Lecturas del 8 al 11-10-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 27)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 8-10-06 (Domingo de la Semana 27)
SANTORAL:
Santa Pelagia
Lectura del libro del Génesis 2, 18-24
Dijo el Señor Dios: «No conviene que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.» Entonces el Señor Dios modeló con arcilla del suelo a todos los animales del campo y a todos los pájaros del cielo, y los presentó al hombre para ver qué nombre les pondría. Porque cada ser viviente debía tener el nombre que le pusiera el hombre. El hombre puso un nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo; pero entre ellos no encontró la ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y cuando este se durmió, tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar vacío. Luego, con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. El hombre exclamó: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre.» Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 127, 1-2. 3. 4-5. 6 (R.: cf. 5)
R. Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida.
¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien. R.
Tu esposa será como una vid fecunda en el seno de tu hogar; tus hijos, como retoños de olivo alrededor de tu mesa. R.
¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor! ¡Que el Señor te bendiga desde Sión todos los días de tu vida: que contemples la paz de Jerusalén R.
Y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel! R.
Lectura de la carta a los Hebreos 2, 9-11
Hermanos: A aquel que fue puesto por poco tiempo debajo de los ángeles, a Jesús, ahora lo vemos coronado de gloria y esplendor, a causa de la muerte que padeció. Así, por la gracia de Dios, él experimentó la muerte en favor de todos. Convenía, en efecto, que aquel por quien y para quien existen todas las cosas, a fin de llevar a la gloria a un gran número de hijos, perfeccionara, por medio del sufrimiento, al jefe que los conduciría a la salvación. Porque el que santifica y los que son santificados, tienen todos un mismo origen. Por eso, él no se avergüenza de llamarlos hermanos.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según San Marcos 10, 2-16
Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?» El les respondió: «¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?» Ellos dijeron: «Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella.» Entonces Jesús les respondió: «Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer. Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.» Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. El les dijo: «El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio.» Le trajeron entonces a unos niños para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.» Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor.
Reflexión
En el relato del libro del Génesis sobre la creación de la mujer que se lee en la primera lectura de este domingo no está pensado para informarnos cómo apareció la mujer en el mundo sino para darnos el auténtico sentido del sexo y del matrimonio de acuerdo al proyecto de Dios.
El hombre “sólo” no es completo. Llega a la “plenitud” en la pareja, formando los dos una sola carne. Dios nos hizo incompletos para que nos amásemos y creáramos la plenitud del amor.
Pero como nuestra condición humana tiene limitaciones, nos desviamos del manual de instrucciones que Dios pensó para nosotros,Jesús vino a mostrarnos nuevamente cuál es el auténtico proyecto de Dios.
El Evangelio nos muestra que Jesús no quiso dictar normas jurídicas,sino por el contrario, vino a manifestar el ideal del matrimonio.
Como muchas veces los conflictos del matrimonio comienzan en el noviazgo, el Padre Mamerto Menapace nos habla de eso precisamente, del noviazgo.
Dice que casi nadie se casa con la primera persona de la que se enamora, y ese primer amor, es algo muy especial, que no se vuelve a repetir. No se vuelve a repetir, porque elprimer amor suele ser una simple proyección de lo que andamos buscando.
Luego,el tiempo suele mostrar que “el otro” no era como uno creía. Y el error,no está en el otro, sino en nosotros, que imaginamos que era más de lo que la realidad daba a entender.
Esta primera etapa , bien llevada, ayuda a crecer en el propio conocimiento y en el de otra persona. Y puede concluir en dos finales igualmente felices. Uno de esos dos finales felices, es aquel por el cual llegamos a discernir que la otra persona “no” es la indicada como para unirse a ella en matrimonio. Es un final doloroso, pero es un buen final, porque ayuda a ver la verdad y a evitar errores en la decisión futura.
La otra manera de terminar esta etapa, es llegando a la conclusión de que vale la pena arriesgar, porque se descubre que pueden llegar a hacerse mutuamente felices en un matrimonio futuro.
Llegados hasta aquí,... el noviazgo entra en otra etapa.
Ya no es un mirarse el uno al otro, sino ponerse a mirar los dos en una misma dirección. Hay un proyecto común para el futuro, y se busca llegar a una meta que es compartir definitivamente la vida en una pareja santificada por el Sacramento del Matrimonio.
“El matrimonio”,debería concretarse recién cuando estamos en esta segunda etapa, cuando con plena libertad y con conocimiento, se está capacitado para decir al otro: “Yo soy tuyo”. Entonces, se puede dar el paso definitivo.
En el proyecto cristiano de noviazgo, tal como lo interpreta la Iglesia a la luz del Evangelio, las relaciones sexuales sólo encuentran su verdadero lugar en la pareja definitivamente unida por la gracia del sacramento. Sólo entonces, serán expresión de un amor que de verdad podrá decir ante Dios: Yo soy tuyo.
Y “la vida” encontrará preparados a los dos como para “recibirla en el hijo”.
La concreción de un matrimonio como Dios lo pensó, requiereque enseñemos a nuestros hijos, ya desde niños y con mayor razón aún en la adolescenciaa relacionarse, y por sobre todo “a comprometerse”.
No hay que perder de vista que el día del casamiento, no es el final del camino, sino más bien el inicio de una larga y afanosa marcha, es el comienzo del camino.
Con el sacramento del matrimonio, la gracia de Dios, viene en auxilio de los esposos cristianos para alcanzar la meta a la que han sido llamados.
Pero el amor de los esposos, debe superar las desavenencias que inevitablemente surgen con la convivencia, para que su amor pueda ser un amor duradero.
Decía Pitágoras:
Si estás cansado de descansar, entonces cásate. Porque pronto comenzarán las desavenencias.
Este por supuesto no es el ideal cristiano de matrimonio.
Las desavenencias van a existir, pero silas sabemos superar, nos van a ayudar a crecer. Nos puede ayudar en nuestra tarea, el tratar siempre antes de generar una discusión,ponernos en el lugar el otro. Tenemos que saber hacernos una sana autocrítica, porque muchas veces la raíz de los problemas está en nosotros mismos. Además es importante ejercitarel respeto por el otro,y por sobre todo, saber perdonar.
El amor de los esposos debe superar la monotonía y la rutina, sus enemigos en la luchas por conseguir un amor matrimonial fiel.Para conseguirlonos puede ayudar el cultivar un auténtico diálogo en nuestro matrimonio. El diálogo profundo, no ese hablar superficial de los demás. El verdadero diálogo es darnos el tiempo yhablar de nosotros, de nuestros problemas, de nuestras expectativas, de las cosas que anhelamos, de lasque nos hacen felices.
La “meta final” de los esposos cristianos, es llegar a la santidad a través de nuestra vocación al matrimonio, para la que fuimos llamados por Dios.
Todo amor viene de Dios y vuelve a Dios, y el amor de los esposos, nos permite
manifestarnos entre nosotros el amor de Dios y luego encaminarnos hasta El.
Para los esposos hay una sola manera de amar verdaderamente a Dios: es a través de nuestro marido o de nuestra mujer.
Decía una señora: El amor a mi marido es verificable, en cambio en el cariño que le tengo a Dios muchas veces me puedo engañar; por eso prefiero demostrarle a Dios mi amor, atendiendo a mi marido.
Hoy vamos a pedirle al Señor, alcanzar el ideal de matrimonio, y vamos a pedirle a él que tome en sus manos las dificultades por las que atraviesan hoy los matrimonios y les ayude a superarlas.
Era pobre y silenciosa,
pero con rayos de luz;
olor a jazmín y a rosa
y el Niño que la alboroza:
es la casa de Jesús.
Un taller de carpintero
y un gran misterio de fe;
manos callosas de obrero,
justas manos de hombre entero:
es la casa de José.
Había júbilo y canto;
ella lavaba y barría,
y el arcángel saludando
repetía noche y día:
“Casa del Ave María”.
Familia pobre y divina,
pobre mesa, pobre casa,
mucha unión, ninguna espina
y el ejemplo que culmina
en un amor que no pasa.
Concede, Padre, Señor,
una mesa y un hogar,
amor para trabajar,
padres a quienes querer
y una sonrisa que dar. Amen
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Santa Pelagia
Pelagia, era una muy celebrada y conocida comediante en Antioquía. Corría entonces el siglo V.
Siendo muy joven, había estado con los catecúmenos, olvidándolo después.
Se cuenta que un domingo, Pelagia, por curiosidad volvió a entrar a un templo, y al oír al obispo predicar sobre el infinito tesoro de la misericordia de Dios, su corazón se conmovió. Quiso rezar pero no pudo, porque ya no recordaba cómo hacerlo.
Abandonó el templo con el deseo de dejar esa vida desordenada que llevaba. Se decidió a escribir al obispo. Le decía en su carta: "Al santo discípulo de Jesús: He oído decir que tu Dios bajó del cielo a la tierra para salvación de los hombres. Él no desdeñó hablar con la mujer pecadora. Si eres su discípulo, escúchame. No me niegues el bien y el consuelo de oír tu palabra para poder hallar gracia, por tu medio, con Jesucristo, nuestro Salvador."
El obispo, creyó en la sinceridad de Pelagia. Así fue bautizada y confirmada, recibiendo la Eucaristía.
Desde ese momento, cambió su vida. Repartió entre los pobres sus joyas y bienes, liberó a sus esclavos y vistiendo una humilde túnica, dejó Antioquía.
Cerca de Jerusalén, halló una gruta, donde se decidió a morar, haciendo una vida austera, penitencia y oración.
Por prudencia, ocultó su condición de mujer, y quien le preguntaba el nombre respondía que era "Pelagio".
En ese tiempo, se desarrollaba el concilio de Antioquía y un diácono del obispo queriendo ir a Jerusalén, le pidió permiso al obispo para ir allí, diciendo que quería conseguir noticias sobre un ermitaño llamado Pelagio.
Llegó a encontrar a Pelagio en su cueva, quien lo recibió y volvió luego a encerrarse a rezar. Se cuenta que cuando volvió el diácono, Pelagio, ya no respondió. Cuando entraron en la cueva, encontraron muerto al ermitaño. Al disponerse a ungirlo con mirra -como entonces se usaba-, hallaron que era una mujer.
Vinieron entonces de los monasterios mujeres que estaban en Jericó y en el Jordán y marchando con cirios y luminarias y cantado himnos, dieron sepultura al cuerpo de Pelagia. Era un 8 de octubre del año 468
Las singulares características de esta santa nos proporcionan la oportunidad de recordar que el riguroso apartamiento de los ermitaños no es una rareza, sino el fruto de un decidido y exclusivo anhelo de buscar a Cristo.
Figuras como las de Pelagia, recordaban proféticamente a la Iglesia de su tiempo el verdadero orden de los valores, oscurecido frecuentemente por los crecientes compromisos temporales.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Susana de Blois, mártir; el anciano Simeón, Artemón, presbítero; Reparada, Benedicta, vírgenes; Néstor; Demetrio, Hugo, Valeria y Polena, Paladia, Porcaria, Palaciata, Lorenza, mártires; Evodio, obispo; Tais, penitentes; Badilón, abad; Eusebia, abadesa; Pedro de Sevilla, mártir.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 9-10-06 (Lunes de la Semana 27)
SANTORAL:
San Dionisio, Obispo, y compañeros mártires
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 1, 6-12
Hermanos: Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, íque sea expulsado! Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado! ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 110, 1-2. 7-8. 9 y 10c (R.: 5b)
R. El Señor se acuerda eternamente de su alianza.
Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos. Grandes son las obras del Señor: los que las aman desean comprenderlas. R.
Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles: están afianzados para siempre y establecidos con lealtad y rectitud. R.
El envió la redención a su pueblo, promulgó su alianza para siempre: Su Nombre es santo y temible. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 25-37
Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?» Jesús le preguntó a su vez: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?» El le respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo.» «Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida.» Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: «¿Y quién es mi prójimo?» Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: "Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver." ¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?» «El que tuvo compasión de él», le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: «Ve, y procede tú de la misma manera.»
Palabra del Señor.
Reflexión
En esta historia, tanto los personajes como todos los detalles están elegidos con precisión.
El herido es un hombre cualquiera,... un pobre hombre que tuvo la mala suerte de ser asaltado y herido, un desconocido.
Los que pasan a su lado son en primer lugar un sacerdote y un levita, gente que por su profesión conoce el mandamiento de amar a Dios y al prójimo,... gente dedicada a las cosas de Dios, los que uno piensa que tienen obligación de cumplir la Ley.
Estos, pasaron de largo haciendo un rodeo y se desentendieron de ese desconocido.
El personaje principal es entonces un samaritano, un enemigo ancestral de los judíos y es el que se detiene y ayuda al herido.
El Evangelio nos dice que “tuvo compasión”.
Con esto el Señor nos marca cómo se debe encuadrar toda obra de caridad.
No se pueden hacer verdaderas obras de misericordia, ni corporales ni espirituales, si no hay compasión del corazón.
El samaritano, se dolió del herido, tuvo compasión, padeció con él.
En todas nuestras obras con el prójimo tiene que estar la compasión...... y también, como en el caso del samaritano de la parábola, el acercarnos y ayudar personalmente dando nuestro tiempo y nuestro dinero
San Lucas nos hace notar expresamente varios rasgos de la misericordia deeste hombre: acercándose vendó sus heridas... No delegó a otro el hacer el bien, sino que lo hizo por él mismo.
Se sacrificó por el enfermo y cuidó de él.
Al posadero se lo dejó recién cuando estuvo mejor y él mismo tenía que irse, pero se hizo cargo de todos los gastos.
En el dinero que pagó el buen samaritano al posadero, se mostró su generosidad en los afectos, porque el que es generoso en el dinero lo suele también ser en sus afectos interiores.
Cuando un hombre es generoso con su dinero, lo sabe usar para buen fin, no se fija en el dinero ni regatea cuando hay una necesidad humana, como el caso de este buen samaritano, es señal de que tiene un corazón muy grande.
Volviendo a la pregunta del maestro de la Ley ¨¿quién es mi prójimo?¨, se esperaría que Jesús, se refiriera al prójimo del samaritano, pero el Señor, invierte el orden y pone la pregunta ¿quién es el prójimo del hombre asaltado y herido?
Mirando desde el necesitado, el prójimo es toda persona que esté cerca, dejando de lado todas las diferencia y distancias que pueda haber.
La parábola toma como prójimo al enemigo, de otro pueblo y de otra religión. Y esto nos enseña a nosotros que tenemos que portarnos, como prójimos.
Hoy le vamos a pedir al Señor, que nos ayude a ser el prójimo de quien nos necesite, que mueva nuestros corazones para acercarnos con amor a los demás.-
Ven, ven, Señor, no tardes.
Ven, ven, que te esperamos.
Ven, ven, Señor, no tardes,
ven pronto, Señor.
El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor,
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.
Envuelto en sombría noche,
el mundo, sin paz, no ve;
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.
Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas tú.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Dionisio, Obispo, y compañeros mártires (s. III)
San Dionisio, obispo y compañeros mártiresSan Dionisio nació en Italia. A mitad del siglo III viajó como misionero a las Galias junto al presbítero Rústico, el diácono Eleuterio y otros compañeros. Predicó en diferentes ciudades hasta llegar a París. Por san Gregorio de Tours sabemos que Dionisio vino de Roma a París, a mediados del siglo III. Fue el primer obispo de París y uno de los primeros evangelizadores de Francia. Como realizara numerosas conversiones fue apresado y decapitado, junto a los que lo acompañaban. No tranquilos con lo que habían realizado sus cuerpos fueron tirados al Sena. Murió mártir en las afueras de la ciudad junto con el sacerdote Rústico y el diácono Eleuterio, sus colaboradores próximos.
San Dionisio Aeropagita A este santo se lo suele confundir con san Dionisio de París. San Dionisio Aeropagita nació en Grecia, en el seno de una noble familia. Estudió filosofía y astronomía en Atenas. Luego se trasladó a Egipto para finalizar sus estudios sobre matemática. Al regresar a su lugar de origen fue nombrado juez. Hasta él llegó san Pablo, cuando fue acusado ante el tribunal en el que nuestro santo se encontraba. San Pablo habló con tanta elocuencia y fervor que logró muchos se convirtieran, entre ellos san Dionisio. Este no sólo se convirtió al catolicismo sino que se hizo discípulo del apóstol.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Juan Leonardi, presbítero; Dionisio, Rústico, Eleuterio y Domnino, mártires; Dionisio Areopagita, Arnoaldo, Gisleno, Lamberto, obispos; Diosdado, abad; Luis Beltrán, Pedro el Gálata, confesores; Andrónico, Atanasia, Publia, abadesas; Abrahán y Lot, patriarcas.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 10-10-06 (Martes de la Semana 27)
SANTORAL:
Santo Tomás de Villanueva,
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 1, 13-24
Hermanos: Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el Judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el Judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar a ningún hombre y sin subir a Jerusalén para ver a los que eran Apóstoles antes que yo, me fui a Arabia y después regresé a Damasco. Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento. Después pasé a las regiones de Siria y Cilicia. Las Iglesias de Judea que creen en Cristo no me conocían personalmente, sino sólo por lo que habían oído decir de mí: «El que en otro tiempo nos perseguía, ahora anuncia la fe que antes quería destruir.» Y glorificaban a Dios a causa de mí.
Palabra de Dios
SALMO Sal 138, 1-3. 13-14b. 14c-15 (R.: 24b)
R. Señor, llévame por el camino eterno.
Señor, tú me sondeas y me conoces tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.
Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.
Tú conocías hasta el fondo de mi alma y nada de mi ser se te ocultaba, cuando yo era formado en lo secreto, cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 38-42
Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude.» Pero el Señor le respondió: «Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria, María eligió la mejor parte, que no le será quitada.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Este evangelio, nos muestra dos formas de seguir a Jesús, y también nos indica cuál es la más perfecta.
A primera vista parece que Jesús reta a Marta por trabajar mucho y elogia a María por no hacer nada.
Sin embargo, la Iglesia celebra cada año, el 29 de julio a Marta como Santa, y nos la propone como modelo de los que se dedican a servir en el hogar.
Entonces ¿Qué es lo que desaprueba Jesús en Marta y alaba en María?
Marta y María, hermanas de Lázaro, reciben a Jesús en su casa, pero observa San Lucas que mientras Marta “estaba muy ocupada en las tareas de la casa”, María, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra.
En esa época, eran los discípulos quienes se sentaban a los pies de sus maestros. Y María, aprovecha la oportunidad, para sentarse a los pies de Jesús, para ser su discípula.
Y ésta actitud.... chocaba con las costumbres de la época, porque no se admitía, que las mujeres fueran discípulas.
En tiempos de Jesús, un hombre no podía estar hablando públicamente con una mujer, y muchos menos aún enseñarle.
Asimismo sólo los varones podían asistir al culto, las mujeres estaban en las casas de oración en lugares apartados y secundarios.
A cualquiera que se le hubiera preguntado en ese momento, cuál era el lugar de María, hubiera contestado simplemente: la cocina.
Y por eso,... porque la situación no era adecuada para la época, es que seguramente Marta le reclama a Jesús que mande a María a ayudarle.
Y qué hace Jesús?
Defiende a María.
El Señor reconoce la laboriosidad de Marta. No la reta por ser muy trabajadora. Y tampoco alaba a María, por perezosa.
En el evangelio no se hace alusión a que María no trabajase habitualmente, sino sólo destaca que en ESE momento, en el momento que Jesús, llega a su casa, y que ella tiene oportunidad de escucharlo y de aprender, entonces en ESE momento, en lugar de hacer las tareas de la casa, lo escucha.
Marta en cambio, si bien está haciendo algo bueno y valioso, ... y quiere servir a Jesús de la mejor manera, en realidad se encuentra con una respuesta del Señor que la desconcierta, el Señor le hace ver, que con tantas preocupaciones no se toma el tiempo para escuchar lo que Jesús le quiere decir.
Las dos hermanas, quieren a Jesús y lo quieren servir, pero de distinta forma, y el Señor remarca, que hay un tiempo para cada cosa.
Y así también debe pasar en nuestra vida. En nuestra vida, tendremos momentos en que tenemos que trabajar y momentos en que tenemos que estar atentos al Señor, dialogar con él, en definitiva hacer ORACION.
Quien no se toma suficiente tiempo para la oración y para escuchar la Palabra de Dios, no podrá ser efectivo en su vida cristiana
Queremos especialmente hoy pedirle al Señor que seamos capaces de encontrar en nuestra vida el equilibrio necesario para dar al trabajo y a la oración el tiempo debido
Este mundo del hombre, en que el se afana
tras la felicidad que tanto ansía,
tu lo vistes, Señor, de luz temprana
y de radiante sol al mediodía.
Así el poder de tu presencia encierra
el secreto más hondo de esta vida;
un nuevo cielo y una nueva tierra
colmarán nuestro anhelo sin medida.
Poderoso Señor de nuestra historia,
no tardes en venir gloriosamente;
tu luz resplandeciente y tu victoria
inunden nuestra vida eternamente. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Santo Tomás de Villanueva, Obispo (1486-1555)
Aunque sus padres vivieron en Villanueva de los Infantes, Tomás nació en Fuenllana (España), el año 1486. Se formó en la universidad de Alcalá, donde llegó a ser maestro insigne, por su vasta competencia de las ciencias humanas y sagradas. Desempeñó cargos importatnes en la Orden de los Agustinos. Fue nombrado arzobispo de Valencia y allí se mostró como verdadero modelo de buen pastor, sobresaliendo por su caridad, pobreza, prudencia y celo apostólico. Murió el 8 de Septiembre de 1555. Fue canonizado el año 1658.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Tomás de Villanueva, Claro, Pinito, Paulino, Cerbonio, obispos; Eulampio y Eulampia, Venancio, Daniel, Samuel, Angel, León, Nicolás, Hugolino, Gereón, Alderico, Basian, Víctor, Casio, Florencio, mártires; Teófilo, monje; Zacarías, confesor.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 11-10-06 (Miércoles de la Semana 27)
SANTORAL: Santa Soledad Torres Acosta
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia 2, 1-2. 7-14
Hermanos: Al cabo de catorce años, subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito. Lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano. Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a los judíos. Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. Por eso, Santiago, Cefas y Juan -considerados como columnas de la Iglesia- reconociendo el don que me había sido acordado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer. Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando estos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: «Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 116, 1. 2 (R.: Mc 16, 15)
R. Vayan por el mundo, anuncien la Buena Noticia.
¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos! R.
Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 1-4
Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos.» El les dijo entonces: «Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús, con su ejemplo nos muestra la necesidad de rezar. Repetidamente el evangelio nos muestra a Jesús en oración.
Y entonces, uno de los discípulos le pide que les enseñe a orar.
Nosotros también debemos descubrir que tenemos necesidad de orar constantemente.
Que tenemos necesidad de alabar a Dios de palabra, de corazón y con nuestras obras.
Que tenemos necesidad de dar gracias a Dios por todos los bienes espirituales y materiales recibidos. Por nuestra fe, por la gracia, por nuestras familias, por tantas cosas.
Que tenemos necesidad de Dios, como tienen necesidad un niño pequeño de su padre, y le pide todo.
Y, descubierta la necesidad que tenemos de orar, debemos aprender a hacerlo. La oración no es un monólogo, sino un dialogo entre Dios y el hombre, y es Dios quien lo comienza. Pero nosotros nos debemos abrir al dialogo. Debemos estar dispuestos a la oración, y debemos poner de nuestra parte todos los medios para hacerla.
Dios habla al corazón de todo el que quiere escucharlo y reclama una respuesta. Orar bien significa ponerse en la presencia de Dios con una actitud de escuchar y darle una respuesta por medio de toda nuestra vida: pensamiento, palabra y obras.
La respuesta de Jesús no fue dirigida solamente al discípulo que le preguntó, sino a todos los hombres. Su respuesta fue la oración que llamamos comúnmente el Padrenuestro, que encontramos entera en el Evangelio de San Mateo, y que San Lucas, en el evangelio de hoy recoge en parte.
Continúa el evangelio de San Lucas diciendo que:
Jesús les dijo entonces:“Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu Nombre.
Jesús invoca a Dios con la sencillez del hijo que habla a quien llama padre. Y pide que Dios sea conocido, amado, honrado y servido en todo el mundo, y en nosotros en particular.
“Que venga tu Reino”
que venga el reino de Dios en nosotros, que es la gracia.
Que venga el reino de Dios en la tierra, que es la Iglesia.
Y que venga el reino de Dios en el Cielo, que es la bienaventuranza.
