles. Pero sí debo reiterar el anuncio que en
> su día formulé en relación con la Ley Orgánica de Calidad de la
> Educación y la Ley Orgánica de Universidades. Me comprometí a
> reformarlas de inmediato y así lo haremos.
>
> Es una reforma que tardará algún tiempo. Por los trámites que hay que
> respetar. Pero sobre todo porque quiero seguir el procedimiento
> contrario al que se utilizó para su aprobación: quiero lograr un amplio
> acuerdo porque creo que la educación requiere proyectos de largo plazo,
> estabilidad suficiente para evaluar sus resultados y un amplio consenso
> social que respalde la actividad de los docentes y proporcione
> tranquilidad a los padres sobre la formación que reciben sus hijos.
>
> Por ello, en las próximas semanas el Gobierno de la Nación, el único
> que está capacitado y legitimado para hacerlo, aprobará las
> disposiciones necesarias para suspender la aplicación de la LOCE.
>
> Lo que tampoco puede esperar es el cumplir la promesa que en su día
> hice a los jóvenes: en el próximo mes de mayo, el Consejo de Ministros
> aprobará un crédito extraordinario para incrementar la dotación y el
> número de las becas. Es un compromiso imprescindible para quienes, como
> nosotros, hemos hecho seña de identidad de la igualdad de oportunidades.
>
>
> Lisboa apostó por la inversión en infraestructuras como factor clave
> para el crecimiento económico. No es cuestión de enumerar ahora los
> compromisos que hemos asumido en el programa electoral en cuanto a las
> infraestructuras de transporte. Me basta con recordar que unas son
> grandes obras de vertebración del territorio nacional; que otras, como
> el Plan Galicia o el conjunto de actuaciones previstas para Canarias,
> tienen carácter más localizado; que la mayoría de ellas responden a las
> necesidades de conexión entre sí de nuevos cent ros de actividad y
> empleo; que todas ellas se abordarán con estrictos criterios
> medioambientales. Ahora precisaré que antes de finales del año en curso,
> el Gobierno aprobará el Plan Nacional de Transportes e Infraestructuras
> y lo enviará al Parlamento para su debate. En materia de energía me
> limitaré a señalar nuestra opción por fomentar el recurso a energías
> alternativas que permitan reducir las emisiones de gases de efecto
> invernadero, de acuerdo con el Protocolo de Kioto, y, progresivamente,
> abandonar la energía de origen nuclear.
>
> Entre los retos que abordará el Gobierno destaca el de situar a
> España en una senda en que la economía y la innovación tecnológica
> avanzan en paralelo con la cohesión social, con el uso racional de los
> recursos naturales y con la reducción de la contaminación. Una senda
> hacia un desarrollo más sostenible y, por ello, más duradero, más justo
> y más saludable.
>
> Un desarrollo sostenible entraña un compromiso con la España rural
> que garantice su supervivencia y permita una vida con calidad. Ello
> exige una apuesta decidida por el desarrollo rural, por la viabilidad de
> la agricultura familiar y por la competitividad de la industria
> alimentaria. En este contexto, quiero anunciar una nueva política del
> agua. Una política que tomará en consideración tanto el valor económico
> como el valor social y el valor ambiental del agua, con el objetivo de
> garantizar su disponibilidad y su calidad, optimizando su uso y
> restaurando los sistemas asociados.
>
> Para ello, el Gobierno abordará una profunda reforma de las
> Confederaciones Hidrográficas y revisará el Plan Hidrológico Nacional
> vigente, manteniendo aquellas actuaciones del Anexo de Inversiones que
> resulten coherentes con la reorientación de la política del agua y
> priorizando las inversiones destinadas a mejorar la situación de
> carencia de Levante, en particular de la Cuenca del Segura. Esta
> revisión, que implicará la paralización de determinadas infraestructuras
> y su sustitución por proyectos más eficientes, más baratos y menos
> conflictivos, se llevará cabo en forma concertada con las Comunidades
> Autónomas. Este conjunto de inversiones tiene como objetivo suplir
> carencias y mejorar los elementos de base de nuestra economía.
>
> Pero este conjunto de inversiones tiene otro objetivo tanto o más
> importante para España: crear empleo. Diré más: proseguir la creación de
> empleo pero posibilitar un empleo de calidad que ponga fin a la
> escandalosa e injustificada precariedad en el empleo que azota,
> fundamentalmente, las vidas y los planes de futuro de los jóvenes. El
> Gobierno propondrá un gran acuerdo social de competitividad y empleo
> estable. En base a él, definiremos sobre bases nuevas los supuestos de
> contratación temporal y las políticas activas de fomento del empleo
> estable, con atención especial a crear condiciones reales de
> accesibilidad al empleo para colectivos que, como mujeres, jóvenes,
> discapacitados y parados de larga duración, padecen dificultades
> especiales para el empleo.
