La UTE integrada por AV62 Arquitectos y Mediapro sigue elaborando el
diseño ajena a la polémica institucional
La Unión Temporal de Empresas (UTE) contratada por el Ayuntamiento
de Ribadesella para redactar el proyecto del Museo de la Prehistoria
de Tito Bustillo continúa desarrollando su trabajo al margen de la
polémica existente entre la entidad local y el Gobierno del
Principado de Asturias.
Según desveló Victoria Garriga, miembro del estudio de arquitectura
que coordina la UTE AV62 Arquitectos-Mediapro, el equipo contratado
sigue trabajando para entregar la segunda fase -el proyecto básico
arquitectónico y museográfico- en el plazo previsto. La fecha límite
de entrega es el 18 de mayo.
«Lo tenemos bastante avanzado y por nuestra parte vamos bien de
fechas. Nuestro interés es que la polémica se solucione, pero
nuestro trabajo sigue su curso al margen de todo. Sea como sea hemos
de entregarlo de la mejor manera posible», confirmó Garriga. También
aseguró que la situación actual es «más fluida que al principio».
En opinión de Toni Silva, miembro de la Plataforma Ciudadana Tito
Bustillo, esta última afirmación está directamente relacionada con
un encuentro que presuntamente se celebró a mediados de enero en
Oviedo entre la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, y el
coordinador de la UTE, el arquitecto Toño Foraster. Según las mismas
fuentes la valoración de la consejera fue positiva y el
entendimiento entre ambas partes quedó prácticamente sellado.
Es decir, el Principado estaría dispuesto a asumir el trabajo que
están elaborando AV62 y Mediapro «maquillándolo de tal manera que
parezca de iniciativa propia y no municipal», aseguró Silva. Este
cree que en este asunto concurre un cúmulo de intereses que «pueden
repercutir positivamente» en Ribadesella.
En el mes de diciembre de 2004 la UTE entregaba en el Ayuntamiento
de Ribadesella la primera fase de su trabajo, el plan museológico.
Este quedó aprobado por la Corporación gracias a los votos de PP e
IU. El PSOE votó en contra.
Incertidumbre
Se abrían así las puertas a la segunda fase de redacción, aunque con
la incertidumbre sobre su financiación. La primera había costado
200.000 euros aportados a través del convenio de colaboración
correspondiente al año 2003 y suscrito entre Ayuntamiento y Estado a
través de la comisión mixta del 1% cultural. Sin embargo, el
convenio de 2004 sigue sin firmarse y las arcas municipales aún no
han recibido los 400.000 euros restantes que permitirán cubrir el
resto del trabajo.
Toni Silva rogó a los responsables del Ministerio de Cultura que «no
pongan zancadillas» a la hora de entregarle a Ribadesella aquello
que se le concedió a través de la ley del 1% cultural.
«Si no se le paga ese dinero aprobado por el Gobierno anterior, tan
legítimo como el actual, será un robo en toda regla», denunció el
representante vecinal.
Por otro lado, Toni Silva pidió «transparencia» al Ejecutivo
asturiano a la hora de abordar un asunto «que es de interés público
y no privado».
A la espera
La Plataforma Ciudadana Tito Bustillo solicitó una entrevista con la
consejera de Cultura hace año y medio y aún sigue esperando. «Como
representantes de la sociedad civil riosellana somos los más
interesados y tenemos todo el derecho del mundo a saber qué es lo
que se está cociendo en torno a este tema», añadió.
La fecha de referencia que ahora se han marcado las asociaciones
riosellanas es la que ayer aportaba Victoria Garriga, el 18 de mayo.
La plataforma espera que antes de ese día se produzca un
pronunciamiento público del Principado acerca de su posición exacta
sobre el Museo de Tito Bustillo.
«Esa será la prueba del algodón», destacó Silva. A partir de ahí la
sociedad local no se mantendrá callada y seguirá reivindicando su
derecho a actuar como parte implicada en los contenidos y detalles
del proyecto.
JUAN GARCÍA/RIBADESELLA
http://www.elcomerciodigital.com
Localidad: Torre Pacheco
El Cabezo Gordo posee una diversidad de
ambientes que hacen de este enclave un lugar
privilegiado y un reducto donde se dan cita
cientos de especies, tanto de flora como de
fauna. Pero si nos internamos en las entrañas
del monte podremos descubrir el acuífero
andaluciense, del cual se han extraído aguas
para riego con temperaturas que oscilaban en
torno a 30 y 51 ºC; o la cueva del lago, en la
cara sur, que sirve como refugio estival a una
importante colonia de murciélagos de cueva y
patudos.
Las explotaciones en galería de mineral de
hierro, aprovechadas con mayor intensidad a
principios del S. XX, han generado infinidad de
cuevas, aunque también han destapado otras de
origen natural, como es el caso de la sima de
Las Palomas.
Esta sima contiene en sus paredes el segundo
enclave con restos paleontológicos más
importante de la Península después de Atapuerca.
Se trata de una torre sedimentaria de 18 metros
de altura que contiene restos de homínidos y
animales que habitaron esta zona de Torre
Pacheco hace entre 50.000 y 135.000 años.
Según el Prof. Dr. M. Walker, director de la
excavación y antropólogo «su estudio científico
supone la continuación de la trayectoria
homínida iniciada en Atapuerca, que concluye
hace 200.000 años».
El Cabezo Gordo se sitúa en el término municipal
de Torre Pacheco, entre las pedanías de
Balsicas, al Noroeste, San Cayetano, al Noreste
y Dolores de Pacheco, al Sureste. Si venimos
desde el sector Sur del Campo de Cartagena
conviene llegar a San Javier para así dirigirnos
hacia Dolores de Pacheco y desde allí
accederemos por caminos de servicio a las
proximidades del monte. Si nuestra procedencia
es de Murcia, vendremos por la autovía del Mar
Menor, que dejaremos por la salida que nos
indica Dolores de Pacheco; no es necesario
llegar a esta población, pues el Cabezo Gordo
queda a la derecha. También podemos tomar la
salida que nos lleva a Los Alcázares, y en este
caso el Cabezo Gordo nos queda a la izquierda.
Fuentes de información: Guía Didáctica del
Cabezo Gordo realizada por Juan Carlos Blanco
Cago.
http://www.regmurcia.com
Los primeros pobladores del continente americano y los primeros
australianos tenían un ancestro común, que habitaba en el sureste
asiático, por lo que serían como 'primos' según el modelo
poblacional de la América temprana que sostiene el investigador
argentino Rolando González.
González, que analiza hoy en CosmoCaixa la conquista de América por
el Homo sapiens, explicó a Efe que en la actualidad se discute si
los primeros pobladores de ese continente provenían del noreste
asiático, como enuncian las teorías clásicas, o si se dio un origen
compartido entre pobladores del noreste y del sureste de Asia.
El equipo con el que trabaja González defiende un modelo de
poblamiento 'más complejo' que sostiene el doble origen ya que, como
explicó, una parte de los primeros Homo sapiens americanos se
correspondería con una población que ocupó el sureste asiático a
finales del pleistoceno (entre 15.000 y 20.000 años).
Esa población ancestral de América, que habría dado lugar también a
los primeros australianos, es uno de los 'stocks poblacionales' de
la América temprana, la otra se completaría con los amerindios que
llegaron desde del noreste asiático.
Ambos grupos, explicó el investigador, se encontraron dentro del
continente americano y en algunos casos predominó 'un stock' y en
otros el otro.
El acceso al continente se produjo, según González, por el Estrecho
de Bering y pudo darse siguiendo la ruta 'típicamente terrestre' ya
que hace 12.000 años, en la transición pleistoceno-holoceno, el
nivel del mar era en torno a los 150 metros inferior al actual, y
permitía el acceso de Asia a América mediante un puente terrestre.
No hay evidencias que apunten a otros puntos de entrada, lo que sí
podría haber sucedido es que entrasen por la misma región de Bering,
pero siguiendo una ruta costera.
Uno de los principales sitios arqueológicos de los primeros
pobladores americanos, indicó González, se sitúa en Arlington Spring
(California), donde se han encontrado esqueletos humanos una
'evidencia directa' de hace 13.000 años.
También se han rescatado importantes 'evidencias indirectas', es
decir restos de herramientas y construcciones, en Monteverde
(Patagonia Chilena) de hace 12.500 años.
Esos 500 años que separan las evidencias encontradas en el norte y
en el sur pudo ser el tiempo necesitado para la dispersión, ya que
según explicó el investigador sólo hay constancia de que los
pobladores hayan entrado por la región de Bering.
Este complejo modelo poblacional que propone el investigador está
planteado a partir de diversos estudios de restos humanos y se apoya
en las evidencias de la dinámica de los glaciares (estudios
paleoclimatológicos).
Además, destacó González, los estudios de ADN en poblaciones
modernas se muestran a favor de este modelo más complejo 'al igual
que los restos arqueológicos'.
EFE > Terra Actualidad
http://actualidad.terra.es
En Chiapas, en octubre pasado, investigadores del Instituto de
Historia Natural, del área de Paleontología, descubrieron
restos fósiles de un felino.
Ahora, a 5 meses de estudios, se confirma que se trata del
llamado "león de las cavernas", que data de 10 a 15 mil
de años y que comprueba la teoría de que el continente
americano siempre estuvo interconectado.