“Danos cada día nuestro pan cotidiano”
Pedimos por nuestras necesidades materiales, empezando por el sustento diario. Pero también pedimos por lo que es necesario cada día para el alma. Por la Eucaristía, que es nuestro pan cotidiano. El alimento de la vida espiritual.
La palabra “cotidiano”,“de cada día”, resulta clave en esta petición. Jesús nos enseña a no vivir inquietos por el día de mañana, y pedir solo por el presente.
“Perdona a nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden”
Con humildad, reconocemos que hemos ofendido al Señor, y pedimos perdón.Pero para ello, es necesario olvidarse antes del mal y las injurias de nuestros enemigos. Tenemos que perdonar si esperamos ser perdonados. Tenemos que aprender a amar al que comete una falta, y a la vez, detestar esa falta. Los cristianos debemos practicar la caridad total hacia todos, también hacia nuestros enemigos.
“Y no nos dejes caer en la tentación”
La falta no esta en sentir una tentación, sino en consentir en ella. Pedimos que Dios nos libre de toda tentación que sea demasiado fuerte para nuestras fuerzas, y pedimos también la fortaleza para vencer cualquier tentación que suframos.
Pidamos a María que nos ayude a invocar muchas veces al día a Dios, nuestro Padre, con la oración que el mismo Jesús nos enseñó.
María Soledad Torres Acosta nació en Madrid, el 2 de diciembre de 1826, donde murió el 11 de octubre de 1887. Nacida en una familia pobre. Desde muy pequeña sus padres le inculcaron el amor a Cristo. Sus primeros estudios los realizó en una escuela que estaba a cargo de las Hijas de san Vicente de Paul. El contacto con las religiosas hizo que Soledad comprendiera cuál era su vocación: entregar su vida a Dios. Era el 15 de agosto de 1.851. En 1.865 las siervas atendieron caritativa y valerosamente a los enfermos de peste. Fue nombrada superiora general de la congregación. Lamentablemente las mentiras sobre su trabajo hicieron que fuera destituida. La luz de la Verdad brilló y nuestra santa fue devuelta a su cargo.Santa Soledad se entregó al cuidado de pobres enfermos en un hulmidísimo barrio de Madrid junto al padre Miguel Martínez y Sanz. Cooperó con el párroco de Chamberí en la fundación de un instituto de religiosas dedicadas a la asistencia a los enfermos en su domicilio. Soledad fue la pieza clave del instituto, que se llamó Congregación de Siervas de María, Ministras de los enfermos. Fue beatificada por Pío XII, en 1950, y canonizada por Pablo VI, el 25 de enero de 1970.
Santa Madre de Dios de Begoña. Santos: María Soledad Torres Acosta, fundadora de las Siervas de María; Nicasio, Germán, obispos; Quirino, Anastasio, presbíteros; Escubículo, Plácido, Ginés, Probo, Andrónico, Sármatas, Zanaida, Filonila, mártires; Venancio, abad; Sisinio, arzobispo.
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral. Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 5 al 8-9-06 (Jueves de la Semana 26 al Domingo de la 27)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 5-9-06 (Jueves de la Semana 26)
SANTORAL:Santos Atilano y Froilán
Lectura del libro de Job 19, 21-27
Job dijo: ¡Apiádense, apiádense de mí, amigos míos, porque me ha herido la mano de Dios! ¿Por qué ustedes me persiguen como Dios y no terminan de saciarse con mi carne? ¡Ah, si se escribieran mis palabras y se las grabara en el bronce; si con un punzón de hierro y plomo fueran esculpidas en la roca para siempre! Porque yo sé que mi Redentor vive y que él, el último, se alzará sobre el polvo. Y después que me arranquen esta piel, yo, con mi propia carne, veré a Dios. Sí, yo mismo lo veré, lo contemplarán mis ojos, no los de un extraño. ¡Mi corazón se deshace en mi pecho!
Palabra de Dios.
SALMO Sal 26, 7-8a. 8b-9c. 13-14 (R.: 13)
R. Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme! Mi corazón sabe que dijiste: «Busquen mi rostro.» R.
Yo busco tu rostro, Señor, no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda. R.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 1-12
El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha. ¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: "¡Que descienda la paz sobre esta casa!." Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa. En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: "El Reino de Dios está cerca de ustedes." Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: "¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca." Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús envía, ... el Señor nos envía a todos a anunciarlo.
Y nos dice a cada uno ¨que la mies, -la cosecha-, es mucha, pero los obreros son pocos.
Eran pocos entonces, y son pocos hoy, los obreros que trabajan en el Reino de Dios.
Y el Señor nos descubre la solución. Les dice a los que envía entonces y nos dice a nosotros: Pídanle al dueño del campo, que envíe más obreros a su mies.
Ese, es el secreto..... La oración. Pedirle al Padre con insistencia, que haya más vocaciones, que mande Él más obreros.
La vocación apostólica es un don de Dios. Por eso cada uno de nosotros, tenemos que pedirle al Padre por vocaciones, y además, pedirle poder crear un ambiente que por la práctica de los valores evangélicos, sea fecundo para que surjan esas vocaciones.
Y el Señor nos indica además las recomendaciones para sus enviados.
Son recomendaciones que no hacen principalmente al contenido de la fe, sino normas de comportamiento.
Las consignas para sus misioneros son:
Primero: la no-violencia.
Dice Jesús que nos envía como corderos. En quien anuncia a Cristo, no cabe la violencia. La adhesión a Cristo tiene que ser libre.
Segunda consigna: la pobreza.
No son los medios humanos los que van a ser eficaces la trasmisióndel mensaje del evangelio. Por el contrario, las excesivas seguridades ¨humanamente hablando¨, pueden hacer perder de vista el objetivo de nuestra misión.
La tercera consigna: la paz. Se anuncia el Reino de Dios. Un Reino de Alegría y de Paz
La cuarta consigna: hacer el bien, apartar del hombre el dolor, el mal, aliviar al hombre.
Sólo entonces, podremos hacer presente el Reino de Dios
Vamos a pedirle hoy al Señor, por cada uno de nosotros, para que seamos fieles al mandato de ir por el mundo y anunciar el Evangelio de Cristo, conforme nos lo encomendó .
Pero también vamos a pedirle al Padre, para que surjan en nuestra comunidad y en nuestras familias, vocaciones a la vida consagrada,... exclusivamente a Él y al anuncio de su Reino.
¡Columnas de la Iglesia, piedras vivas! ¡Apóstoles de Dios, grito del Verbo!
Benditos vuestros pies, porque han llegado
para anunciar la paz al mundo entero.
De pie en la encrucijada de la vida,
del hombre peregrino y de los pueblos,
lleváis agua de Dios a los cansados,
hambre de Dios lleváis a los hambrientos.
De puerta en puerta va vuestro mensaje,
que es verdad y es amor y es Evangelio.
No temáis, pecadores, que sus manos
son caricias de paz y de consuelo.
Gracias, Señor, que el pan de tu palabra
nos llega por tu amor, pan verdadero;
gracias, Señor, que el pan de vida nueva
nos llega por tu amor; partido y tierno. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Santos Atilano y Froilán
ATILANO: PATRONO DE ZAMORA (ESPAÑA)
FROILÁN PATRONO DE LUGO Y LEÓN (ESPAÑA)
San Atilano nació en Tarazona (España) en el año 850. Al cumplir quince años ya estaba inmerso en la vida religiosa de un monasterio benedictino. Se ordenó sacerdote y dedicó su vida a la penitencia y la oración, por lo que decidió irse a un lugar retirado. Debido a su juventud buscó a alguien más sabio en la vida ermitaña y se encontró con san Froilán, quien se estaba dedicado a predicar las enseñanzas de Cristo. Este santo había nacido en Lugo en el año 833. Juntos fueron a un lugar cerca de León.
Poco pudieron estar solos, ya que su fama se propagó rápidamente. Cientos se acercaron a ellos a escucharlos y pedirles consejos. A pedido de los fieles que llegaban a ellos erigieron un monasterio al que llamaron Veseo.
En 878 fundaron el monasterio Zamora y más tarde, la que sería su fundación más famosa el monasterio de Moruela. En el 900, ambos fueron elegidos obispos por el rey: san Froilán de León y san Atilano de Zamora.
Froilán falleció el 3 de octubre del año 905 y san Atilano el 5 de octubre del 917.
El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo: «¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana, le has indicado su puesto a la aurora, para que tome a la tierra por los bordes y sean sacudidos de ella los malvados? Ella adquiere forma como la arcilla bajo el sello y se tiñe lo mismo que un vestido: entonces, a los malvados se los priva de su luz y se quiebra el brazo que se alzaba. ¿Has penetrado hasta las fuentes del mar y has caminado por el fondo del océano? ¿Se te han abierto las Puertas de la Muerte y has visto las Puertas de la Sombra? ¿Abarcas con tu inteligencia la extensión de la tierra? Indícalo, si es que sabes todo esto. ¿Por dónde se va adonde habita la luz y dónde está la morada de las tinieblas, para que puedas guiarla hasta su dominio y mostrarle el camino de su casa? ¡Seguro que lo sabes, porque ya habías nacido y es muy grande el número de tus días! Y Job respondió al Señor: ¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano. Hablé una vez, y no lo voy a repetir; hay una segunda vez, y ya no insistiré.»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 138, 1-3. 7-8. 9-10. 13-14b (R.: 24b)
R. Señor, llévame por el camino eterno.
Señor, tú me sondeas y me conoces, tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso, te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares. R.
¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente. R.
Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar, también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha. R.
Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre: te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 10, 13-16
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza. Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes. Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno. El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió.
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús predica en las ciudades deGalilea, presentándoles la bondad de Dios, su misericordia, el amor de Dios. Además Jesús obró en esas ciudadesmilagros,sin embargo, la siembra en esas ciudades fue inútil, porque no cambiaron su conducta.
Esas ciudades no recibieron la semilla, la rechazaron y persistieron en su maldad. Por eso Jesús dice que se hacen más merecedoras de castigo que aquellas ciudades paganas, que no llegaron a rechazar el Reino, porque no se les había ofrecido.
Esto nos enseña a nosotros hoy, que cuando Dios llama,no podemos cerrarnos a Dios, porque estamos cerrando nuestro camino de salvación.
Jesús mismo dijo: ¨a quien mucho se le dio, se le reclamará mucho¨
Luego dice Jesús:
Quien los escucha a ustedes, a mí me escucha; el que los rechaza a mí me rechaza
Jesús quiso dejarnos en su Iglesia a algunos hombres que cargaran sobre sí la responsabilidad de llevar adelante su obra. Su obra que es salvación y redención
Estos hombresestán puestos por Cristo para trasmitir al mundo el mensaje de salvación, instaurando la vida en conformidad con las exigencias del Evangelio.
Para poder encarar esa misión, esos hombres han sido dotados de gracias especiales, y Jesús, les prometió estar con ellos hasta el fin de los tiempos.
Los primeros apóstoles, luego el papa y los obispos, recibieron de Dios el mandato de guiarnos, de guiar al pueblo de Dios.
Y Jesús nos pide que los escuchemos. Porque escuchándolos a ellos, lo estamos escuchando a El.
Debemos ser dóciles a las orientaciones que recibimos del papa a través de sus Encíclicas, de sus Exhortaciones apostólicas. Esto nos orienta para ser más fieles al mandato del Evangelio.
Debemos obedecer las normas impartidas por nuestro obispo, a quien Jesús le encomendó ser nuestro Pastor.
Las palabras de Jesús ¨Quien a ustedes escucha, a mí me escucha¨, son palabras dirigidas y prometidas a sus apóstoles y a sus sucesores.
Y nosotros, cuando los rechazamos, o rechazamos sus enseñanzas, estamos rechazando a Jesús mismo, y como termina diciendo el Evangelio:
“Quien a mí me rechaza, rechaza al que me envió”.
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
Ven, Señor, a libertarnos,
ven tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
El rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
Te esperamos anhelantes
y sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.
Consolaos y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
él es nuestra salvación.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Bruno, presbítero
Bruno, vivió en el siglo XI y es fundador de la orden de los cartujos, la más estricta en lo referente a la contemplación o penitencia; es uno de los restauradores de la vida monástica en Occidente.
Nació en Colonia (Alemania), hacia el año 1030. Estudió en su ciudad natal y luego en Reims y París. Al volver a Colonia recibió las sagradas órdenes.
Otra vez en Reims, fue durante veinte años, profesor de estudios superiores. Entre sus alumnos se destacan el más tarde san Hugo, y el futuro papa Urbano II.
A pesar de su fama, abandonó todo, repartió sus bienes entre los pobres y, con seis compañeros que compartían sus mismas ideas, fue a una abadía benedictina, donde era abad san Roberto, el futuro fundador de la orden del Císter.
Allí hicieron vida religiosa retirada, pero eso no llegó a conformar su aspiración.
Deseoso de mayor soledad, se dirigió a Grenoble, allí el obispo san Hugo, lo destinó una región desierta y casi inaccesible rodeada de cimas escarpadas, llamada la Chartreuse. En ese lugar se instalaron construyendo chozas y una capilla dedicada a la Virgen. Ese fue el primer monasterio de la orden. Allí se sintieron felices, dedicados a la contemplación como los eremitas de Oriente.
La Cartuja, está rodeada de un elevado muro. Una porción de ella es la huerta, que los monjes cultivan, además de desempeñarse en otras ocupaciones, sobre todo el estudio, y también la carpintería, la tornería, la sastrería, pues se caracterizan por su habilidad manual. Duermen sobre una tabla, con un simple colchón de paja. Alternan sus tareas con la oración, sumidos en la más profunda vida contemplativa. El renunciamiento es total y el silencio absoluto. Ni un ruido, ni un murmullo... Su compañía es Dios.
La oración es la vida de los padres cartujos. Ése es su cometido en la Iglesia. Rezan de día y de noche. Piden por los pecadores y por el mundo, en que tanto se ofende a Dios. Son los bienhechores anónimos.
No hay muchos monasterios de éstos. Sólo tres en España y uno en la Chartreuse, en Francia. Éste último fue el primero que se fundó y del que derivó el nombre de cartuja para este tipo de vida monástica.
Bruno, llamando por el Papa Urbano II, colaboró con él, pero rechazó el palio arzobispal ofrecido por el Santo Padre. Luego de terminar las tareas que le encomendara se retiró a un desierto de Calabria y levantó un monasterio que lo llamó Santa María del Yermo. Allí con seis compañeros, hizo vida de penitencia y de oración; pidiendo al cielo misericordia para aquellos que no están en gracia de Dios.
Falleció el 6 de octubre de 1101.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Sagar, Barto, Balduino, Probo, Renato, Román, Térico, Artaldo, Apolinar, Fraterno, Magno, obispos; María Francisca de las cinco llagas, confesores; Godofredo, abad; Alberta, Marcelo, Casto, Emilio, Saturnino, beato; Diego Luis de S. Vitores, mártires.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 7-10-06 (Sábado de la Semana 26)
SANTORAL: Nuestra Señora del Rosario
Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 12-14
Después que Jesús subió al cielo, los Apóstoles regresaron entonces del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitida recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración, en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo.
O bien:
Eres feliz, Virgen María, tú que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno.
Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. R.
Porque el miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! R.
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. R.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. R.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 26-38
En el sexto mes, el Angel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Angel entró en su casa y la saludó, diciendo: «íAlégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo.» Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Angel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin.» María dijo al Angel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones con ningún hombre?» El Angel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios.» María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho.» Y el Angel se alejó.
Palabra del Señor.
Reflexión
Cuenta el Padre Martín Weichs que un artista del siglo15 pintó la escena de la Anunciación del modo siguiente: Dios Padre envía desde el Cielo rayos de luz sobre María. En medio de ellos baja el Niño Jesús. Y lo sorprendente: aunque no haya llegado todavía a esta tierra, ya lleva la cruz sobre el hombro. Es que recién después de la muerte y la Resurrección de Jesús se puede comprender un poco el misterio del comienzo de su existencia terrenal. Sin la luz de la Pascua no habría luces de Navidad. Recién después de la experiencia del Viernes Santo y de los encuentros con el Señor Resucitado, los primeros cristianos comenzaron a interesarse por la concepción y el nacimiento de Jesús. Pusieron en la cuna del Divino Niño todo lo que iban comprendiendo poco a poco de Jesús de Nazaret. Y este pasaje del Evangelio remarca la figura de María. Poco sabemos de María, aquella jovencita de Nazaret, un pueblito desconocido de Galilea. María, Myriam, puede significar “La amada por Dios”. Tendría alrededor de quince años y era la prometida, o la desposada de un hombre de pueblo, José, de la familia de David. El ángel no la llama con su nombre, sino que le dice “la llena de gracia”, porque todo es gracia en esta elección de María. Escribe un teólogo actual –no católico-: “Antes que ella sepa nada, antes que el ángel haya entrado en su casa para este anuncio maravilloso, María ha sido elegida en el misterioso designio de Dios, para esta misión única de madre del Mesías. Dios ha designado a María, para que sea lo que ha sido, de una manera totalmente libre, en una elección puramente gratuita”. María ha sido amada en Cristo, su hijo y salvador. María es nuestra, es de nuestra raza, y en ella –un ser humano-, Dios nos ha amado a todos nosotros y al elegirla y pensar en ella “nos ha eligido y pensado a nosotros”. Y por el “Sí” de María, por este sí dado cuando el ángel se le acercó con un mensaje podría decirse que “incomprensible” para ella, el Hijo del Padre Eterno descendió a este mundo, a nuestra carne, a nuestra historia. Todo por el “sí” de María que la convirtió en Madre de Dios. Dios ha querido este amor libre de su criatura, como la puerta por la que hiciera su entrada en el mundo la palabra eterna del Padre, para asumir por toda la eternidad, en su propia vida, a este mundo. Así lo quiso hacer él. Y, por eso, María, un ser de nuestra raza, es la puerta del cielo. Ese “sí” de María es gracia de Dios y ella lo pronunció en nuestro nombre. Por eso hoy vamos en el silencio de nuestra oración a decirle a ella “Gracias” por haber dicho “SI”, en nuestro nombre, y vamos a pedirle que nos enseñe a decir siempre “sí” a Dios.
Vamos a pedirle hoy a María, que nos enseñe a vivir en oración insistente, continua e incesante. Vamos a pedírselo con la seguridad confiada de llegar a ser plenamente hijos de Dios
Dios te salve, anunciación,
morena de maravilla,
tendrás un Hijo más bello
que los tallos de la brisa.
Mensaje de Dios te traigo.
El te saluda, María,
pues Dios se prendó de ti,
y Dios es Dios de alegría.
Llena de gracia te llamo
porque la gracia te llena;
si más te pudiera dar,
mucha más gracia te diera.
El Señor está contigo
aún más que tú estás con Dios;
tu carne ya no es tu carne,
tu sangre ya es para dos.
Y bendita vas a ser
entre todas las mujeres,
pues, si eres madre de todos,
¿quién podría no quererte?
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Nuestra Señora del Rosario
Hoy la Iglesia festeja a la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario.
La tradición atribuye a santo Domingo de Guzmán la devoción del rosario. Cuando en el sur de Francia apareció la herejía de los albigenses (quienes condenaban el uso de los sacramentos, el culto externo y la jerarquía eclesiástica), entre los que salieron a combatirlos se hallaba santo Domingo de Guzmán. Pero sus sermones carecían de eficacia ante estos herejes, empecinados en el error.
¿Qué hacer?.
Durante tres días, santo Domingo rezó, lloró y clamó a la Virgen, al cabo de los cuales se le habría aparecido nuestra Señora, encargándole que enseñara a rezar el rosario.
Se realizó el milagro y miles y miles fueron los herejes que se convirtieron por influencia de esta práctica.
Tal es el comienzo del rezo del rosario.
Rosario significa corona de rosas ofrecidas a Nuestra Señora. Los promotores y divulgadores de la devoción al rosario en el mundo entero fueron los predicadores dominicos.
En cuanto al origen de la fiesta del rosario, el 7 de octubre de 1571, la escuadra cristiana al mando de don Juan de Austria consiguió sobre la flota turca una aplastante victoria en el golfo de Lepanto, que salvó a Europa. San Pío V atribuyó el éxito al rezo del rosario que los fieles de la cristiandad fervorosamente practicaban mientras se desarrollaba la batalla, y dispuso que anualmente se realizase una celebración especial en acción de gracias a la Virgen. El Papa Clemente XI, extendió la fiesta a la Iglesia universal en el año 1716. Fue León XIII quién añadió a las letanía, la invocación: "Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros!.
En nuestros días, en su mensaje al Concilio Vaticano II, Pablo VI señaló el rosario como una de las prácticas en que más fervorosamente puede manifestarse la devoción a la Virgen
Dijo el Señor Dios: «No conviene que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.» Entonces el Señor Dios modeló con arcilla del suelo a todos los animales del campo y a todos los pájaros del cielo, y los presentó al hombre para ver qué nombre les pondría. Porque cada ser viviente debía tener el nombre que le pusiera el hombre. El hombre puso un nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo; pero entre ellos no encontró la ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y cuando este se durmió, tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar vacío. Luego, con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre. El hombre exclamó: «¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre.» Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan a ser una sola carne.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 127, 1-2. 3. 4-5. 6 (R.: cf. 5)
R. Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida.
¡Feliz el que teme al Señor y sigue sus caminos! Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y todo te irá bien. R.
Tu esposa será como una vid fecunda en el seno de tu hogar; tus hijos, como retoños de olivo alrededor de tu mesa. R.
¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor! ¡Que el Señor te bendiga desde Sión todos los días de tu vida: que contemples la paz de Jerusalén R.
Y veas a los hijos de tus hijos! ¡Paz a Israel! R.
Lectura de la carta a los Hebreos 2, 9-11
Hermanos: A aquel que fue puesto por poco tiempo debajo de los ángeles, a Jesús, ahora lo vemos coronado de gloria y esplendor, a causa de la muerte que padeció. Así, por la gracia de Dios, él experimentó la muerte en favor de todos. Convenía, en efecto, que aquel por quien y para quien existen todas las cosas, a fin de llevar a la gloria a un gran número de hijos, perfeccionara, por medio del sufrimiento, al jefe que los conduciría a la salvación. Porque el que santifica y los que son santificados, tienen todos un mismo origen. Por eso, él no se avergüenza de llamarlos hermanos.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según San Marcos 10, 2-16
Se acercaron algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le plantearon esta cuestión: «¿Es lícito al hombre divorciarse de su mujer?» El les respondió: «¿Qué es lo que Moisés les ha ordenado?» Ellos dijeron: «Moisés permitió redactar una declaración de divorcio y separarse de ella.» Entonces Jesús les respondió: «Si Moisés les dio esta prescripción fue debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo varón y mujer. Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Que el hombre no separe lo que Dios ha unido.» Cuando regresaron a la casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre esto. El les dijo: «El que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra aquella; y si una mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, también comete adulterio.» Le trajeron entonces a unos niños para que los tocara, pero los discípulos los reprendieron. Al ver esto, Jesús se enojó y les dijo: «Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos. Les aseguro que el que no recibe el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.» Después los abrazó y los bendijo, imponiéndoles las manos.
Palabra del Señor.
Reflexión
En el relato del libro del Génesis sobre la creación de la mujer que se lee en la primera lectura de este domingo no está pensado para informarnos cómo apareció la mujer en el mundo sino para darnos el auténtico sentido del sexo y del matrimonio de acuerdo al proyecto de Dios.
El hombre “sólo” no es completo. Llega a la “plenitud” en la pareja, formando los dos una sola carne. Dios nos hizo incompletos para que nos amásemos y creáramos la plenitud del amor.
Pero como nuestra condición humana tiene limitaciones, nos desviamos del manual de instrucciones que Dios pensó para nosotros,Jesús vino a mostrarnos nuevamente cuál es el auténtico proyecto de Dios.
El Evangelio nos muestra que Jesús no quiso dictar normas jurídicas,sino por el contrario, vino a manifestar el ideal del matrimonio.
Como muchas veces los conflictos del matrimonio comienzan en el noviazgo, el Padre Mamerto Menapace nos habla de eso precisamente, del noviazgo.
Dice que casi nadie se casa con la primera persona de la que se enamora, y ese primer amor, es algo muy especial, que no se vuelve a repetir. No se vuelve a repetir, porque elprimer amor suele ser una simple proyección de lo que andamos buscando.
