| | Pileta de Prehistoria 16-03-08 Ecos de un pasado remoto en Santa Cristina de Cobres - F El hallazgo de dos petroglifos ofrece una visión de la fauna de hace cuatro milenios. En algún momento hace dos milenios antes de Cristo un artista anónimo dejó su impronta en dos piedras de granito en la parroquia de Santa Cristina Cobres, en Vilaboa. Cuatro mil años después, un vecino de Moaña, Antonio Costa, descubrió los dibujos olvidados y logró fotografiarlos. Esta semana hizo público su hallazgo... Se trataba de un petroglifo con dos cérvidos, con astas y en aparente movimiento; mientras que el otro grabado rupestre parece que representa a dos caballos. Esta última hipótesis es de lo más interesante para los especialistas. De confirmarse que se trata de caballos, sería el primer petroglifo de equinos en O Morrazo... Foto: cérvido. Los comuneros descubren un petroglifo en los montes de Catoira - F En estos momentos están al descubierto seis piedras grabadas con figuras en forma de laberinto, alguna alcanza el metro cuadrado y están distribuidas en un espacio de unos 20 metros cuadrados. Pero podría haber más ocultas bajo tierra. Estos restos salieron a la luz como consecuencia de la erosión que sufrió la superficie del monte causada, primero, por los incendios de agosto del 2006 y después, por las riadas de noviembre de ese mismo año, que arrastraron todo lo que encontraron a su paso. Tal fue la marea de tierra y ceniza que dejó las rocas al descubierto y algunas, como es el caso, de un notable interés arqueológico... Foto: Uno de los petroglifos presenta formas laberínticas. La ausencia de iniciativas propicia la desaparición de los petroglifos de la zona La escasez de señalización y el abandono de los enclaves hace complicado visitar estas manifestaciones prehistóricas... Ocultos a la luz pública permanecen, años después de que fueran descubiertos, los grabados prehistóricos de Corme, Vimianzo o Dumbría. La ausencia de señalización que indique los lugares de emplazamiento de estas manifestaciones es absoluta... La cueva del sol - R Miners Arrested for Damaging Chinese Archaeology
Site - F A group accused of operating clandestine mines across an important but sparsely guarded complex of neolithic Chinese culture is now facing criminal trial, Chinese government officials say. The illicit iron-ore mines, accompanied by crude on-site refining facilities, seriously defaced the Niuheliang site, which holds some of China's earliest known temples, altars, sacred sculptures, and stargazing structures, according to the officials... Foto: This mask hails from a 5,000-year-old painted clay goddess that was found in the 1980s at the apex of the important Chinese archaeological site known as Niuheliang. D'Errico on Neandertal language Edmund Blair Bolles is reporting from the Evolang conference in Barcelona. Unfortunately I had to cancel my presentation there, but it has been great to read these summaries of some of the papers. I wanted to point readers to his account of Francesco D'Errico's talk: Ancient seafarers may have been first settlers B.C. coast was earliest gateway to Americas, scientists say, challenging prevailing theory. A team of U.S. researchers has proposed a new "working model" for when and how humans came to the New World. Their research adds credence to a controversial theory that ancient seafarers, travelling by boat along the ice-fringed British Columbia coast, launched the peopling of the Americas about 15,000 years ago. The proposal, published yesterday in the journal Science, challenges a long-held view that the earliest newcomers to North America were big-game hunters who arrived about 12,000 years ago from Siberia, pursuing mammoths and other ice age prey across the dried-up Bering Strait to Alaska and the Yukon... 7000-year-old skeletons on display in Sharjah - R Sharjah: Six castings of 7000-year-old skeletons went on display at the Sharjah Archaeology Museum located at Shaikh Rashid Bin Saqr Al Qassimi Road. The exhibition was inaugurated by His Highness Shaikh Dr. Sultan Bin Mohammad Al Qassimi, Member of Supreme Council and Ruler of Sharjah. Dr. Sabbah Jassim, Director of Antiquities, said that a total of 600 skeletons were discovered in 2005 in the Al Buhais area and date back to the 5th millennium B.C. The excavations were jointly carried out by Sharjah Museum and Tubingen University in Germany. The original skeletons are kept in a museum in Germany. Les plaines du Nord-Ouest: carrefour de l’Europe au Paléolithique moyen? Un colloque à la Direction des affaires régionales et culturelles de Picardie, à Amiens, les 28 et 29 mars 2008. Ver Fotos: 2008/marzo Un yacimiento de Granada revela indicios del primer hombre europeo El yacimiento de Fonelas P-1 en la localidad granadina de Guadix revela indicios