Colaboraciones nº 2271
España, abandonó el territorio del Sahara Occidental en 1975,
abriendo así un nuevo episodio de calamidad y destierro para los
saharauis y dejando un proceso inconcluso de descolonización.
Marruecos, el vecino del norte, se anexionó el territorio por la
fuerza, ocupación que ninguna instancia internacional reconoce ni
legitima, lo que evidencia irrebatiblemente que España sigue siendo
la potencia colonizadora y administrativa del territorio desde el
punto de vista del derecho internacional, dada la nulidad de los
supuestos y traicioneros acuerdos tripartitos de Madrid.
Los sucesivos gobiernos socialistas españoles, lejos de apaciguar el
ansia de los saharauis tras su abandono, han optado por armar y
rearmar al invasor marroquí, alentándolo así a imponer la política
del hecho consumado.
El actual gobierno socialista ha patentizado mas que todos esa
tendencia, armando y rearmando al Ejército marroquí, alegando siempre
justificaciones vacuas y poco creíbles, tales como: fortalecer los
lazos de amistad entre las fuerzas armadas de ambos países (lazos
inexistentes teniendo en cuenta la naturaleza doctrinal de ambos
ejércitos), en pro de lograr una buena vecindad (un propósito mas que
utópico de lograr con el sistema monárquico actual), incrementar los
ingresos de las empresas españolas del comercio de armas (aunque sea
vulnerando las leyes del comercio de armas)... etc.
Para fundamentar lo expuesto, podemos citar los siguientes detalles:
- En el 2005, el gobierno regaló 20 carros de combate del modelo M60-
A3 versión 1978, portadores de un cañón 105mm y dotados de un
telémetro láser, un sofisticado computador balístico, además de su
gran potencial de fuego. El propósito (nunca anunciado públicamente)
era apoyar la estrategia de reestructuración de las fuerzas reales
emprendida por el general Buchaib Arub.
- En 2006, este ejecutivo, vendió a Marruecos armas por valor de 16
millones de euros. Hasta el momento se desconoce la naturaleza de
estas armas.
- En 2007, el actual gobierno vendió al Ejército marroquí armas por
valor de 200 millones de euros. Este material consistía en, 1200
vehículos de alta movilidad táctica (VAMTAC) comparables con el
Hummer americano, dotados de amplia gama de armas. El convenio
incluía también 800 camiones del modelo M-3, adaptables para portar
lanzamisiles anti-tanques y otros dispositivos; además de 10
patrulleras.
- En 2008, el gobierno decide regalar a precio simbólico para las
Fuerzas Marroquíes Reales 8 lanzadores de bombas rompedoras del
modelo CLB-30, un juego de lanzador de bombas de caída libre del
modelo MK-82, conocido por su gran capacidad de demolición.
Eminentemente, un análisis objetivo de esta política, arrastra a
plantear dos hipótesis; la primera, evidencia la ausencia de una
estrategia política coherente basada en criterios bien definidos para
con los vecinos del sur y África en general. La segunda, es que esta
política va encaminada a disuadir los saharauis y hacerlos desistir
sus legitimas reivindicaciones. Sobran razones para argumentar estas
hipótesis, de las que citaré por ejemplo:
- Marruecos vulnera flagrantemente los derechos humanos (lo
atestiguan los informes de Human Right Watch, Amnistía internacional,
los testimonios de los activistas saharauis en las zonas ocupadas, la
denuncia del juez de la Audiencia Nacional... etc.), por lo que
proliferar las capacidades militares del régimen monárquico encierra
una amenaza de nefastas consecuencias.
- Marruecos, constituye la mayor amenaza para la seguridad de España,
sabiendo que solo exporta inmigración ilegal, drogas y terroristas.
- Optar por armar Marruecos, es ser incongruente con la legislación
española, ya que el congreso de los diputados aprobó la ley del
comercio de armas y en la que se prohíbe expresamente la venta de
armas a países en conflicto o que vulneran los derechos humanos,
excepciones de las que Marruecos es prototipo sin rival.
-Armar a Marruecos, es ser inconsecuente con la sociedad civil
española, sensible y comprometida con la causa saharaui.
-Armar a Marruecos, es alentar el terrorismo, porque Marruecos se ha
convertido en caldo de cultivo del fundamentalismo islámico, amenaza
que acecha por toda la zona del Magreb.