Luego,el tiempo suele mostrar que “el otro” no era como uno creía. Y el error,no está en el otro, sino en nosotros, que imaginamos que era más de lo que la realidad daba a entender.
Esta primera etapa , bien llevada, ayuda a crecer en el propio conocimiento y en el de otra persona. Y puede concluir en dos finales igualmente felices. Uno de esos dos finales felices, es aquel por el cual llegamos a discernir que la otra persona “no” es la indicada como para unirse a ella en matrimonio. Es un final doloroso, pero es un buen final, porque ayuda a ver la verdad y a evitar errores en la decisión futura.
La otra manera de terminar esta etapa, es llegando a la conclusión de que vale la pena arriesgar, porque se descubre que pueden llegar a hacerse mutuamente felices en un matrimonio futuro.
Llegados hasta aquí,... el noviazgo entra en otra etapa.
Ya no es un mirarse el uno al otro, sino ponerse a mirar los dos en una misma dirección. Hay un proyecto común para el futuro, y se busca llegar a una meta que es compartir definitivamente la vida en una pareja santificada por el Sacramento del Matrimonio.
“El matrimonio”,debería concretarse recién cuando estamos en esta segunda etapa, cuando con plena libertad y con conocimiento, se está capacitado para decir al otro: “Yo soy tuyo”. Entonces, se puede dar el paso definitivo.
En el proyecto cristiano de noviazgo, tal como lo interpreta la Iglesia a la luz del Evangelio, las relaciones sexuales sólo encuentran su verdadero lugar en la pareja definitivamente unida por la gracia del sacramento. Sólo entonces, serán expresión de un amor que de verdad podrá decir ante Dios: Yo soy tuyo.
Y “la vida” encontrará preparados a los dos como para “recibirla en el hijo”.
La concreción de un matrimonio como Dios lo pensó, requiereque enseñemos a nuestros hijos, ya desde niños y con mayor razón aún en la adolescenciaa relacionarse, y por sobre todo “a comprometerse”.
No hay que perder de vista que el día del casamiento, no es el final del camino, sino más bien el inicio de una larga y afanosa marcha, es el comienzo del camino.
Con el sacramento del matrimonio, la gracia de Dios, viene en auxilio de los esposos cristianos para alcanzar la meta a la que han sido llamados.
Pero el amor de los esposos, debe superar las desavenencias que inevitablemente surgen con la convivencia, para que su amor pueda ser un amor duradero.
Decía Pitágoras:
Si estás cansado de descansar, entonces cásate. Porque pronto comenzarán las desavenencias.
Este por supuesto no es el ideal cristiano de matrimonio.
Las desavenencias van a existir, pero silas sabemos superar, nos van a ayudar a crecer. Nos puede ayudar en nuestra tarea, el tratar siempre antes de generar una discusión,ponernos en el lugar el otro. Tenemos que saber hacernos una sana autocrítica, porque muchas veces la raíz de los problemas está en nosotros mismos. Además es importante ejercitarel respeto por el otro,y por sobre todo, saber perdonar.
El amor de los esposos debe superar la monotonía y la rutina, sus enemigos en la luchas por conseguir un amor matrimonial fiel.Para conseguirlonos puede ayudar el cultivar un auténtico diálogo en nuestro matrimonio. El diálogo profundo, no ese hablar superficial de los demás. El verdadero diálogo es darnos el tiempo yhablar de nosotros, de nuestros problemas, de nuestras expectativas, de las cosas que anhelamos, de lasque nos hacen felices.
La “meta final” de los esposos cristianos, es llegar a la santidad a través de nuestra vocación al matrimonio, para la que fuimos llamados por Dios.
Todo amor viene de Dios y vuelve a Dios, y el amor de los esposos, nos permite
manifestarnos entre nosotros el amor de Dios y luego encaminarnos hasta El.
Para los esposos hay una sola manera de amar verdaderamente a Dios: es a través de nuestro marido o de nuestra mujer.
Decía una señora: El amor a mi marido es verificable, en cambio en el cariño que le tengo a Dios muchas veces me puedo engañar; por eso prefiero demostrarle a Dios mi amor, atendiendo a mi marido.
Hoy vamos a pedirle al Señor, alcanzar el ideal de matrimonio, y vamos a pedirle a él que tome en sus manos las dificultades por las que atraviesan hoy los matrimonios y les ayude a superarlas.
Era pobre y silenciosa,
pero con rayos de luz;
olor a jazmín y a rosa
y el Niño que la alboroza:
es la casa de Jesús.
Un taller de carpintero
y un gran misterio de fe;
manos callosas de obrero,
justas manos de hombre entero:
es la casa de José.
Había júbilo y canto;
ella lavaba y barría,
y el arcángel saludando
repetía noche y día:
“Casa del Ave María”.
Familia pobre y divina,
pobre mesa, pobre casa,
mucha unión, ninguna espina
y el ejemplo que culmina
en un amor que no pasa.
Concede, Padre, Señor,
una mesa y un hogar,
amor para trabajar,
padres a quienes querer
y una sonrisa que dar. Amen
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santa Pelagia
Pelagia, era una muy celebrada y conocida comediante en Antioquía. Corría entonces el siglo V.
Siendo muy joven, había estado con los catecúmenos, olvidándolo después.
Se cuenta que un domingo, Pelagia, por curiosidad volvió a entrar a un templo, y al oír al obispo predicar sobre el infinito tesoro de la misericordia de Dios, su corazón se conmovió. Quiso rezar pero no pudo, porque ya no recordaba cómo hacerlo.
Abandonó el templo con el deseo de dejar esa vida desordenada que llevaba. Se decidió a escribir al obispo. Le decía en su carta: "Al santo discípulo de Jesús: He oído decir que tu Dios bajó del cielo a la tierra para salvación de los hombres. Él no desdeñó hablar con la mujer pecadora. Si eres su discípulo, escúchame. No me niegues el bien y el consuelo de oír tu palabra para poder hallar gracia, por tu medio, con Jesucristo, nuestro Salvador."
El obispo, creyó en la sinceridad de Pelagia. Así fue bautizada y confirmada, recibiendo la Eucaristía.
Desde ese momento, cambió su vida. Repartió entre los pobres sus joyas y bienes, liberó a sus esclavos y vistiendo una humilde túnica, dejó Antioquía.
Cerca de Jerusalén, halló una gruta, donde se decidió a morar, haciendo una vida austera, penitencia y oración.
Por prudencia, ocultó su condición de mujer, y quien le preguntaba el nombre respondía que era "Pelagio".
En ese tiempo, se desarrollaba el concilio de Antioquía y un diácono del obispo queriendo ir a Jerusalén, le pidió permiso al obispo para ir allí, diciendo que quería conseguir noticias sobre un ermitaño llamado Pelagio.
Llegó a encontrar a Pelagio en su cueva, quien lo recibió y volvió luego a encerrarse a rezar. Se cuenta que cuando volvió el diácono, Pelagio, ya no respondió. Cuando entraron en la cueva, encontraron muerto al ermitaño. Al disponerse a ungirlo con mirra -como entonces se usaba-, hallaron que era una mujer.
Vinieron entonces de los monasterios mujeres que estaban en Jericó y en el Jordán y marchando con cirios y luminarias y cantado himnos, dieron sepultura al cuerpo de Pelagia. Era un 8 de octubre del año 468
Las singulares características de esta santa nos proporcionan la oportunidad de recordar que el riguroso apartamiento de los ermitaños no es una rareza, sino el fruto de un decidido y exclusivo anhelo de buscar a Cristo.
Figuras como las de Pelagia, recordaban proféticamente a la Iglesia de su tiempo el verdadero orden de los valores, oscurecido frecuentemente por los crecientes compromisos temporales.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Susana de Blois, mártir; el anciano Simeón, Artemón, presbítero; Reparada, Benedicta, vírgenes; Néstor; Demetrio, Hugo, Valeria y Polena, Paladia, Porcaria, Palaciata, Lorenza, mártires; Evodio, obispo; Tais, penitentes; Badilón, abad; Eusebia, abadesa; Pedro de Sevilla, mártir.
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Weichs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 1 al 4-10-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 26)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 1-10-06 (Domingo de la Semana 26)
SANTORAL:
Santa Teresa del Niño Jesús
Lectura del libro de los Números 11, 25-29
Entonces el Señor descendió en la nube y le habló a Moisés. Después tomó algo del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los setenta ancianos. Y apenas el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a hablar en éxtasis; pero después no volvieron a hacerlo. Dos hombres -uno llamado Eldad y el otro Medad- se habían quedado en el campamento; y como figuraban entre los inscritos, el espíritu se posó sobre ellos, a pesar de que no habían ido a la Carpa. Y también ellos se pusieron a hablar en éxtasis. Un muchacho vino corriendo y comunicó la noticia a Moisés, con estas palabras: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.» Josué, hijo de Nun, que desde su juventud era ayudante de Moisés, intervino diciendo: «Moisés, señor mío, no se lo permitas.» Pero Moisés le respondió: «¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 18, 8. 10. 12-13. 14 (R.: 9a)
R. Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.
También a mi me instruyen: observarlos es muy provechoso. Pero ¿quién advierte sus propios errores? Purifícame de las faltas ocultas. R.
Presérvame, además, del orgullo, para que no me domine: entonces seré irreprochable y me veré libre de ese gran pecado. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6
Ustedes, los ricos, lloren y giman por las desgracias que les van a sobrevenir. Porque sus riquezas se han echado a perder y sus vestidos están roídos por la polilla. Su oro y su plata se han herrumbrado, y esa herrumbre dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como un fuego. ¡Ustedes han amontonado riquezas, ahora que es el tiempo final! Sepan que el salario que han retenido a los que trabajaron en sus campos está clamando, y el clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor del universo. Ustedes llevaron en este mundo una vida de lujo y de placer, y se han cebado a sí mismos para el día de la matanza. Han condenado y han matado al justo, sin que él les opusiera resistencia.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros.» Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»
Palabra del Señor.
Reflexión
El pasaje de la primera lectura, correspondiente al libro de los Números, y el del Evangelio de la Misa de hoy son en cierto modo similares. Las palabras de Moisés: “¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu” resultan proféticas porque anticipan el destino de apostólico de todos los cristianos que nos enseña Jesús.
Cuando Pedro le dice a Jesús que ellos habían estado tratando de impedir que uno expulsara demonios, Jesús los desaprueba y les abre el horizonte y el corazón. Jesús predicó un apostolado universal, que puede tener matices y variantes. La única condición que pone, dentro de la variedad de modos de llevar a Cristo a las almas, es la unidad en lo esencial, en aquello que pertenece al núcleo fundamental de la Iglesia.
Por eso es que la Iglesia acoge dentro de ella una pluralidad de movimientos y asociaciones de apostolado con sus propias características y carismas.Cada uno de ellos trabaja en unidad con el Papa y la jerarquía eclesial, a pesar de las marcadas diferencias que a veces existen en los aspectos exteriores, en las formas de relación, en los cánticos, etc.
Por más que tengamos preferencias por uno u otro movimiento, por una determinada devoción y no por otra, tratándose de apostolados de la Iglesia, debemos acoger y alentar a todas las iniciativas y actividades, porque como dijo Jesús, el que no está contra nosotros, está con nosotros.
El Señor nos hace comprender que el evangelio y su doctrina no es propiedad de unos pocos, ni fue entregado en exclusividad a nadie. Ni a la jerarquía ni a los teólogos. Es un don dado a todo hijo de Dios, porque todos estamos llamados a la salvación.
A veces entre nosotros, parece que se renueva la división que experimentaron los apóstoles.
Se gasta mucha energía en levantar murallas, separaciones, en justificar las propias convicciones y en criticar a los demás.
El apostolado tiene como objetivo la salvación de todos los hombres, y todos los cristianos participan de ese fin misionero.
El Señor nos pide a todos que seamos apóstoles en el trabajo, en la oficina, en la escuela y en nuestras propias casas.
Nos enseña el Catecismo que toda la Iglesia es apostólica en cuanto ella es enviada al mundo entero;todos sus miembros, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío. La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación de apostolado. Se llama apostolado a toda actividad que tienda a propagar el Reino de Cristo por toda la tierra.
Pero no debemos olvidarnos que siendo Jesús, fuente y origen del apostolado de la Iglesia, la fecundidad y eficacia de nuestro apostolado depende de la unión vital que tengamos con Jesús. Y este es el común denominador tanto para todos los cristianos enviados al apostolado, como para todos los movimientos acogidos en el seno de la Iglesia.
Todo cristiano está llamado a extender el Reino de Cristo, y toda circunstancia es buena para hacerlo. Si bien es cierto que puede ser a veces más fácil hacerlo en el hogar, en el trabajo o entre nuestros amigos, las circunstancias adversas deben ser también una ocasión para anunciar la palabra de Jesús. O a lo mejor, para comportarnos como verdaderos discípulos del Señor con nuestra paciencia, nuestra comprensión y ejemplo.
San Pablo, desde su prisión en Roma escribía a los cristianos de Filipo: la mayor parte de los hermanos en el Señor, alentados por mis cadenas, se ha atrevido con más audacia a predicar sin miedo la palabra de Dios.
Estas palabras nos enseñan que las contradicciones de un ambiente opuesto a la fe deben ser también ocasión de ejercitar la caridad y el apostolado del ejemplo.
Cuando Jesús le promete a los apóstoles que ni un vaso de agua quedará sin recompensa, nos alienta a ser generosos y constantes en nuestras tareas de apostolado entre quienes nos rodean.
Continúa el evangelio de San Marcos con estas palabras de Jesús:
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para el que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.
Resulta difícil encontrar en el evangelio palabras de Jesús tan duras como estas. En su evangelio, San Mateo nos da más detalles de las circunstancias en que Jesús dijo esto. Los apóstoles habían estado discutiendo entre ellos sobre quien sería el primero en el Reino de Dios. Y Jesús, para que les quedara bien grabada la lección, tomó un niño de los que le rodeaban y les hizo ver que si no imitaban a los niños en su sencillez y en su inocencia, no podrían entrar en el Reino de los Cielos.
Escandalizar es perturbar, hacer caer, ser causa de tropiezo, y en este caso, de ruina espiritual para el otro.
Escandalizar es aquí lo opuesto a predicar el Reino de Dios.
Los pequeños son los discípulos de Jesús, la gente simple que lo sigue. Y Jesús nos enseña la gravedad de la falta de aquel que aparte del camino del Señor a uno de ellos.
Los discípulos de Jesús deben realizar sus tareas sin preocuparse de las jerarquías ni pretender privilegios. El afán de figurar y el desprecio hacia los demás son también escándalos de los que el Señor nos previene.
Pidamos hoy al Señor por la unidad de los cristianos, para que superemos nuestras diferencias y nos decidamos a trabajar juntos por la difusión del Reino de Dios.
No rechazaremos
la piedra angular.
Sobre el cimiento de tu cuerpo
levantaremos la ciudad.
Una ciudad para todos.
Un gran techo común.
Una mesa redonda como el mundo.
Un pan de multitud.
Un lenguaje de corazón abierto.
Una esperanza: "Ven, Señor Jesús".
Suben las tribus del mundo,
suben a la ciudad.
Los que hablaban en lenguas diferentes
proclaman la unidad.
Nadie grita: "¿Quién eres?", O: "¿De dónde?"
Todos se llaman hijos de la paz.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
¡Jerusalén, visión de paz!
Sobre los cielos te levantas,
alta ciudad de piedras vivas,
y ángeles puros te coronan
como una joven desposada.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
Desciendes virgen de los cielos
y entras al tálamo de bodas
para ser cuerpo del Esposo;
tus azoteas y tus muros
son construcción de oro purísimo.
Relampaguea jubilosa
la pedrería de tus puertas;
abres tus ámbitos sagrados
y, por la palma de sus méritos,
penetra en ellos el que sufre
pasión por Cristo en este mundo.
¡Oh hermosas piedras bien labradas,
prueba tras prueba, golpe a golpe!
¡Como se ajustan en sus puestos
bajo la mano del artífice,
y permanecen duraderas
en los sagrados edificios!
Gloria y honor al Dios altísimo,
al Padre, al Hijo y al Paráclito.
Suyo el poder y la alabanza;
suyo el reinado por los siglos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santa Teresa del Niño Jesús, virgen (1873-1897)
TERESA MARTIN nació en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Dos días más tarde fue bautizada. en la Iglesia de Nôtre-Dame, recibiendo los nombres de María Francisca Teresa. Sus padres fueron Luis Martin y Celia Guérin, ambos venerables en la actualidad. Tras la muerte de su madre, el 28 de agosto de 1887, Teresa se trasladó con toda la familia a Lisieux.
A finales de 1879 recibió por vez primera el sacramento de la Penitencia. El día de Pentecostés de 1883, recibió la gracia especial de ser curada de una grave enfermedad por la intercesión de Nuestra Señora de las Victorias (la Virgen de la Sonrisa). Educada por las Benedictinas de Lisieux, recibió la primera comunión el 8 de mayo de 1884, después de una intensa preparación, culminada con una fuerte experiencia de la gracia de la íntima comunión con Cristo. Algunas semanas más tarde, el 14 de junio del mismo año, recibió la Confirmación, con plena conciencia de acoger el don del Espiritu Santo mediante una participación personal en la gracia de Pentecostés.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa de Loreto y los lugares de la Ciudad Etema, el 20 de noviernbre de 1887, en la audiencia concedida por el Papa León XII a los peregrinos de la diócesis de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10 de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.
En el Carmelo comenzó el camino de perfección trazado por la Madre Fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, y cumpliendo los diferentes oficios que le fueron confiados (fue también maestra de novicias). Iluminada por la Palabra de Dios, y probada especialmente por la enfermedad de su queridísimo padre, Luis Martin, que falleció el 29 de julio de 1894, emprendió el camino hacia la santidad, inspirada en la lectura del Evangelio y poniendo el amor al centro de todo. Teresa nos ha dejado en sus manuscritos autobiográficos no sólo los recuerdos de la infancia y de la adolescencia, sino también el retrato de su alma y la descripción de sus experiencias más intimas. Descubre y comunica a las novicias confiadas a sus cuidados; el camino de la infancia espiritual; recibe corno don especial el encargo do acompañar con la oración y el sacrificio a dos hermanos misioneros (el Padre Roulland, misionero en China y el Padre Belliére). Penetra cada vez más en el misterio, de la Iglesia y siente crecer su vocación apostólica y misionera para arrastrar consigo a los demás, movida por el amor de Cristo, su Único Esposo.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció corno victima inmolada al Amor misericordioso de Dios. Por entonces escribe el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la Madre Inés el día de su onomástica, el 21 de enero de 1896.
Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad que la Ilevaría a la muerte, y que ella acogió corno una misteriosa visita del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos. Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera impresionante el grado de santidad al que había Ilegado, especialmente por el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio cornienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto, nuevas gracias la Ilevan a madurar plenamente en la perfección y descubre nuevas luces para. la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las almas que seguirán su camino. El 8 de julio es Ilevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897. "Yo no muero, entro en la vida" había escrito a su hermano espiritual misionero, P. Mauricio Belliére. Sus últirnas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Fue canonizada por Pío XI el 17 de mayo de 1925, y el mismo Papa, el 14 de diciernbre de 1927, la proclamó Patrona Universal de las Misiones, junto con San Francisco Javier.
Su doctrina y su ejemplo de santidad han sido recibidos con gran entusiasmo por todas las categorías de fieles de este siglo, y también más allá de la Iglesia Católica y del Cristianismo.
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia. por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el dorningo en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones
El día en que los hijos de Dios fueron a presentarse delante del Señor, también el Adversario estaba en medio de ellos. El Señor le dijo: «¿De dónde vienes?» El Adversario respondió al Señor: «De rondar por la tierra, yendo de aquí para allá.» Entonces el Señor le dijo: «¿Te has fijado en mi servidor Job? No hay nadie como él sobre la tierra: es un hombre íntegro y recto, temeroso de Dios y alejado del mal.» Pero el Adversario le respondió: «¡No por nada teme Job al Señor! ¿Acaso tú no has puesto un cerco protector alrededor de él, de su casa y de todo lo que posee? Tú has bendecido la obra de sus manos y su hacienda se ha esparcido por todo el país. Pero extiende tu mano y tócalo en lo que posee: ¡seguro que te maldecirá en la cara!» El Señor dijo al Adversario: «Está bien. Todo lo que le pertenece está en tu poder, pero no pongas tu mano sobre él.» Y el Adversario se alejó de la presencia del Señor. El día en que sus hijos e hijas estaban comiendo y bebiendo en la casa del hermano mayor, llegó un mensajero y dijo a Job: «Los bueyes estaban arando y las asnas pastaban cerca de ellos, cuando de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia.» Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Cayó del cielo fuego de Dios, e hizo arder a las ovejas y a los servidores hasta consumirlos. Yo solo pude escapar para traerte la noticia.» Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Los caldeos, divididos en tres grupos, se lanzaron sobre los camellos y se los llevaron, pasando a los servidores al filo de la espada. Yo solo pude escapar para traerte la noticia.» Todavía estaba hablando, cuando llegó otro y le dijo: «Tus hijos y tus hijas comían y bebían en la casa de su hermano mayor, y de pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto, que sacudió los cuatro ángulos de la casa. Esta se desplomó sobre los jóvenes, y ellos murieron. Yo solo pude escapar para traerte la noticia.» Entonces Job se levantó y rasgó su manto; se rapó la cabeza, se postró con el rostro en tierra y exclamó: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí. El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó: ¡bendito sea el nombre del Señor!» En todo esto, Job no pecó ni dijo nada indigno contra Dios.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 16, 1. 2-3d. 6-7 (R.: 6b)
R. Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.
Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.
Tú me harás justicia, porque tus ojos ven lo que es recto: si examinas mi corazón y me visitas por las noches, si me pruebas al fuego, no encontrarás malicia en mí. R.
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu gracia, tú que salvas de los agresores a los que buscan refugio a tu derecha. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?» Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo. Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Hoy viernes 2 de Octubre, conmemoramos a los Ángeles Custodios. La Iglesia celebra esta fiesta ya desde el Siglo XVII cuando fue instituida por el papa Clemente X. Los Ángeles Custodios son los mensajeros del Señorencargados de velar por cada uno de nosotros, protegiendo nuestro camino en la tierra y alentando nuestras tareas de apostolado.
En el libro del Éxodo dice el Señor: Voy a enviar un ángel delante de tí, para que te cuide en el camino y te conduzca al lugar que te he preparado. Pórtate bien en tu presencia y obedécelo.
Pidamos al Señor que renovemos hoy la devoción que desde chicos tenemos a nuestro Ángel de la Guarda.
Invoquémoslos en este día con esta oración que reza la Iglesia en la liturgia de hoy: Dios, Padre misericordioso, que por tu providencia has enviadopara nuestra guarda a tus santos ángeles, concédenos ser siempre defendidos por su proteccióny gozar eternamente de su compañía.
En el evangelio de hoy, los discípulos preguntan a Jesús sobre quién es el más grande en el Reino de los Cielos. Es claro que los apóstoles todavía mantenían ambiciones terrenas. Por eso les preocupa saber quién es el más grande delante de Dios. Pero, para corregir su orgullo el Señor nos enseña que debemos acercarnos a Él con la disposición e los niños: con sencillez, sin prejuicios, con el alma abierta de par en par.
El Señor nos enseña que los que van a ejercer la autoridad, ya sea en la Iglesia, en la familia o en la sociedad, que esta facultad es un servicio que se presta a los demás. La autoridad que tienen los padres de familia sobre los hijos, o la que ejercen los jefes en un trabajo sobre sus dependientes, así como la que tienen las autoridades civiles sobre la comunidad, les ha sido dada para servicio de aquellos a quienes tienen que dirigir.
La autoridad no debe confundirse con el autoritarismo, ni con el afán de dominio o poder. Ejercemos la autoridad sobre nuestros hijos para educarlos, para hacerlos crecer y ayudar a formarse. No ejercemos autoridad cuando coartamos la libertad, sino cuando ponemos límites o cuando les planteamos exigencias razonables adaptadas a las capacidades y a las posibilidades de cada persona.
Por eso, para ejercer correctamente la autoridad es necesario que seamos humildes. En este evangelio, el Señor trae como ejemplo a un niño, que pone en medio de los apóstoles.
La humildad es propia de los niños, porque ellos conocen sus limitaciones y sus necesidades. Pero la humildad es también para los mayores, uno de los pilares de la vida cristiana. San Agustín decía: “Si me preguntan que es lo más esencial en la religión y en la disciplina de Jesucristo, les respondo: lo primero, la humildad; lo segundo, la humildad;y lo tercero, la humildad.