"Realmente fue un hallazgo novedoso, teníamos conocimiento de
encontrar otro tipo de felinos, como los dientes de sable, por
el tipo de fauna que habíamos encontrado anteriormente, pero
nunca pensamos encontrar este organismo de mayor talla que
dientes de sable", explicó Gerardo Carbot, paleontólogo del
Instituto de Historia Natural.
Este felino data de la era del hielo y es sorprendente que
hubiesen vividos en lugares boscosos porque su hábitat son los
lugares áridos como las sabanas.
"Los felinos vienen de Europa cuando fue la edad de hielo se
congeló todo el hemisferio norte, Norteamérica, el norte de
Europa, pero los hielos llegaron a la mitad de la Republica
Mexicana, los leones son de sabanas, de lugares donde no hay
bosques vegetación que crece en lugares secos, áridos",
describió Gerardo Carbot, Investigador de Paleontología.
Los paleontólogos investigan cómo el león de las cavernas,
cuyos fósiles han sido encontrados en el norte de México,
llegaron hasta el sureste de México.
El "león de las cavernas" habría sido un 20% más grande que el
felino actual y entró al continente americano por el estrecho
de Bering.
Televisa >
http://www.panactual.com/
El psicólogo evolutivo Michael Shermer explora en un nuevo libro el
origen común de las creencias religiosas
Los paleontólogos estiman que el Homo erectus controló el fuego hace
un millón de años, pero no hay pruebas que permitan descifrar cuándo
saltó la chispa de Dios. ¿Cómo surge el sentido religioso? ¿En qué
momento se produce el «salto moral»? ¿Tienen los animales la noción
del bien y del mal que se supone tenemos los hombres?
La psicología evolutiva lleva varias décadas intentando encontrar el
eslabón perdido entre el animal social y el animal moral, y uno de
los más celebrados intentos es el de Michael Shermer, autor de The
science of good and evil (La ciencia del bien y del mal).
Sostiene Shermer que los «sentimientos premorales» de los primates y
de los homínidos evolucionaron paulatinamente hacia el «sentido
moral» a lo largo de 90.000 años, cuando el Homo sapiens vivía aún
desperdigado en pequeños grupos.
La noción de la tribu, hace unos 13.000 años, fue en su opinión el
gran avance. Los hombres necesitan de pronto un faro que les
ilumine: unas normas de convivencia que les permitan ir más allá del
mero instinto de supervivencia y les refuerce su sentido de
pertenencia al clan.
«Es entonces cuando esos pensamientos morales se codifican por
primera vez en la forma de preceptos, ceremonias o ritos», afirma
Shermen. «Antes de que surgieran las leyes, antes de que se crearan
las instituciones, la religión toma cuerpo como la primera forma de
canonizar los principios de comportamiento de los hombres».
¿Hace falta creer en Dios para distinguir el bien y el mal? ¿Podemos
aspirar a un comportamiento «moral» sin comulgar con una religión?
¿Si los hombres son éticamente «superiores» al resto de las
especies, por qué seguimos glorificando la violencia y las guerras?
Preguntas de libro para un Viernes Santo. Enigmas ancestrales que
Michael Shermer, en su doble vertiente de psicólogo e historiador de
la ciencia, intenta contestar en media docena de títulos (A la
sombra de Darwin, Cómo creemos, Por qué la gente cree en cosas
extrañas) y en su labor al frente de la Sociedad de los Escépticos y
de la revista Skeptic.
Shermer insiste en que el «sentido de la moralidad» de la especie
humana existe más allá de la religión e independientemente de la
creencia en Dios. El psicólogo admite, sin embargo, el papel de las
religiones como «elemento regulador de las interacciones humanas» y
como mecanismo atenuante de «la avaricia, la venganza y otros
instintos primarios».
Herramienta de poder
Pero la religión, advierte Shermer, se convierte también en
herramienta de poder en la transición entre la tribu y la
civilización: «Los hombres se mueven por jerarquías, como los
primates. Los hombres necesitamos reglas, y una estructura social
que las refuerce.La religión facilita esa estructura, y Dios es el
que refuerza (...) La religión organizada alcanza la mayoría de edad
hace unos 5.500 años y sirve para cubrir muchas funciones, como la
justificación del poder por la elite».
Shermer pone entonces sobre la mesa el dilema planteado por el
biólogo de la Universidad de Harvard, Edward Wilson. En un lado
tenemos a los trascendentalistas, que piensan que la moralidad
existe más allá de la mente humana y que nos conecta con las fuentes
de la divinidad. En el otro, los empiristas, encabezados por el
propio Wilson: «Creo que los valores morales proceden de los seres
humanos, exista o no exista Dios».
A medio camino entre una y otra orilla, tendiendo un puente ficticio
entre la ciencia y la religión, se sitúa Michael Shermer: «Mi tesis
es que la moralidad existe fuera de la mente humana, no como un
rasgo de los hombres como individuos, sino como una manifestación
del hombre universal».
«Creo que la evolución ha dejado una traza a lo largo de miles de
años», afirma el doctor Shermer. «Los hombres han creado la
moralidad y la ética, pero no hemos sido exactamente nosotros, han
sido nuestros ancestros del Paleolítico y todos los que vinieron
después. Nosotros no hemos hecho más que heredar ese sentido moral y
adaptarlo a nuestras circunstancias históricas».
Shermer concluye, como hizo Darwin, que la moralidad «es el dominio
exclusivo del ser humano» y que a lo máximo que llegan los primates
y los mamíferos más evolucionados es a tener esos «sentimientos
premorales» o intuitivos que nuestra especie dejó atrás hace decenas
de miles de años.
Por Carlos Fresneda
El Mundo (Cobran)> http://www.periodistadigital.com
La Facultat de Geologia de la Universitat de Barcelona y CosmoCaixa
Barcelona (Fundació "La Caixa") tienen el placer de anunciar la
celebración del 2nd International Meeting TAPHOS-05 / 4ª Reunión de
Tafonomía y Fosilización que tendrá lugar en Barcelona los días 16 a
18 de Junio de 2005.
http://www.ub.edu/taphos05/bienvenida.htm
Los cinco malagueños descubridores de la Cueva de Nerja
esperan el reconocimiento que se les negó durante casi
cinco décadas
Cuarenta y seis años de silencio y de olvido. Casi cinco
décadas asistiendo desde la sombra y acallados con sutiles
represalias a cómo su hallazgo se convertía en un rentable
negocio para todos menos para ellos, sus descubridores. Miguel
Muñoz Zorrilla, Juan Luis Barbero de Miguel, José Torres
Cárdenas, Manuel Muñoz Zorrilla y Francisco Navas Montesinos
eran una pandilla de amigos "y de travesuras" de entre 14 y 21
años cuando en enero de 1959 descubrieron casi por casualidad
el que con el tiempo se ha convertido en el tercer monumento
más visitado de España tras el Museo del Prado y la Alhambra
de Granada: la Cueva de Nerja en Málaga.
Sin embargo, ninguno de ellos ha gozado en estos años del
reconocimiento oficial que se merecían por dar a conocer a la
humanidad la existencia de esta increíble gruta de hace 25.000
años, uno de los asentamientos paleolíticos más importantes
del Mediterráneo y que gracias a su riqueza natural y
arqueológica se ha convertido en uno de los enclaves
turísticos más conocidos y visitados de toda Europa. Pese a la
importancia de su hallazgo esa tarde del 12 de enero de 1959
mientras cazaban murciélagos, ninguno de los cinco figura en
los libros de historia si no es de pasada, muy al contrario de
lo que ocurre con otros descubridores de asentamientos
arqueológicos relevantes, como el cántabro Marcelino Sanz de
Sautuola, descubridor de la Cueva de Altamira en 1880 y que
goza de todos los honores como tal en los libros e incluso en
el callejero de su comunidad.
Quizá el distingo entre un caso y otro se produjo a raíz de
que Sanz de Sautuola era un terrateniente ilustrado que
excavaba en esta cueva de su propiedad mientras que los cinco
descubridores de la Cueva de Nerja no eran más que cinco
jóvenes con ganas de aventura y sin oficio ni beneficio en
aquella época. Eso es al menos lo que opinan estos cinco
mareños que, ahora, disfrutando casi todos de su merecida
jubilación esperan el reconocimiento público que entonces se
les negó.
"No éramos más que unos chavales cuando bajamos por la gatera
y caímos en una pequeña salita que daba a lo que hoy se conoce
como la Sala de la Cascada o de los Festivales", explica Juan
Luis Barbero, que desde que dejó de trabajar en la Cueva, hace
casi 20 años, no pone un pie en su interior. "Nos quedamos de
piedra ante la grandiosidad y, pese al alboroto de los cientos
de murciélagos y del chasquido del agua, caminamos hasta la
sala de los Fantasmas, donde encontramos dos esqueletos
humanos. Allí nos paramos y dimos la vuelta", recuerdan.
Ahora, 46 años después, tras haber estado vinculados a la
Cueva de Nerja como simples trabajadores -Miguel Zorrilla
sigue trabajando en ella como guía- los cinco esperan un
reconocimiento que el régimen franquista les negó y que ya en
democracia se ha ido dilatando en el tiempo. Hace apenas un
año, unieron sus esfuerzos para reclamar a la presidencia de
la Fundación de la Cueva de Nerja, cargo que ocupa el
subdelegado del Gobierno en Málaga, los derechos que creen que
les asisten como descubridores de un enclave arqueológico que
en estas cinco décadas ha producido millones de euros de
beneficios. "El nuevo subdelegado nos trató de forma exquisita
desde el principio y se comprometió a atender nuestras
reivindicaciones", explica Juan Luis Barbero.