-Marruecos, ocupa ilícitamente territorios ajenos, por lo que
fortalecer sus capacidades militares, constituye óbice ante cualquier
solución pacifica del contencioso acorde a los principios del derecho
internacional y los postulados de la carta magna de las naciones
unidas.
Para los saharauis, la desfasada política adoptada por el actual
gobierno, induce a formular un sinfín de interrogantes, tales como:
-¿Será esta política, un intento de eximir a España de sus
responsabilidades históricas y jurídicas como potencia colonizadora
del territorio?
-¿ Será para encrespar el insaciable y endémico irredentismo
marroquí, a emprender más marchas negras y de las que ciudades
españolas no se salvarán?
-¿ Será una aportación subsidiaria al monarca actual, una vez
evidenciada su debilidad, flaqueza e incoherencia política ante los
inminentes peligros que acechan hoy a Marruecos?
-¿No consideran que tal opción, constituye una veleidad injustificada
para con los saharauis y envilece su noble causa?
-¿Querrán apaciguar las legítimas reivindicaciones de los saharauis?
Realmente, es impensable armar al hipotético enemigo estratégico de
los intereses de España, ello implica una carencia de visión en
profundidad, y es pervertir gravemente los conceptos de directrices
estratégicas y juegos tácticos coyunturales. A mi juicio, esto
corrobora una vez mas que la política del actual gobierno hacia uno
de sus vecinos del sur, es orientada, dictada e influenciada por el
lobby promarroquí en España o simplemente obedece a meros intereses
personales y no a los intereses supremos de la Nación española, en
tanto que menoscaba las legitimas aspiraciones del Pueblo saharaui.
Está más que ilustrado, que la superioridad cuantitativa y
cualitativa en arsenal bélico por muy sofisticado y diverso que este
sea, no es sinónimo de supremacía militar ni tampoco implica
eficiencia en el campo de las acciones combativas. Bien sabe la
cúpula militar marroquí, que allí se barajan enésimos factores y
valores que brillan por su ausencia en la doctrina de las fuerzas
reales marroquíes. Eso es lo que han patentizado más de 18 años de
guerra, cuyo balance constituye una prueba irrefutable de la
ineficiencia de todas las estrategias y tácticas emprendidas por las
fuerzas reales marroquíes, y tampoco evadirá las tropas marroquíes de
la acinesia a que están expuestas en el muro de la vergüenza. Ello
solo agudizará y acrecentará la ruina de millones de marroquíes
inocentes, victimas de un sistema anárquico, feudal e irrendista.
Obviando todas las especulaciones y análisis supersticiosos
relacionados con la incapacidad del ejercito saharaui de reanudar las
acciones combativas, es grave pensar que la expectación saharaui ha
sido en vano. El Ejército saharaui siempre ha realizado programas de
preparación combativa en los que se incluyen ejercicios tácticos a
nivel de agrupaciones tácticas y reagrupación de tropas. En términos
profesionales, llevar a cabo ejercicios así lleva implícito un alto
nivel de instrucción y adiestramiento de las unidades que componen
dichos grupos tácticos, lo que evidencia entre otras cosas, que la
política de defensa saharaui ha sido bien encauzada y navega a rumbo
certero encaminada y de manera rigurosa a:
1. Asimilar, adaptar y aprovechar los nuevos conceptos táctico-
operativos, teniendo en cuenta las particularidades topográficas del
relieve saharaui y la naturaleza del adversario.
2. Mantener la plena disponibilidad combativa del material bélico, a
pesar de las condiciones climatológicas adversas y profundizar el
adiestramiento e instrucción de las dotaciones combativas.
3. Perfeccionar los sistemas de mando táctico, aprovechando las
ventajas que ofrece la nueva tecnología.
En síntesis, se puede puntualizar de manera concreta, que los
saharauis cedieron en pro de lograr una paz duradera, pero en ningún
lapso descartaron la posibilidad de retornar a las armas y que el
cese de fuego en la concepción saharaui, no es ni debe ser acatado
como eterno.
Habuha Breika es comandante del Ejército de Liberación Popular
Saharaui. Asesor de organizaciones saharauis anti-minas personales
GEES