Pidamos hoy a María, nuestra Madre, que nos ayude a ejercer bien la autoridad que sea necesaria en cada circunstancia. A ejercerla con humildad, con la intención de servir y no con el propósito de servirnos. Que evitemos siempre caer en el orgullo del autoritarismo o del afán del dominio y la idolatría del poder. Pidámosle que aprendamos a ser niños delante de Dios como nos enseña Jesús en este evangelio
Angel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas,
ni de noche ni de día.
Aunque espíritu invisible,
sé que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuentas todos mis pasos.
En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro.
Angel de Dios, que yo escuche
tu mensaje y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía.
Testigo de lo invisible,
presencia del cielo amiga,
gracias por tu fiel custodia,
gracias por tu compañía.
En presencia de los ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santos Ángeles Custodios
En todas las épocas los cristianos han tenido una especialisima devoción a las criaturas angélicas que les cuidan, defienden y estimulan en su caminar hacia la patria común. De esta manera agradecen a los Ángeles Custodios todas sus ayudas materiales y espirituales, honrando la bondad de Dios que así las dispuso.
Los ángeles son seres espirituales creados por Dios que tienen como fin cumplir tres misiones:
la alabanza al Señor
servir a Dios como mensajeros o ejecutores de sus órdenes custodiar y
proteger a los hombres, ciudades y naciones
En la Biblia nombran nueve clases o coros con diferentes funciones: serafines ,querubines, principados, potestades, tronos, dominaciones, virtudes, arcángeles, ángeles
En los textos biblícos se mencionan a los ángeles y de su misión: cuidar a los hombres. Cada hombre tiene un ángel custodio que lo ayuda para que pueda salvarse.
La Iglesia celebra esta fiesta ya desde el Siglo XVII cuando fue instituida por el papa Clemente X. Los Ángeles Custodios son los mensajeros del Señorencargados de velar por cada uno de nosotros, protegiendo nuestro camino en la tierra y alentando nuestras tareas de apostolado.
En el libro del Éxodo dice el Señor: Voy a enviar un ángel delante de tí, para que te cuide en el camino y te conduzca al lugar que te he preparado. Pórtate bien en tu presencia y obedécelo.
Pidamos al Señor que renovemos hoy la devoción que desde chicos tenemos a nuestro Ángel de la Guarda.
Invoquémoslos en este día con esta oración que reza la Iglesia en la liturgia de hoy: Dios, Padre misericordioso, que por tu providencia has enviadopara nuestra guarda a tus santos ángeles, concédenos ser siempre defendidos por su proteccióny gozar eternamente de su compañía.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Alderaldo, Odrán, Tomás de Cantalupo, confesores; Dagamundo, abad; Eleuterio, Primo, Cirilo Secundario, mártires; Guillermo, Leodegario, obispos; Saturio, Sereno, eremitas.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 3-10-06 (Martes de la Semana 26)
SANTORAL:
San Francisco de Borja
Lectura del libro de Job 3, 1-3. 11-17. 20-23
Job rompió el silencio y maldijo el día de su nacimiento. Tomó la palabra y exclamó: ¡Desaparezca el día en que nací y la noche que dijo: «Ha sido engendrado un varón»! ¿Por qué no me morí al nacer? ¿Por qué no expiré al salir del vientre materno? ¿Por qué me recibieron dos rodillas y dos pechos me dieron de mamar? Ahora yacería tranquilo, estaría dormido y así descansaría, junto con los reyes y consejeros de la tierra que se hicieron construir mausoleos, o con los príncipes que poseían oro y llenaron de plata sus moradas. O no existiría, como un aborto enterrado, como los niños que nunca vieron la luz. Allí, los malvados dejan de agitarse, allí descansan los que están extenuados. ¿Para qué dar a luz a un desdichado y la vida a los que están llenos de amargura, a los que ansían en vano la muerte y la buscan más que a un tesoro, a los que se alegrarían de llegar a la tumba y se llenarían de júbilo al encontrar un sepulcro, al hombre que se le cierra el camino y al que Dios cerca por todas partes?
Palabra de Dios.
SALMO Sal 87, 2-3. 4-5. 6. 7-8 (R.: 3a)
R. Señor, que mi plegaria llegue a tu presencia.
¡Señor, mi Dios y mi salvador, día y noche estoy clamando ante ti: que mi plegaria llegue a tu presencia; inclina tu oído a mi clamor! R.
Porque estoy saturado de infortunios, y mi vida está al borde del Abismo; me cuento entre los que bajaron a la tumba, y soy como un hombre sin fuerzas. R.
Yo tengo mi lecho entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, como aquellos en los que tú ya ni piensas, porque fueron arrancados de tu mano. R.
Me has puesto en lo más hondo de la fosa, en las regiones oscuras y profundas; tu indignación pesa sobre mí, y me estás ahogando con tu oleaje. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 51-56
Cuando estaba por cumplirse el tiempo de su elevación al cielo, Jesús se encaminó decididamente hacia Jerusalén y envió mensajeros delante de él. Ellos partieron y entraron en un pueblo de Samaría para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron porque se dirigía a Jerusalén. Cuando sus discípulos Santiago y Juan vieron esto, le dijeron: «Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?» Pero él se dio vuelta y los reprendió. Y se fueron a otro pueblo.
Palabra del Señor.
Reflexión
La enemistad del pueblo samaritano con los judíos tenía sus orígenes durante el cautiverio de los asirios, en el Siglo VIII antes de Cristo.
Pero tambíen tenían diferencias religiosas. El camino normal para ir de Galilea a Jerusalén era pasar por Samaría, pero debido a que los samaritanos tenían en el monte Garizim su templo cismático, frecuentemente obstaculizaban el paso de los judíos por ese lugar. Con más razónsi los judíos iban a cumplir las fiestas de precepto al Templo de Jerusalén.
También en este caso, los samaritanos niegan la hospitalidad a Jesús y a sus discípulos.
Este evangelio nos muestra a Jesús, rechazado por los samaritanos, e incomprendido por los suyos.
La situación está vigente hasta nuestros días abiertamente en la sociedad, y a veces, de una manera encubierta en cada uno de nosotros.
Existe un rechazo abierto y consiente, cargado de responsabilidad, cuando conociendo cual es la voluntad de Dios, no queremos aceptarla ni seguirla, ya sea por comodidad..., por rehuir el sacrificio..., ya sea por cualquier otra razón.
En última instancia, la causa es siempre la falta de amor: de un amor verdadero, intenso y entregado, que nos lleva a rechazar a Dios, a oponernos a su plan de salvación y a obstaculizar la obra de la gracia en nosotros y en los demás.
Pero muchas veces también existe un rechazo oculto o subconciente, pero real y obstinado, cuando nos empeñamos en seguir en todo nuestros gustos e inclinaciones, nuestros criterios y modos de ver y de juzgar las cosas, en lugar de orientarnos por el Evangelio, por las normas de conducta que el Señor nos da; por las inspiraciones de la gracia del Espíritu Santo.
Los samaritanos rechazan a Jesús y los discípulos no lo comprenden. La pregunta de Santiago y Juan: “Señor, ¿quieres que mandemos caer fuego del cielo para consumirlos?” es no solamente una reacción por la ofensa que los samaritanos hacen a Jesús al no recibirlo, sino también una demostración del odio judío contra los samaritanos, sus enemigos tradicionales. Los apóstoles no han comprendido aún el espíritu de la doctrina que el Señor les había venido a enseñar.
Muchos pasajes del Evangelio muestran los defectos de los apóstoles todavía sin limar,y cómo, a lo largo de sus vidas con Jesús, van entrando en su corazón las palabras y el ejemplo del Maestro.San Juan, a pesar de estas palabras, se convierte más adelante en el apóstol de la caridad y del amor, y que nos dice; “el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es caridad”.
Para nosotros, que con frecuencia tenemos reacciones como las de los apóstoles en esta ocasión, es un estímulo saber que los santos también las tuvieron, pero lucharon, fueron humildes y llegaron a vivir las enseñanzas de Jesús.
Pidamos a María que nos ayude para que nunca rechacemos al Señor, ni en forma abierta ni en nuestro subconciente, y que por la gracia del Espíritu, la oración y nuestro esfuerzo, lleguemos a vivir conforme a ladoctrina que nos dejó Jesús.
Tu, a quien he buscado, Señor,
en este día,
a quien he escuchado,
dame el reposo de esta noche.
Tu, a quien he cantado, Señor,
en este día,
a quien he orado,
dame el reposo de esta noche.
Tu, a quien yo he negado, Señor,
en este día,
a quien he amado,
dame el reposo de esta noche. Amen.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Francisco de Borja, Presbítero (1510-1572)
Nació en Gandía (España) en 1510, en el seno de una familia ducal. Desempeñó importantes cargos políticos en la corte del emperador Carlos V. Casado y con ocho hijos, supo vivir ejemplarmente en palacio. Sufrió una transformación interior ante el cadáver de la emperatriz Isabel que le llevó a despreciar las vanidades de la corte. Fallecida su esposa en 1546, entró en la Compañía de Jesús de la que llegó a ser superior general, gobernándola humilde, sabia y santamente e impulsó notablemente la expansión misionera. Murió en Roma el 1 de Octubre de 1572 y fue canonizado en 1671.
Job respondió a sus amigos, diciendo: Sí, yo sé muy bien que es así: ¿cómo un mortal podría tener razón contra Dios? Si alguien quisiera disputar con él, no podría responderle ni una vez entre mil. Su corazón es sabio, su fuerza invencible: ¿quién le hizo frente y se puso a salvo? El arranca las montañas sin que ellas lo sepan y las da vuelta con su furor. El remueve la tierra de su sitio y se estremecen sus columnas. El manda al sol que deje de brillar y pone un sello sobre las estrellas. El solo extiende los cielos y camina sobre las crestas del mar. El crea la Osa Mayor y el Orión, las Pléyades y las Constelaciones del sur. El hace cosas grandes e inescrutables, maravillas que no se pueden enumerar. El pasa junto a mí, y yo no lo veo; sigue de largo, y no lo percibo. Si arrebata una presa, ¿quién se lo impedirá o quién le preguntará qué es lo que hace? ¡Cuánto menos podría replicarle yo y aducir mis argumentos frente a él! Aún teniendo razón, no podría responder y debería implorar al que me acusa. Aunque lo llamara y él me respondiera, no creo que llegue a escucharme.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 87, 10b-11. 12-13. 14-15 (R.: 3a)
R. Señor, que mi plegaria llegue a tu presencia.
Yo te invoco, Señor, todo el día, con las manos tendidas hacia ti. ¿Acaso haces prodigios por los muertos, o se alzan los difuntos para darte gracias? R.
¿Se proclama tu amor en el sepulcro, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se anuncian tus maravillas en las tinieblas, o tu justicia en la tierra del olvido? R.
Yo invoco tu ayuda, Señor, desde temprano te llega mi plegaria: ¿Por qué me rechazas, Señor? ¿Por qué me ocultas tu rostro? R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 57-62
Mientras Jesús y sus discípulos iban caminando, alguien le dijo a Jesús: «¡Te seguiré adonde vayas!» Jesús le respondió: «Los zorros tienen sus cuevas y las aves del cielo sus nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza.» Y dijo a otro: «Sígueme.» El respondió: «Permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre.» Pero Jesús le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú ve a anunciar el Reino de Dios.» Otro le dijo: «Te seguiré, Señor, pero permíteme antes despedirme de los míos.» Jesús le respondió: «El que ha puesto la mano en el arado y mira hacia atrás, no sirve para el Reino de Dios.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Nuestro Señor, en este pasaje del evangelio, expresa claramente las exigencias que comporta el seguirle. Ser cristiano no es tarea fácil ni cómoda.
La elección del Reino no admite dilaciones. Se ha inaugurado un tiempo nuevo, y en este tiempo el hombre debe hacer la gran opción de su vida.
Jesús exige un seguimiento incondicional que supere todas las dificultadas y que renuncie a todo lo que sea necesario para unirnos a El. Seguir a Cristo lleva consigo una entrega inmediata a lo que Jesús nos pide, porque esa llamada de seguir al Señor a su paso no admite quedarse atrás.
A Jesús lo seguimos de cerca o lo perdemos.
Cristo nació pobre y todo el que quiera seguirlo lo tendrá que hacer con absoluto desapego a los bienes materiales. Jesús no tiene dónde reclinar su cabeza no sólo porque está totalmente desprendido de los bienes de este mundo, sino también porque no lo atan ni los desvían los afectos de éste mundo y sólo le interesa cumplir la voluntad del Padre.
El que quiere seguir a Cristo, no sólo debe dejar de lado la ambición por los bienes superfluos, sino que ademásdebe dejar de inquietarse y preocuparse incluso por los bienes necesarios.
Y este llamado del Señor es para todos nosotros, y no solamente para quienes tengan una vocación sacerdotal o religiosa, como por error podríamos llegar a creer. Seguir a Jesús es ser su discípulo. Ocasionalmente las multitudes le siguen. Pero son los verdaderos discípulos los que le siguen de un modo permanente, siempre. De tal modo que existe una equivalencia entre “ser discípulo de Jesús” y “seguirle”. Por el hecho de ser bautizado, todo cristiano es llamado a ser plenamente discípulo del Señor.
Las palabras del Señor, cuando nos convoca a seguirlo, pueden parecen ser muy duras porque Jesús le impide a quien ha llamado, enterrar a su propio padre. Pero en realidad, Jesús no se refiere a la muerte física sino a la muerte espiritual.
Jesús nos enseña con sus palabras que los derechos de Dios sobre nosotros y sobre nuestra vida son superiores incluso a los derechos de nuestros mismos padres sobre nosotros.
Seguir a Jesús supone tomar el arado con trabajo, con esfuerzo y así hacer el trabajo en el campo de Dios.
Si se mira hacia atrás, no se puede arar, uno se distrae de la misión. Los antiguos israelitas, miraron hacia atrás y sufrieron varias veces la tentación de volver al país de la esclavitud. A Egipto.
Muchas veces nos va a pasar en nuestra vida, sobre todo cuando estamos trabajando para el Señor, que nuestra mirada está fija en los ideales que tenemos adelante, pero de pronto nos vemos tentados y miramoshacia atrás.
Muchas veces vamos a mirar hacia atrás y vamos a necesitar que el Señor enderece nuestra mirada para que podamos arar correctamente.
Cuando miremos hacia atrás, pidamos perdón sinceramente al Señor, porque esa humildad de poder reconocer nuestra falla, nos va a hacer más aptos para seguirlo a El.
La fidelidad a la propia vocación nos lleva a responder a las llamadas que Dios nos hace a lo largo de nuestras vidas. Por lo general se trata de una fidelidad en las cosas pequeñas. De amar a Dios en el trabajo, en las alegrías y en las penas.
De rechazar con firmeza aquello que signifique de alguna manera mirar donde no podemos encontrar a Jesús.
Hoy vamos a pedirle hoya María, que cuando el Señor llama, no busquemos excusas y le sigamos.
Tu, a quien he buscado, Señor,
en este día,
a quien he escuchado,
dame el reposo de esta noche.
Tu, a quien he cantado, Señor,
en este día,
a quien he orado,
dame el reposo de esta noche.
Tu, a quien yo he negado, Señor,
en este día,
a quien he amado,
dame el reposo de esta noche. Amen.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Francisco de Asís
San Francisco de Asís era el hijo de un rico mercader. Muchacho alegre y frívolo. A los 20 años, debió participar del combate entre las ciudades de Perusa y de Asís. Fue tomado prisionero durante un año. Enfermó de gravedad lo que lo llevó a meditar, orar y escribir. En este encierro descubrió que había algo superior a todo lo que él conocía. En 1.202 fue liberado y regresó a su hogar. Al legar a Asís se dedicó a a hacer obras de caridad logrando atraer sobre sí la ira de su padre. En 1.205 ejerció la caridad entre los leprosos y comenzo a recaudar fondos para restaurar San Damián. Francisco, fue desheredado. Junto a doce compañeros fundó una nueva orden fue fuera aprobada por el papa Inocencio III, a la orden franciscana le siguió la de san Clara para mujeres y una tercera para seglares. El objetivo de estas órdenes era convertir las almas. Estas comunidades se destacan por la pobreza que rigió para el fundador como para sus religiosos, a esto podemos sumarle un incondicional amor a Cristo que los lleva a tratar de hacer todo lo posible para identificarse con Él. San Francisco de Asís pacificó varias regiones de Italia.
Un día, mientras rezaba en la Iglesia de San Damián, San Francisco oyó estas palabras: Ve y repara mi casa en ruinas. Tomando al pie de la letra el mensaje de Dios, empleó todas sus fuerzas para reparar aquella ruinosa capilla, y después se dedicó a reparar otros templos. Pero en seguida se dió cuenta del verdadero significado del pedido del Señor, y comprendió que la pobreza, como la expresión de su vida entera, debía ser un gran bien para la Iglesia. La restauración de la Cristiandad debía venir por el desprendimiento de los bienes materiales, pués la pobreza permite poner nuestra esperanza en Dios, y sólo en Él. Otra vez, después de oír las palabras del Evangelio: "No llevéis oro, ni plata, ni alforja..., tuvo un gesto parra mostrar que nada es bueno si se prefiere a Dios, y se despojó de sus vestidos y del cinturón de cuero, tomó una túnica rústica, se ciñó una soga y se puso en camino, confiando en la Providencia.
Llevó el evangelio a través de su mensaje a Siria, España y palestina. También fue el propulsor del culto a los pesebres navideños. Francisco fue uno de los grandes reformadores de la Iglesia.
En 1223 se despidió de Asís. Estaba casi ciego. En 1224 recibió las cinco llagas de Cristo, por lo que se llamó el Cristo de la edad media. En 1226, se instaló en una pequeña cabaña de cañas que le hiciera construir Santa Clara en San Damién. Murió el 3 de Octubre en su lecho de paja.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Marco, Marciano, Acepsimas, León, Isidoro, Quintín, Tirso, Bonifacio, mártires; Joaquín, Petronio, obispos; Crispo, Cayo, confesores; Paulo el monje; beato Diego Luis de Sanvitores, mártir.
Unos Momentos con Jesús y María
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Weichs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea el de la difusión de la Palabra de Dios.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 24-9 al 1-10-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 25)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 24-9-06 (Domingo de la Semana 25)
SANTORAL: Nuestra Señora de la Merced
Lectura del libro de la Sabiduría 2, 12. 17-20
Dicen los impíos:
«Tendamos trampas al justo, porque nos molesta y se opone a nuestra manera
de obrar; nos echa en cara las transgresiones a la Ley y nos reprocha las
faltas contra la enseñanza recibida. Veamos si sus palabras son verdaderas y
comprobemos lo que le pasará al final.
Porque si el justo es hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las
manos de sus enemigos. Pongámoslo a prueba con ultrajes y tormentos, para
conocer su temple y probar su paciencia. Condenémoslo a una muerte infame,
ya que él asegura que Dios lo visitará.»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 53, 3-4. 5. 6 y 8 (R.: 6b)
R. El Señor es mi verdadero sostén.
Dios mío, sálvame por tu Nombre,
defiéndeme con tu poder.
Dios mío, escucha mi súplica,
presta atención a las palabras de mi boca. R.
Porque gente soberbia se ha alzado contra mí,
hombres violentos atentan contra mi vida,
sin tener presente a Dios. R.
Pero Dios es mi ayuda,
el Señor es mi verdadero sostén:
Te ofreceré un sacrificio voluntario,
daré gracias a tu Nombre, porque es bueno. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 3, 16-4, 3
Hermanos:
Donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de
maldad. En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y
además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y
dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. Un fruto de justicia se
siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz.
¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es
precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes
ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no
alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen,
porque no piden. O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único
fin de satisfacer sus pasiones.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 30-37
Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo
supiera, porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado
en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte,
resucitará.» Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle
preguntas.
Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó:
«¿De qué hablaban en el camino?» Ellos callaban, porque habían estado
discutiendo sobre quién era el más grande.
Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el
primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos.»
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les
dijo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y
el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.»
Palabra del Señor.
Reflexión
En la primera lectura, el libro de la Sabiduría nos dice que el que vive de
acuerdo con su fe, constituye un reproche para el mundo que lo rodea y que
no está dispuesto a cambiar. La "persecución" a los hijos de Dios es la
respuesta de ese mundo.
Sin embargo, no tenemos que temer a quienes sólo pueden quitar la vida y no
la convicción de contar con un Dios que se ocupa de nosotros. Quien sabe
que la propia vida es un bien más pequeño que la fidelidad de Dios, afronta
su propia muerte sin temer perderse para siempre. Semejante osadía puede
irritar sólo a los enemigos de Dios.
El pasaje del Evangelio de la misa de este domingo hay que situarlo hacia la
mitad del ministerio público de Jesús. Tras predicar el Reino de Dios por
las aldeas de Galilea, Jesús se toma un tiempo, camino de Jerusalén, para
hablar a solas con sus discípulos y anunciarles su trágica muerte y
preanunciarles su inmediata resurrección.
Es revelador que Jesús, que solía hablar en parábolas cuando predicaba el
Reino de Dios a la gente sencilla, prefiriese el lenguaje directo y
concreto, cuando, hablando a quienes compartían su camino y su predicación,
les adelantaba su final cruento y su victoria final.
Los discípulos no tenían que tener "duda" alguna sobre el destino de su
Maestro. Quienes lo acompañaban de cerca debían saber hacia dónde los
llevaba Jesús.
Y junto a esa claridad de Jesús, contrasta la actitud de los discípulos, que
no atinaron a preguntarle nada sobre el anuncio que les estaba haciendo y
que mientras Jesús pensaba en la Cruz y en los sufrimientos que le
esperaban, discutían entre sí sobre los honores que alcanzar a costa de su
Maestro.
¡Qué lejos estaban de Él, estando físicamente tan cerca!.
Como tantas otras veces, en aquellos discípulos estamos retratados también
nosotros. Como ellos entonces, nosotros ahora, no logramos entender una
enseñanza de Jesús que tenga la cruz "como contenido" ni comprendemos a un
Maestro que camina a sabiendas a su propia destrucción.
Como a ellos entonces, nos preocupa más nuestra propia suerte que la suerte
de nuestro Señor; y, mientras nos propone a nosotros el mismo camino por Él
recorrido, seguimos, como los primeros discípulos, ilusionándonos con ocupar
puestos que Él jamás obtuvo.
Los cristianos no entendemos a Cristo, porque no aceptamos de corazón que
nos siga proponiendo un camino que "incluye la cruz".
Como así tampoco aceptamos los cristianos de hoy, que el modelo vivo del
discípulo de Cristo sea "un niño", alguien que a los ojos de los hombres
aparece el último. Al más débil nos muestra el Señor como el mejor modelo de
discípulo suyo.
Los cristianos hoy, estamos en un mundo donde reina la prepotencia, donde
se busca "ser más", "llegar más lejos", no importa cuál sea el costo de eso;
y probablemente sin casi darnos cuenta, nos esté pasando a nosotros también
como a los discípulos que acompañaban a Jesús en Galilea, que no somos
capaces de "entender", que Cristo nos propone "a nosotros", un modelo de
vida diferente, un camino distinto.
No es fácil vivir a contracorriente, para eso hace falta coraje. Nosotros a
diferencia de los discípulos que lo acompañaban en Galilea, sabemos que
cuando se "entrega" la vida por los demás, esa "vida", se recupera para
siempre, por eso Jesús nos propone hoy a cada uno que nos dispongamos a
"cambiar de vida", que nos dispongamos a seguirlo de la única forma que es
digna de un verdadero discípulo del Señor.
El Señor nos pide que miremos nuestra vida y pensemos qué podemos cambiar
nosotros hoy, para "darnos", como Él por los demás. Son muchas las cosas que
Dios ha puesto en nuestras manos y en nuestro corazón para "dar" y seguir al
Señor por el camino de la cruz, es precisamente el ofrecer a los demás por
ejemplo "una sonrisa", "algo de tiempo", "una palabra de aliento".
No es necesario que nos propongamos algo muy complicado, pero sí que nos
esforcemos por cambiar "algo" concreto, para acercarnos a Él, dándonos a los
demás, sirviendo a nuestros hermanos.
Pidamos a María, a ella que supo siempre ser digna discípula de Jesús, que
nos ayude a identificarnos con Él y que no tengamos miedo al camino que nos
propone que sabemos termina con la resurrección y la vida para siempre.