de la existencia del primer homínido en Europa, hace casi dos millones de años, según el director de la excavación, Alfonso Arribas. Arribas ha asegurado a Efe que existe una 'alta probabilidad' de localizar este homínido que se desplazó desde Africa a Granada, ya que se han encontrado más de diez huesos con marcas de cortes de homínidos en un cubil de hienas. Los huesos corresponden a animales de los que se alimentaban los antepasados del hombre, cuyos restos eran recogidos por las hienas posteriormente y trasladados al cubil para dar de comer a sus cachorros. Además, el ecosistema de Guadix de entonces se parece al de Dmanisi en el Cáucaso, origen del hasta ahora considerado primer homínido europeo hace 1.800.000 años, y en ambos entornos convivieron especies como la jirafa o los primeros lobos. En cambio, Arribas asegura que el paisaje granadino 'no tiene nada que ver' con el del yacimiento de Atapuerca, en donde el primer resto humano encontrado data de hace 780.000 años. La zona de Guadix era hace dos millones de años 'rarísima, similar a la sabana del Serengeti africano multiplicada por cuatro en superficie', y tenía animales de origen europeo (ciervo, mamut), asiático (antiguo lobo, buey almizclero) y africano (hiena africana, jabalí), según el director del proyecto Fonelas. Los homínidos se encontrarían más cerca de las montañas del entorno que en las llanuras excavadas, ya que éstas son zonas más expuestas al ataque de los animales carnívoros de la época. El proyecto Fonelas P-1 está sufragado por el Instituto Geológico y Minero de España y por la junta de Andalucía, comenzó en 2001 y actualmente hay quince personas trabajando en él. Pintura en lienzos de roca Más de 150 personas visitaron ayer la Cueva de Tito Bustillo, durante la primera jornada de apertura al público en esta temporada IKER CORTÉS A la salida de la Cueva de Tito Bustillo, se repetía la misma escena una y otra vez, como si fuera un ritual. Los visitantes se frotaban los ojos.
Mientras la cegadora luz del día los devolvía a la realidad, todo lo vivido en su interior parecía pura ilusión. Habían viajado al pasado durante algo más de una hora, a aquellos tiempos donde la completa oscuridad de una cueva resultaba reconfortante para el ser humano. Y más ayer, que el rayo de una tormenta cayó en Ribadesella y fulminó, durante un tiempo, internet y el sistema eléctrico de la cueva, además de fundir algunos de los focos que iluminan tenuemente el recorrido, precisamente en el día en que se reabría al público la gruta, una de las más conocidas, merced a su colección de pinturas rupestres. «Estas cosas siempre nos pasan el día de la inauguración», comenta una de las guías que ríe al recordar las 'penurias' de años pasados. No va desencaminada, en la anterior temporada la mala suerte quiso que un temporal inundara parte de la cueva el mismo día que abría al visitante. Afortunadamente, media hora antes de que llegara el primer grupo de la jornada, el sistema se restableció, si bien los focos fundidos tardaron algo más en reponerse. ¿El resultado? 160 personas visitaron las cuevas ayer y para hoy ya hay otras 150 reservas. Con estos datos sobre la mesa y «si tenemos en cuenta que la temporada se ha adelantado unos días», explica el responsable de la cueva, Alfonso Millara, el balance del primer día es «muy bueno». La visita Y es que trabajó no falto. Antes de entrar, la guía da las primeras indicaciones para deambular por la cueva. «Deben ir todos juntos y andar con cuidado porque el suelo resbala. Y por supuesto nada de fotos, vídeos ni de tocar las pinturas. No en vano, no dejan de ser obras de arte», apunta. Otros detalles contextualizan esta peculiar vuelta al pasado. Así, comenta que la entrada a la cueva no es la original, sino un túnel fabricado con dinamita para acondicionar la visita. La mujer indica que antes había que desplazarse a tres kilómetros de Ribadesella, hasta el valle de Ardines, donde se encuentra la entrada original. Poco a poco, los turistas van adentrándose en la gruta y sus ojos acostumbrándose a la penumbra. Descubierta hace sólo cuarenta años, fue el momento perfecto porque «se evitaron los problemas de descontrol que ha habido en Altamira», encontrada cien años antes. Y por otro lado, permanece abierta al público, no como las de descubrimiento más reciente que están mucho más controladas. Eso sí, cuando se habra el Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo, en aras de preservar la cueva, se restringirán mucho más las visitas. A trece grados de temperatura y un 98% de humedad -en condiciones normales- los visitantes recorren el kilómetro entre la entrada y el llamado Panel Principal, que cuenta con una compleja secuencia estratigráfica de representaciones superpuestas grabadas y pintadas. Maravillados ante la