El paleotólogo Juan Luis Arsuaga visitó ayer la Sima de las Palomas,
en Torre Pacheco
Juan Luis Arsuaga visitó ayer la Sima de las Palomas, en Torre
Pacheco. Antes, el paleoantropólogo desentrañó en esta entrevista
algunas de las claves del camino recorrido por un primate que un día
se irguió y ahora estudia su pasado.
-¿Cuál es el primer hominído?
-El homínido más antiguo confirmado tiene 4,2 millones de años y es
un Australopithecus. Fue encontrado en el lago Turkana en los años
90. Pero, en esa misma época, se descubrió una especie anterior, que
se remontaría hasta hace 5,5 millones de años, que se llama
Ardipithecus y que yo creo que es un homínido, aunque es
controvertido.
-¿Porque los restos son muy fragmentarios?
-No. Porque, cuanto más atrás vas en el tiempo, los homínidos cada
vez son menos homínidos.
-Y más parecidos al chimpancé.
-Bueno, más parecidos al antepasado común. Los rasgos de los
homínidos se van consolidando con el tiempo. Es un problema común a
la evolución de todos los grupos animales.
-Estamos hablando de animales de transición, por decirlo de algún
modo.
-Teilhard de Chardin decía, y se me quedó grabado cuando era joven,
que los pedúnculos de todas las ramas evolutivas están borrados
porque tienen una gran masa de tiempo encima. El origen siempre es
problemático porque en el origen las aves apenas son aves, los
reptiles apenas son reptiles y los primates apenas son primates.
-Los Australopithecus siguen teniendo la capacidad craneal de un
chimpancé. Sin embargo, con la aparición del género Homo -el
nuestro-, hay una explosión de la capacidad craneal.
-Los primeros Homo son todavía muy parecidos al Australopithecus.
Tenían un poco de más capacidad cerebral; pero no suponían una
revolución.
-¿Cuándo se da esa revolución?
-Con el Homo ergaster, hace 2 millones de años. Entonces, aparecen
los humanos grandes, que ocupan territorios amplios, tienen mucha
más movilidad, dependen mucho más de la carne...
-¿Habríamos desarrollado la inteligencia de haber sido siempre
vegetarianos?
-Nosotros tuvimos una época muy vegetariana, en la que éramos
Australopithecus. El cambio a una dieta carnívora hace posible el
crecimiento del cerebro. Gracias a comer carne, ascendimos en la
pirámide ecológica.
-¿Llegaremos alguna vez a saber qué pasó con los neandertales?
-Yo creo que ya lo sabemos. Los neandertales se extinguieron porque
llegamos a Europa nosotros. Si no, estarían aquí. Nosotros somos sus
sucesores, que no descendientes.
-El clima de la península entonces era muy diferente al actual.
-Había mamuts en Granada. No era un ambiente favorable para los
humanos.
-¿Qué enigma evolutivo le gustaría desentrañar?
-El origen de la conciencia: cómo y cuándo surge.
-¿Tenemos alguna pista para el cuándo?
-Un montón, pero no sabemos traducirlas. Supongo que, a medida que
el cerebro crece, el hombre tiene más capacidades cognitivas. Otra
pista es la tecnología, cada vez más perfecta. Y luego aparecen el
arte y la decoración, que son sólo de Homo, sólo nuestros.
LUIS ALFONSO GÁMEZ/
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