Muere Jesús del Gólgota en la cumbre
con amor perdonando al que le hería:
siente desecho el corazón María
del dolor en la inmensa pesadumbre.
Se aleja con pavor la muchedumbre
cumplida ya la santa profecía;
tiembla la tierra; el luminar del día,
cegado a tanto horror, pierde su lumbre.
Se abren las tumbas, se desgarra el velo
y, a impulsos del amor, grande y fecundo,
parece estar la cruz, signo de duelo,
cerrando, augusta, con el pie profundo,
con la excelsa cabeza abriendo el cielo
y con los brazos abarcando el mundo. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Nuestra Señora de la Merced
Hace casi ochocientos años, los mahometanos habían conquistado más de la
mitad de España. Era una época en que además, en el Mediterráneo abundaban
corsarios que con frecuencia abordaban los barcos o desembarcaban en las
costas, incendiando caseríos y tomando prisioneros a los habitantes.
Los árabes encarcelaban a miles y miles de cristianos. Algunos morían y
otros eran vendidos como esclavos.
El pueblo invocó fervorosamente la ayuda de la Madre de Dios, y en la noche
del 1º de agosto de 1218, María se le presentó en Barcelona a San Pedro
Nolasco, dándole la misión de fundar una nueva orden religiosa para el
rescate de los cautivos cristianos.
Oficialmente la orden se creó en Barcelona el 10 de agosto de ese mismo año;
y en honor de Nuestra Señora la llamaron de "Santa María de las Mercedes",
añadiéndole "para redención de los cautivos".
Los religiosos, además de los votos comunes, asumían un cuarto voto, por el
que se obligaban a quedarse como rehenes en poder de los árabes y dar la
vida si fuese necesario para lograr la libertad de los prisioneros.
Fueron alrededor de tres mil los religiosos mercedarios que dieron murieron
mártires en cumplimiento de su misión.
Por esta "merced", hecha por la Virgen a los hombres, se festeja a María con
el nombre de María de las Mercedes. Su imagen original, que llama la
atención por su gran belleza, está en el templo que se le dedica en
Barcelona, y se piensa que es un retrato verdadero del natural, ya que
muchas veces María se le apareció a San Pedro Nolasco. Cuenta la leyenda que
en presencia del santo, María cantó maitines en su santuario.
Esta fiesta en honor de María, se festeja en la Iglesia universal desde el
año 1696.
A la Virgen de la Merced acudimos hoy para que interceda por nosotros en
todas nuestras necesidades, ella que desde el Cielo siempre se distinguió
por su generosidad en conceder gracias y mercedes a sus hijos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Ama, virgen; Andoquio, Tirso, Félix,
Pacífico, Pafnucio, Pablo, Tata, Sabiniano, Máximo, Rufo, Eugenio, mártires;
Anatolón, Roberto, confesores; Gerardo, Rústico, obispos; Esteban, rey de
Serbia; Terencio, patriarca.
Unos Momentos con Jesùs y María
Lecturas del 25-9-06 (Lunes de la Semana 25)
SANTORAL: Los Mártires de Canadá
Lectura del libro de los Proverbios 3, 27-34
No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos
hacerlo. No digas a tu prójimo: «Vuelve después, mañana te daré», si tienes
con qué ayudarlo.
No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti. No
litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal. No
envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus caminos.
Porque el hombre perverso es abominable para el Señor, y él reserva su
intimidad para los rectos. La maldición del Señor está en la casa del
malvado, pero él bendice la morada de los justos. El se burla de los
insolentes y concede su favor a los humildes.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 14, 2-3a. 3b-4b. 5 (R.: cf. 1b)
R. Señor, el justo habitará en tu santa montaña.
El que procede rectamente
y practica la justicia;
el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua. R.
El que no hace mal a su prójimo
ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba
y honra a los que temen al Señor. R.
El que no presta su dinero a usura
ni acepta soborno contra el inocente.
El que procede así, nunca vacilará. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 16-18
Jesús dijo a la gente:
«No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla
debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los
que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún
día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.
Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que
no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.»
Palabra del Señor.
Reflexión:
En el evangelio de la misa de hoy, el Señor nos habla de nuestra
responsabilidad ante el mundo: Ser luz para iluminar a los que nos rodean. Y
esto nos lo dice a cada uno de nosotros. Nos los dice a todos los que
estamos llamados a ser sus discípulos.
La luz es la primera obra de la Creación de Dios, y es el símbolo mismo del
Señor del Cielo y de la Vida. La luz es la antítesis de las tinieblas, que
significan la muerte, el desorden y el mal.
Los discípulos de Cristo somos la luz del mundo. La luz que orienta y señala
el camino en medio de la oscuridad. La luz que brilla en el mundo, en medio
del trabajo y de los quehaceres de la vida corriente de cada día.
Cristo es la verdadera luz, que ilumina a todo hombre. Pero Él quiso que
nosotros participáramos de su luz para poder transmitir la luz a otros.
La naturaleza propia de la luz es derramar claridad y ahuyentar las
tinieblas. El mundo había quedado fuera del conocimiento de Dios y en la
oscuridad del error; pero Jesús, envió a los apóstoles a que llevaran a los
hombres la luz de la verdad del Evangelio y pudieran conocer al verdadero
Dios.
Y los apóstoles de hoy somos nosotros, ya que el Señor nos eligió para eso.
Nos eligió para ser sus discípulos.
No podemos excusarnos diciendo que no tenemos cualidades para ser luz del
Evangelio, que no podemos ser reflejo de la luz del Señor.
No basta simplemente que llevemos una vida correcta pero volcada hacia
nosotros mismos, olvidándonos de nuestras obligaciones como discípulos de
Cristo. ¡Es preciso que nos empeñemos en la tarea de transformar el mundo!.
Tenemos que trabajar para establecer el Reino de Dios en nuestra sociedad.
Y esta tarea comienza con el testimonio de nuestra vida personal, siendo
ejemplares en nuestro trabajo, en nuestras familias, como padres o como
hijos. Con el testimonio de nuestra alegría y esperanza, aún en medio de las
dificultades y las contrariedades. Nuestro ejemplo prepara la tierra para
que la Palabra de Dios dé abundantes frutos.
No todos tenemos la posibilidad de proclamar la Palabra de Dios a
multitudes, en grandes escenarios o a través de medios de comunicación
masivos. El Señor difícilmente sea eso lo que nos pida. Pero como cristianos
pertenecientes a pequeñas comunidades todos tenemos la oportunidad y la
responsabilidad de encender una luz que derrote las tinieblas allí donde se
desarrolla nuestra vida. Un gesto de amor verdadero vale por cien mil
palabras sobre la caridad.
Vamos a preguntarnos hoy si en nuestro trabajo, o en nuestros hogares,
quienes nos rodean, al presenciar nuestro comportamiento y nuestras
acciones, o al escuchar nuestra palabra, perciben en nosotros la Luz del
mundo. Y vamos a pedirle a María, nuestra madre, que nos ayude a que cada
día nos propongamos iluminar a todos los que nos rodean
SANTORAL: Los Mártires de Canadá
Ocho fueron los santos mártires de Canadá, que a comienzos del Siglo XVII
dieron sus vidas por la evangelización de las poblaciones indígenas que
habitaban las regiones donde hoy se encuentran las ciudades de Quebec y
Montreal.
Los primeros en llegar fueron misioneros franciscanos, pero en 1623 llegaron
a Canadá los jesuitas, quienes se dedicaron con entusiasmo a la misión entre
los indios hurones y a la fundación de los poblados de San José, San
Ignacio, San Luis y Santa María.
En 1642, estas misiones fueron atacadas por los temibles iroqueses, que
vivían al sur de los lagos San Lorenzo y del Ontario y se desencadenó una
guerra implacable durante la cual fueron hechos prisioneros el Padre Isaac
Jogues, y el hermano Renato Goupil, que fue muerto por un indio, enfurecido
por verlo predicar a los verdugos. El padre Jogues, después de trece meses
de cautiverio fue bárbaramente mutilado y perdió la vida en el martirio
junto con otro sacerdote jesuita, el Padre Juan Ladande.
Después de un período de paz, los iroqueses ocuparon nuevamente el país
hurón y arrasaron la misión de San José, dando muerte al Padre Antonio
Daniel. Más tarde desbastaron San Ignacio, San Luis y Santa María, dando
muerte en martirio a los Padres Juan de Brébeuf y Daniel Lalemant.
Después fue desbastaron la misión de San Juan Bautista, matando al Padre
Carlos Garnier. También murió el Padre Natalio Chabanel, quien poco antes
había dicho: "Esta vida vale poco; en cambio, la felicidad del cielo no me
la podrán arrebatar los iroqueses"
Otras celebraciones de hoy: Nuestra Señora de la Fuencisla. Santos: Alberto
de Jerusalén, Atanasio, Irene, Baldovino, Sergio, Aurelia, Neomisia,
confesores; Arnolfo, Fermín, Solemnio, Lupo, Cástor, obispos; Antila,
Bardomiano, Eucarpo, Herculano, mártires; Ermenfredo, abad; Pafnucio, monje;
Cleofás, discípulo del Señor
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 26-9-06 (Martes de la Semana 25)
SANTORAL: Santos Cosme y Damián
Lectura del libro de los Proverbios 21, 1-6. 10-13
El corazón del rey es una corriente de agua en manos del Señor: él lo
dirige hacia donde quiere. Al hombre le parece que todo su camino es recto,
pero el Señor pesa los corazones.
Practicar la justicia y el derecho agrada al Señor más que los sacrificios.
Los ojos altaneros, el corazón arrogante, la luz de los malvados: todo eso
es pecado.
Los proyectos del hombre laborioso son pura ganancia, el que se precipita
acaba en la indigencia.
Tesoros adquiridos con engaños son ilusión fugaz de los que buscan la
muerte.
El alma del malvado desea el mal, él no se apiada de su prójimo. El simple
se hace sabio cuando se castiga al insolente, y asimila la ciencia cuando se
instruye al sabio.
El justo observa la casa del malvado y precipita en la desgracia a los
malos. El que cierra los oídos al clamor del débil llamará y no se le
responderá.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 118, 1. 27. 30. 34. 35. 44 (R.: 35a)
R. Condúceme, Señor, por la senda de tus mandamientos.
Felices los que van por un camino intachable
los que siguen la ley del Señor. R.
Instrúyeme en el camino de tus leyes,
y yo meditaré tus maravillas. R.
Elegí el camino de la verdad,
puse tus decretos delante de mí. R.
Instrúyeme, para que observe tu ley
y la cumpla de todo corazón. R.
Condúceme por la senda de tus mandamientos,
porque en ella tengo puesta mi alegría. R.
Yo cumpliré fielmente tu ley:
lo haré siempre, eternamente. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21
Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa
de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos
están ahí afuera y quieren verte.»
Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la
Palabra de Dios y la practican.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Este pasaje del Evangelio, a veces se interpreta erróneamente, para decir
que María tuvo más hijos además de Jesús. Esto contradice lo que era la
costumbre del pueblo judío en la época de Jesús de llamar hermanos a
parientes de distintos grados.
Los cristianos solemos usar la palabra hermano para dirigirnos a nuestro
prójimo y no tenemos con ellos ningún parentesco carnal. Por tanto, no
podemos confundir esta terminología que aparece en el Evangelio cuando se
habla de hermanos de Jesús.
Lo realmente importante de este Evangelio es que cuando hacemos la voluntad
de Dios cuando escuchamos su Palabra y la ponemos en práctica, entonces nos
convertimos en familia de Jesús. El parentesco con Jesús no radica en la
sangre.
María se hace acreedora al título de Madre de Jesús, no sólo porque engendró
a nuestro Señor, sino por el Sí total y absoluto dado a la Palabra de Dios.
Este texto, que podría entenderse como un rechazo de Jesús a María, en
realidad es una alabanza.
Jesucristo aprovecha esta oportunidad, para comparar el simple afecto
familiar humano, con otro afecto de la gran familia cristiana, basada en lo
¨sobrenatural¨
María nos brinda el ejemplo a imitar. Ella es quien con mayor fidelidad
sirvió a Jesús:
Debemos escuchar como María la Palabra de Dios, prestarle atención, leerla
detenidamente, escucharla atentamente en aquellos momentos que el Señor
disponga para que podamos hacerlo.
Debemos meditar como María, la Palabra de Dios. Debemos profundizar el
sentido de la Palabra de Dios e irla aplicando a las diversas circunstancias
de nuestra vida.
Y luego debemos cumplir la Palabra de Dios. Sólo así, en nuestra vida puede
haber verdadera conversión..
El Señor promete felicidad a los que ponen en práctica la Palabra de Dios.
Nosotros queremos practicar en nuestra vida la escena de la Anunciación,
deseamos repetirla en las más pequeñas cosas de la vida diaria. En el
momento de la Anunciación María escucha al Ángel, medita, pregunta y
pronuncia su Sí y actúa.
Cada acontecimiento,... cada persona,... lo que nos sucede,... pueden ser
para nosotros semejante a un Ángel del Señor.
Nuestra tarea consiste en tener siempre delicadeza de oído, meditar ¨lo que
es este saludo¨ y responder.
Si nosotros tomamos en serio el ¨Sí¨, entonces lo realizamos cada día, y
vamos por el camino que Dios preparó para nosotros.
Escribe la Madre Teresa de Calcuta que Nuestra Señora nos ofrece las mejores
lecciones de humildad y de servicio a la voluntad de Dios.
Aunque estaba llena de gracia, se proclamó esclava del Señor.
Aún siendo Madre de Dios, fue a visitar a su prima Isabel para hacer las
tareas del hogar.
Aunque concebida sin mancha, se encuentra con Jesús humillado con la cruz a
cuestas camino al Calvario y permanece al pie de la cruz como una pecadora
que necesita redención.
El bien supremo en nuestras vidas, debe ser cumplir la voluntad y los deseos
de Dios. Es esto lo que nos hace familia de Jesús.
Desde el día que nos comprometemos con la obra de Dios, nos toca descubrir
hermanos y hermanas, y a una madre, María. Pidamos a ella, Reina de la
familia, que siempre seamos acreedores a la gran familia de Jesús por ser
fieles a la voluntad del Padre.
Lucero del alba,
aurora estremecida,
luz de mi alma,
Santa María.
Hijo del Padre,
doncella en gracia concebida,
virgen y madre,
Santa María.
Flor del Espíritu,
ave, blancura, caricia,
madre del Hijo,
Santa María.
Llena de ternura,
bendita entre las benditas,
madre de todos los hombres,
Santa María. Amen.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santos Cosme y Damián
San Cosme y San Damián vivieron a fines del siglo III y eran oriundos de
Egea, ciudad de Arabia. Pertenecían a una familia noble y Teodora, su madre,
los educó en la fe de Cristo.
Estudiaron medicina en Siria y pronto adquirieron reputación porque no
cobraban por curar. Obtenían una recompensa que no se materializaba en
dinero, porque como sus pacientes eran gentiles, al sanarlos se realizaba
un trueque: la salud del cuerpo les llevaba salud al alma y se convertían.
Este apostolado alarmó a los paganos, que comenzaron a mirarlos como los
mayores enemigos de sus dioses. Un día llegó a Egea el prefecto Licias que
había sido enviado por los emperadores Diocleciano y Maximiliano, y les
exigió renunciar a su fe y presentar sacrificios a los dioses romanos.
"Tus dioses son vanos, simulacros de dioses" respondieron Cosme y Damián.
Por mantenerse en la fe cristiana fueron cruelmente torturados y luego,
decapitados, hacia el año 300 de nuestra era.
Se considera a San Cosme y a San Damián patronos de los médicos junto con
San Lucas y San Pantaleón, y de los farmacéuticos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Cosme y Damián mártires, patronos de
médicos y farmacéuticos; Amando, Calistrato, Colmán, Carlos Garnier,
Cipriano, Justina, Teocisto, mártires; Colmán, Nilo, Senador, Genaro,
confesores; García, abad; Eusebio, papa.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 27-9-06 (Miércoles de la Semana 25)
SANTORAL: San Vicente de Paul
Lectura del libro de los Proverbios 30, 5-9
Toda palabra de Dios es acrisolada, Dios es un escudo para el que se refugia
en él. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido
por mentiroso.
Hay dos cosas que yo te pido, no me las niegues antes que muera: aleja de mí
la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración
necesaria, no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: «¿Quién es
el Señor?», o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre
de mi Dios.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 118, 29. 72. 89. 101. 104. 163 (R.: 105a)
R. Señor, tu palabra es una lámpara para mis pasos.
Apártame del camino de la mentira,
y dame la gracia de conocer tu ley. R.
Para mí vale más la ley de tus labios
que todo el oro y la plata. R.
Tu palabra, Señor, permanece para siempre,
está firme en el cielo. R.
Yo aparto mis pies del mal camino,
para cumplir tu palabra. R.
Tus preceptos me hacen comprender:
por eso aborrezco el camino de la mentira. R.
Odio y aborrezco la mentira;
en cambio, amo tu ley. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 1-6
Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda
clase de demonios y para curar las enfermedades. Y los envió a proclamar el
Reino de Dios y a sanar a los enfermos, diciéndoles: «No lleven nada para el
camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas
cada uno. Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de
partir. Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de
sus pies, en testimonio contra ellos.»
Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y curando
enfermos en todas partes.
Palabra del Señor.
Reflexión
San Lucas relata dos veces unas consignas de ¨misión¨, casi equivalentes:
-aquí van dirigidas a los ¨doce¨
y después va a dirigirlas a los ¨setenta y dos¨
Todos, el Papa, obispos, sacerdotes, laicos... son ¨enviados¨a la misión.
Todos reciben las mismas consignas de ¨pobreza¨
No lleven bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero.........
Jesús prohibe llevar toda clase de recursos. La fuerza del predicador no
depende de los recursos. Es Dios quien pone la semilla, nosotros sólo somos
instrumentos. Y el Señor quiere que los suyos estén totalmente desprendidos
de las cosas de la tierra, que no se dejen atrapar por los bienes terrenos.
El Señor resume la ¨misión¨de sus discípulos, para la que les dio el ¨Poder
y ¨la Autoridad en expulsar todos los demonios y curar las enfermedades y
Proclamar el reino de Dios.....
Y los discípulos se pusieron en camino anunciando la ¨buena noticia¨... y
¨curando en todas partes¨
La misión, se resume en dos puntos precisos: uno es una palabra, una
proclamación... otro es un acto propiamente dicho, una curación.
Esos dos aspectos de la evangelización se hacen a la vez.
No hay uno primero que el otro.
El misionero no debe contentarse sólo con palabras, son necesarios actos,
que muestren a los hombres que con el poder de Jesús son capaces de liberar
al hombre de sus males.
Pero tampoco debe caerse en pensar que no es necesaria la predicación.
Un cristiano, debe revelar a Cristo con su testimonio de vida pero también
manifestando públicamente y explícitamente su fe en Jesucristo.
Hoy Jesús, por medio de la Iglesia, sigue enviando apóstoles al mundo.
Todo cristiano, por los sacramentos del Bautismo y la confirmación, es
llamado y enviado a proclamar la Buena Noticia del reino, pero siempre
dentro del pueblo de Dios que es la Iglesia.
Y cada uno de nosotros, enviados por Cristo a evangelizar, tenemos hoy que
preguntarnos, si en realidad estamos cumpliendo con la ¨misión que Cristo
nos encomendó.
Pensemos que los discípulos de Jesús, son prolongaciones de Él mismo en el
tiempo y en el espacio. Y entonces debemos pensar, cada uno, que nos somos
otra cosa, que Cristo en el ahora y en el aquí.
Este Cristo que tiene que proclamar el Reino de Dios.
Y entonces, debemos preguntarnos, cada uno, cómo proclamamos, ese Reino de
Dios, con nuestra palabra, y con nuestra vida
Jesucristo, predicó lo que hizo e hizo lo que predicó.
A eso mismo estamos llamados nosotros.
Vamos a pedirle hoy a María, a ella que como nadie, respondió al Señor
siendo su mejor discípulo, que nos enseñe a no dejarnos atrapar por las
cosas de la tierra, y que siempre sepamos dar testimonio valiente de nuestra
fe en Jesucristo y en el anuncio del Reino de Dios
Benditos los pies de los que llegan
para anunciar la paz que el mundo espera,
apóstoles de Dios que Cristo envía,
voceros de su voz, grito del Verbo.
De pie en la encrucijada del camino
del hombre peregrino y de los pueblos,
es el fuego de Dios el que los lleva
como cristos vivientes a su encuentro.
Abrid, pueblos, la puerta a su llamada,
la verdad y el amor son don que llevan;
no temáis, pecadores, acogedlos,
el perdón y la paz serán su gesto.
Gracias, Señor, que el pan de tu palabra
nos llega por tu amor, pan verdadero;
gracias, Señor, que el pan de vida nueva
nos llega por tu amor, partido y tierno.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Vicente de Paul
San Vicente de Paul nació en Pouy, en al región de Gascuña, Francia, en
1581. De niño fue pastor y aprendió a leer y escribir en una escuela
franciscana. Luego estudió en las universidades de Tolosa y Zaragoza. En el
1600 fue ordenado sacerdote y se dedicó a la enseñanza de la teología. En
1605 iba por el mar de Marsella hacia Narbona, y el barco que lo
transportaba fue asaltado por piratas turcos, que lo hicieron esclavo y lo
llevaron a Túnez donde fue vendido a un alquimista, de quien aprendió
técnicas medicinales desconocidas en Europa. Cuando murió su amo, pasó a
manos de un apóstata a quien le ayudó a volver a la fe de Cristo. Juntos
escaparon por barco a Francia y luego a Roma.
De regreso a Francia se consagró al servicio de los enfermos del Hospital de
la Caridad de París. En Marsella fundó una casa de misión para servir a los
condenados a las galeras de los barcos. Fue amigo de San Francisco de Sales.
Fundó la congregación de la Misión, cuyos miembros se les llama padres
lazaristas, destinada a la instrucción de las poblaciones del campo.
En 1633, contando con la ayuda de Santa Luisa de Marillac, fundó las Hijas
de la Caridad, conocidas como las Hermanas Vicentinas.
San Vicente de Paul murió el 27 de septiembre de 1660. Es Patrono de
Madagascar, en Africa, y de Marsella en Francia; y protector de los
encarcelados y los huérfanos. En la mayoría de las imágenes que se lo
representa, aparece rodeado de los pobres a que amó y a quienes les entrega
el pan para su sustento. Se lo considera uno de los grandes benefactores de
la humanidad.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Antimo, Leoncio, Euprepio, Adolfo, Juan,
Florenciano, Hilario, Fidencio, Terencio, mártires; Elceario, conde, Fintán,
confesores; Diosdado, abad; Sigeberto, rey; Cayo, obispo.
Lecturas del 28-9 al 1-10-06 (Jueves de la Semana 25 al Domingo de la 26)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 28-9-06 (Jueves de la Semana 25)
SANTORAL: San Wenceslao
Lectura del libro del Eclesiastés 1, 2-11
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que
vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo
el sol? Una generación se va y la otra viene, y la tierra siempre permanece.
El sol sale y se pone, y se dirige afanosamente hacia el lugar de donde
saldrá otra vez. El viento va hacia el sur y gira hacia el norte; va dando
vueltas y vueltas, y retorna sobre su curso.
Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al mismo lugar donde van
los ríos, allí vuelven a ir.
Todas las personas están gastadas, más de lo que se puede expresar.
¿No se sacia el ojo de ver y el oído no se cansa de escuchar? Lo que fue,
eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo
el sol!
Si hay algo de lo que dicen: «Mira, esto sí que es algo nuevo.» en realidad,
eso mismo ya existió muchísimo antes que nosotros. No queda el recuerdo de
las cosas pasadas, ni quedará el recuerdo de las futuras en aquellos que
vendrán después.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 (R.: 1)
R. Señor, tú has sido nuestro refugio
a lo largo de las generaciones.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos.»
Porque mil años son ante tus ojos
como el día de ayer, que ya pasó,
como una vigilia de la noche. R.
Tú los arrebatas, y son como un sueño,
como la hierba que brota de mañana:
por la mañana brota y florece,
y por la tarde se seca y se marchita. R.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que nuestro corazón alcance la sabiduría.
¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...?
Ten compasión de tus servidores. R.
Sácianos en seguida con tu amor,
y cantaremos felices toda nuestra vida.
Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor;
que el Señor, nuestro Dios,
haga prosperar la obra de nuestras manos. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 7-9
El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que pasaba, y estaba muy
desconcertado porque algunos decían: «Es Juan, que ha resucitado.» Otros
decían: «Es Elías, que se ha aparecido», y otros: «Es uno de los antiguos
profetas que ha resucitado.»
Pero Herodes decía: «A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del
que oigo decir semejantes cosas?» Y trataba de verlo.
Palabra del Señor.
Reflexión
La fama de Jesús crece y se extiende.
Y Herodes está perplejo.
Jesús aparece ante sus contemporáneos, primero como profeta...un portavoz de
Dios,... alguien que comenta los acontecimientos para sacar de ellos el
sentido divino que contienen.
Herodes representa aquí el poder político, mientras que Jesús es la
humildad.
Herodes tenía curiosidad por Jesús, por verlo actuar, por presenciar quizás
algunos de los signos que le habían dado fama.
Y ese pensamiento de Herodes respecto a que quien pasaba, no podía ser Juan
el Bautista, porque a él le había hecho cortar la cabeza; estaba quizás
inspirado por Dios mismo. Una de las maneras de hablar de Dios, es a través
de la "voz de nuestra conciencia"
Por eso la primera de la enseñanzas que nos deja este pasaje, es que no
debemos desoír nuestra conciencia. Es la conciencia quizá el camino de
salvación para mucha gente que está alejada de Dios.
Cuando tenemos cuidado de seguir nuestra conciencia, es probable que ella
nos conduzca a Jesús.
Herodes tuvo en su conciencia el arrepentimiento, y "tenía ganas de ver a
Jesús", según dice el evangelio, sin embargo, cuando Pilato se lo envía ya
como condenado, deja pasar la ocasión de ver a Jesús.
En este pasaje también vemos el enfrentamiento entre Herodes que
representaba el poder político y Jesús "el profeta".
Herodes pregunta ¿quién es este del que oigo tales cosas?
El profeta, ¡siempre se enfrenta con el poder!.
Por eso este pasaje del evangelio, nos deja una advertencia. El cristiano,
como profeta, debe permanentemente discernir entre lo que es de Dios y lo
que no lo es.
Como profetas debemos siempre proyectar la luz de la Palabra de Dios y,
...la palabra de Dios siempre impulsa al bien, a la justicia y al amor.
Todo lo que no va en ese camino ¡no es de Dios!, y el cristiano debe
valientemente denunciar y aún enfrentarse con los poderes constituidos, si
éstos contradicen la Palabra de Dios.
No podemos asombrarnos que el que realmente actúa como profeta esté expuesto
a ser juzgado e incluso se sospechen en él intenciones no rectas. A veces se
lo hará aparecer incluso como seguidor y propulsor de doctrinas erróneas,
para anular su acción profética.
Hoy en día anunciar la salvación, anunciar mensajes de justicia, de
libertad, de amor y de paz, es como oponerse a los poderes del mundo, a las
ambiciones del mundo, y entonces puede ser que se nos critique, se nos
juzgue y se nos condene.
Sin embargo, debemos vivir construyendo el Reino de Dios y siendo fieles a
los valores del Reino
Cuando nos encontremos en el mundo con las dificultades, con las
persecuciones, no nos extrañemos, no es a nosotros a quien se persigue sino
al Reino que está en nosotros.
Cristo,
alegría del mundo,
resplandor de la gloria del Padre.
¡Bendita la mañana
que anuncia tu esplendor al universo!
En el día primero,
tu resurrección alegraba
el corazón del Padre.
En el día primero,
vió que todas las cosas eran buenas
porque participaban de tu gloria.
La mañana celebra
tu resurrección y se alegra
con claridad de Pascua.
Se levanta la tierra
como un joven discípulo en tu busca,
sabiendo que el sepulcro está vacío.
En la clara mañana,
tu sagrada luz se difunde
como una gracia nueva.
Que nosotros vivamos
como hijos de luz y no pequemos
contra la claridad de tu presencia.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Wenceslao
Wenceslao nació en el año 907. Era hijo del duque de Bohemia y vivió en le
palacio de su abuela paterna en Praga. Fue educado por un capellán quien le
inculcó las verdades de la fe y las virtudes cristianas.
A los 13 años murió su padre, y su madre, que era pagana, hizo matar a su
abuela y se apoderó de la regencia, gobernando con odio contra el
cristianismo.
En el año 925, la nobleza y el pueblo se revelaron contra ella y declararon
a Wenceslao, duque de Bohemia. Para evitar una lucha contra su hermano,
Wenceslao le cedió la provincia de Boleslavia.
Su mayor preocupación fue consolidar en el país el cristianismo, para lo
cual llamó a muchos sacerdotes de Baviera y mandó construir muchas iglesias
y monasterios. Pero por sobretodo, fue un ejemplo de virtud y de piedad.
En una ocasión, su país fue invadido por Radislao, príncipe de Gurima.
Cuando ya la lucha era inminente, Wenceslao celebró una conferencia con su
rival y para evitar el derramamiento de sangre inocente le propuso un
combate individual entre ambos.
Wenceslao, con una espada corta hizo la señal de la cruz. Iba Radislao a
dispararle una flecha cuando vio delante de sí dos ángeles y oyó una voz que
le decía "no le tires". Entonces le pidió perdón a su antagonista.
Finalmente, Wenceslao murió mártir el 28 de Septiembre del año 938, a manos
de su hermano, mientras se dirigía al templo para orar. Sus restos reposan
en la catedral de San Vito, en Praga. Es patrono de Checoslovaquia.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Wenceslao, Marcial, Lorenzo, mártires;
Alarico, Alodio, Annemondo, Ausencio, Doda, Eustiquio, Everardo, confesores;
Caritón, abad; Exuperio, Fausto, Salonio, Silvino, obispos; Lioba, virgen;
Baruc, profeta.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 29-9-06 (Viernes de la Semana 25)
SANTORAL: Santos Gabriel, Rafael y Miguel, arcángeles
Lectura de la profecía de Daniel 7, 9-10. 13-14
Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se
sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza
como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.
Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo
servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal
se sentó y fueron abiertos unos libros.
Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes
del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron
acercar hasta él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo
sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio
eterno que no pasará, y su reino no será destruido.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 137, 1-2a. 2b-3. 4-5 (R: 1c)
R. Te cantaré en presencia de los ángeles, Señor.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
te cantaré en presencia de los ángeles.
Me postraré ante tu santo Templo. R.
Daré gracias a tu Nombre
por tu amor y tu fidelidad,
porque tu promesa ha superado tu renombre.
Me respondiste cada vez que te invoqué
y aumentaste la fuerza de mi alma. R.
Que los reyes de la tierra te bendigan
al oír las palabras de tu boca,
y canten los designios del Señor,
porque la gloria del Señor es grande. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 47-51
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un
hombre sin doblez.»
«¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael.
Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas
debajo de la higuera.»
Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de
Israel.»
Jesús continuó: «Porque te dije: "Te vi debajo de la higuera", crees. Verás
cosas más grandes todavía.»
Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios
subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Natanael llegó a Jesús porque Felipe se lo dijo. Así también nosotros,
debemos anunciar a Jesús a los demás.
Muchas veces encontramos a Jesús porque otra persona nos habla de él o
porque alguien nos compromete en alguna tarea apostólica, y allí encontramos
a Jesús
No seamos egoístas. Si encontramos a Jesús, no nos quedemos nosotros solos
con él, porque quien encuentra a Jesús, tiene que llevarlo a los demás. Como
María que esperando a Jesús, fue a casa de Isabel a llevarle al Salvador.
Quien se encuentra verdaderamente con Cristo, no puede ser egoísta.No basta
encontrar a Cristo y seguirlo. Cuando lo encontramos realmente, es preciso
convertirse en discípulo, en apóstol, dando a conocer a Jesús, presentándolo
ante los demás.
A veces, lo presentaremos simplemente con nuestra vida, y otras veces, lo
haremos con palabras.
Es lo que pasó con Felipe en el Evangelio de hoy. Felipe encontró a Jesús y
va en busca de Natanael a decírselo. Felipe siente necesidad de invitar a
otros a seguir a Jesús, como ellos lo hicieron. La mejor prueba de la
gratitud nuestra por el llamado que hemos recibido es procurar que muchos
vayan por ese mismo camino.
Por eso en nuestras vidas, cuando nos encontramos realmente con Jesús,
tenemos necesidad de que nuestros amigos, nuestros seres queridos, la gente
que nos rodea, también lo conozca y lo siga.
Dios se vale de distintos medios para llamar a cada uno. A unos los llama
directamente, a otros los llama a través de terceras personas, como en el
caso de Natanael.
Y en cuanto Natanael conoce a Jesús, el Señor lo conquista inmediatamente y
brota de labios de Natanael una hermosa confesión de fe.
Ese israelita, de corazón sencillo, conocedor de las escrituras, se
encuentra con Jesús e inmediatamente lo reconoce como su Dios.
Vamos a pedirle hoy al Señor, ser sencillos como Natanael, procurar conocer
al Señor a través del Evangelio y vamos a pedirle especialmente que nos deje
encontrarnos con Él y convertirnos en sus apóstoles
Miguel, Gabriel, Rafael,
los espíritus señeros
y arcángeles mensajeros
de Dios, que estáis junto a él.
A vuestro lado se siente
alas de fiel protección,
incienso de la oración
y el corazón obediente.
"¿Quién como Dios?" Es la enseña,
es el grito de Miguel,
y el orgullo de Luzbel
al abismo se despeña.
Gabriel trae la embajada
divina, y le lleva al Padre
el "sí" de la Virgen Madre,
del Sol de Cristo alborada.
Por la ruta verdadera
Rafael nos encamina
y nos da la medicina
que cura nuestra ceguera.
Dios que nos diste a los ángeles
por guías y mensajeros,
danos el ser compañeros
del cielo de tus arcángeles. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santos Gabriel, Rafael y Miguel, arcángeles
Desde 1970 los santos arcángeles Gabriel, Rafael y Miguel tienen una nueva
celebración litúrgica el día de hoy. Ellos son seres puramente espirituales,
inteligentes y libre, creados para que cumplan misiones especiales entre
Dios y los hombres.
San Gabriel aparece en las Sagradas Escrituras en reiteradas ocasiones: Se
apareció al profeta Daniel y le anunció: "Después de setenta veces siete
años vendrá el Mesías". Fue también Gabriel quien anunció a Zacarías el
nacimiento de Juan el Bautista, y seis meses después, en Nazaret, le
comunicó a María la más grande noticia de todos los tiempos: en la plenitud
de los tiempos, el Amor eterno la había escogido para ser madre del
Redentor.
Además, se atribuye también al Arcángel Gabriel el aviso a José que debía
huir a Egipto con el Niño y su Madre, y posteriormente, el llamado para que
regresaran a Nazaret.
San Gabriel es patrono y protector de las comunicaciones y los filatelistas.
En la Biblia, únicamente en el libro de Tobías se menciona al arcángel San
Rafael, quien fue enviado por Dios para acompañar a Tobías en el viaje que
emprendió siguiendo el mandato de su padre, Tobit. San Rafael es el
acompañante fiel, portador de salud, patrono de los caminantes, de los
marineros, de los ciegos, de los farmacéuticos y de los médicos. En la
Argentina es patrono del Departamento de San Rafael, en la Provincia de
Mendoza.
San Miguel Arcángel es el príncipe de la luz y el defensor de la justicia.
Su nombre significa ¿Quién como Dios?. Es el jefe de la milicia celestial.
En el Antiguo Testamento aparece como el protector de la sinagoga. Por eso
la Iglesia Católica lo venera como su custodio. Es patrono de Alemania y en
la Argentina, de la ciudades de Tucumán, Paraná y San Miguel .
Otras celebraciones de hoy: Santos: Fraterno, Ludwino, obispos; Simón de
Rojas, fundador; Crimoaldo, confesor; Eutiquio, Plauto, Heraclea, Dadas,
Ripsimes, Gaudelia, mártires; Alarico, monje; Quiriaco, anacoreta.
Lecturas del 30-9-06 (Sábado de la Semana 25) y del 1-10-06 (Domingo de la
Semana 26)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 30-9-06 (Sábado de la Semana 25)
SANTORAL: San Jerónimo , doctor de la Iglesia
Lectura del Eclesiastés 11, 9-12, 8
Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón sea feliz en tus
años juveniles. Sigue los impulsos de tu corazón y lo que es un incentivo
para tus ojos; pero ten presente que por todo eso Dios te llamará a juicio.
Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la
juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente.
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los
días penosos y vengan los años en los que dirás: «No encuentro en ellos
ningún placer»; antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las
estrellas, y vuelvan las nubes cargadas de lluvia. En aquel día temblarán
los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se
detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran
por las ventanas; se cerrarán las puertas de la calle, mientras declina el
ruido del molino; cesará el canto de los pájaros y enmudecerán las que
entonan canciones.
Entonces se temerán las cuestas empinadas y los terrores acecharán por el
camino.
El almendro estará florecido, se pondrá pesada la langosta y la alcaparra
perderá su eficacia. Porque el hombre se va a su morada eterna, mientras las
plañideras rondan por la calle.
Sí, acuérdate de él antes que se corte la hebra de plata y se quiebre la
ampolla de oro, antes que se haga pedazos el cántaro en la fuente y se rompa
la cuerda del aljibe; antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es,
y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio.
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Nada más que vanidad!
Palabra de Dios.
SALMO Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 (R.: 1)
R. Señor, tú has sido nuestro refugio
a lo largo de las generaciones.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo,
con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos.»
Porque mil años son ante tus ojos
como el día de ayer, que ya pasó,
como una vigilia de la noche. R.
Tú los arrebatas, y son como un sueño,
como la hierba que brota de mañana:
por la mañana brota y florece,
y por la tarde se seca y se marchita. R.
Enséñanos a calcular nuestros años,
para que nuestro corazón alcance la sabiduría.
¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...?
Ten compasión de tus servidores. R.
Sácianos en seguida con tu amor,
y cantaremos felices toda nuestra vida.
Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor;
que el Señor, nuestro Dios,
haga prosperar la obra de nuestras manos. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 43b-45
Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus
discípulos: «Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser
entregado en manos de los hombres.»
Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les estaba velado de
manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de
esto.
Palabra del Señor.
Reflexión
Las primeras actuaciones de Jesús significaron un cierto éxito. Y Jesús
mismo temió que sus discípulos -quienes estaban a su lado-, se dejaran
arrastrar por ese entusiasmo ficticio de la gente.
El Señor no se deja aturdir por la admiración general de la que es objeto;
considera únicamente la misión que el Padre le ha encomendado. Y entonces
les dice a los discípulos: "El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos
de los hombres". Y ellos no alcanzaban a comprender qué podía significar esa
expresión. Ese ser entregado a los hombres era sinónimo de ser entregado a
la muerte y "esto" no cabía en la mente de esos hombres para los cuales el
Mesías debía mostrarse siempre y en toda ocasión glorioso y victorioso.
La pasión del Mesías era como una paradoja; y si bien Jesús se expresó
claramente, para ellos era imposible ver al Rey como Mesías sufriente.
Jesús anunciaba así su Pasión. Esa Pasión, en la que Él estaba pensando
desde hacía tiempo. El Señor se preparó detenidamente para eso y trató en
vano de preparar a sus apóstoles.
Pero ellos tenían miedo de preguntarle sobre eso; no quieren abordar el tema
con Jesús, porque interiormente rechazaban la muerte de Jesús. Ellos no
comprendieron que esa Pasión a la que el Señor se ofreció en cumplimiento de
la voluntad del Padre, era su "mayor" acto de amor.
Y en nuestro mundo de hoy, tampoco hemos entendido claramente el mensaje de
Jesús. también hoy hay muchos -incluso discípulos de Jesús-, que no
entienden que Dios permita el sufrimiento. Hoy también hay quiénes se
preguntan porqué, si Dios es Dios y es Padre, permite que sus hijos sufran.
Cuando en algunas ocasiones, nos toque a nosotros la hora de la desolación
espiritual, de la aridez, o del sufrimiento y la angustia, no lleguemos
nunca a dudar de la infinita bondad y Providencia de nuestro Padre.
Abandonarnos a las manos de nuestro Padre Dios, depositar en Él nuestra
confianza, es la manera que tenemos sus hijos de superar las dificultades
que siempre se nos van a presentar en nuestras vidas.
En esos momentos recordemos a san Pablo cuando dice "todo coopera al bien de
los que aman a Dios". Esa convicción es signo de una fe fuerte. ¡Dios es
Padre! y no quiere nada malo para nosotros.
"Eso" que a veces nos preocupa..., tengamos la certeza de que nos conviene.
Nos conviene aunque no seamos capaces de verlo así. Todo lo que nos pasa, si
es deseado por Dios, es para nuestro bien.
En esas circunstancias tengamos una visión más cristiana del sufrimiento y
del dolor. En lugar de pensar que no hay "rosas sin espinas", pensemos que
no hay "espinas sin rosas". Cuando sintamos el pinchazo de las espinas,
pensemos en esa rosa que va a aparecer ante nuestros ojos.
Pidamos hoy a María, a ella que supo también del dolor y del sufrimiento,
que nos ayude a descubrir en los acontecimientos de nuestra vida -también en
el dolor-, el Amor de nuestro Padre.
Delante de la cruz los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando,
y sin ellos quererlo estén llorando,
porque pecaron mucho y están fríos.
Y estos labios que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos quererlo estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos.
Y así con la mirada en vos prendida,
y así con la palabra prisionera,
como la carne a vuestra cruz asida,
quédenseme, Señor, el alma entera;
y así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis me muera. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Jerónimo , doctor de la Iglesia
San Jerónimo nace en Dalmacia, en el año 332. Se cuenta que a pesar de que
era muy activo, Jerónimo fue siempre, amigo de la soledad. Después de una
juventud bastante ligera, se sintió asqueado de las vanidades y se retiró al
desierto.
Allí estudió, rezo e hizo penitencia.
Viviendo en medio de fieras y escorpiones, sin el más mínimo bienestar de la
civilización, fue adquiriendo un aspecto salvaje. Aún en medio de aquella
rudeza, le volvían a la mente las escenas de los clubes que había
frecuentado en Roma.
Domesticaba el cuerpo rebelde con ayunos y azotes.
Otra fase de la vida de este gigante, fue la traducción de la Sagrada
Escritura al latín. Esta versión, llamada ¨Vulgata¨, es la que hasta hoy usa
la Iglesia para los documentos oficiales.
En Belén, donde vivió 35 años, fue donde produjo muchas obras literarias.
Los achaques de la edad y de la vida penitente se fueron acumulando. Se fue
quedando ciego, sin poder descifrar los pergaminos griegos y hebreos.
Siente Jerónimo la proximidad de la muerte; pero no cesa de trabajar. Quiere
terminar el trabajo de la Biblia antes de morir. Sin poder leer ni escribir,
debido a la ceguera, pasa noches enteras dictando a sus secretarios. Ellos
tienen que turnarse porque no aguantan su ritmo de trabajo.
Pero, los gigantes, también se entregan. Un día, el hombre que nunca se
detuvo, cayó en los brazos del Padre.
San Jerónimo tenía ochenta años.
San Jerónimo fue el mejor hebraísta de la antigüedad y el hombre más culto
de su siglo.
A él se debe en parte, la introducción del aleluya en la misa de los
domingos, y la celebración cotidiana de los oficios divinos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Jerónimo, presbítero y doctor; Leopardo,
Víctor, Urso, Antonino, mártires; Gregorio, Honorio, Lauro, Simón,
confesores; Ismidón, Leodemio, Honorio, obispos; Sofía, viuda; Cogán,
Viturniano, eremita.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 1-10-06 (Domingo de la Semana 26)
SANTORAL: Santa Teresa del Niño Jesús
Lectura del libro de los Números 11, 25-29
Entonces el Señor descendió en la nube y le habló a Moisés. Después tomó
algo del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los setenta ancianos.
Y apenas el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a hablar en éxtasis;
pero después no volvieron a hacerlo.
Dos hombres -uno llamado Eldad y el otro Medad- se habían quedado en el
campamento; y como figuraban entre los inscritos, el espíritu se posó sobre
ellos, a pesar de que no habían ido a la Carpa. Y también ellos se pusieron
a hablar en éxtasis.
Un muchacho vino corriendo y comunicó la noticia a Moisés, con estas
palabras: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
Josué, hijo de Nun, que desde su juventud era ayudante de Moisés, intervino
diciendo: «Moisés, señor mío, no se lo permitas.»
Pero Moisés le respondió: «¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá todos
fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 18, 8. 10. 12-13. 14 (R.: 9a)
R. Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta,
reconforta el alma;
el testimonio del Señor es verdadero,
da sabiduría al simple. R.
La palabra del Señor es pura,
permanece para siempre;
los juicios del Señor son la verdad,
enteramente justos. R.
También a mi me instruyen:
observarlos es muy provechoso.
Pero ¿quién advierte sus propios errores?
Purifícame de las faltas ocultas. R.
Presérvame, además, del orgullo,
para que no me domine:
entonces seré irreprochable
y me veré libre de ese gran pecado. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6
Ustedes, los ricos, lloren y giman por las desgracias que les van a
sobrevenir. Porque sus riquezas se han echado a perder y sus vestidos están
roídos por la polilla. Su oro y su plata se han herrumbrado, y esa herrumbre
dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como un fuego.
¡Ustedes han amontonado riquezas, ahora que es el tiempo final! Sepan que el
salario que han retenido a los que trabajaron en sus campos está clamando, y
el clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor del universo.
Ustedes llevaron en este mundo una vida de lujo y de placer, y se han cebado
a sí mismos para el día de la matanza. Han condenado y han matado al justo,
sin que él les opusiera resistencia.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu
Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros.»
Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro
en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros,
está con nosotros.
Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de
agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo.
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe,
sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo
arrojaran al mar.
Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar
en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego
inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más
te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la
Gehena.
Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale
entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos
ojos a la Gehena, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»
Palabra del Señor.
Reflexión
El pasaje de la primera lectura, correspondiente al libro de los Números, y
el del Evangelio de la Misa de hoy son en cierto modo similares. Las
palabras de Moisés: "¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor,
porque él les infunde su espíritu" resultan proféticas porque anticipan el
destino de apostólico de todos los cristianos que nos enseña Jesús.
Cuando Pedro le dice a Jesús que ellos habían estado tratando de impedir que
uno expulsara demonios, Jesús los desaprueba y les abre el horizonte y el
corazón. Jesús predicó un apostolado universal, que puede tener matices y
variantes. La única condición que pone, dentro de la variedad de modos de
llevar a Cristo a las almas, es la unidad en lo esencial, en aquello que
pertenece al núcleo fundamental de la Iglesia.
Por eso es que la Iglesia acoge dentro de ella una pluralidad de movimientos
y asociaciones de apostolado con sus propias características y carismas.
Cada uno de ellos trabaja en unidad con el Papa y la jerarquía eclesial, a
pesar de las marcadas diferencias que a veces existen en los aspectos
exteriores, en las formas de relación, en los cánticos, etc.
Por más que tengamos preferencias por uno u otro movimiento, por una
determinada devoción y no por otra, tratándose de apostolados de la Iglesia,
debemos acoger y alentar a todas las iniciativas y actividades, porque como
dijo Jesús, el que no está contra nosotros, está con nosotros.
El Señor nos hace comprender que el evangelio y su doctrina no es propiedad
de unos pocos, ni fue entregado en exclusividad a nadie. Ni a la jerarquía
ni a los teólogos. Es un don dado a todo hijo de Dios, porque todos estamos
llamados a la salvación.
A veces entre nosotros, parece que se renueva la división que experimentaron
los apóstoles.
Se gasta mucha energía en levantar murallas, separaciones, en justificar las
propias convicciones y en criticar a los demás.
El apostolado tiene como objetivo la salvación de todos los hombres, y todos
los cristianos participan de ese fin misionero.
El Señor nos pide a todos que seamos apóstoles en el trabajo, en la oficina,
en la escuela y en nuestras propias casas.
Nos enseña el Catecismo que toda la Iglesia es apostólica en cuanto ella es
enviada al mundo entero; todos sus miembros, aunque de diferentes maneras,
tienen parte en este envío. La vocación cristiana, por su misma naturaleza,
es también vocación de apostolado. Se llama apostolado a toda actividad que
tienda a propagar el Reino de Cristo por toda la tierra.