cabeza de caballo, buque insignia de la gruta, y la colección de animales, símbolos y signos en colores rojo y negro, los turistas regresan al presente con la sensación de haber visto un trozo de historia: «Está muy bien, a mi me gusta todo lo antiguo», dice el bilbaíno José Antonio Ruiz, que lleva un par de días recorriendo la región junto a su esposa, Emma Calvo. Una vecina de Bilbao les recomendó la cueva y la verdad es que «está muy bien», afirma Calvo, «y eso que los lugares tan oscuros me dan miedo». Madrileño y canaria, Víctor Manuel Martínez y Hoja Prieto llegaron el pasado martes para disfrutar de una semana de vacaciones, en Cangas de Onís y alrededores. «Estamos conociendo la zona y nos recomendaron esta cueva así que hemos venido a verla», explica Víctor. En su opinión, lo mejor es que el tema de las pinturas «está muy bien explicado». Por su parte, Hoja asegura que «es muy bonita». A buen seguro, tal y como hizo el hermano de Víctor que fue quien les recomendó el lugar, repetirán. La cueva del sol La Lluera abre al público por primera vez justo 30 años después del descubrimiento de sus grabados paleolíticos ANA SEGURA Cuando un visitante entra en la cueva de La Lluera, el guía le recomienda pasar de largo y dejar las primeras figuras para más tarde. La vista tiene que acostumbrarse a las muescas escritas en la pared para adivinar qué siluetas esconden, y no hay mejor manera que comenzar la inspección por la gran hornacina en la que los homosapiens plasmaron hace 20.000 siglos uros, caballos, ciervas y un bisonte. La caverna, descubierta en 1978 por el grupo Polifemo y analizada después -hasta 1987-por un equipo liderado por el actual director de Patrimonio, Adolfo Rodríguez Asensio, abrió ayer al público por primera vez. A lo largo de toda la Semana Santa, turistas y curiosos ovetenses podrán visitar «uno de los mejores santuarios solares del mundo». Cada una de las tallas que decoran la pared está orientada hacia el astro rey. La última cincelada coincide con el rayo de luz más perezoso y, según Asensio, la fuerza y orientación de los mismos hace que la cueva adquiera hasta cinco aspectos diferentes a lo largo de un día. Milagros Álvarez es una de las primeras visitantes. Profesora de asturiano en Luanco, teme que la apertura de la antigua caverna -que durante la guerra fue habitada por un hombre- signifique la llegada masiva de personas y la pérdida de belleza del entorno. Porque la Lluera se alza sobre el río Nalón, escondida entre verdes montañas de la localidad de San Juan de Priorio. Llegar a ella no resulta demasiado sencillo y ayer algunas personas lamentaron la deficiente señalización. El Principado ha instalado letreros, pero hasta alcanzarlos hay que encontrar el camino correcto. El cauce del río vecino está presente en la estratografía de la pequeña gruta dibujada en forma de herradura. Es imposible saber cuántas veces los habitantes de la caverna, nómadas, tuvieron que abandonar su refugio por inundaciones o grandes crecidas. Sin la existencia de las actuales presas la historia se repetiría y las aguas enfangarían la guarida rocosa. Restos de ocre Asensio y su equipo encontraron restos de ocre en las paredes. Indica que las rayas cinceladas en los muros pudieron estar pintadas. Ahora, sin embargo, no queda ningún resto de color. Cuando el ojo de Milagros y el de los periodistas y demás visitantes se acostumbra a la interconexión de los trazos, ya está preparado para localizar las dos inmensas ciervas que pastan en el ala derecho de la cueva, así como los dos elefantes que parecen unirse en uno solo a través de una larga trompa. La visita hay que realizarla con guía y para concretar horarios y cita hay que llamar por teléfono (695 68 63 74) entre las cuatro y las seis y media de la tarde. Las dimensiones de la gruta son escasas y, en su interior, no pueden congregarse un amplio número de personas. La Lluera I tiene, a escasos cien metros, una compañera de cinceladas hechas con buriles, raspadores o fragmentos de roca. Es una minúscula gruta que servía de santuario y que goza de un importante contenido sexual. Un aro de triángulos rodea una cierva y Asensio compara su significado al del Camarín de las Vulvas de Tito Bustillo. Simboliza la preocupación por el mantenimiento de la especie, por la fertilidad. Cuando el visitante observa los grabados siente el asalto de decenas de interrogantes. Desde el significado totémico de tanto animal al por qué en el uso de determinadas dimensiones o la vida desarrollada en torno a los grabados. El paseo no los desvela. Dice el director de Patrimonio que la historia no ha encontrado contestaciones a tales misterios. Venimos de África por partida
