EL SOL ¿AMIGO O ENEMIGO?
El especto solar terrestre nos proporciona aproximadamente el 5% de UV (Ultravioleta), el 4,5 % de radiación visible y el 50% de Infrarrojos. La radiación UV representa el componente con mayor poder energético del espectro solar.
Éste se divide en tres partes:
- UVA (rayos largos): no producen eritema (enrojecimiento) pero tienen poder bronceador. Son los más peligrosos, ya que atraviesan el vidrio común y penetran la piel hasta la dermis. Así, su exceso en el mediano y largo plazo causa el deterioro del colágeno, la elastina, glucosaminoglicanos, etc.. Por eso provocan fotoenvejecimiento y aumentan las probabilidades del cáncer de piel, junto con las radiaciones UVB.
- UVB (rayos medianos) Son los únicos respnsables de las quemaduras solares (eritema, edema y ampollas). Son absorbidos por el vidrio y llegan hasta la epidermis. Son los transformadores del ergosterol epidérmico en Vitamina D.
- UVC .No llegan a la superficie terrestre pues son absorbidos por las capas más altas de la atmósfera y estratosfera.
Las radiaciones solares producen numerosas alteraciones cuando llegan libremente hasta nuestra piel : Golpe de calor – Quemaduras solares (eritema, ardor, edema, inflamación, sensibilidad, etc) – Fotoalergia – Cataratas – Fotoenvejecimiento (daños en la fibras dérmicas) – Cáncer de piel (melanoma y no melanoma).
La piel no es la única perjudicada. Por su conformación, los cabellos también sufren la exposición al Sol: Degradación de las proteínas y daños estructurales del pelo – Aumento de la porosidad – Disminución de la resistencia del pelo – Irregularidades de la superficie con pérdida del brillo – dificultad de peinar – cambios negativos en su estructura.
Beneficios del Sol: Aún así, el sol es una de las fuentes de vida de todo ser viviente, y mantiene sus propiedades benéficas sobre nuestro organismo. Su acción es vital en diversos aspectos, y participa de numerosos procesos imprescindibles para el normal funcionamiento del cuerpo: Brinda el calor imprescindible para la vida. – Permite la fotosíntesis de Vitamina D para el crecimiento óseo. – Es importante para la psiquis (buen humor) – Favorece la síntesis de hormonas – Aumenta la pigmentación de la piel – Engrosamiento de la capa córnea. En este sentido es necesario entonces que sea posible obtener todos los beneficios del sol, evitando sus riesgos y previniendo sus daños.
Indispensable para protegernos: Los protectores solares con los filtros adecuados son elementos hoy indispensables. Su acción puede complementarse - en ningún caso reemplazarse - con productos que poseen activos protectores y/o reforzadores de la piel, como la bixa orellana, el beta caroteno, la Vitamina A, el propóleo.
Ademas, exige una modificación de hábitos y costumbres con respecto a la exposición solar, ya que:
- La mayor parte de la radiación solar acumulada a lo largo de la vida se recibe antes de los 20 años de edad.
- Cada vez que ascendemos 300 metros, la intensidad de la radiación solar aumenta un 4%.
- La arena, el agua y las superficies blancas (nieve) reflejan entre el 50% y el 80% de los rayos solares.
- Las nubes dejan pasar el 80% y dentro del mar o la piscina el 50% de los rayos solares alcanzan la piel.
- Permanecer a la sombra en espacios abiertos o detrás de un cristal con ropa ligera de trama abierta no evita la acción de la radiación.
- La ropa mojada permite un mayor paso de la luz.
Por todo esto se debe evitar la exposición al sol de los bebes menores de seis meses de edad y a partir de entonces extremar la protección utilizando gorros y ropa de color claro; se deben utilizar filtros más potentes en la altura; se debe emplear protector aún para estar en mar o pileta; y reponerlo una vez finalizado el baño; también en los días nublados el protector solar es necesario; la ropa mojada debe ser reemplazada en seguida por ropa seca si se está al sol. Y es importante tener en cuenta que la acción de todo protector comienza una media hora después de su aplicación.
Por eso, es muy importante tomar conciencia y acostumbrarnos a ponernos protectores solares antes de ir a la playa, o a la pileta o aún a la plaza. Porque esa media hora que pasamos desprotegidos luego puede lamentarse.
Clasificación de la piel según la exposición al Sol:
Existen distintos tipos de piel, de acuerdo con sus características y su ración ante el sol:
FOTOTIPO I: |
Piel muy clara, ojos claros, se quema siempre (no se broncea jamás). |
FOTOTIPO II: |
Piel muy clara, se quema casi siempre (ligero bronceado). |
FOTOTIPO III: |
Piel media, se quema frecuentemente (bronceado claro). |
FOTOTIPO IV: |
Piel mate, raramente se quema (bronceado oscuro). |
FOTOTIPO V: |
Piel marrón, excepcionalmente se quema (bronceado muy oscuro). |
FOTOTIPO VI: |
Piel negra, no se quema jamás y se broncea intensamente. |
Existe también lo que se llama “Dosis eritematosa mínima” (DEM) que es el tiempo promedio que la piel tarda en sentir los daños del sol (no es estable):\.
Así según cada FOTOTIPO:
Tono de la piel |
Muy clara |
Clara |
Media |
Mate |
Negra |
Tiempo de la piel |
8 min. |
18 min. |
28 min. |
42 min. |
60 min. |
Es muy importante tener en cuenta que luego de los baños en el mar o en la piscina, así como en el caso de transpirar, el producto protector se debe reponer. No se debe colocar sobre la piel mojada, ya que el agua dispersa el producto y su eficacia disminuye, a la vez que pueden quedar zonas de la piel con menos protección.
Extraído del libro Manual Farmacéutico por la Dra. Maria Ahedo.