Festival de Música y Danza
Los cinco lamentan el trato que en estas casi cinco décadas
han recibido de los patronos de la Cueva de Nerja. "En 1960
nos dieron 400.000 pesetas a repartir y muchas promesas
incumplidas", afirman, dolidos por el olvido al que han sido
sometidos cada vez que en la Cueva de Nerja se ha celebrado,
por ejemplo, una nueva edición del Festival de Música y Danza,
por el que han pasado artistas de la talla de Montserrat
Caballé, Alfredo Kraus, Paco de Lucía, Maya Plisetskaya o
Yehudi Menuhin, entre muchos otros. "Ni entradas nos han dado
para ver los espectáculos con la excusa de que el aforo estaba
completo", señalan.
Sin embargo, el tiempo les ha acabado dando la razón. Para
este mes de julio, los cinco descubridores de la Cueva de
Nerja esperan ser resarcidos. A todos se les ha prometido
verbalmente una paga vitalicia de 300 euros al mes, con
carácter retroactivo de un año, y un merecido homenaje a las
puertas del complejo turístico en el que se ha convertido la
gatera por la que entraron a la gruta en una tarde de invierno
de 1959, donde una plaza llevará su nombre.
SERGIO MELLADO - Málaga
http://www.elpais.es
Un grupo de antropólogos coordinado por Erik Trinkaus, de la
Universidad de Washington, descubrió una proteína denominada
osteocalcina, de 75 mil años, proveniente de la espinilla de un fósil
de Neanderthal encontrado en Irak. Según los investigadores se trata
de la proteína más antigua encontrada hasta hoy. La mayoría de las
proteínas desaparecen cuando el tejido vivo se descompone. (KRT)
http://www.eluniversal.com.mx/
Chihuahuenses prehistóricos sí tuvieron que ver en su
desarrollo; su historia data de hace unos 9 mil años:
arqueólogos
Chihuahua— El maíz en Chihuahua tiene una historia que se
puede contabilizar hasta 9 mil años atrás, contrario a las
enseñanzas tradicionales, que aseguran que el cultivo de este
cereal evolucionó en Mesoamérica y que sólo mucho después se
empezó a extender hacia el norte del Continente.
Los habitantes arcaicos del territorio de la actual Chihuahua
siempre han sido excluidos de cualquier participación en la
selección artificial que dio origen al moderno maíz. Pero
según nuevos indicios, los chihuahuenses prehistóricos sí
tuvieron un papel importante en el proceso que partió del
teozintle, que es una especie de zacate, hasta las variedades
del maíz actual.
Así lo aseguran los arqueólogos Robert J. Hard, de la
Universidad de Texas en San Antonio, y John R. Roney, de la
Oficina de Administración Territorial en Albuquerque, Nuevo
México.
Desde siempre los expertos han señalado que el descubrimiento
del maíz primitivo y su paulatina transformación en el moderno
maíz, ocurrieron en Mesoamérica, región comprendida entre el
centro de México y el istmo centroamericano. Pero en una
investigación realizada por Hard y Roney, esta selección
artificial se presentó aquí de manera paralela a la de
Mesoamérica.
Entonces, de acuerdo a esta teoría, la ligazón e
interdependencia entre ambas regiones: la Mesoamérica de las
grandes civilizaciones prehispánicas, y el "bárbaro" norte de
la llamada Aridoamérica, resulta no sólo innegable, sino que
adquiere nuevos tintes.
Este tema y los resultados de su investigación fueron
presentados por los autores en la Novena Bienal del Simpósium
sobre Estudios de Arqueología en el Sureste de Estados Unidos
y Noroeste de México.
Del zacate a la mazorca
El proceso de domesticación del maíz está más documentado en
otras zonas del país: Hace unos 5 mil años había ya maíz con
características muy parecidas a las del cereal de nuestros
días. El teozintle, la especie de la cual proviene, se
cultivaba en el valle del río Balsas hace ya unos 7 mil años.
Fueron los indígenas mexicanos los que descubrieron las
propiedades alimenticias de aquella especie de pasto, capaz de
dar algunos pocos granos comestibles en cada tallo.
Los primeros maíces, encontrados en una cueva cerca de
Tehuacán, no medían más que el dedo meñique y daban de 6 a 9
granos por mazorca.
Fueron, pues los indios, los que año con año observaron las
milpas, eligieron las mazorcas más grandes, las que daban unos
cuantos granos más que el resto, y de ellas sacaron la semilla
para el año siguiente.
En las distintas regiones fueron seleccionando aquellas
plantas que mejor se adaptaban al clima, al temporal o a sus
necesidades de alimentación.
En el Istmo de Tehuantepec produjeron el maíz Zapalote, que no
llega al metro de altura, pero que produce mazorcas grandes;
su tamaño pequeño le permite aguantar los vientos fuertes de
aquella región de entre mares.
Fue un esfuerzo inteligente por mejorar su principal alimento.
Se experimentó continuamente y los resultados fueron
difundidos por la tradición oral, en los mitos, leyendas y
epopeyas de aquellos innovadores de la agricultura.
De manera paulatina, el maíz fue adquiriendo las
características de la planta actual, y no por casualidad, sino
por un esmero permanente de aquellos mexicanos.
Ahora hay maíces de todos colores: azules, blancos, amarillos,
morados, negros, rojos y pintos; los hay para producir
palomitas, para comer en mazorca o para guardar como grano;
hay variedades enanas y muy altas; de ciclo largo que maduran
en seis meses, y otras que en tres meses ya tienen mazorca.
Hay variedades resistentes a las heladas, que crecen a los 4
mil metros de altura, y otras que se dan al nivel del mar. Las
hay propias del desierto y otras que prosperan en las selvas.
Todas, en su momento, fueron producto del ingenio y la
perseverancia de los labradores originales; todas son parte de
nuestro patrimonio nacional.
Cómo fue en Chihuahua
Según los arqueólogos, la zona cercana al oeste del estado es
la mejor para la agricultura, y por tal razón dichas
investigaciones se han basado en esos sitios.
De acuerdo con los resultados de algunas excavaciones
realizadas en cinco diferentes sitios de la época Arcaico
tardío, el maíz se encontró dentro del 54 por ciento de las 33
formaciones excavadas. Esto arrojó como resultado que el maíz
fue el principal alimento de dicho período en el Noroeste de
Chihuahua.
Existen actualmente en el estado alrededor de 6 especies
diferentes de maíz, de las cuales 4 pertenecen a la Sierra
Tarahumara y el resto se distribuye en otras partes del
territorio, según J. Hard.
Dicho proyecto inició en el año 2002 y fue financiado por la
Unicef, el Inah, The National Geographic y otros organismos
extranjeros interesados en la investigación.
Complementariamente, en las barrancas de Huápoca, del
municipio de Madera, se realizó, por parte de arqueólogos
chihuahuenses, el hallazgo de terrazas de cultivo, de restos
de telares manuales y de vestigios de una complicada ciencia
culinaria. Esas evidencias les permiten asegurar que en ese
lugar floreció todo un sistema cultural con identidad propia,
que se podría remontar a unos tres mil años.
Eran asentamientos en cuevas con casas que fueron, además de
numerosos, autosostenibles económicamente, y eran
relativamente independientes de la metrópoli —la ciudad de
Paquimé—, de acuerdo al arqueólogo Eduardo Gamboa Carrera.
El sistema de Huápoca
Gamboa, quien dirige el proyecto de rescate y conservación de
Paquimé, está también encargado de las Cuarenta Casas y de la
exploración y estudio de todo el sistema de asentamientos de
las barrancas de Sírupa y Huápoca.
Desde hace por lo menos tres mil años, dijo, había aquí
núcleos de población cuyo modo de vida se adaptó a los
recursos naturales.
Gamboa identifica esta población como una "ocupación arcaica
de la región", que con el tiempo llegó a coincidir con "el
pico" del máximo desarrollo de Paquimé, entre los años 1200 y
1450 de nuestra era.
Hace uno 10 mil años, cuando los grandes glaciares no habían
terminado de replegarse completamente hacia el norte, el clima
de esta región era muy diferente al actual, con nevadas
impresionantes de más de un metro de altura, y con
temperaturas promedio mucho más bajas que las actuales.
El clima era de un eterno invierno, y el paulatino aumento de
las temperaturas trajo un pesado reto para los antiguos
pobladores, que vivían esencialmente de la caza y la
recolección. El hecho de que desaparecieran para siempre los
animales como los mamuts, de movimientos relativamente lentos,
y que tuvieran que ser sustituidos por piezas de caza, como
los felinos, aves y ardillas, les complicó mucho la tarea.
Este cambio climático supuso todo un cambio de costumbres y
una dificilísima adaptación.
Intercambios con la costa
Y precisamente unos mil quinientos años antes de nuestra era,
de acuerdo a la novísima teoría de Eduardo Gamboa, sucedió
que, por los ríos de la sierra que van a desembocar en las
costas de Sonora y Sinaloa —donde estas generosas corrientes
forman los valles más fértiles del país—, moviéndose corriente
arriba, llegaron a la región de Huápoca-Sírupa hordas de
individuos que traían consigo el conocimiento de la
agricultura.
Las técnicas agrícolas, entonces, se difundieron por la zona y
constituyeron un novedoso y exitoso medio de vida que
potencializó los recursos de que disponían los antiguos
moradores.