triple Hallazgos en yacimientos georgiano y español sugieren una conexión entre el poblamiento de la región euroasiática y la ibérica. Atapuerca anticipa presencia humana en Europa occidental Por: Flor de Paz El porqué de la primera salida homínida fuera de África, el continente originario de la mayoría de nuestros antecesores, es todavía un tema polémico entre los científicos que se dedican al estudio de la evolución humana. Numerosas hipótesis han tratado de explicar este acontecimiento, que marcó importantes pautas en el devenir del género Homo. Una de las explicaciones más recientes se fundamenta en los hallazgos de numerosos restos humanos de 1,8 millones de años (m.a.) en los yacimientos georgianos de Dmanisi y en una crisis climática ocurrida en África en esa misma etapa cronológica. En el conocido asentamiento euroasiático ya había sido descrita anteriormente la especie Homo georgicus. Su descubrimiento testimonió
que los humanos habían llegado a esta región mucho antes de lo que se pensaba hasta ese momento. Pero a los numerosos restos humanos obtenidos en Dmanisi, se suma ahora un esqueleto postcraneal o del cuerpo, que proporciona nuevos e importantes datos sobre la evolución de nuestro género, por su proximidad temporal y física a los fósiles del registro arqueológico africano. Con los hallazgos de Dmanisi se han transformado todas las concepciones que se tenían sobre el momento en que los homínidos llegaron a Eurasia, sus características físicas y desarrollo tecnológico, aun cuando apenas se ha excavado el cinco por ciento de estos yacimientos. Además de la presencia de Homo georgicus en la región caucásica, los científicos involucrados en el proyecto georgiano han podido elaborar una respuesta para explicar porqué estos homínidos necesitaron salir de su entorno originario y migrar hacia regiones antes inexploradas por ningún miembro del género Homo, ni
de sus antecesores Australopithecus y Parántropos. «Cada vez más se impone la idea de que no solo la primera dispersión fuera de África, sino todas las migraciones humanas hasta tiempos relativamente recientes y durante el largo proceso de la evolución (más de cinco millones de años), son consecuencia de los cambios climáticos. Los homínidos siempre fueron objeto de esas variaciones y solo muy recientemente ocurre lo contrario», explicó el profesor Jordi Agustí, en el recién celebrado II Seminario Internacional de Paleoecología Humana, celebrado en Burgos, España. El Homo sapiens actual —señala— provoca las alteraciones que se producen en el clima, pero hasta hace muy poco, en términos evolutivos, los seres humanos siempre fuimos una consecuencia del cambio climático. A las puertas de eurasiaEl Cáucaso constituye —aún en la actualidad— una zona de características excepcionales. Al sur de la gran cadena montañosa que lo
caracteriza se concentra uno de los últimos refugios de la vegetación subtropical que durante el Mioceno y el Plioceno cubrió buena parte de Europa. Ello es consecuencia de las particulares condiciones climáticas que se dan en este territorio, bordeado por los mares Caspio y Negro. Asimismo, la muralla caucásica constituye una barrera eficaz frente a los fríos y secos vientos del norte. Estas favorables condiciones se encontraban todavía más acentuadas a principios del Pleistoceno, cuando un brazo de aguas someras conectaba a los mencionados mares con el norte del Cáucaso y la región aparecía como una amplia península que comunicaba con la zona del Próximo Oriente, a través de la región de Dmanisi. «Por allí podrían haber dirigido sus pasos, hace 1,8 millones de años, arcaicas poblaciones de homínidos que vivían en el extremo septentrional del gran valle africano de Ritf, para poder perpetuar su modo de vida en los bosques», explica el profesor Jordi
Agustí. «Estos primeros homínidos que salieron de África, a diferencia de lo que se pensaba hasta hace muy poco, eran muy arcaicos y estaban vinculados a un hábitat de bosques, no de sabanas; dato que puede explicar la presencia de individuos tan antiguos (1,8 millones de años) en el extraordinario yacimiento de Dmanisi. Ese es un punto de vista que comparto con David Lordkipanidze», agrega. Según la concepción predominante hasta ahora, la primera migración humana fuera de África había sido relacionada con la aparición de los avanzados Homo ergaster (de entre 1,8 y 1,4 millones de años de antigüedad y una capacidad craneal de 800 y 950 centímetros cúbicos). Las innovaciones anatómicas y tecnológicas de esta especie permitieron que se elaborara un escenario en el que la primera colonización humana en Eurasia apareciera asociada a un significativo aumento de la capacidad craneal y al desarrollo de nuevas facultades locomotoras. Sin