>
> Prestaré especial atención a la adopción de medidas eficaces para
> reducir drásticamente la siniestralidad laboral a través de un Plan de
> actuación específico acordado con Sindicatos y Organizaciones
> Empresariales.
>
> Así pues, propiciaremos la modernización e impulso de nuestra
> economía a través de, fundamentalmente, el firme compromiso con la
> estabilidad presupuestaria; la atención preferente a la inversión en
> educación, investigación y nuevas tecnologías; la aprobación y remisión
> a esta Cámara de un ambicioso Plan de Transportes e Infraestructuras; el
> anuncio de una nueva política del agua; la apuesta por la creación de
> empleo estable y de calidad y, en fin, el compromiso con el diálogo
> social.
>
> Señor Presidente, Señoras y Señores Diputados:
>
> El cuarto de los ejes de la acción del Gobierno es, sin duda, el más
> conocido de ellos porque es el que define y caracteriza todo proyecto
> socialista. Me refiero, claro está, a las políticas sociales; a las
> políticas destinadas a promover las condiciones de igualdad en el acceso
> a los bienes y servicios públicos, las políticas que garantizan la
> cohesión de nuestra sociedad y la hacen, así, más fuerte, más estable,
> más capaz y más humana.
>
> La sociedad española de hoy conoce nuevos problemas para los que la
> respuesta colectiva se está demorando demasiado. Son los problemas de la
> precariedad, la vivienda, la dependencia, la discapacidad, el bajo nivel
> de una parte importante de las pensiones.
>
> Mi Gobierno va a afrontar, en forma decidida, el mayor problema con
> que hoy conviven millones de familias españolas: la imposibilidad de
> acceder a una vivienda en condiciones razonables. No es necesario
> insistir en las consecuencias aniquiladoras que este hecho tiene para
> tantos proyectos de vida.
>
> Combatiremos la especulación del suelo, como elemento principal del
> alto coste de las viviendas disponibles, mediante un Plan que, diseñado
> por el nuevo Ministerio de la Vivienda y concertado con las Comunidades
> Autónomas, pondrá a disposición de las familias españolas, a precios
> asequibles, 180.000 viviendas anuales más, tanto de acceso a la
> propiedad como en régimen de alquiler, poniendo en juego, para ello, la
> bolsa de suelo público en poder de las Administraciones.
>
> El Gobierno, igualmente, abordará un ambicioso Plan de atención y
> ayuda a las personas dependientes que constituirá la primera actuación
> en materia de Servicios Sociales concebidos como derecho ciudadano. Es
> un Plan que tiene como destinatarios a quienes, día a día, conviven con
> muchos de nosotros: mayores, menores, discapacitados. Es un Plan
> destinado a prestar atención médica, sanitaria, asistencia l. Pero es un
> Plan también destinado a ayudar a combatir la soledad, a incrementar la
> seguridad, a evitar las muertes en silencio y abandono. Es un Plan que
> concertaremos con Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Y es un Plan
> que generará empleo, riqueza e integración social.
>
> Será también una prioridad del Gobierno garantizar los derechos de la
> infancia a través del desarrollo de políticas integrales que protejan
> sus derechos, velen por sus intereses y fomenten su educación a efectos
> de construir una sociedad que desde ahora piensa en su futuro. Como lo
> será también el fomento del empleo de los discapacitados como medio más
> idóneo para superar el déficit de ciudadanía que en muchos casos hoy
> padecen El Gobierno, a través del Ministerio de Sanidad y media nte
> acuerdo con las Comunidades Autónomas, llevará adelante un Plan de
> Calidad e Igualdad para la mejora del Sistema Nacional de Salud, que
> asegure el acceso a sus prestaciones en condiciones de igualdad en todo
> el territorio nacional, que incorpore acciones especiales frente a la
> siniestralidad laboral y viaria y frente a enfermedades como el
> Alzheimer, el cáncer o la diabetes, que controle el gasto farmacéutico y
> que facilite y promocione la investigación con células madre
> embrionarias para combatir las enfermedades degenerativas.
>
> Mi Gobierno, en fin, mejorará las condiciones de vida de quienes
> menos recursos poseen.
>
> En consecuencia, procederemos a la elevación progresiva del salario
> mínimo interprofesional hasta alcanzar los seiscientos euros mensuales
> al final de la legislatura, con el fin de recuperar la capacidad
> adquisitiva que se ha perdido en los últimos años.