La agricultura se difundió también a las regiones adyacentes a
la Sierra Madre Occidental, como Casas Grandes, donde floreció
la ciudad de Paquimé.
Ese es un enfoque distinto que contradice todo lo que se
suponía como verdad acerca de Paquimé y sus "satélites" y
"colonias".
La verdad es, entonces, que Paquimé era la ciudad ritual, una
Meca en el sentido religioso y ritual, a donde literalmente
acudían de todos los pueblos de cultura emparentada, a
realizar las grandes celebraciones.
Pero el dominio de Paquimé no parece --o al menos no hay
evidencias-- haberse basado en un dominio económico, ni mucho
menos en la fuerza militar.
Lo que en Huápoca apunta a la existencia de una economía
completa y autosustentable, son, en primer lugar, las terrazas
para cultivos en las mesas y cerros, de lo cual los
arqueólogos han encontrado varios vestigios.
Entre los vestigios, coincidentemente, se han encontrado
variedades de maíz de mazorca pequeña, de las que
evolucionaron a partir del teozintle primigenio.
Froilán Meza Rivera
http://www.diario.com.mx
Vilafranca solicita ayudas para excavar un yacimiento que no se
explora desde 1957
La actuación es clave para estudiar la Edad del Bronce
El Ayuntamiento de Vilafranca ha solicitado ayudas a la
conselleria de Cultura para proceder a la excavación del
yacimiento de la Ereta del Castellar, un yacimiento de
la Edad del Bronce que se excavó en 1957.
El presupuesto de la actuación asciende a 7.500 euros.
El objetivo, según las dos investigadoras del Servicio
de Arqueología de la Diputación de Valencia, que
realizarían la excavación es «poner en valor el
yacimiento y realizar una revisión arqueológica». El
Ayuntamiento aportaría el 25% de los fondos de la
excavación, según ha indicado el concejal de Cultura,
Francesc Monfort. Los técnicos consideran que «la Ereta
del Castellar es un yacimiento clave para abordar desde
una perspectiva actualizada el desarrollo del final del
llamado bronce valenciano. Por su posición geográfica,
el yacimiento se vincula a yacimientos del Bajo Aragón y
de la cuenca del Ebro». Al parecer, según los mismos
técnicos «el estado de conservación del yacimiento
parece bastante bueno». Los técnicos creen que de
excavarse se puede avanzar en el conocimiento del
período de la Edad del Bronce. En el informe redactado
previo a la excavación se alude a «la recogida de datos
y de información oral sobre el impacto producido por la
construcción de un área industrial».
Josep Domingo, Vilafranca
http://www.levante-emv.com
Es notable cómo en el transcurso de la historia del pensamiento
Occidental se ha dado una lucha entre lo espiritual y lo material.
Ya para los inicios del cristianismo, por ejemplo, el maniqueísmo,
doctrina religiosa que afirmaba que la creación del mundo se debía
al enfrentamiento entre el bien y el mal, marcó una peculiar manera
de entender la realidad material y espiritual como parte de dos
dimensiones separadas.
Esta separación de las dimensiones que componen la realidad humana
no es nueva y no ha desparecido con el paso del tiempo. Sin embargo,
ha habido varios pensadores que han buscado hallar una conciliación
entre ambas dimensiones, y uno de ellos es el sacerdote jesuita
Pierre Teilhard de Chardin.
Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955) ingresó a la Compañía de
Jesús a la edad de 18 años. Fue a lo largo de su vida un renombrado
pensador y científico francés, que enfocó gran parte de sus
esfuerzos en la biología, la geología y la paleontología. En esta
última área, una de sus mayores aportaciones fue el descubrimiento,
en 1929, del Sinántropo u Hombre de Pekín. Perteneció a diversas
sociedades científicas y en varias ocasiones fue galardonado por sus
aportes.
Su labor como científico y su formación humanista lo condujeron a
proponer una visión diferente de la relación entre la fe y la
ciencia: buscó desarrollar una ciencia integral del Hombre que no
sólo hablara de su origen biológico, sino que llegara a preocuparse
aún de su futuro en el sentido más amplio. De esta manera, su
cosmovisión establece que lo religioso, la búsqueda de la
trascendencia, es lo que le permite al ser humano evolucionar no
únicamente a nivel biológico, sino dirigirse hacia una inminente y
necesaria solidaridad con el otro y con el más allá.
Esta búsqueda de la unión entre la dimensión material y la
espiritual del ser humano que realizó Teilhard provocó mucha
polémica no únicamente dentro de la Iglesia católica, sino en
diferentes círculos científicos de su época; sin embargo, y a pesar
de las polémicas, el pensamiento de este jesuita en gran medida ha
logrado sobreponerse a las críticas y ha llegado hasta nuestros
días, permitiéndonos reconsiderar nuestra postura frente a la
realidad, la fe, la ciencia y la manera en que éstas terminan
vinculándose.
Este año, la Universidad Iberoamericana León se une a los homenajes
que se realizan alrededor del mundo a propósito de los cincuenta
años que se cumplen de la muerte del P. Pierre Teilhard de Chardin.
Con este propósito, los días 4 y 5 de abril tendremos cuatro
conferencias en las que reflexionaremos sobre el rico legado que ha
dejado el pensamiento Teilhardiano tanto a la ciencia como al
pensamiento humanista. También se inaugurará una exposición de
fotografías que la Embajada de Francia en México ha facilitado para
este propósito. De esta manera, buscamos generar un espacio en el
que se pueda recuperar y poner en diálogo la visión de un hombre de
fe y de ciencia.
Por TARIK TORRES MOJICA
*Académico del Centro
Universitario Ignaciano
http://www.am.com.mx
«La historia de la evolución humana está llena de fracasos y
callejones sin salida»
Ian Tattersall / Paleoantropólogo del Museo Americano de
Historia Natural
Nuestra evolución no es como el tópico que tiene todo el mundo
en mente: la línea del ser primitivo que aprende a andar, se
le engrandece el cerebro y se hace civilizado a medida que
transcurren millones de años como si nada. Ian Tattersal,
paleoantropólogo del Museo Americano de Historia Natural, nos
cuenta en cambio una mucho más dramática, llena de fracasos y
callejones sin salida, en la que las especies de homínidos
competían ferozmente por sobrevivir. En su opinión, hubo un
momento casi mágico en la historia que nos hizo humanos.
Ocurrió hace menos de 100.000 años, cuando los humanos
aprendimos a dominar los símbolos.
Madrid- Hay una diferencia clara entre parecerse a una persona
y actuar como ella. La clave está en lo que Ian Tattersal, uno
de los más prestigiosos paleoantropólogos americanos, define
como «primates simbólicos». El término aquí va más allá de la
inteligencia. Usted y yo somos simbólicos porque interpretamos
el mundo a nuestra manera, nombramos cosas, lo que no hacen
los animales. Sólo así se puede entender ese momento «mágico»
en la evolución por el que nos hicimos humanos. Para
Tattersal, fue casi como si en un «destello» surgiera eso que
llamamos humanidad cuando miramos a los ojos de alguien,
aunque el potencial existía previamente.
«Las aves usaron las plumas como capa aislante durante
millones y millones de años antes de emplearlas en el vuelo»,
explica este conservador de Antropología en el Museo Americano
de Historia Natural de Nueva York. El momento en que empezamos
a comportarnos como humanos no empezó, asegura, cuando
nuestros antecesores comenzaron a adquirir la anatomía humana.
Eran como nosotros, pero no eran exactamente como nosotros.
Un momento «mágico».
¿Qué les humanizó? Hay que remontarse 80.000 años en el
tiempo, quizá 100.000 años, nos dice Tattersall, que estuvo en
Madrid invitado por Cosmocaixa.
–Donald Johanson, el descubridor de «Lucy», piensa que el
momento «mágico» de la chispa humana ocurrió con las pinturas
rupestres.
–Ciertamente sí, fue un momento mágico. El arte es la
última actividad simbólica, aunque no la más temprana. Don
tiene razón, el arte reflejaba algo que ya estaba en camino.
–¿Cuál es la evidencia más antigua?
–Un grabado de color ocre de 80.000 años en la cueva de
Blombos, en Suráfrica. Tiene un diseño geométrico, algo que
muchos aceptarían como un objeto simbólico. También tenemos
aquí los primeros ornamentos, conchas usadas para hacer
collares.
–Defina lo que es este pensamiento.
–Significa lo que hacemos, que es descomponer el mundo en
cosas, en componentes, en símbolos mentales. Damos nombres a
las cosas. Y recombinamos estos símbolos en nuestra cabeza
para rehacer las percepciones que tenemos del mundo.
–¿En qué momento pudo ocurrir?
–Tenemos un buen registro fósil de la familia humana desde
que nos separamos de los antecesores de los monos hace entre
siete y ocho millones de años. Los homínidos más primitivos
estaban caracterizados por ser bípedos, sin ninguna innovación
especial. El momento más importante de la evolución humana no
ocurrió cuando apareció nuestra especie, el «Homo sapiens»,
hace 150.000 años, sino cuando empezó a comportarse como un
ser simbólico, hace menos de 100.000 años. Marcó el comienzo
del proceso del descubrimiento de cómo usar esta nueva
capacidad; las primeras formas de arte, escritura, música...y
es un proceso que no ha acabado hoy.
–¿Cree que el rasgo que nos humanizó aconteció de forma
rápida, como en un «flash»? Me viene a la mente la imagen del
mono que toca el monolito en «Odisea 2001» y se «humaniza».