embargo, los hallazgos de Dmanisi refutan esa hipótesis: los humanos que llegaron a la región caucásica tenían entre 600 y 750 centímetros cúbicos de capacidad cerebral y características anatómicas diferentes a las del Homo ergaster. Las extremidades inferiores de Homo georgicus se asemejan mucho a las humanas (lo cual influye en sus características locomotoras) —subraya el profesor David Lordkipanidze—, pero las superiores son más primitivas. «Practicó la tecnología lítica denominada Modo I u Olduvayense (fabricó herramientas muy simples como lascas de piedra sin retocar o cantos tallados). Era carroñero y desempeñó un papel muy importante en los ecosistemas que habitó, al entrar en competencia con otros depredadores. «Los restos encontrados en el yacimiento de Dmanisi demuestran que la primera salida de los homínidos de África estuvo protagonizada por especies más arcaicas que el Homo ergaster y más próximas al Homo habilis (2,3-1,3 m.a.)». El profesor Jordi Agustí considera extraordinaria la importancia de los yacimientos de Dmanisi: «No solo por lo que pueden aportar en el futuro; ahora mismo, a partir de los hallazgos del esqueleto postcraneal, recientemente publicado en la revista Nature, este yacimiento nos ofrece información acerca de cómo eran las primeras formas de nuestro género en África. Son datos mucho más fiables de los que existen en ese continente, porque allí el registro es muy discontinuo y los restos han sido reconstruidos a partir de miles de fragmentos. «La conservación de los restos homínidos de Dmanisi es extraordinaria. Por tanto, este yacimiento no solo va a proporcionar las claves de la primera salida de África, sino también las del origen del género Homo en el continente africano». —¿La forma de vivir en África que tenían los homínidos antes de emigrar a Asia varía mucho con respecto a la que después practicaron en Dmanisi?
—Probablemente no era muy diferente. El Homo georgicus tenía un cerebro un poco mayor que un Australopithecus (uno de los géneros que antecedió a Homo). Por tanto, necesitaban un aporte de proteínas que no sacaban de la caza, porque eran más presas que depredadores. El alimento lo obtenían como carroñeros y también de la médula de los huesos que rompían con sus útiles. Esta forma de vida no varía mucho en relación con la que tenían en el este africano. —¿Por eso usted piensa que en ese momento los homínidos formaban parte de todo el sistema ecológico? —Sí. Nuestra historia es la historia de la independización del medio. Primero, como presas, formamos parte básica de la pirámide ecológica; luego, cuando nos convertimos en cazadores, en depredadores, nos situamos en la cúspide de ese sistema. «A partir del neolítico, nos apartamos de la pirámide ecológica. Y en lugar de estar influidos por el medio natural,
empezamos a cambiarlo a nuestro favor, con las consecuencias que sufrimos actualmente. —Los restos humanos pleistocénicos de Dmanisi (1,8 m.a) y de Atapuerca, y específicamente, los de la Sima del Elefante —Es muy interesante que en Europa Occidental aparezcan ahora restos de homínidos próximos a la edad de los de Dmanisi. Ya sabíamos de la existencia de industrias líticas con una cronología cercana al yacimiento georgiano. En Europa están presentes, por ejemplo, en Orce, Granada, y en la misma Atapuerca. Pero no teníamos testimonio físico de los homínidos que fabricaron esas herramientas de piedra; no teníamos forma de investigar cómo eran aquellos seres humanos. «El nuevo hallazgo de un molar de homínido de 1,2 millones de años, en la Sima del Elefante, Atapuerca, proporcionará las primeras
claves para obtener esa información, y también para saber si se trata de una segunda migración o de un desplazamiento directo de los seres humanos de Dmanisi hasta la Península Ibérica», agrega el profesor Agustí. —Entonces, ¿de una manera u otra todos venimos de África? —Todas las evidencias apuntan a que venimos de África por partida triple, porque probablemente hay varias migraciones fuera del continente africano y la que originó al Homo sapiens es la última. Eso no quiere decir que cada vez se vea más claro que no solo fue un viaje de ida, sino también de vuelta. Los homínidos viajaron de África a Asia y viceversa, y de Asia a Europa. La historia parece ser más complicada de lo que imaginábamos hasta hace algunos años. «En el transcurso de solo una década nuestro panorama de esta parte de la evolución humana ha cambiado extraordinariamente, en relación con la primera salida de África y el conocimiento de lo