>
> El Gobierno aprobará una subida progresiva de las pensiones más bajas
> hasta alcanzar, al final de la legislatura, un incremento por cuantía
> equivalente a los 4.000 millones de euros. No habrá campaña
> propagandística; habrá, simplemente, pensiones más altas.
>
> Plan de acceso a la vivienda; Plan de Servicios Sociales centrado en
> las situaciones de dependencia; atención a la familia y a la infancia,
> compromiso con el empleo de los discapacitados; incremento del salario
> mínimo y de las pensiones más bajas; mejora del Sistema Nacional de
> Salud; fomento de la investigación médica contra determinadas
> enfermedades, son, así, las principales medidas que abordaremos para
> hacer frente a las nuevas necesidades sociales.
>
> Señoras y Señores Diputados:
>
> Quiero, para acabar mi intervención, dedicar unos minutos al último
> de los ejes sobre los que girará lo fundamental de la acción de mi
> Gobierno. Quiero, en efecto, que la etapa que ahora iniciamos suponga
> una oportunidad real para dotar de nueva dimensión, para llenar de
> nuevos contenidos, el concepto de ciudadanía.
>
> Lo haremos ampliando los derechos civiles y políticos de los
> ciudadanos españoles. Mi Gobierno hará de la política dirigida a
> asegurar la igualdad entre mujeres y hombres uno de sus empeños
> emblemáticos. Igualdad en el empleo, igualdad en las condiciones de
> trabajo, igualdad en la atribución de las cargas familiares, igualdad en
> la participación en el poder.
>
> La lucha contra la discriminación de la mujer no sería real si no
> incluyese una actuación decidida contra la violencia doméstica que acabe
> definitivamente con la mayor vergüenza nacional de nuestro tiempo: la
> que provoca la muerte violenta de una mujer cada semana a manos de sus
> compañeros o ex compañeros sentimentales. Fiel al compromiso asumido, en
> el primer Consejo de Ministros examinaremos un anteproyecto de Ley
> Integral contra la violencia doméstica.
>
> Ha llegado también el momento de poner fin, de una vez, a las
> intolerables discriminaciones que aún padecen muchos españoles por razón
> exclusiva de su preferencia sexual. Lo diré con claridad: homosexuales y
> transexuales merecen la misma consideración pública que los
> heterosexuales y tienen el derecho a vivir libremente la vida que ellos
> mismos hayan elegido.
>
> Modificaremos, en consecuencia, el Código Civil para reconocerles, en
> pie de igualdad, su derecho al matrimonio con los efectos consiguientes
> en materia de sucesiones, derechos laborales y protección por la
> Seguridad Social.
>
> Una modificación de las normas civiles que afectará a otros extremos
> del derecho de familia con el fin de facilitar el derecho a la
> separación y el divorcio y asegurar el pago de las pensiones
> alimenticias.
>
> Uno de los desafíos más acuciantes y profundos que tiene planteados
> nuestra convivencia social es el derivado de la inmigración que, desde
> hace años, toma a nuestro país como destino.
>
> En forma insensible primero, pero ya crecientemente acelerada,
> estamos pasando a ser una sociedad culturalmente heterogénea. En un
> asunto como éste, de gran sensibilidad y repercusión social, es
> fundamental propiciar una política de cohesión social, evitando los
> riesgos de fractura.
>
> Por ello, mi Gobierno propondrá al resto de las fuerzas políticas, a
> las Comunidades Autónomas, a la FEMP y a los agentes sociales, la
> adopción de un Pacto de Estado sobre la Inmigración.
>
> Este Pacto debe descansar en dos grandes elementos: el control y la
> gestión de flujos de inmigrantes y las políticas de integración.
>
> Es imprescindible mejorar el control de fronteras para frenar la
> inmigración irregular y la persecución de los traficantes de mano de
> obra, especialmente en Comunidades que, como Andalucía y Canarias, se
> encuentran al borde de la saturación y con crecientes problemas
> humanitarios y de seguridad. Pero son los acuerdos con los países
> emisores y la contratación en origen –es decir, la inmigración ordenada-
> lo único que permitirá combatir eficazmente el tráfico de mano de obra y
> los desoladores accidentes que hoy cada vez son más frecuentes. Las
> políticas de integración serán, sin duda, uno de los cometidos
> principales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales al que, a
> partir de ahora, están encomendadas, para su concertación con Comunid
> ades y Ayuntamientos. Especial atención merecerán los muchos españoles
> que todavía viven fuera de nuestro país y para los que hoy anuncio un
> Estatuto de los Ciudadanos Españoles en el Mundo.