–Es algo muy divertido sobre lo que reflexionar. Creo que
adquirimos algún tipo de circuito neurológico en el cerebro,
aunque no sabemos lo que fue, y ocurrió hace 150.000 o 200.000
años. Pero los primeros seres humanos modernos, exactamente
iguales a nosotros, no empezaron a comportarse como nosotros,
de esta manera tan extraña. Ocurrió más tarde. Y creo que
debió tratarse de un factor que disparó esta capacidad
biológica nueva que tenemos. Este interruptor fue la invención
del lenguaje. La liberación del lenguaje fue la que usó esta
capacidad simbólica. Lo que nos hizo humanos debió surgir de
forma espontánea.
–Es decir, en vez de una evolución larga hacia el ser
humano, habría que pensar que ocurrió algo que nos convirtió
súbitamente en humanos.
–Exacto. No creo que nuestra capacidad sea una
extrapolación de lo que ocurrió antes en la evolución humana
hace millones de años. Ocurrió algo que no tenía precedentes.
Y ahora empezamos a tener evidencia material en el registro
fósil de hace 100.000 años. Es decir, nuestra evolución no es
el resultado de una sintonización exquisita realizada a lo
largo de los eones.
–Si retrocediera al pasado para toparse con un Neandertal,
o un hombre de «Flores», ¿Le parecerían «humanos»?
–Bueno, los neandertales no fueron nuestros ancestros
directos, sino que eran una rama paralela. Eran gente muy
dotada. Tenían relaciones complejas con la naturaleza, mucho
más que ningún homínido anterior. Creo que el tipo de
inteligencia que exhibían era muy intuitiva, más que
simbólica. Es decir, una inteligencia más reactiva, que
reaccionaba frente a los estímulos de la naturaleza, y
bastante sofisticada. Pero no tenían ese nivel extra de
cognición simbólica, manipular ideas. Ellos no se hacían
preguntas del tipo «¿Que hubiera ocurrido si...?»
–¿Cual es, pues, nuestra historia?
–Tendemos a pensar en un linaje que progresa gradualmente
desde seres primitivos hasta la perfección, en línea recta. No
creo que ocurriera así. La historia de la evolución humana
está llena de experimentos, muchos arranques, fallos y
callejones sin salida. Es una historia de fracasos. Has de
pensar en ella no como en una línea, sino como muchas especies
compitiendo en la naturaleza, algunas con éxito, otras no. Es
una historia muy dramática, y tienes averiguar quienes son sus
actores. Y quiero refinar la capacidad para reconocerles.
Luis Miguel Ariza
http://www.larazon.es
El gran interés científico del yacimiento de Quibas
(Abanilla) viene avalado por dos motivos fundamentales:
por la abundancia y diversidad de su asociación
faunística y por la edad del yacimiento.
Lista faunística. Se encuentra constituida por cerca
de 60 especies repartidas entre moluscos gasterópodos,
insectos, miriápodos, anfibios, reptiles, aves y
mamíferos. En el conjunto de los gasterópodos destaca
Palaeoglandina, un género que se extingue en el resto de
Europa durante el Plioceno y que se mantiene como
relicto en el Pleistoceno de la Península Ibérica. Entre
los mamíferos posee una especial relevancia la presencia
del primate de la familia Cercopithecidae Macaca
sylvanus.
Edad del yacimiento. A partir de dataciones
paleomagnéticas y de la asociación faunística, se estima
que puede situarse alrededor de 1 a 1,7 millones de
años. El yacimiento viene a llenar una laguna existente
entre los yacimientos de Granada y Cueva Victoria
(Murcia), proporcionando nuevos datos de interés sobre
las faunas de este periodo temporal inmediatamente
inferior a los niveles más antiguos de Atapuerca.
http://www.laopiniondemurcia.es
El director de las excavaciones de Maltravieso cree que corre
peligro la parte formativa de la investigación La búsqueda de
fósiles y herramientas en la cueva se ha retomado estos días
La Semana Santa ya no es para Cáceres sinónimo sólo de procesiones y
turistas. Desde hace unos años también de excavaciones
arqueológicas, pues es en estos días cuando se viene desarrollando
en la cueva de Maltravieso uno de los campos de trabajo más
importantes del proyecto 'Primeros Pobladores de Extremadura'.
Arqueólogos y estudiantes han vuelto a tomar con su palas, cascos y
linternas el interior de la cavidad, aunque este año se respira algo
de pesimismo en el ambiente. El motivo no son los resultados de la
excavación, sino que el proyecto se ha quedado sin becarios. Uno de
los co-directores, el catalán Antoni Canals, afirma que esto supone
«un serio problema y un freno», ya que la parte formativa del
proyecto «se encuentra en estos momentos parada», cuando uno de los
objetivos principales es precisamente formar a jóvenes
investigadores extremeños en un campo científico que no había tenido
ningún desarrollo en la región.
Hasta ahora Primeros Pobladores contaba con dos becarios, dos
estudiantes de posgrado cuyos trabajos giran en torno al proyecto,
pero este año han tenido que continuar las tesis sin ayuda
económica. «Esperemos que la Junta se dé cuenta del problema y
podamos volver a la situación anterior», apuntó Canals.
Por otro lado está la parte científica del proyecto que, según el
co-director, marcha de forma «satisfactoria». Desde el pasado día 17
y hasta el 31 marzo un equipo de unas 20 personas trabaja en
Maltravieso en busca de materiales que permitan saber más sobre la
forma de vida de los primeros pobladores. Son sobre todo
herramientas y fósiles de los animales que murieron en la cueva en
el Paleolítico Inferior.
Salas de excavación
Este año continúa la excavación en la 'sala de los huesos', situada
más o menos a la mitad de la cueva, y ha comenzado otra en la 'sala
de las chimeneas ', al fondo, después de que hubiera sido limpiada y
preparada durante las campañas anteriores. Antoni Canals señala que
se está trabajando en niveles que oscilan entre los 350.000 y los
350.000 años de antigüedad, dependiendo del lugar de la cavidad del
que se trate.
Otros escenarios de la investigación están siendo la casa de cultura
'Rodríguez Moñino' y la Casa de los Caballos del Museo de Cáceres,
donde se trabaja por las tardes en la clasificación de los
materiales hallados.
Actualmente se están llevando a cabo los análisis de los restos
encontrados el año pasado en la 'sala de los huesos', con una
antigüedad que va de 117.000 a 183.000 años, según los datos
ofrecidos el pasado mes de septiembre por Eudald Carbonell quien,
junto con la extremeña Isabel Sauceda, completa el trío de
directores del proyecto.
Entre los fósiles que han aparecido se encuentran huesos de animales
como hienas, leopardos, rinocerontes y grandes bóvidos, cuya
presencia en aquel entonces era habitual en los parajes donde hoy se
encuentra Extremadura.
No obstante, Eudald Carbonell dijo en eptiembre que sus mayores
esperanzas se centran ahora en la cueva de Santa Ana, situada en los
terrenos del Cimov, donde se han definido siete unidades de
excavación de entre medio millón y un millón de años de antigüedad,
y en todas ellas, según el paleontólogo, han aparecido pruebas de
ocupación humana.
CLAUDIO MATEOS/CÁCERES
http://www.hoy.es
En octubre pasado los antropólogos quedaron desconcertados con el
descubrimiento de unos extraños fósiles. Se trataba de individuos de
no más de un metro de altura con el cerebro del tamaño de una naranja
y que fueron bautizados como Homo Floresiensis. El análisis de sus
cráneos reveló que se trataría de una nueva especie humana, que se
extinguió hace sólo 12 mil años, lo que implica que alcanzaron a
vivir con el hombre moderno, un hallazgo que obligará a reescribir la
evolución.
Finalizaba octubre cuando un grupo de antropólogos australianos
dieron una noticia que dejó pasmados a los expertos en evolución
humana. Habían encontrado restos óseos de un diminuto individuo que
vivió en la isla Flores, en Indonesia, hace 18 mil años, cuando se
suponía que sólo el hombre moderno habitaba el planeta.
No por nada Peter Brown, paleoantropólogo de la Universidad de Nueva
Inglaterra, en Australia, y líder del equipo que efectuó el hallazgo
dijo que estuvo "a punto de caer de rodillas al examinar el
espécimen". Lo que tenía entre sus manos no era un Homo Erectus,
tampoco un Homo Sapiens… No era nada conocido hasta ahora.
Sólo tenían una certeza: se trataba de alguien del género Homo, un
homínido, o sea, un individuo perteneciente a la rama de primates
superiores, de los cuales el único superviviente fue el hombre. El
problema era determinar qué vínculo de parentesco nos unía con ese
extraño espécimen de menos de un metro, con cerebro del tamaño de un
chimpancé, los huesos de la cadera semejantes a los del primate
prehumano llamado Australopithecus y un rostro delicado y diminuto
como el de los seres humanos.
Su reducida estatura -91 centímetros- le valió el apodo de "hobbit"
(aunque fue catalogado como LB1) como los diminutos personajes de la
novela El Señor de los Anillos. Pero su talla no se debía a su corta
edad. Un análisis minucioso de los dientes reveló que LB1 debió haber
cumplido los 30 años de edad y que era mujer. Eso no era todo. La
nueva especie, denominada científicamente como Homo Floresiensis,
habría fabricado herramientas de piedra, encendido fogatas y
organizado cacerías en grupo.