Pero no debemos olvidarnos que siendo Jesús, fuente y origen del apostolado
de la Iglesia, la fecundidad y eficacia de nuestro apostolado depende de la
unión vital que tengamos con Jesús. Y este es el común denominador tanto
para todos los cristianos enviados al apostolado, como para todos los
movimientos acogidos en el seno de la Iglesia.
Todo cristiano está llamado a extender el Reino de Cristo, y toda
circunstancia es buena para hacerlo. Si bien es cierto que puede ser a veces
más fácil hacerlo en el hogar, en el trabajo o entre nuestros amigos, las
circunstancias adversas deben ser también una ocasión para anunciar la
palabra de Jesús. O a lo mejor, para comportarnos como verdaderos discípulos
del Señor con nuestra paciencia, nuestra comprensión y ejemplo.
San Pablo, desde su prisión en Roma escribía a los cristianos de Filipo: la
mayor parte de los hermanos en el Señor, alentados por mis cadenas, se ha
atrevido con más audacia a predicar sin miedo la palabra de Dios.
Estas palabras nos enseñan que las contradicciones de un ambiente opuesto a
la fe deben ser también ocasión de ejercitar la caridad y el apostolado del
ejemplo.
Cuando Jesús le promete a los apóstoles que ni un vaso de agua quedará sin
recompensa, nos alienta a ser generosos y constantes en nuestras tareas de
apostolado entre quienes nos rodean.
Continúa el evangelio de San Marcos con estas palabras de Jesús:
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe,
sería preferible para el que le ataran al cuello una piedra de moler y lo
arrojaran al mar.
Resulta difícil encontrar en el evangelio palabras de Jesús tan duras como
estas. En su evangelio, San Mateo nos da más detalles de las circunstancias
en que Jesús dijo esto. Los apóstoles habían estado discutiendo entre ellos
sobre quien sería el primero en el Reino de Dios. Y Jesús, para que les
quedara bien grabada la lección, tomó un niño de los que le rodeaban y les
hizo ver que si no imitaban a los niños en su sencillez y en su inocencia,
no podrían entrar en el Reino de los Cielos.
Escandalizar es perturbar, hacer caer, ser causa de tropiezo, y en este
caso, de ruina espiritual para el otro.
Escandalizar es aquí lo opuesto a predicar el Reino de Dios.
Los pequeños son los discípulos de Jesús, la gente simple que lo sigue. Y
Jesús nos enseña la gravedad de la falta de aquel que aparte del camino del
Señor a uno de ellos.
Los discípulos de Jesús deben realizar sus tareas sin preocuparse de las
jerarquías ni pretender privilegios. El afán de figurar y el desprecio hacia
los demás son también escándalos de los que el Señor nos previene.
Pidamos hoy al Señor por la unidad de los cristianos, para que superemos
nuestras diferencias y nos decidamos a trabajar juntos por la difusión del
Reino de Dios.
No rechazaremos
la piedra angular.
Sobre el cimiento de tu cuerpo
levantaremos la ciudad.
Una ciudad para todos.
Un gran techo común.
Una mesa redonda como el mundo.
Un pan de multitud.
Un lenguaje de corazón abierto.
Una esperanza: "Ven, Señor Jesús".
Suben las tribus del mundo,
suben a la ciudad.
Los que hablaban en lenguas diferentes
proclaman la unidad.
Nadie grita: "¿Quién eres?", O: "¿De dónde?"
Todos se llaman hijos de la paz.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
¡Jerusalén, visión de paz!
Sobre los cielos te levantas,
alta ciudad de piedras vivas,
y ángeles puros te coronan
como una joven desposada.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
Desciendes virgen de los cielos
y entras al tálamo de bodas
para ser cuerpo del Esposo;
tus azoteas y tus muros
son construcción de oro purísimo.
Relampaguea jubilosa
la pedrería de tus puertas;
abres tus ámbitos sagrados
y, por la palma de sus méritos,
penetra en ellos el que sufre
pasión por Cristo en este mundo.
¡Oh hermosas piedras bien labradas,
prueba tras prueba, golpe a golpe!
¡Como se ajustan en sus puestos
bajo la mano del artífice,
y permanecen duraderas
en los sagrados edificios!
Gloria y honor al Dios altísimo,
al Padre, al Hijo y al Paráclito.
Suyo el poder y la alabanza;
suyo el reinado por los siglos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santa Teresa del Niño Jesús, virgen (1873-1897)
TERESA MARTIN nació en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Dos días más
tarde fue bautizada. en la Iglesia de Nôtre-Dame, recibiendo los nombres de
María Francisca Teresa. Sus padres fueron Luis Martin y Celia Guérin, ambos
venerables en la actualidad. Tras la muerte de su madre, el 28 de agosto de
1887, Teresa se trasladó con toda la familia a Lisieux.
A finales de 1879 recibió por vez primera el sacramento de la Penitencia. El
día de Pentecostés de 1883, recibió la gracia especial de ser curada de una
grave enfermedad por la intercesión de Nuestra Señora de las Victorias (la
Virgen de la Sonrisa). Educada por las Benedictinas de Lisieux, recibió la
primera comunión el 8 de mayo de 1884, después de una intensa preparación,
culminada con una fuerte experiencia de la gracia de la íntima comunión con
Cristo. Algunas semanas más tarde, el 14 de junio del mismo año, recibió la
Confirmación, con plena conciencia de acoger el don del Espiritu Santo
mediante una participación personal en la gracia de Pentecostés.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas
Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo
impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa
de Loreto y los lugares de la Ciudad Etema, el 20 de noviernbre de 1887, en
la audiencia concedida por el Papa León XII a los peregrinos de la diócesis
de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar
en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10
de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre
de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.
En el Carmelo comenzó el camino de perfección trazado por la Madre
Fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, y cumpliendo
los diferentes oficios que le fueron confiados (fue también maestra de
novicias). Iluminada por la Palabra de Dios, y probada especialmente por la
enfermedad de su queridísimo padre, Luis Martin, que falleció el 29 de julio
de 1894, emprendió el camino hacia la santidad, inspirada en la lectura del
Evangelio y poniendo el amor al centro de todo. Teresa nos ha dejado en sus
manuscritos autobiográficos no sólo los recuerdos de la infancia y de la
adolescencia, sino también el retrato de su alma y la descripción de sus
experiencias más intimas. Descubre y comunica a las novicias confiadas a sus
cuidados; el camino de la infancia espiritual; recibe corno don especial el
encargo do acompañar con la oración y el sacrificio a dos hermanos
misioneros (el Padre Roulland, misionero en China y el Padre Belliére).
Penetra cada vez más en el misterio, de la Iglesia y siente crecer su
vocación apostólica y misionera para arrastrar consigo a los demás, movida
por el amor de Cristo, su Único Esposo.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció
corno victima inmolada al Amor misericordioso de Dios. Por entonces escribe
el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la Madre Inés el día de
su onomástica, el 21 de enero de 1896.
Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al
viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad
que la Ilevaría a la muerte, y que ella acogió corno una misteriosa visita
del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el
final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos.
Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera
impresionante el grado de santidad al que había Ilegado, especialmente por
el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio
cornienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto,
nuevas gracias la Ilevan a madurar plenamente en la perfección y descubre
nuevas luces para. la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las
almas que seguirán su camino. El 8 de julio es Ilevada a la enfermería,
donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más
intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su
muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897. "Yo no muero,
entro en la vida" había escrito a su hermano espiritual misionero, P.
Mauricio Belliére. Sus últirnas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una
vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su
deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en
la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el
mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Fue canonizada por Pío XI el 17 de mayo de 1925, y el mismo Papa, el 14 de
diciernbre de 1927, la proclamó Patrona Universal de las Misiones, junto con
San Francisco Javier.
Su doctrina y su ejemplo de santidad han sido recibidos con gran entusiasmo
por todas las categorías de fieles de este siglo, y también más allá de la
Iglesia Católica y del Cristianismo.
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró
Doctora de la Iglesia. por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada
en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las
cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo
de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras
en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo
lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el dorningo en el que se
celebra la Jornada Mundial de las Misiones
Otras celebraciones de hoy: Santos: Remigio, Tomás, Celsino, obispos;
Severo, Bavón, Adiosdado, confesores; Prisco, Crescente, Evagrio, Verísimo,
Máxima, Julia, mártires; Virila, abad; Vulgisio, ermitaño.
Unos Momentos con Jesús y María
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que
acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P.
Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones
del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del
P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Weichs, Por los Caminos del
Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson,
Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia
Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la
Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y
de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis
Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso
atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni
otro, que no sea el de la difusión de la Palabra de Dios.
Para recibir las lecturas diariamente, envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentos-subscribe@egroups.com
Para cancelar su subscripción a los envíos diarios, mande un mensaje vacío
de correo electrónico a:
UnosMomentos-unsubscribe@egroups.com
Para recibir las lecturas en forma semanal, envíe un mensaje desde su correo
a:
UnosMomentossemanal-subscribe@egroups.com
Para cancelar su subscripción a los envíos semanales, mande un mensaje vacío
de correo electrónico a:
UnosMomentosSemanal-unsubscribe@egroups.com
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en
negro), envíe un mensaje desde su correo a:
UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma
semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un
mensaje desde su correo a:
UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma
semanal sin formato
Para consultar envíos atrasados acceda a
http://groups.yahoo.com/group/UnosMomentos
o a http://groups.yahoo.com/group/UnosMomentosSemanal
Lecturas del 28-9 al 1-10-06 (Jueves de la Semana 25 al Domingo de la 26)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 28-9-06 (Jueves de la Semana 25)
SANTORAL:
San Wenceslao
Lectura del libro del Eclesiastés 1, 2-11
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo el sol? Una generación se va y la otra viene, y la tierra siempre permanece. El sol sale y se pone, y se dirige afanosamente hacia el lugar de donde saldrá otra vez. El viento va hacia el sur y gira hacia el norte; va dando vueltas y vueltas, y retorna sobre su curso. Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al mismo lugar donde van los ríos, allí vuelven a ir. Todas las personas están gastadas, más de lo que se puede expresar. ¿No se sacia el ojo de ver y el oído no se cansa de escuchar? Lo que fue, eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo el sol! Si hay algo de lo que dicen: «Mira, esto sí que es algo nuevo.» en realidad, eso mismo ya existió muchísimo antes que nosotros. No queda el recuerdo de las cosas pasadas, ni quedará el recuerdo de las futuras en aquellos que vendrán después.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 (R.: 1)
R. Señor, tú has sido nuestro refugio a lo largo de las generaciones.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos.» Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. R.
Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita. R.
Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores. R.
Sácianos en seguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 7-9
El tetrarca Herodes se enteró de todo lo que pasaba, y estaba muy desconcertado porque algunos decían: «Es Juan, que ha resucitado.» Otros decían: «Es Elías, que se ha aparecido», y otros: «Es uno de los antiguos profetas que ha resucitado.» Pero Herodes decía: «A Juan lo hice decapitar. Entonces, ¿quién es este del que oigo decir semejantes cosas?» Y trataba de verlo.
Palabra del Señor.
Reflexión
La fama de Jesús crece y se extiende.
Y Herodes está perplejo.
Jesús aparece ante sus contemporáneos, primero como profeta...un portavoz de Dios,... alguien que comenta los acontecimientos para sacar de ellos el sentido divino que contienen.
Herodes representa aquí el poder político, mientras que Jesús es la humildad.
Herodes tenía curiosidad por Jesús, por verlo actuar, por presenciar quizás algunos de los signos que le habían dado fama.
Y ese pensamiento de Herodes respecto a que quien pasaba, no podía ser Juan el Bautista, porque a él le había hecho cortar la cabeza; estaba quizás inspirado por Dios mismo. Una de las maneras de hablar de Dios, es a través de la “voz de nuestra conciencia”
Por eso la primera de la enseñanzas que nos deja este pasaje, es que no debemos desoír nuestra conciencia.Es la conciencia quizá el camino de salvación para mucha gente que está alejada de Dios.
Cuando tenemos cuidado de seguir nuestra conciencia, es probable que ella nos conduzcaa Jesús.
Herodes tuvo en su conciencia el arrepentimiento, y “tenía ganas de ver a Jesús”, según dice el evangelio, sin embargo, cuando Pilato se lo envía ya como condenado, deja pasar la ocasión de ver a Jesús.
En este pasaje también vemos el enfrentamiento entre Herodes que representaba el poder político y Jesús “el profeta”.
Herodespregunta ¿quién es este del que oigo tales cosas?
El profeta, ¡siempre se enfrenta con el poder!.
Por eso este pasaje del evangelio, nos deja una advertencia. El cristiano, como profeta, debe permanentemente discernir entre lo que es de Dios y lo que no lo es.
Como profetas debemos siempre proyectar la luz de la Palabra de Dios y, ...la palabra de Dios siempre impulsa al bien, a la justicia y al amor.
Todo lo que no va en ese camino ¡no es de Dios!, y el cristiano debe valientemente denunciar y aún enfrentarse con los poderes constituidos, si éstos contradicen la Palabra de Dios.
No podemos asombrarnos que el que realmente actúa como profeta esté expuesto a ser juzgado e incluso se sospechen en él intenciones no rectas. A veces se lo hará aparecer incluso como seguidor y propulsor de doctrinas erróneas, para anular su acción profética.
Hoy en día anunciar la salvación, anunciar mensajes de justicia, de libertad, de amor y de paz, es como oponerse a los poderes del mundo, a las ambiciones del mundo, y entonces puede ser que se nos critique, se nos juzgue y se nos condene.
Sin embargo, debemos vivir construyendo el Reino de Dios y siendo fieles a los valores del Reino
Cuando nos encontremos en el mundo con las dificultades, con las persecuciones, no nos extrañemos, no es a nosotros a quien se persigue sino al Reino que está en nosotros.
Cristo,
alegría del mundo,
resplandor de la gloria del Padre.
¡Bendita la mañana
que anuncia tu esplendor al universo!
En el día primero,
tu resurrección alegraba
el corazón del Padre.
En el día primero,
vió que todas las cosas eran buenas
porque participaban de tu gloria.
La mañana celebra
tu resurrección y se alegra
con claridad de Pascua.
Se levanta la tierra
como un joven discípulo en tu busca,
sabiendo que el sepulcro está vacío.
En la clara mañana,
tu sagrada luz se difunde
como una gracia nueva.
Que nosotros vivamos
como hijos de luz y no pequemos
contra la claridad de tu presencia.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Wenceslao
Wenceslao nació en el año 907. Era hijo del duque de Bohemia y vivió en le palacio de su abuela paterna en Praga. Fue educado por un capellán quien le inculcó las verdades de la fe y las virtudes cristianas.
A los 13 años murió su padre, y su madre, que era pagana, hizo matar a su abuela y se apoderó de la regencia, gobernando con odio contra el cristianismo.
En el año 925, la nobleza y el pueblo se revelaron contra ella y declararon a Wenceslao, duque de Bohemia. Para evitar una lucha contra su hermano, Wenceslao le cedió la provincia de Boleslavia.
Su mayor preocupación fue consolidar en el país el cristianismo, para lo cual llamó a muchos sacerdotes de Baviera y mandó construir muchas iglesias y monasterios. Pero por sobretodo, fue un ejemplo de virtud y de piedad.
En una ocasión, su país fue invadido por Radislao, príncipe de Gurima. Cuando ya la lucha era inminente, Wenceslao celebró una conferencia con su rival y para evitar el derramamiento de sangre inocente le propuso un combate individual entre ambos.
Wenceslao, con una espada corta hizo la señal de la cruz. Iba Radislao a dispararle una flecha cuando vio delante de sí dos ángeles y oyó una voz que le decía "no le tires". Entonces le pidió perdón a su antagonista.
Finalmente, Wenceslao murió mártir el 28 de Septiembre del año 938, a manos de su hermano, mientras se dirigía al templo para orar. Sus restos reposan en la catedral de San Vito, en Praga. Es patrono de Checoslovaquia.
Yo estuve mirando hasta que fueron colocados unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura era blanca como la nieve y los cabellos de su cabeza como la lana pura; su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente. Un río de fuego brotaba y corría delante de él. Miles de millares lo servían, y centenares de miles estaban de pie en su presencia. El tribunal se sentó y fueron abiertos unos libros. Yo estaba mirando, en las visiones nocturnas, y vi que venía sobre las nubes del cielo como un Hijo de hombre; él avanzó hacia el Anciano y lo hicieron acercar hasta él. Y le fue dado el dominio, la gloria y el reino, y lo sirvieron todos los pueblos, naciones y lenguas. Su dominio es un dominio eterno que no pasará, y su reino no será destruido.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 137, 1-2a. 2b-3. 4-5 (R: 1c)
R. Te cantaré en presencia de los ángeles, Señor.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los ángeles. Me postraré ante tu santo Templo. R.
Daré gracias a tu Nombre por tu amor y tu fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. R.
Que los reyes de la tierra te bendigan al oír las palabras de tu boca, y canten los designios del Señor, porque la gloria del Señor es grande. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 47-51
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez.» «¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael. Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera.» Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.» Jesús continuó: «Porque te dije: "Te vi debajo de la higuera", crees. Verás cosas más grandes todavía.» Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Natanael llegó a Jesús porque Felipe se lo dijo. Así también nosotros, debemos anunciar a Jesús a los demás.
Muchas veces encontramos a Jesús porque otra persona nos habla de él o porque alguien nos compromete en alguna tarea apostólica, y allí encontramos a Jesús
No seamos egoístas. Si encontramos a Jesús, no nos quedemos nosotros solos con él, porque quien encuentra a Jesús, tiene que llevarlo a los demás. Como María que esperando a Jesús, fue a casa de Isabel a llevarle al Salvador.
Quien se encuentra verdaderamente con Cristo, no puede ser egoísta.No basta encontrar a Cristo y seguirlo. Cuando lo encontramos realmente, es preciso convertirse en discípulo, en apóstol, dando a conocer a Jesús, presentándolo ante los demás.
A veces, lo presentaremos simplemente con nuestra vida, y otras veces, lo haremos con palabras.
Es lo que pasó con Felipe en el Evangelio de hoy. Felipe encontró a Jesús y va en busca de Natanael a decírselo. Felipe siente necesidad de invitar a otros a seguir a Jesús, como ellos lo hicieron. La mejor prueba de la gratitud nuestra por el llamado que hemos recibido es procurar que muchos vayan por ese mismo camino.
Por eso en nuestras vidas, cuando nos encontramos realmente con Jesús, tenemos necesidad de que nuestros amigos, nuestros seres queridos, la gente que nos rodea, también lo conozca y lo siga.
Dios se vale de distintos medios para llamar a cada uno. A unos los llama directamente, a otros los llama a través de terceras personas, como en el caso de Natanael.
Y en cuanto Natanael conoce a Jesús, el Señor lo conquista inmediatamente y brota de labios de Natanael una hermosa confesión de fe.
Ese israelita, de corazón sencillo, conocedor de las escrituras, se encuentra con Jesús e inmediatamente lo reconoce como su Dios.
Vamos a pedirle hoy al Señor, ser sencillos como Natanael, procurar conocer al Señor a través del Evangelio y vamos a pedirle especialmente que nos deje encontrarnos con Él y convertirnos en sus apóstoles
Miguel, Gabriel, Rafael,
los espíritus señeros
y arcángeles mensajeros
de Dios, que estáis junto a él.
A vuestro lado se siente
alas de fiel protección,
incienso de la oración
y el corazón obediente.
"¿Quién como Dios?" Es la enseña,
es el grito de Miguel,
y el orgullo de Luzbel
al abismo se despeña.
Gabriel trae la embajada
divina, y le lleva al Padre
el "sí" de la Virgen Madre,
del Sol de Cristo alborada.
Por la ruta verdadera
Rafael nos encamina
y nos da la medicina
que cura nuestra ceguera.
Dios que nos diste a los ángeles
por guías y mensajeros,
danos el ser compañeros
del cielo de tus arcángeles. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santos Gabriel, Rafael y Miguel, arcángeles
Desde 1970 los santos arcángeles Gabriel, Rafael y Miguel tienen una nueva celebración litúrgica el día de hoy. Ellos son seres puramente espirituales, inteligentes y libre, creados para que cumplan misiones especiales entre Dios y los hombres.
San Gabriel aparece en las Sagradas Escrituras en reiteradas ocasiones: Se apareció al profeta Daniel y le anunció: "Después de setenta veces siete años vendrá el Mesías". Fue también Gabriel quien anunció a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista, y seis meses después, en Nazaret, le comunicó a María la más grande noticia de todos los tiempos: en la plenitud de los tiempos, el Amor eterno la había escogido para ser madre del Redentor.
Además, se atribuye también al Arcángel Gabriel el aviso a José que debía huir a Egipto con el Niño y su Madre, y posteriormente, el llamado para que regresaran a Nazaret.
San Gabriel es patrono y protector de las comunicaciones y los filatelistas.
En la Biblia, únicamente en el libro de Tobías se menciona al arcángel San Rafael, quien fue enviado por Dios para acompañar a Tobías en el viaje que emprendió siguiendo el mandato de su padre, Tobit. San Rafael es el acompañante fiel, portador de salud, patrono de los caminantes, de los marineros, de los ciegos, de los farmacéuticos y de los médicos. En la Argentina es patrono del Departamento de San Rafael, en la Provincia de Mendoza.
San Miguel Arcángel es el príncipe de la luz y el defensor de la justicia. Su nombre significa ¿Quién como Dios?. Es el jefe de la milicia celestial.
En el Antiguo Testamento aparece como el protector de la sinagoga. Por eso la Iglesia Católica lo venera como su custodio. Es patrono de Alemania y en la Argentina, de la ciudades de Tucumán, Paraná y San Miguel .
Otras celebraciones de hoy: Santos: Fraterno, Ludwino, obispos; Simón de Rojas, fundador; Crimoaldo, confesor; Eutiquio, Plauto, Heraclea, Dadas, Ripsimes, Gaudelia, mártires; Alarico, monje; Quiriaco, anacoreta.
Lecturas del 30-9-06 (Sábado de la Semana 25) y del 1-10-06 (Domingo de la Semana 26)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 30-9-06 (Sábado de la Semana 25)
SANTORAL:
San Jerónimo , doctor de la Iglesia
Lectura del Eclesiastés 11, 9-12, 8
Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón sea feliz en tus años juveniles. Sigue los impulsos de tu corazón y lo que es un incentivo para tus ojos; pero ten presente que por todo eso Dios te llamará a juicio. Aparta de tu corazón la tristeza y aleja de tu carne el dolor, porque la juventud y la aurora de la vida pasan fugazmente. Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días penosos y vengan los años en los que dirás: «No encuentro en ellos ningún placer»; antes que se oscurezcan el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes cargadas de lluvia. En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se encorvarán los hombres vigorosos; se detendrán las moledoras, que ya serán pocas, y se oscurecerán las que miran por las ventanas; se cerrarán las puertas de la calle, mientras declina el ruido del molino; cesará el canto de los pájaros y enmudecerán las que entonan canciones. Entonces se temerán las cuestas empinadas y los terrores acecharán por el camino. El almendro estará florecido, se pondrá pesada la langosta y la alcaparra perderá su eficacia. Porque el hombre se va a su morada eterna, mientras las plañideras rondan por la calle. Sí, acuérdate de él antes que se corte la hebra de plata y se quiebre la ampolla de oro, antes que se haga pedazos el cántaro en la fuente y se rompa la cuerda del aljibe; antes que el polvo vuelva a la tierra, como lo que es, y el aliento vuelva a Dios, porque es él quien lo dio. ¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Nada más que vanidad!
Palabra de Dios.
SALMO Sal 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17 (R.: 1)
R. Señor, tú has sido nuestro refugio a lo largo de las generaciones.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles: «Vuelvan, seres humanos.» Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche. R.
Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana: por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita. R.
Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría. ¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores. R.
Sácianos en seguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida. Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor; que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 43b-45
Mientras todos se admiraban por las cosas que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: «Escuchen bien esto que les digo: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.» Pero ellos no entendían estas palabras: su sentido les estaba velado de manera que no podían comprenderlas, y temían interrogar a Jesús acerca de esto.
Palabra del Señor.
Reflexión
Las primeras actuaciones de Jesús significaron un cierto éxito. Y Jesús mismo temió que sus discípulos –quienes estaban a su lado-, se dejaran arrastrar por ese entusiasmo ficticio de la gente.
El Señor no se deja aturdir por la admiración general de la que es objeto; considera únicamente la misión que el Padre le ha encomendado. Y entonces les dice a los discípulos: “El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres”. Y ellos no alcanzaban a comprender qué podía significar esa expresión. Ese ser entregado a los hombres era sinónimo de ser entregado a la muerte y “esto” no cabía en la mente de esos hombres para los cuales el Mesías debía mostrarse siempre y en toda ocasión glorioso y victorioso.