>
> En conclusión: el compromiso con la igualdad de la mujer y la
> protección de su integridad y sus derechos; la aceptación plena de la
> libertad de opción sexual mediante la modificación de la regulación del
> matrimonio; y una oferta de Pacto de Estado sobre la inmigración,
> constituyen, a nuestro juicio, una oportunidad excepcional para llenar
> de nuevos contenidos la condición de ciudadanos.
>
> Señorías:
>
> Una convivencia avanzada se construye y asegura con la cultura.
> Convivir es compartir una misma cultura. Por ello no es cultura lo que
> no es permeable a las ideas y maneras de los otros, lo que no nos deja
> convivir. El destino de un pueblo depende del valor que sus gobiernos
> dan a la cultura. Por ello me propongo que la cultura se sitúe en la
> esfera de las cuestiones de Estado. Mi gobierno va a hacer de nuestra
> cultura la gran embajadora en el mundo; de nuestro patrimonio artístico,
> intelectual, humano, nuestras grandes cartas de presentación y nuestras
> manos tendidas; de nuestros creadores y sus obras, nuestra mayor
> riqueza, el lenguaje del diálogo y el encuentro. Porque tal actitud
> incluye trabajar por todos y para todos.
>
> Señorías, quiero decirlo claramente: para el gobierno de España la
> cultura no merece ser tratada como una mercancía más. La cultura no es
> un objeto mercantil puro que deba regirse por las reglas de la oferta y
> la demanda. La cultura encierra todo el pasado y todo el futuro de un
> país. Las vivencias de las generaciones pasadas, las ambiciones de
> futuro de nuestros conciudadanos. Esta razón, y no otra, justifica el
> principio de excepción cultural que defenderé a rajatabla:
>
> El nuevo gobierno será beligerante en la promoción y en el apoyo a
> las creaciones culturales españolas y en la difusión internacional de
> las lenguas de España. Fomentaremos también el acceso a nuestro país de
> todas las manifestaciones culturales de calidad, vengan de donde vengan.
> Pero, por encima de todo, también por encima de las reglas puras del
> mercado, velaremos para que el producto del genio y del talento de
> nuestros cineastas, de nuestros músicos, de nuestros artistas, de
> nuestros creadores, sea disfrutado en España y se esparza por todo el
> mundo. Para elevar la cultura a política de Estado tenemos por delante
> un gran acontecimiento: la conmemoración del cuarto centenario de la
> primera edición de El Quijote. Es una ocasión excepcional para promover
> la cultura, la historia y la lengua de España. O para reflejar mejor lo
> que pienso, para promover las culturas, las historias y las lenguas de
> España.
>
> Quizás en El Quijote estén contenidas algunas de las notas básicas de
> nuestro carácter. Pero la grandeza de la obra de Cervantes, su perenne
> actualidad, reside en el alcance universal de esa aventura, humana más
> que española, en la que pueden verse reflejados los seres más que los
> países, las personas y los colectivos de cualquier momento más que los
> propios de una u otra época. Señorías,
>
> Prometí un cambio tranquilo para un tiempo de ciudadanía. Por ello,
> si obtengo su confianza, gobernaré firme en los principios, desde el
> diálogo y para la esperanza. Durante mi gobierno nadie estará por encima
> de las leyes. Las leyes que promovamos perseguirán que nadie viva
> dominado arbitrariamente. En palabras de Cervantes, un gobierno de
> meollo y de sustancia. Un gobierno que acompañe a los ciudadanos en sus
> problemas y en sus sueños. Porque algunas utopías merecen ser soñadas;
> no las alcanzaremos todas, pero nos marcarán el rumbo por el que hay que
> avanzar.
>
> En mi vida ese rumbo ha estado marcado siempre por un credo que
> quisiera expresar públicamente en un día y en un acto como éste. Ese
> ideario es breve: un ansia infinita de paz, el amor al bien y el
> mejoramiento social de los humildes.
>
>
>
> ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ revindico mi obligación a ejercer
> padre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
>
> ¿Que opinaría usted de un padre que durante el matrimonio, se preocupa
> por sus hijos 4 días al mes?
>
> ¿Lo consideraría como buen padre?
>
> ¡ Pues es lo que impone la administración de justicia a los padres
> separados: ver sus hijos 4 días al mes !
>
> apfs <
http://webs.ono.com/usr015/apfs-baleares/index.htm> Baleares
>
> Si recibes este e-mail contra tu deseo, notifícalo a : filyam@o... y
> saldrás de la lista de distribución