El hallazgo generó un tsunami entre los paleoantropólogos. Se suponía
que hace 28 mil años se habían extinguido los Neanderthales y la
única especie que sobrevivió fue la nuestra. Pero la data de LB1
arrojaba 18 mil años y los demás restos encontrados en el lugar del
hallazgo (siete en total) registraban entre 95 mil y 12 mil años, lo
que indicaba que en una época también coexistieron con los
Neanderthales.
Nadie sabe de quién eran descendientes estos diminutos humanos ni
cómo pudieron llegar navegando hasta Indonesia. Además, según la
teoría clásica el aumento del tamaño del cerebro fue lo que permitió
a los humanos adquirir una mayor inteligencia. ¿Cómo se explicaba
entonces que los "hobbits" y su cerebro enano (447 cc) tuvieran una
tecnología comparable a la de algunos grupos de Homo Sapiens (1.400
cc)?
Primitivos y avanzados
Para descifrar este enigma, la paleoantropóloga Dean Falk, de la
Universidad del Estado de Florida, EE.UU. reconstruyó el cerebro del
Homo Floresiensis y lo comparó con el de otras seis
especies. "Pensaba que su cerebro se parecería al de un chimpancé. Me
equivoqué. Era un ser único", dijo la científica, cuyo trabajo fue
publicado en la revista Science.
Según explicó Falk, las capacidades cognitivas de los "hobbits" no se
deben al tamaño de su cerebro, sino a cómo éste está construido. "El
cerebro de esta especie era extraordinario. A pesar de su pequeño
tamaño, su cerebro tuvo su propia combinación de características
primitivas y avanzadas; lo que podría explicar los comportamientos
más sofisticados atribuidos a esta especie. Esto da cuenta que la
organización interna del cerebro puede ser incluso más importante que
su tamaño (…) De hecho, sus descubridores creen que esta es una
especie nueva de humano que evolucionó en forma independiente en un
lugar de la isla y que pudo ser capaz de actividades sofisticadas
tales como cazar, hacer instrumentos avanzados, etc.", indicó.
Según su investigación, los Homo Floresiensis tenían muy
desarrollados los lóbulos temporales, es decir, la parte del cerebro
que se encuentra bajo las orejas y las sienes y que en los humanos
modernos se asocia con el sentido del oído y la comprensión del
lenguaje. Tenía aún más desarrollado el lóbulo frontal, la parte del
cerebro que se encuentra detrás de la frente y que se asocia con la
racionalidad y la planificación de futuro. Incluso se habla de otras
funciones cognitivas que incluirían -aunque sólo es una tesis- su
capacidad de planificar el futuro y el lenguaje hablado.
Cohabitando la Tierra
Desde EE.UU. la paleoantropóloga indica que la importancia de este
hallazgo radica en que "hasta antes que se produjera, los científicos
creían que los Homo Sapiens eran la única especie de humanos que
poblaba la Tierra hace 18.000 años. Ahora nosotros sabemos que los
Homo Floresiensis también estaban allí en ese momento. Lo mismo
piensa Peter Brown, líder del equipo australiano que efectuó el
hallazgo de los "hobbits", junto a Bert Roberts y Mike Morwood. Brown
dijo "que lo más significativo de este descubrimiento es que nos
indica cuán compleja es la historia de la evolución humana, cómo hubo
una época en que dos especies humanas muy diferentes caminaban por el
planeta, cómo algunos de ellos fueron extinguidos y cómo nuestra
evolución fue influida por el ambiente del mismo modo que influyó en
otros grandes mamíferos".
http://es.novopress.info/
Se trata de un variado conjunto de monumentos megalíticos, que se han
elegido entre los cerca de doscientos, que se encuentran repartidos
por la geografía de la provincia, y que se hallan relativa cercano a
las más importantes vía de comunicación para poder tener un acceso
más inmediato hasta los mismos: Soto, El Labradillo, Los Gabrieles y
El Pozuelo.
Web del Gabinete Pedagógico de Bellas Artes de Huelva
http://www.juntadeandalucia.es/averroes/gabinetes/contentimage/html/hu/webrutame\
galitica/
Hace 50 años se develaba el fraude científico del hombre
de Piltdown
Desde principios del siglo XX, la búsqueda de fósiles de
ancestros humanos ha movilizado a un sinnúmero de
científicos. En los inicios de esta historia tuvo lugar
un episodio en la Inglaterra victoriana con el anuncio
de que se habían hallado en el país los huesos de un
homínido que presentaba un gran neurocráneo, el hombre
de Piltdown. Hace 50 años, sin embargo, se reconoció a
partir de estudios más detallados que se trató de un
fraude, hoy uno de los más famosos y escandalosos en la
historia de la ciencia...
CIENCIA HOY Volumen 15 - Nº 85 Febrero-Marzo 2005
http://www.ciencia-hoy.retina.ar/hoy85/hombre.htm
Los fósiles del mamut pradeño, desenterrados en la provincia
de Hebei, norte de China, son, hoy día, los más antiguos de su
tipo en el mundo, razón por la que el lugar de su origen está
en China, según el resultado de una investigación hecha
recientemente por los arqueólogos chinos.
El mamut pradeño es un mamífero que vivió en el continente
euro-asiático, y creían que el lugar de su origen se
encontraba en Europa. Pero, de acuerdo al último
descubrimiento arquelógico completado por los expertos chinos,
ya había subsistido en la citada provincia china antes de más
de un millón 600 mil años, adelantándose su origen unos 500
mil años. Esos expertos señalaron que el hallazco tiene un
valor académico muy importante para estudiar el proceso de la
evolución mamífera.
CRI
http://espanol.chinabroadcast.cn/
Arqueólogos de la Universidad de Valencia han descubierto en el
yacimiento de la Cova de Santa Maira, en la localidad alicantina de
Castells de Castells, restos de frutos con que se alimentaban los
cazadores prehistóricos hace 12.000 años, informó a Efe el
arqueólogo Emili Aura Tortosa.
El director de la excavación, Emili Aura, explicó que 'en las
excavaciones arqueológicas realizadas en la Cova de Santa Maira se
ha recuperado un interesante y numeroso conjunto de frutos
silvestres carbonizados'.
Según este arqueólogo, 'la cueva fue ocupada por
cazadores-recolectores durante el Paleolítico final y a lo largo del
Epipaleolítico y Mesolítico, aproximadamente entre 12.000 y 5.000
años antes de nuestra era'.
'Posteriormente -señaló Aura- desde el Neolítico, fue utilizada como
establo de cabras y ovejas, función que prácticamente mantuvo hasta
nuestros días'.
Emili Aura recordó que 'estas excavaciones se realizan dentro del
programa anual desarrollado por el Departamento de Prehistoria y
Arqueología de la Universidad de Valencia y están financiadas por la
Dirección General de Patrimonio Artístico de la Consejería de
Cultura de la Generalitat Valenciana'.
'Estos trabajos -indicó- forman parte de un proyecto más amplio que
pretende estudiar las formas económicas de los últimos
cazadores-recolectores y el poblamiento de la media montaña'.
Aura señaló que 'entre los frutos se han identificado bellotas,
pomos de rosáceas, posiblemente del género Sorbus, y leguminosas'.
'Estos restos proceden, en su mayoría, de las ocupaciones de los
cazadores prehistóricos y destacan, por su singularidad y
antigüedad, los de leguminosas silvestres -de los géneros Vicia o
Lathyrus- que por primera vez han sido datados en la Península
ibérica, resultando una edad de 9.370 años', señaló el arqueólogo.
'En todos los casos -apostilló Emili Aura- se trata de especies
susceptibles de ser consumidas por los humanos'.
El arqueólogo valenciano indicó que 'la presencia de estos frutos
coincide con la evolución de la vegetación del entorno de la cueva,
estudiada a través del carbón recuperado en las excavaciones'.
'Su estudio refleja que desde hace unos 12.000 años se produjo un
incremento de especies termófilas como robles y encinas en perjuicio
de sabinas y enebros', aseveró Aura.
Estos trabajos están dirigidos por Emili Aura Tortosa, coordinando
un amplio grupo de investigadores.
El estudio de las semillas y frutos ha sido realizado por Guillem
Pérez Jordá mientras que Yolanda Carrión se ha ocupado de los restos
antracológicos.
Terra Actualidad - EFE
http://actualidad.terra.es
Los visitantes de Tito Bustillo piden réplicas para poder ver todas
las pinturas de la cueva
Las inundaciones en la oquedad riosellana llevan a reducir a 16 el
número de personas por grupo Los guías recomiendan a los turistas
caminar con cuidado porque el suelo está «resbaladizo»
La cueva de Tito Bustillo abrió ayer sus puertas a 250 visitantes
que se adentraron con expectación en esta caverna repleta de
pinturas paleolíticas y vestigios milenarios. Una riqueza
arqueológica que, sin embargo, se muestra sensible a la afluencia de
público y requiere grandes precauciones y limitaciones. Los
visitantes comprenden y asumen todo tipo de normas restrictivas,
pero lamentan que buena parte de las pinturas estén cerradas al
público.
El entusiasmo que los guías trasmiten a los visitantes durante todo
el recorrido se palpa aún a la salida del recinto. Un grupo de
turistas se agrupa en torno al guía que les muestra, en fotos, la
interesante muestra de pinturas que se distribuye por las galerías
cerradas al público.
