La Princesa Goldiana observaba con preocupacion el desarrollo de la
reunion, no se estaba llegando a ninguna conclusion. Aunque varios
reinos habian mostrado preocupacion nadie daba un paso adelante para
unir a los mas directamente afectados por la expansion zulkadarita, y
parecia claro que de esta reunion no se sacaria nada en claro, y comento
a Brennus de Castelnort, experimentado diplomatico y consejero del rey
Erismeo, en voz baja:
- Brennus, viejo amigo, hemos hecho un largo viaje para nada.
El anciano diplomatico movio ligeramente la cabeza, asintiendo, habian
expuesto sus posiciones y pocos estaban dispuestos a dar otro paso
adelante, le dijo a Goldiana:
- Tendriamos que proponer algun acuerdo y retirar en cuanto hayamos
cumplido la formalidad, dejad que los secretarios discutan las
concreciones...
- ¿Que quieres que concretemos, Brennus? De aqui no saldra ninguna
alianza militar, ni nada que valga la pena, sin embargo tienes razon,
debemos avanzar en algun sentido.
Goldiana se levanto, con su regio porte, y dirigiendose a la delegacion
lasdariana le commino a proponer un acuerdo:
- Vosotros, el pueblo errante de los lasdarianos, nos habeis convocado
aqui... ¿Que quereis proponer cuando habeis escuchado las voces de los
soberanos? Mi reino esta lejos, mi padre es anciano, mis subditos
anhelan la paz y esa paz solo sera posible si nos oponemos al agresor
que amenaza nuestros pueblos, todos, desde el mas pequeño al mas grande.
Una vez mas os pido que deis un paso adelante para unir a nuestros
reinos en esta causa comun, os pido, emisarios, que propongais un
acuerdo, sea este un pacto militar, un juramento de ayuda o una
convocatoria de una nueva reunion...