Hola a todos,
Gracias Miguel por el artículo. Soy psicomotricista. Me apasiona la Psiconeurología, no sé todo lo que quisiera, y leí con cuidado tu aporte científico.
Lo único es que por mi formación, necesito resaltar es la importancia del movimiento, que es lo que hace al hombre, hombre precisamente.
El movimiento es vida, es desarrollo, es aprendizaje, es inteligencia, comunicación.
El movimiento del hombre es psicomotor, es decir, genera el conocimiento y expresa nuestra emoción. Creo que no podemos hablar de aprendizaje simbólico sin resaltar su previa esencia motriz. Hace casi un siglo, ya Piaget nos decía “el movimiento es la base de la inteligencia” y nos enseñaba como el hombre la construye en su hacer. Un poquito más adelante ya Luria nos hablaba de que en toda percepción esta involucrada la motricidad. La macromotricidad o motricidad del enderezamiento y los desplazamientos, y la micromotricidad o motricidad de la exploración, serán la base de nuestro conocimiento del mundo (Da Fonseca). Y antes aún, ya Wallon resaltaba la propiocepción y su derivada regulación tónica, en la esencia del comportamiento emocional. Base del lenguaje corporal.
La comunicación, esa semilla del intercambio con el otro, se enraíza en nuestra energía corporal. Nuestro primer lenguaje es el de las acciones, el de nuestro cuerpo (esto lo llevamos prendido en el corazón quienes trabajamos con personas con déficits motriz) Desde este germen surge la intención, y de ella nuestro lenguaje interior. Lenguaje que expresa la comprensión del otro aunque no pueda aún dominar la nueva motricidad que implica la oromotricidad, responsable de la articulación y modulación de las palabras Primero la intencionalidad, luego el lenguaje interior establecido en la comprensión de gestos y sonidos, para completar la oralidad con la expresión verbal. Pero el camino de la comunicación, continúa hacia otros lenguajes que exigirán al cuerpo nuevas capacidades. La lectura y la escritura constituirán nuevos retos a alcanzar. Así como la etapa anterior se basó en desarrollos auditivos, la lectura y la escritura se basarán en conquistas visuales que se amalgamarán sobre el lenguaje oral. Desde los minúsculos movimientos oculares que recorrerán las letras de un texto, hasta la conducción del complejo movimiento de la grafomotricidad que en forma ejemplar describe el Prof. Robert Rigal, en su capítulo sobre la biomecánica de la escritura señalando cómo el cuerpo entero asiste a este evento trascendental.
Todo nuestro cerebro está implícito en nuestro desarrollo, en este desarrollo psicomotor que hace a la esencia del hombre. La lateralización o especialización relacionada con las asimetrías cerebrales y no hablo de corteza únicamente sino de todos los niveles corticales y subcorticales e incluso centrales y periféricos todos están involucrados en la maravillosa conducta del hombre. Los doctores Quiros y Schrager ,refiriéndose a la conquista equilibratoria y los sustratos que la posibilitan decían: “la fuerza de gravedad es la gran condicionante de los aprendizajes humanos”, considerando como meta a alcanzar la creatividad simbólico lingüística. Todo esta involucrado en esa magnífica concreción!
Luria nos enseñaba como el lóbulo frontal pone la intencionalidad a nuestra conducta, pero también nos expresaba cómo el lóbulo límbico, con su reflejo de orientación nos vuelca irracionalmente hacia determinados objetos o situaciones o huimos temperamentalmente de otras sin tener mucho que observar. Estas conductas relacionadas con las antiguas y sabias capacidades olfativas, son la base de nuestros deseos y de la conservación de las especies. Quisiera comentar aquí como ejemplo aclaratorio una anécdota particular. Nací en San Pedro, a mitad de camino entre Rosario y Buenos Aires, zona frutícola por excelencia. Cuando con mis hijas íbamos al mercado yo seleccionaba la fruta con mucha resolución. Ellas rezongaban, mami nos tenés que enseñar cómo elegís la fruta. Nunca pude. Yo me paro frente al cajón y el aroma, la intensidad del color, la textura de su cáscara, su brillo particular, el peso, todo despierta en mí esa atracción hormonal que excede el razonamiento. Desde este impulso primitivo se organiza luego la intencionalidad, se planifican nuestras acciones, se utilizan los conocimientos, se generan los nuevos descubrimientos, se trasciende en la creatividad. Me encantaría que alguien quisiera ampliar estos conceptos.
Creo que los ejemplos son los que hacen fascinante la visión psiconeurológica, ámbito a veces árido en el inicio de la comprensión.
Aplicándolo nuevamente al lenguaje, esta especialización interhemisférica hace que nuestro hemisferio izquierdo haga su gran aporte simbólico en la comprensión, selección de los vocablos y la articulación fonética a utilizar pero que solo alcanzará su real comunicación con la musicalidad que le imprima la tonalidad del hemisferio derecho. Igual pasa en la escritura, las palabras elegidas por el hemisferio izquierdo deberán plasmarse en el espacio y la forma con que organiza el hemisferio derecho este aprendizaje.
Miguel cita casi poéticamente “El cerebro y la psiquis es el prisma a través del cual miramos el mundo” pero no nos olvidemos por favor que la motricidad será la leña que alimente el calor de nuestro ser.
“Así el espacio y el tiempo no representan propiedades auténticas de ese mundo, sino exclusivamente propiedades de nuestro conocimiento neural del mundo, adquirida por nuestro organismo sensible”
Cuerpo, espacio y tiempo, los grandes conocimientos psicomotores de la humanidad, que brotan, como las raíces del Bambú entretejiéndose sin que nos demos cuenta en los sustratos más primitivos de nuestra vida, nutridos por sensaciones táctiles, visuales y propioceptivas.
Creaciones mentales que “re-presentan” nuestras acciones vividas emocionalmente.
Da Fonseca cita en la integración Psicomotriz la posibilidad de desarrollo y aprendizaje humano y atribuye a déficits en esta integración las dificultades de aprendizaje que cada vez más pueblan el mundo escolar de niños inteligentes. Nos dice: “La integración psicomotriz comprende la organización de las sensaciones y de las acciones considerando su utilización en términos de respuestas adaptativas, sin las cuales ningún aprendizaje no verbal o verbal es posible”
Desde los procesos más elementales hasta los procesos complejos como constituye la simbolización, todos tienen una interrelación, una intencionalidad, un significado profundo, una economía que hace a los resultados más precisos y excelsos de nuestra vida.
Beatriz Pérez
Psicomotricista
www.encuentrosdedesarrollo.com
A quienes les interese les recomiendo la lectura del libro “Dificultades de aprendizaje” que el Dr. Vitor da Fonseca acaba de publicar en castellano en Editorial Trillas sobre estos temas.