«La visita ha estado muy bien, aunque nos hubiera gustado ver todas
las pinturas», señalaba ayer la madrileña Esther Jiménez, que visita
por segunda ocasión la comarca. «El año pasado nos quedaron cosas
sin ver, entre ellas la cueva de Tito Bustillo», admite. En esta
ocasión fue más previsora y solicitó la reserva con dos meses de
antelación. Esther Jiménez y su familia completaban satisfechos el
recorrido, pero quedaban con ganas de ver más. «El guía ha sido muy
amable y nos ha enseñado en fotos el resto de la cueva», relata.
No era la única. Las familias Rodríguez y Llera, de Madrid, hacían
la misma observación cuando abandonaban el macizo de Ardines. «Es
una pena que existan pinturas más nítidas y más completas que las
que hemos visto, pero que estén en zonas restringidas al público»,
indicaba María Teresa Rodríguez a la salida de la gruta. «Deberían
hacer unas réplicas como las de Altamira», sugería. «Nos han dicho
que cuando haya fondos harán ese equipamiento», le replicaba su
compañera.
Ajenos a la polémica política que suscita en el Principado la
construcción de este centro museístico, los turistas no ponen en
duda que la protección de este patrimonio cultural debe anteponerse
a cualquier criterio turístico. «Entendemos que tengan que limitar
el cupo de visitantes y tomar todo tipo de precauciones para
conservar la nitidez de las pinturas», coincidían.
Con el gusanillo
Los bilbaínos Mikel Cueto y Haizea Ramos disfrutan de unos días de
descanso en Soto de Dueñas. Ayer recorrieron el itinerario abierto
al público acompañados de un guía. Las explicaciones del experto
sobre el volumen de representaciones rupestres que se distribuyen
por el resto de las galerías les dejó con el gusanillo. «Nos hubiera
gustado ver la pintura de las vulvas», admite Cueto. Opiniones
similares planteaba Benito Pérez, de Barcelona. «Mereció la pena,
aunque nos queda mucho por ver. Sólo una sala está abierta al
público», lamentaba este catalán, que destacaba el bajo coste de la
visita: 3,5 euros adultos y 1,75 niños y mayores de 65 años.
«Comparado con los precios que existen por Cataluña es muy barato.
El otro día nos cobraron 8 euros por visitar una mina de sal
abandonada», compara.
La creación de réplicas es, para los turistas, la mejor solución a
estas restricciones que, por otro lado, consideran «sensatas». «Hace
quince años, cuando visité la cueva por primera vez, nos hicieron un
recorrido más completo», recuerda María Jesús Labandero, vecina de
Avilés. «Es lógico que cada vez limiten más la afluencia de público
para preservar las pinturas. Por encima del interés turístico debe
estar siempre el cultural», opina. Junto a ella, su ahijado Miguel
Alonso, de diez años, disfrutaba del paseo entre estalagmitas y
estalactitas. «Es mi regalo de Pascua», reconocía emocionado al
tiempo que recordaba las explicaciones del guía.
Cupo de visitantes
Miguel fue uno de los afortunados que ayer cruzaron la línea de
acceso a la cueva. Las inundaciones que ha sufrido esta gruta en los
últimos meses han obligado a los responsables de la misma a limitar
el cupo de visitantes a 16 personas por pase, frente a las 24
habituales. «El suelo está húmedo y es peligroso caminar. Hemos
vertido arena de la propia cueva, porque no se puede traer de otra
parte, pero aún hay zonas resbaladizas», explicó el responsable de
cuevas del Oriente, Alfonso Millara. En unos quince días, si el
tiempo acompaña, el suelo podría volver a estar en perfectas
condiciones y el cupo de entradas se ampliaría, de nuevo, a 24
personas por grupo. Un total de 360 visitantes diarios.
Los turistas que recorrían ayer la cueva riosellana lo hacían con
sumo cuidado, según las recomendaciones de los guías, para evitar
cualquier resbalón. «Nos han explicado que hace un mes se inundó la
cueva y nos recomendaron caminar con un poco de cuidado. Estaba
embarrado pero no resultaba peligroso», indicó María Jesús
Labandero.
Los alumnos de cuarto de secundaria del colegio de secundaria Sant
Alfons de Felanitx, en Mallorca, fueron ayer los primeros en entrar
a la caverna. «Para los chavales ha sido su primer contacto con el
arte paleolítico y ha merecido la pena», confirmaba una de las
profesoras, Gerónima Muñoz. «Ahora saben que es un privilegio temer
acceso a él de primera mano», añade la educadora. Sus reservas las
habían formulado a principios de marzo, aunque hasta hace unos días
no recibieron la confirmación. «Estamos de viaje de estudios por
Asturias», aclaran.
ANA MORIYÓN/RIBADESELLA
http://www.elcomercio-sa.es/
Solicita entrar en una iniciativa de 7 regiones españolas y una
francesa
La propuesta quiere difundir la cultura y el turismo en los
yacimientos
Extremadura aspira a mostrar su patrimonio prehistórico en una serie
de rutas que forman parte de un proyecto de difusión del arte
rupestre. Cantabria lidera esta iniciativa financiada por la Unión
Europea para crear el itinerario cultural Primeros pobladores y arte
rupestre prehistórico , en el que participan otras seis comunidades
autónomas, además de la región de Ariége, situada en el sudeste de
Francia, y al que la región extremeña quiere sumarse como socio.
Cantabria, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón,
Valencia, Andalucía y Ariége han formado la Red Europea Primeros
Pobladores y Arte Rupestre Prehistórico (Reppard), que además cuenta
con 25 instituciones asociadas, principalmente universidades, museos
y centros de gestión de este arte, explicó el consejero de Cultura
del Gobierno regional, Javier López Marcano, informa Efe.
Extremadura posee su propio programa de recuperación de su pasado
prehistórico, Los primeros pobladores de Extremadura en la zona del
entorno de Cáceres, y otro de catalogación del arte rupestre en toda
la región.
La iniciativa busca aunar esfuerzos para consolidar un modelo de
conservación de este patrimonio y para promocionar el ámbito rural
como un destino turístico de calidad.
Las ocho regiones de la red reúnen la mayor concentración de arte
rupestre del mundo, con 170 yacimientos, lo que las convierte en
"una potencia mundial", destacó el coordinador técnico de la
Reppard, Ramón Montes. Según explicó, se pretende crear "un camino
de Santiago" del arte rupestre que tendrá dos grandes ejes: el
cántabro-pirenaico (Cantabria, Asturias, Castilla y León y Ariége),
y el pirenaico-bético (Aragón, Castilla-La Mancha, Valencia y
Andalucía).
http://www.elperiodicoextremadura.com/
Las negociaciones entre el Principado de Asturias y el Ministerio de
Cultura de cara a la construcción de un museo de la Prehistoria
vinculado a la cueva de Tito Bustillo "están en su fase final", tal
y como afirmó ayer en Covadonga la consejera de Cultura y portavoz
del Ejecutivo asturiano.
La consejera se mostró convencida de que, a la vuelta de la Semana
Santa, el Principado de Asturias y la Administración General del
Estado firmarán un acuerdo que recogerá cual será la aportación del
Ministerio de Cultura.
"Será una subvención al Principado", comentó Migoya, quien afirmó
que en estos momentos "está por concretar" las cantidades de ambas
administraciones.
No obstante, la consejera expresó su deseo de que el proyecto pueda
estar finalizado "antes de que acabe el año". A este respecto,
Migoya destacó que tanto el Principado como el Ministerio de Cultura
cuentan cada uno con una partida presupuestaria de 300.000 euros
para la redacción del proyecto. Alcanzado el acuerdo con Madrid, "y
cuando se firme el acuerdo con el Ministerio de Cultura, iniciaremos
las conversaciones con la corporación riosellana", detalló Migoya
respecto a las negociaciones entre el Principado y el Ayuntamiento
de Ribadesella, que tiene encargado un proyecto para la cueva.
JAVIER G. CASO
http://www.lavozdeasturias.com/
La cueva mantiene el cupo de visitas del año pasado, aunque podría
limitarse debido a una inundación que ha llenado de barro el
recorrido
Hoy por la mañana abrirá de nuevo sus puertas al público la cueva
prehistórica de Tito Bustillo, el principal santuario del arte
rupestre asturiano. Este año adelanta su apertura al mes de marzo
con el fin de cubrir el periodo vacacional de Semana Santa y atender
la demanda que de forma personal se ha recogido a lo largo de las
últimas semanas en el teléfono de las instalaciones junto a la
cueva.
El número de reservas para los próximos días supera el medio millar.
En breve se pondrá en funcionamiento una línea 906 y ayer se trabaja
en la puesta en marcha del sistema de reservas a través de Internet,
en la página web del Principado de Asturias.
La caverna se mantendrá abierta de miércoles a domingo, de diez de
la mañana a cuatro y media de la tarde y hasta el 11 de septiembre.
En principio conservará el mismo cupo de visitas. Es decir, un
máximo 360 personas diarias repartidas en grupos de 24 y su guía.
Ese número puede ser limitado aún más, sin previo aviso y por
razones de seguridad.
Las restricciones podrían tomarse esta misma semana, ya que hace un
mes la cueva sufría una gran inundación que dejaba la senda
cavernaria llena de barro y fango.
Durante los últimos días se ha procedido a su limpieza de forma
manual y artesanal, pero la cueva aún presenta un estado de humedad
muy alto y la senda utilizada por los visitantes está muy
resbaladiza y peligrosa. Se trata de una inundación estacional que
aunque es negativa para las visitas es muy positiva para la
conservación de las pinturas.