ocurrido en los últimos dos millones de años. Nuestro punto de vista se ha enriquecido de manera considerable, gracias a sorpresas como las que nos ha ofrecido Dmanisi», concluyó el investigador. Colaboración científicaDavid Lordkipanidze es el responsable de las investigaciones y excavaciones del yacimiento del Pleistoceno inferior de Dmanisi. Su equipo de trabajo mantiene una estrecha colaboración científica con el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), y también con el Proyecto Atapuerca. El profesor Lordkipanidze también es director del Museo Estatal de Georgia (Tbilisi) y del Departamento de Geología y Paleontología del Georgian Center for Prehistoric Research. Es profesor visitante de varias universidades, como la de París y Harvard. Tiene más de 60 publicaciones científicas en revistas como Science, Nature, Quaternaire y L’Anthropologie. Ha participado y dirigido numerosos
proyectos de investigación. Recientemente fue nombrado miembro de la National Academy of Sciences de Estados Unidos. Jordi Agustí forma parte del equipo internacional que participa en el proyecto arqueológico georgiano. Es profesor de Investigación en el Instituto de Paleoecología Humana de la Universidad de Rovira y Virgili, en Tarragona, y miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona. Como paleontólogo su actividad se ha centrado en la paleobiología de los macromamíferos fósiles. Ha publicado más de 200 artículos en revistas científicas de ámbito internacional y dirigido diversos proyectos de investigación en Europa sobre la evolución de los ecosistemas terrestres durante el Neógeno y el Cuaternario. Confirman la autenticidad de los petroglifos hallados en Maragatería Los expertos adelantan que las representaciones datan del Calcolítico, hace unos 4.000 años El arqueólogo de la Junta expondrá en Lugo los resultados de su estudio, entre el 11 y el 14 de junio E. Gancedo león Se ha producido ya la primera confirmación de la autenticidad de los petroglifos maragatos desde que fueran descubiertos hace algo más de un mes por un astorgano aficionado a la arqueología, Juan Carlos Campos, cerca del monte Teleno. En el programa del primer Congreso de Arqueología de Villalba (Lugo), que tendrá lugar entre el 11 y el 14 del próximo mes de junio, puede leerse una comunicación sobre, textualmente, Nuevos grabados rupestres al aire libre en la provincia de León , que correrá a cargo del arqueólogo de la Junta para la provincia (Servicio Territorial de Cultura), Julio Vidal, y de los profesores de la Universidad de León Carlos Fernández, Federico Bernaldo de Quirós, Ana Neira y María Natividad Fuertes. El programa incluye un avance o resumen de la exposición que constituye la primera confirmación oficial de la autenticidad de los petroglifos
desde que fueron descubiertos: aunque otros expertos, como Antonio de la Peña, ya la atestiguaron la vista de las fotografías enviadas, ésta es la primera vez que un experto que ha estudiado el yacimiento in situ se refiere a ellos y avanza su antigüedad. Y es que poco después de su hallazgo, Julio Vidal se acercó a la comarca maragata para estudiar estas representaciones prehistóricas y aseguró a su descubridor que la Junta le mantendría informado. El avance de los datos De esta manera, en el resumen de la exposición se asegura que en ella «se dará a conocer un reciente hallazgo de grabados rupestres al aire libre en una zona situada al oeste de la provincia de León, en la comarca de la Maragatería». Éste se describe así: «Los petroglifos, consistentes principalmente en motivos de desarrollo circular, algún cruciforme y cazoletas, se encuentran en sendos bloques de cuarcita-arenisca de forma prismática que no forman parte de un roquedo o afloramiento, sino que, aparentemente, han sido desprendidos intencionadamente y transportados al lugar de su emplazamiento. Éste presenta una gran visibilidad sobre el valle del río Duerna, al pie de la sierra del Teleno, cadena que separa la cuenca del Duero de la comarca de la Cabrera (cuenca del Sil-Miño), limítrofe con la provincia de Ourense. La zona ya había proporcionado algún hallazgo con motivos similares -cazoletas- en las inmediaciones, y, más al sur, en la Valdería, se conoce alguna estación con pintura rupestre esquemática en Morla de la Valdería, territorio que también ha proporcionado hallazgos metálicos del Calcolítico-Bronce Antiguo». Así pues, no sólo se darán a conocer en este congreso lucense los petroglifos recientemente encontrados, sino también los que, pese a haberse estudiado hace veinte años en sus inmediaciones, apenas se han divulgado y, por supuesto, tampoco señalizado ni puesto en valor. Y eso pese a que aparentemente son más valiosos, puesto que incluyen diversas representaciones antropomórficas (figuras humanas de distintos tamaños) y un complejo sistema de canales y cubetas, tal y como informó puntualmente Diario de León. La exposición se incluye dentro de la sesión Primeras sociedades campesinas y megalitismo de un congreso muy abundante en intervenciones; el resto de sesiones se referirán a arqueometría y metodología, sociedades de cazadores y recolectores, Edad del Hierro y Protohistoria, época romana, arqueología medieva, arqueología de gestión y