Junto a la cueva también se mantendrán abiertas el resto de
instalaciones de acceso libre y gratuito. Por un lado el aula
didáctica y por otro La Cuevona, donde se sigue proyectando un
audiovisual sobre las técnicas del arte rupestre magdaleniense.
En esta última se anuncian algunos cambios. El cierre del lucernario
será sustituido por uno nuevo con el fin de garantizar una perfecta
visualización del reportaje proyectado sobre las paredes de la gran
cavidad.
Iniciativa europea
Por otro lado, la cueva de Tito Bustillo y el resto de yacimientos
paleolíticos de la comarca van a quedar incluidos en un proyecto
cultural europeo que va a permitir crear un itinerario sobre los
primeros pobladores y el arte rupestre continental.
El proyecto estará liderado por la comunidad vecina de Cantabria con
su cueva de Altamira. Junto a Asturias y Cantabria, también
participarán las comunidades de Andalucía, Aragón, Castilla y León,
Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y la región de Ariége,
situada en el Sudeste de Francia.
Estas ocho regiones reúnen 170 yacimientos, la mayor concentración
de arte rupestre del mundo, lo que las convierte en una auténtica
potencia mundial en turismo cultural. El objetivo es el de crear una
especie de 'Camino de Santiago' del arte rupestre.
La zona cantábrica y pirenaica en la que se sitúan los yacimientos
de esta comarca oriental estará representada por la denominada Senda
de los cazadores del Paleolítico.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 626.800 euros a ejecutar
entre los años 2005 y el 2006 con el apoyo económico de los Fondos
Feder de la Unión Europea.
Durante el mes de julio está previsto proceder a inaugurar en la
comunidad de Cantabria una exposición itinerante sobre los futuros
contenidos de esta propuesta.
JUAN GARCÍA/RIBADESELLA
http://www.elcomercio-sa.es
En los libros de texto se lee que, para llegar a la Península
Ibérica, el Homo Sapiens realizó un largo viaje desde África a
través de Oriente Medio y Europa Central; un periplo de miles de
kilómetros y enormes dificultades. Puede que no sea cierto. Muchos
libros de historia tendrían que reescribirse de confirmarse el
contacto entre ambas orillas del Estrecho en épocas prehistóricas,
algo que puede considerarse ya "prácticamente probado" por las
excavaciones que arqueólogos de la UCA llevan a cabo en Benzú
(Ceuta).
Las excavaciones que los arqueólogos de la Universidad de Cádiz
llevan a cabo en la Cueva de Benzú (Ceuta) pueden cambiar el curso
de la historia. El equipo dirigido por Darío Bernal y José Ramos,
que lleva ya tres años trabajando en la zona, ha realizado un nuevo
descubrimiento: restos humanos del VI milenio antes de nuestra era.
El hallazgo confirma el uso del abrigo como necrópolis durante este
periodo; un uso que no excluye que sirviera demás de refugio y de
redil para el ganado.
Los restos encontrados son dientes y huesos largos de la época
Neolítica. Unos restos que se trasladarán al Museo Nacional de
Ciencias Naturales para su estudio. Allí, Antonio Rozas, quien
también participa en las investigaciones de Atapuerca, se encargará
de estudiarlos y determinar la especie a la que pertenecen.
De confirmarse que los huesos pertenecen a Homo Sapiens, el equipo
de la UCA verá afirmada su hipótesis del contacto entre las dos
orillas del Estrecho en la época Neolítica. Una hipótesis que ya
consideran "casi probada" y que supone una completa revisión de la
historiografía tradicional. Durante años, ésta ha sostenido que el
Homo sapiens sapiens llegó al Sur de Europa en un largo viaje desde
África a través de Oriente Medio y Europa Central. Miles de
kilómetros repletos de dificultades que se hubieran ahorrado
cruzando por el Estrecho. Hasta ahora, esta última posibilidad había
sido continuamente desechada por los investigadores. Pero los
hallazgos de la cueva de Benzú y el estudio de los yacimientos
existentes en ambas orillas pueden hacer reescribir muchos libros de
historia.
Y es que las similitudes entre los yacimientos de Ceuta, Tánger, la
Araña o Zafarraya (estos dos últimos en Málaga), demuestran que hubo
contacto entre ambas orillas durante la época del Pleistoceno Medio
y Superior por medio de comunidades cazadoras-recolectoras. Los
estudios de petrología y litología realizados en la zona demuestran
no sólo que las materias primas de ambas orillas son muy similares,
sino que además, la forma de trabajar estas materias es la misma en
ambos lados.
Parientes ya en el Paleolítico
Por otro lado, en el Abrigo de la cueva ya se habían encontrado
restos humanos y tecnológicos pertenecientes al Musteriense (cultura
del Paleolítico Medio anterior al 70.000 a.C), lo que se llama
tecnología de modo III. Esta tecnología es poco conocida en África y
se identifica con los Neandertales europeos. Un hecho que plantea de
nuevo la hipótesis del contacto entre ambas orillas… hace más o
menos 100.000 años.
El doctor José Ramos indica que "no podemos decir si los restos
encontrados son de Neandertales o de Sapiens arcaicos, pero la
industria lítica es muy parecida a la del Neandertal del sur de la
Península". Según el equipo de estas excavaciones, el contacto es
más que probable. Una de las razones que apuntan es que durante la
época Paleolítica (hace más de 100.000 años) el nivel del mar en el
Estrecho bajó más de 100 metros, y que entre Tánger y Tarifa se
formaron pequeñas islas que hicieron aún más fácil el paso.
Si hace un millón de años el hombre pudo llegar desde el continente
asiático a las islas de Java, a más de 50km de distancia, ¿por qué
no podría atravesar los menos de 14 kilómetros del Estrecho? Ramos
apunta que "la imagen peyorativa que tenemos de los Neandertales no
se corresponde con la realidad" y que sus embarcaciones, aunque
rudimentarias, "sí que permitirían el paso de una orilla a otra". En
cualquier caso, aún hay que seguir investigando las similitudes
encontradas en cuanto a materias primas, métodos de talla…
Y es que, aunque ya estén en casa, a los investigadores de la UCA
aún les queda mucho por hacer: procesar el material, enviar las
muestras a ser analizadas (el grupo de trabajo es internacional) y
dar forma a una obra divulgativa que se espera que vea la luz a
finales de año. Además, también se publicará una monografía. Todo es
poco para difundir unas investigaciones que remueven los cimientos
de la historiografía tradicional.
A. Pastor
http://www.andaluciainvestiga.com/
La cueva podía ser una explotación de donde se extraía el ocre
Nueva campaña de investigación en el interior de la cueva de Tito
Bustillo. Tras el descubrimiento de la cuevina , la entrada original
al yacimiento, el equipo del geólogo de la Universidad de Cantabria
Alberto Foyo se adentra ahora en el estudio cartográfico de la
cueva. El objetivo es conocer si Tito Bustillo fue una antigua
explotación geológico-minera que abastecía de ocre a los pintores
del Paleolítico de la zona.
La tesis que baraja Foyo es que Tito Bustillo sirviese de mina de
donde se extraía el ocre con el que se pintaba en la cueva. El
primer paso será cartografiar el interior de la cueva, al fondo de
la parte visitable del yacimiento, en las estancias donde se
encuentran las vetas de ocre.
Será un estudio paralelo al que realiza el experto en las cuevas de
Cantabria, en Puente Viesgo. "Queremos comprobar si realmente era
una explotación geológica minera", afirma, "será una gran aportación
a la historia de la cueva porque demostraría de dónde salía el ocre
para las pinturas".
La campaña comenzará a finales de abril, aunque ya han empezado los
trabajos para instalar las infraestructuras necesarias. Foyo confía
en que antes de agosto se pueda tener algún resultado.
DATACION
Al margen del estudio cartográfico, los especialistas que trabajan
en la investigación sobre Tito Bustillo están a la espera de los
resultados definitivos de la datación del último hallazgo: la
entrada original de la cueva, que bautizaron el pasado año como la
cuevina . No obstante, los últimos estudios geológicos confirman la
teoría inicial de que la nueva cavidad era el acceso primitivo a la
cueva riosellana. Ambos yacimientos pertenecen a la época final del
Paleolítico Superior.
La zona identificada el pasado año contiene útiles y numerosas
pinturas --deterioradas y sin formar figuras-- a lo largo de una
galería de una treintena de metros, aún en fase de estudio a cargo
del catedrático de Prehistoria de la Universidad de Alcalá de
Henares Rodrigo de Balbín.
EL TERREMOTO
Foyo sostiene que un terremoto fue la causa de que la cueva quedase
partida en dos y oculta hasta ahora su entrada primitiva. El
especialista destaca la importancia de este hallazgo para constatar
que hubo actividad geológica posterior a la habitación de la cueva.
Queda aún pendiente de conocer por qué los pobladores abandonaron la
cueva.
La falla que conectaba la cuevina con Tito Bustillo se encuentra
cerca del enterramiento conocido como el coxiu, con una antigüedad
de 12.500 años. Son llamativos los restos de pinturas que se
encuentran en toda la cueva, a lo largo de los 28 metros y,
probablemente, en lo que sería el techo de la cueva, como en el caso
de Tito Bustillo. Se trata de manchas de color rojo y negro, alguna
de gran tamaño pero sin formar figuras identificables.
B. A. G.
http://www.lavozdeasturias.com/