musealización de restos arqueológicos. Un congreso que podría arrojar luz sobre su significado exacto El primer Congreso Internacional de Arqueoloxía de Vilalba, organizado por el Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de esa localidad de la provincia de Lugo, tendrá lugar entre los días 11 y 14 de junio de 2008. «De periodicidad trianual, nace con el objetivo de servir de vínculo de comunicación entre profesionales e investigadores de la arqueología, así como de ofrecer un foro donde se puedan presentar y analizar las aportaciones que al conocimiento arqueológico elaboren los participantes. El ámbito geográfico a cubrir será Galicia, Asturias, Cantabria, Castilla y León y el norte de Portugal», pero también se abre a todas las comunicaciones que se les haga llegar, siempre antes del 1 de abril. El simposio podría arrojar luz sobre la pregunta de si los petroglifos fueron hechos en el lugar en el que hoy se encuentran o fueron trasladados allí, también sobre su significado o el uso de los canales y cubetas; en cambio, en el resumen no se menciona el «presunto» templo megalítico cercano. Puente Viesgo se convertirá en la cuna de la Prehistoria cántabra La Consejería de Cultura tiene diseñado un proyecto en la ladera Este de Monte Castillo que acogerá un museo, un centro de interpretación y una senda arqueológica 16.03.08 - S. L. Puente Viesgo,
enclave ya fundamental del arte rupestre paleolítico cántabro por su complejo arqueológico, tiene un nuevo futuro que, de ejecutarse, convertiría el lugar en la cuna de la Prehistoria de Cantabria. Al menos esa es la pretensión con la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria que ha alumbrado un proyecto con el que pretende transformar la ladera este del monte en un «santuario de la Prehistoria» que incluiría un museo, un centro de interpretación (junto a la Cueva del Castillo) y una senda arqueológica y paisajística. En la memoria del proyecto, a la que ha tenido acceso este periódico, se describen la relevancia y equipamientos del futuro museo, que se ubicaría a mitad de la ladera, al oeste del núcleo de población de Puente Viesgo y en la margen de la carretera según se asciende hasta las cuevas. La ejecución del llamado «Centro Cuevas Prehistóricas de Cantabria» tendrá como objetivo dotar al gran enclave de arte rupestre del Monte Castillo de unas instalaciones ambiciosas y adecuadas a sus funciones culturales, administrativas y turísticas. La instalación contará con un espacio de exposición permanente, un área multiusos, biblioteca, oficinas, tienda y otras dotaciones. El espacio multiusos se contempla como una sala multidisciplinar para conferencias, utilizable además para exposiciones temporales y reuniones de todo tipo. El área expositiva programada en el proyecto nace de la idea de crear un referente cultural en el que se muestre el arte prehistórico desde «visiones novedosas que supongan una ruptura con las presentaciones habituales utilizadas en los discursos museográficos». El proyecto plantea una doble hipótesis para la articulación de este área expositiva permanente. En la primera se contempla una instalación con un «sentido museográfico lineal, que incluiría la recreación de espacios -mediante escenografía complementaria basada principalmente en superficies texturas e iluminación- vinculados al arte prehistórico». Contaría con sector al aire libre, otro de vestíbulo y un tercero con la recreación interior de la cavidad; éste último «configurado en base a espacios individuales en un trazado sinuoso y en dos niveles». La segunda opción para el área expositiva que se propone en el plan opta por un «sentido museográfico radial en relación a un núcleo central». Lógicamente, también se recrean espacios vinculados al arte prehistórico». Esta opción quedaría organizada sobre un núcleo central que acogería grandes piezas o réplicas de arte prehistórico. A modo de «alvéolos situados en torno al núcleo se desarrollarían diversas salas con contenidos del arte paleolítico. En el piso superior, se ubicaría una pequeña sala redonda destinada a acoger piezas de joyería. Para el consejero de Cultura, Javier López Marcano, el proyecto «es ilusionante» y «puede y debe» ser abordado en la presente legislatura. Explicó que se trata de «poner en valor un yacimiento único, el gran yacimiento paleolítico que existe en Europa tal y como reconoce la UNESCO». La misma fuente expresó su convencimiento de que todo el Monte Castillo puede convertirse «en referencia y gran valor cultural y turístico de la comunidad autónoma». Aunque desde el Gobierno regional no se concretan plazos para que el proyecto pueda estar en marcha, los terrenos elegidos para instalar el parque arqueológico son municipales y el inicio de los trabajos depende de la celeridad con la que se aborde la tramitación del planeamiento urbanístico que se requiere, hecho que en primer instancia depende del Ayuntamiento de Puente Viesgo (PRC). El Centro de la cueva de El Castillo El proyecto supondrá una notable mejora del actual centro de acogida y de interpretación situado en el acceso a la cueva de El Castillo que tendrá mayor protagonismo según se recoge en el proyecto del parque arqueológico. El objetivo es que en ese espacio se
muestren los modos de vida durante la Prehistoria, con especial incidencia en el Paleolítico y utilizando como referente los datos aportados por la secuencia arqueológica de El Castillo. El área expositiva del centro contará con paneles retroiluminados, un área interactiva dotada con pantallas táctiles y una sala audiovisual. Esas dotaciones servirán para conocer el arte rupestre en tanto que los modos de vida se analizarán en otra zona, mediante expositores/vitrinas y pantallas clónicas con sonido focalizado y musealización de yacimiento en coordinación con el audiovisual. La adecuación de los espacios actuales requerirá el forrado exterior en piedra de los edificios destinados a oficinas y servicios, el estudio de la viabilidad de ampliación del aparcamiento, la mejora de la plazoleta de inicio de la carretera y la adecuación del camino de acceso a las cuevas. Una senda para poder conocer al oso cavernario y al mamut El
parque contará con un itinerario didáctico que incluirá varios talleres Habrá reproducciones a escala de diversos animales extinguidos El futuro parque arqueológico del Monte Castillo contará con una senda, de 1,2 kilómetros de longitud, que se convertirá en una herramienta didáctica de primera magnitud. Se configurará como un doble recorrido (ruta arqueológica y ruta paisajística). Contará con varios talleres didácticos instalados en el transcurso de la senda. Los contenidos de los mismos se centrarán en el reconocimiento de los instrumentos y procesos utilizados por los grupos paleolíticos en los ámbitos económicos y artísticos. De ahí que el objetivo educativo buscado será el reconocimiento de formas, procesos y usos ligados a la producción de artilugios
líticos y óseos, las técnicas de caza, la generación del fuego y la actividad de grabar y pintar. Se configurarán diversas áreas para acoger los talleres y se implantarán en zonas abiertas y cerradas de la ladera del bosque. Su diseño se basará en estructuras naturales (abrigo) y antrópicas (hogares). El itinerario arqueológico se complementa con el paisajístico. En él se incluirán reproducciones fieles de animales o bien ya extinguidos (y propios del período, caso de mamut, oso cavernario, etc.) o exóticos que viven en el entorno.Se precisará la eliminación de ejemplares de eucaliptos existentes en la zona y la plantación de especies autóctonas. El proyecto también pretende que se haga una actuación básica para la puesta en valor de la Cueva del Oso. De ahí que se indique la opción de dar un enfoque arqueológico a la misma (requerirá una adecuación) y un enfoque geológico (adecuaciones en la creación de una zona de protección y el acondicionamiento de accesos a la cavidad). Arte paleolítico Entre los contenidos museísticos ... Arte paleolítico Entre los contenidos museísticos previstos para el «Centro Cuevas Prehistóricas de Cantabria» se contempla la exposición de piezas referidas al arte prehistórico. Se intentará expresar «la idiosincrasia y el multiculturalismo de ese arte en la comunidad autónoma como muestra representativa del paleolítico de Cantabria, la Península Ibérica y Europa. Sexualidad y arte El área expositiva dedicará especial atención al análisis de los comportamientos sexuales, a través de su representación, en ese período. Se tratará de fusionar arte prehistórico y etnografía cultural como fuente básica de información para el conocimiento de los comportamientos humanos. Formas, lenguajes, jeroglíficos Entre los contenidos del museo, el proyecto especifica áreas referidas a la explicación del arte prehistórico como sistema de comunicación, plagada de lenguaje simbólico. Tendrá acogida también el análisis de la polisemia interpretativa, con estudio de los signos. Los patrones gráficos y sus procesos técnicos serán igualmente expuestos en el Centro. Hogar, hombre y naturaleza Los contenidos museográficos previstos en el proyecto no olvidan introducirse en la presentación de cómo se vivía en la Prehistoria. Por ello habrá zonas del Centro especialmente dirigidas a conocer las pautas de comportamiento de los antiguos pobladores. Se buscarán el simbolismo, la interpretación, la cotidianeidad y los contextos de creación del momento. También tendrán presencia la naturaleza y la vida del entorno, con especial referencia a la vida animal y la fauna. |
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