La pasión del Mesías era como una paradoja; y si bien Jesús se expresó claramente, para ellos era imposible ver al Rey como Mesías sufriente.
Jesús anunciaba así su Pasión. Esa Pasión, en la que Él estaba pensando desde hacía tiempo. El Señor se preparó detenidamente para eso y trató en vano de preparar a sus apóstoles.
Pero ellos tenían miedo de preguntarle sobre eso; no quieren abordar el tema con Jesús, porque interiormente rechazaban la muerte de Jesús. Ellos no comprendieron que esa Pasión a la que el Señor se ofreció en cumplimiento de la voluntad del Padre, era su “mayor” acto de amor.
Y en nuestro mundo de hoy, tampoco hemos entendido claramente el mensaje de Jesús. también hoy hay muchos –incluso discípulos de Jesús-, que no entienden que Dios permita el sufrimiento. Hoy también hay quiénes se preguntan porqué, si Dios es Dios y es Padre, permite que sus hijos sufran.
Cuando en algunas ocasiones, nos toque a nosotros la hora de la desolación espiritual, de la aridez, o del sufrimiento y la angustia, no lleguemos nunca a dudar de la infinita bondad y Providencia de nuestro Padre. Abandonarnos a las manos de nuestro Padre Dios, depositar en Él nuestra confianza, es la manera que tenemos sus hijos de superar las dificultades que siempre se nos van a presentar en nuestras vidas.
En esos momentos recordemos a san Pablo cuando dice “todo coopera al bien de los que aman a Dios”. Esa convicción es signo de una fe fuerte. ¡Dios es Padre! y no quiere nada malo para nosotros.
"Eso” que a veces nos preocupa..., tengamos la certeza de que nos conviene. Nos conviene aunque no seamos capaces de verlo así. Todo lo que nos pasa, si es deseado por Dios, es para nuestro bien.
En esas circunstancias tengamos una visión más cristiana del sufrimiento y del dolor. En lugar de pensar que no hay “rosas sin espinas”, pensemos que no hay “espinas sin rosas”. Cuando sintamos el pinchazo de las espinas, pensemos en esa rosa que va a aparecer ante nuestros ojos.
Pidamos hoy a María, a ella que supo también del dolor y del sufrimiento, que nos ayude a descubrir en los acontecimientos de nuestra vida –también en el dolor-, el Amor de nuestro Padre.
Delante de la cruz los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando,
y sin ellos quererlo estén llorando,
porque pecaron mucho y están fríos.
Y estos labios que dicen mis desvíos,
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos quererlo estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos.
Y así con la mirada en vos prendida,
y así con la palabra prisionera,
como la carne a vuestra cruz asida,
quédenseme, Señor, el alma entera;
y así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así, cuando queráis me muera. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Jerónimo , doctor de la Iglesia
San Jerónimo nace en Dalmacia, en el año 332. Se cuenta que a pesar de que era muy activo, Jerónimo fue siempre, amigo de la soledad. Después de una juventud bastante ligera, se sintió asqueado de las vanidades y se retiró al desierto. Allí estudió, rezo e hizo penitencia. Viviendo en medio de fieras y escorpiones, sin el más mínimo bienestar de la civilización, fue adquiriendo un aspecto salvaje. Aún en medio de aquella rudeza, le volvían a la mente las escenas de los clubes que había frecuentado en Roma. Domesticaba el cuerpo rebelde con ayunos y azotes. Otra fase de la vida de este gigante, fue la traducción de la Sagrada Escritura al latín. Esta versión, llamada ¨Vulgata¨, es la que hasta hoy usa la Iglesia para los documentos oficiales. En Belén, donde vivió 35 años, fue donde produjo muchas obras literarias. Los achaques de la edad y de la vida penitente se fueron acumulando. Se fue quedando ciego, sin poder descifrar los pergaminos griegos y hebreos. Siente Jerónimo la proximidad de la muerte; pero no cesa de trabajar. Quiere terminar el trabajo de la Biblia antes de morir. Sin poder leer ni escribir, debido a la ceguera, pasa noches enteras dictando a sus secretarios. Ellos tienen que turnarse porque no aguantan su ritmo de trabajo. Pero, los gigantes, también se entregan. Un día, el hombre que nunca se detuvo, cayó en los brazos del Padre. San Jerónimo tenía ochenta años. San Jerónimo fue el mejor hebraísta de la antigüedad y el hombre más culto de su siglo. A él se debe en parte, la introducción del aleluya en la misa de los domingos, y la celebración cotidiana de los oficios divinos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Jerónimo, presbítero y doctor; Leopardo, Víctor, Urso, Antonino, mártires; Gregorio, Honorio, Lauro, Simón, confesores; Ismidón, Leodemio, Honorio, obispos; Sofía, viuda; Cogán, Viturniano, eremita.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 1-10-06 (Domingo de la Semana 26)
SANTORAL:
Santa Teresa del Niño Jesús
Lectura del libro de los Números 11, 25-29
Entonces el Señor descendió en la nube y le habló a Moisés. Después tomó algo del espíritu que estaba sobre él y lo infundió a los setenta ancianos. Y apenas el espíritu se posó sobre ellos, comenzaron a hablar en éxtasis; pero después no volvieron a hacerlo. Dos hombres -uno llamado Eldad y el otro Medad- se habían quedado en el campamento; y como figuraban entre los inscritos, el espíritu se posó sobre ellos, a pesar de que no habían ido a la Carpa. Y también ellos se pusieron a hablar en éxtasis. Un muchacho vino corriendo y comunicó la noticia a Moisés, con estas palabras: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.» Josué, hijo de Nun, que desde su juventud era ayudante de Moisés, intervino diciendo: «Moisés, señor mío, no se lo permitas.» Pero Moisés le respondió: «¿Acaso estás celoso a causa de mí? ¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu!»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 18, 8. 10. 12-13. 14 (R.: 9a)
R. Los preceptos del Señor son rectos, alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta, reconforta el alma; el testimonio del Señor es verdadero, da sabiduría al simple. R.
La palabra del Señor es pura, permanece para siempre; los juicios del Señor son la verdad, enteramente justos. R.
También a mi me instruyen: observarlos es muy provechoso. Pero ¿quién advierte sus propios errores? Purifícame de las faltas ocultas. R.
Presérvame, además, del orgullo, para que no me domine: entonces seré irreprochable y me veré libre de ese gran pecado. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6
Ustedes, los ricos, lloren y giman por las desgracias que les van a sobrevenir. Porque sus riquezas se han echado a perder y sus vestidos están roídos por la polilla. Su oro y su plata se han herrumbrado, y esa herrumbre dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como un fuego. ¡Ustedes han amontonado riquezas, ahora que es el tiempo final! Sepan que el salario que han retenido a los que trabajaron en sus campos está clamando, y el clamor de los cosechadores ha llegado a los oídos del Señor del universo. Ustedes llevaron en este mundo una vida de lujo y de placer, y se han cebado a sí mismos para el día de la matanza. Han condenado y han matado al justo, sin que él les opusiera resistencia.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu Nombre, y tratamos de impedírselo porque no es de los nuestros.» Pero Jesús les dijo: «No se lo impidan, porque nadie puede hacer un milagro en mi Nombre y luego hablar mal de mí. Y el que no está contra nosotros, está con nosotros. Les aseguro que no quedará sin recompensa el que les dé de beber un vaso de agua por el hecho de que ustedes pertenecen a Cristo. Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar. Si tu mano es para ti ocasión de pecado, córtala, porque más te vale entrar en la Vida manco, que ir con tus dos manos a la Gehena, al fuego inextinguible. Y si tu pie es para ti ocasión de pecado, córtalo, porque más te vale entrar lisiado en la Vida, que ser arrojado con tus dos pies a la Gehena. Y si tu ojo es para ti ocasión de pecado, arráncalo, porque más te vale entrar con un solo ojo en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos a la Gehena, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»
Palabra del Señor.
Reflexión
El pasaje de la primera lectura, correspondiente al libro de los Números, y el del Evangelio de la Misa de hoy son en cierto modo similares. Las palabras de Moisés: “¡Ojalá todos fueran profetas en el pueblo del Señor, porque él les infunde su espíritu” resultan proféticas porque anticipan el destino de apostólico de todos los cristianos que nos enseña Jesús.
Cuando Pedro le dice a Jesús que ellos habían estado tratando de impedir que uno expulsara demonios, Jesús los desaprueba y les abre el horizonte y el corazón. Jesús predicó un apostolado universal, que puede tener matices y variantes. La única condición que pone, dentro de la variedad de modos de llevar a Cristo a las almas, es la unidad en lo esencial, en aquello que pertenece al núcleo fundamental de la Iglesia.
Por eso es que la Iglesia acoge dentro de ella una pluralidad de movimientos y asociaciones de apostolado con sus propias características y carismas.Cada uno de ellos trabaja en unidad con el Papa y la jerarquía eclesial, a pesar de las marcadas diferencias que a veces existen en los aspectos exteriores, en las formas de relación, en los cánticos, etc.
Por más que tengamos preferencias por uno u otro movimiento, por una determinada devoción y no por otra, tratándose de apostolados de la Iglesia, debemos acoger y alentar a todas las iniciativas y actividades, porque como dijo Jesús, el que no está contra nosotros, está con nosotros.
El Señor nos hace comprender que el evangelio y su doctrina no es propiedad de unos pocos, ni fue entregado en exclusividad a nadie. Ni a la jerarquía ni a los teólogos. Es un don dado a todo hijo de Dios, porque todos estamos llamados a la salvación.
A veces entre nosotros, parece que se renueva la división que experimentaron los apóstoles.
Se gasta mucha energía en levantar murallas, separaciones, en justificar las propias convicciones y en criticar a los demás.
El apostolado tiene como objetivo la salvación de todos los hombres, y todos los cristianos participan de ese fin misionero.
El Señor nos pide a todos que seamos apóstoles en el trabajo, en la oficina, en la escuela y en nuestras propias casas.
Nos enseña el Catecismo que toda la Iglesia es apostólica en cuanto ella es enviada al mundo entero;todos sus miembros, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío. La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación de apostolado. Se llama apostolado a toda actividad que tienda a propagar el Reino de Cristo por toda la tierra.
Pero no debemos olvidarnos que siendo Jesús, fuente y origen del apostolado de la Iglesia, la fecundidad y eficacia de nuestro apostolado depende de la unión vital que tengamos con Jesús. Y este es el común denominador tanto para todos los cristianos enviados al apostolado, como para todos los movimientos acogidos en el seno de la Iglesia.
Todo cristiano está llamado a extender el Reino de Cristo, y toda circunstancia es buena para hacerlo. Si bien es cierto que puede ser a veces más fácil hacerlo en el hogar, en el trabajo o entre nuestros amigos, las circunstancias adversas deben ser también una ocasión para anunciar la palabra de Jesús. O a lo mejor, para comportarnos como verdaderos discípulos del Señor con nuestra paciencia, nuestra comprensión y ejemplo.
San Pablo, desde su prisión en Roma escribía a los cristianos de Filipo: la mayor parte de los hermanos en el Señor, alentados por mis cadenas, se ha atrevido con más audacia a predicar sin miedo la palabra de Dios.
Estas palabras nos enseñan que las contradicciones de un ambiente opuesto a la fe deben ser también ocasión de ejercitar la caridad y el apostolado del ejemplo.
Cuando Jesús le promete a los apóstoles que ni un vaso de agua quedará sin recompensa, nos alienta a ser generosos y constantes en nuestras tareas de apostolado entre quienes nos rodean.
Continúa el evangelio de San Marcos con estas palabras de Jesús:
Si alguien llegara a escandalizar a uno de estos pequeños que tienen fe, sería preferible para el que le ataran al cuello una piedra de moler y lo arrojaran al mar.
Resulta difícil encontrar en el evangelio palabras de Jesús tan duras como estas. En su evangelio, San Mateo nos da más detalles de las circunstancias en que Jesús dijo esto. Los apóstoles habían estado discutiendo entre ellos sobre quien sería el primero en el Reino de Dios. Y Jesús, para que les quedara bien grabada la lección, tomó un niño de los que le rodeaban y les hizo ver que si no imitaban a los niños en su sencillez y en su inocencia, no podrían entrar en el Reino de los Cielos.
Escandalizar es perturbar, hacer caer, ser causa de tropiezo, y en este caso, de ruina espiritual para el otro.
Escandalizar es aquí lo opuesto a predicar el Reino de Dios.
Los pequeños son los discípulos de Jesús, la gente simple que lo sigue. Y Jesús nos enseña la gravedad de la falta de aquel que aparte del camino del Señor a uno de ellos.
Los discípulos de Jesús deben realizar sus tareas sin preocuparse de las jerarquías ni pretender privilegios. El afán de figurar y el desprecio hacia los demás son también escándalos de los que el Señor nos previene.
Pidamos hoy al Señor por la unidad de los cristianos, para que superemos nuestras diferencias y nos decidamos a trabajar juntos por la difusión del Reino de Dios.
No rechazaremos
la piedra angular.
Sobre el cimiento de tu cuerpo
levantaremos la ciudad.
Una ciudad para todos.
Un gran techo común.
Una mesa redonda como el mundo.
Un pan de multitud.
Un lenguaje de corazón abierto.
Una esperanza: "Ven, Señor Jesús".
Suben las tribus del mundo,
suben a la ciudad.
Los que hablaban en lenguas diferentes
proclaman la unidad.
Nadie grita: "¿Quién eres?", O: "¿De dónde?"
Todos se llaman hijos de la paz.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
¡Jerusalén, visión de paz!
Sobre los cielos te levantas,
alta ciudad de piedras vivas,
y ángeles puros te coronan
como una joven desposada.
¡Jerusalén, ciudad dichosa!
Desciendes virgen de los cielos
y entras al tálamo de bodas
para ser cuerpo del Esposo;
tus azoteas y tus muros
son construcción de oro purísimo.
Relampaguea jubilosa
la pedrería de tus puertas;
abres tus ámbitos sagrados
y, por la palma de sus méritos,
penetra en ellos el que sufre
pasión por Cristo en este mundo.
¡Oh hermosas piedras bien labradas,
prueba tras prueba, golpe a golpe!
¡Como se ajustan en sus puestos
bajo la mano del artífice,
y permanecen duraderas
en los sagrados edificios!
Gloria y honor al Dios altísimo,
al Padre, al Hijo y al Paráclito.
Suyo el poder y la alabanza;
suyo el reinado por los siglos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: Santa Teresa del Niño Jesús, virgen (1873-1897)
TERESA MARTIN nació en Alençon, Francia, el 2 de enero de 1873. Dos días más tarde fue bautizada. en la Iglesia de Nôtre-Dame, recibiendo los nombres de María Francisca Teresa. Sus padres fueron Luis Martin y Celia Guérin, ambos venerables en la actualidad. Tras la muerte de su madre, el 28 de agosto de 1887, Teresa se trasladó con toda la familia a Lisieux.
A finales de 1879 recibió por vez primera el sacramento de la Penitencia. El día de Pentecostés de 1883, recibió la gracia especial de ser curada de una grave enfermedad por la intercesión de Nuestra Señora de las Victorias (la Virgen de la Sonrisa). Educada por las Benedictinas de Lisieux, recibió la primera comunión el 8 de mayo de 1884, después de una intensa preparación, culminada con una fuerte experiencia de la gracia de la íntima comunión con Cristo. Algunas semanas más tarde, el 14 de junio del mismo año, recibió la Confirmación, con plena conciencia de acoger el don del Espiritu Santo mediante una participación personal en la gracia de Pentecostés.
Su deseo era abrazar la vida contemplativa, al igual que sus hermanas Paulina y María, en el Carmelo de Lisieux, pero su temprana edad se lo impedía. Durante un viaje a Italia, después de haber visitado la Santa Casa de Loreto y los lugares de la Ciudad Etema, el 20 de noviernbre de 1887, en la audiencia concedida por el Papa León XII a los peregrinos de la diócesis de Lisieux, pidió al Papa con filial audacia autorización para poder entrar en el Carmelo con 15 años.
El 9 de abril de 1888 ingresó en el Carmelo de Lisieux. Tomó el hábito el 10 de enero del año siguiente e hizo su profesión religiosa el 8 de septiembre de 1890, fiesta de la Natividad de la Virgen María.
En el Carmelo comenzó el camino de perfección trazado por la Madre Fundadora, Teresa de Jesús, con auténtico fervor y fidelidad, y cumpliendo los diferentes oficios que le fueron confiados (fue también maestra de novicias). Iluminada por la Palabra de Dios, y probada especialmente por la enfermedad de su queridísimo padre, Luis Martin, que falleció el 29 de julio de 1894, emprendió el camino hacia la santidad, inspirada en la lectura del Evangelio y poniendo el amor al centro de todo. Teresa nos ha dejado en sus manuscritos autobiográficos no sólo los recuerdos de la infancia y de la adolescencia, sino también el retrato de su alma y la descripción de sus experiencias más intimas. Descubre y comunica a las novicias confiadas a sus cuidados; el camino de la infancia espiritual; recibe corno don especial el encargo do acompañar con la oración y el sacrificio a dos hermanos misioneros (el Padre Roulland, misionero en China y el Padre Belliére). Penetra cada vez más en el misterio, de la Iglesia y siente crecer su vocación apostólica y misionera para arrastrar consigo a los demás, movida por el amor de Cristo, su Único Esposo.
El 9 de junio de 1895, en la fiesta de la Santísima Trinidad, se ofreció corno victima inmolada al Amor misericordioso de Dios. Por entonces escribe el primer manuscrito autobiográfico, que entregó a la Madre Inés el día de su onomástica, el 21 de enero de 1896.
Algunos meses más tarde, el 3 de abril, durante la noche del jueves al viernes santo, sufrió una hemotisis, primera manifestación de la enfermedad que la Ilevaría a la muerte, y que ella acogió corno una misteriosa visita del Esposo divino. Entró entonces en una prueba de fe que duraría hasta el final de su vida, y de la que ofrece un emotivo testimonio en sus escritos. Durante el mes de septiembre concluye el manuscrito B, que ilustra de manera impresionante el grado de santidad al que había Ilegado, especialmente por el descubrimiento de su vocación en el corazón de la Iglesia.
Mientras empeora su salud y continúa el tiempo de prueba, en el mes de junio cornienza el manuscrito C, dedicado a la Madre María de Gonzaga; entretanto, nuevas gracias la Ilevan a madurar plenamente en la perfección y descubre nuevas luces para. la difusión de su mensaje en la Iglesia, en bien de las almas que seguirán su camino. El 8 de julio es Ilevada a la enfermería, donde otras religiosas recogen sus palabras, a la vez que se le tornan más intensos los dolores y las pruebas, que soporta con paciencia hasta su muerte, acaecida en la tarde del 30 de septiembre de 1897. "Yo no muero, entro en la vida" había escrito a su hermano espiritual misionero, P. Mauricio Belliére. Sus últirnas palabras, "Dios mío, te amo", sellan una vida que se extinguió en la tierra a los 24 años, para entrar, según su deseo, en una nueva fase de presencia apostólica en favor de las almas, en la comunión de los Santos, para derramar una "lluvia de rosas" sobre el mundo (lluvia de favores y beneficios, especialmente para amar más a Dios).
Fue canonizada por Pío XI el 17 de mayo de 1925, y el mismo Papa, el 14 de diciernbre de 1927, la proclamó Patrona Universal de las Misiones, junto con San Francisco Javier.
Su doctrina y su ejemplo de santidad han sido recibidos con gran entusiasmo por todas las categorías de fieles de este siglo, y también más allá de la Iglesia Católica y del Cristianismo.
Con ocasión del Centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II la declaró Doctora de la Iglesia. por la solidez de su sabiduría espiritual, inspirada en el Evangelio, por la originalidad de sus intuiciones teológicas, en las cuales resplandece su eminente doctrina, y por la acogida en todo el mundo de su mensaje espiritual, difundido a través de la traducción de sus obras en una cincuentena de lenguas diversas. La ceremonia del nombramiento tuvo lugar el 19 de octubre de 1.997, precisamente en el dorningo en el que se celebra la Jornada Mundial de las Misiones
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Weichs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea el de la difusión de la Palabra de Dios.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 24 al 27-9-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 25)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 24-9-06 (Domingo de la Semana 25)
SANTORAL:
Nuestra Señora de la Merced
Lectura del libro de la Sabiduría 2, 12. 17-20
Dicen los impíos: «Tendamos trampas al justo, porque nos molesta y se opone a nuestra manera de obrar; nos echa en cara las transgresiones a la Ley y nos reprocha las faltas contra la enseñanza recibida. Veamos si sus palabras son verdaderas y comprobemos lo que le pasará al final. Porque si el justo es hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las manos de sus enemigos. Pongámoslo a prueba con ultrajes y tormentos, para conocer su temple y probar su paciencia. Condenémoslo a una muerte infame, ya que él asegura que Dios lo visitará.»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 53, 3-4. 5. 6 y 8 (R.: 6b)
R. El Señor es mi verdadero sostén.
Dios mío, sálvame por tu Nombre, defiéndeme con tu poder. Dios mío, escucha mi súplica, presta atención a las palabras de mi boca. R.
Porque gente soberbia se ha alzado contra mí, hombres violentos atentan contra mi vida, sin tener presente a Dios. R.
Pero Dios es mi ayuda, el Señor es mi verdadero sostén: Te ofreceré un sacrificio voluntario, daré gracias a tu Nombre, porque es bueno. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 3, 16-4, 3
Hermanos: Donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad. En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz. ¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden. O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 30-37
Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará.» Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?» Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos.» Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.»
Palabra del Señor.
Reflexión
En la primera lectura, el libro de la Sabiduría nos dice que el que vive de acuerdo con su fe, constituye un reproche para el mundo que lo rodea y que no está dispuesto a cambiar. La "persecución" a los hijos de Dios es la respuesta de ese mundo.
Sin embargo, no tenemos que temer a quienes sólo pueden quitar la vida y no la convicción de contarcon un Dios que se ocupa de nosotros.Quien sabe que la propia vida es un bien más pequeño que la fidelidad de Dios, afronta su propia muerte sin temer perderse para siempre. Semejante osadía puede irritarsólo a los enemigos de Dios.
El pasaje del Evangelio de la misa de este domingo hay que situarlo hacia la mitad del ministerio público de Jesús. Tras predicar el Reino de Dios por las aldeas de Galilea, Jesús se toma un tiempo, camino de Jerusalén, para hablar a solas con sus discípulos yanunciarles su trágica muerte y preanunciarles su inmediata resurrección.
Es revelador que Jesús, que solía hablar en parábolas cuando predicaba el Reino de Dios a la gente sencilla, prefiriese el lenguaje directo y concreto, cuando, hablando a quienes compartían su camino y su predicación, les adelantaba su final cruento y su victoria final.
Los discípulos no tenían que tener "duda" alguna sobre el destino de su Maestro. Quienes lo acompañaban de cerca debían saber hacia dónde los llevaba Jesús.
Y junto a esa claridad de Jesús, contrasta la actitud de los discípulos, que no atinaron a preguntarle nada sobre el anuncio que les estaba haciendo y que mientras Jesús pensaba en la Cruz y en los sufrimientos que le esperaban,discutíanentre sí sobre los honores que alcanzar a costa de su Maestro.
¡Qué lejos estaban de Él, estando físicamente tan cerca!.
Como tantas otras veces, en aquellos discípulos estamos retratados también nosotros. Como ellos entonces, nosotros ahora, no logramos entender una enseñanza de Jesús que tenga la cruz “como contenido” ni comprendemos a un Maestro que camina a sabiendas a su propia destrucción.
Como a ellos entonces, nos preocupa más nuestra propia suerte que la suerte de nuestro Señor; y, mientras nos propone a nosotros el mismo camino por Él recorrido, seguimos, como los primeros discípulos, ilusionándonos con ocupar puestos que Él jamás obtuvo.
Los cristianos no entendemos a Cristo, porque no aceptamos de corazón que nos siga proponiendo un camino que "incluye la cruz".
Como así tampoco aceptamos los cristianos de hoy, que el modelo vivo del discípulo de Cristo sea "un niño", alguien que a los ojos de los hombres aparece el último. Al más débil nos muestra el Señor como el mejor modelo de discípulo suyo.
Los cristianos hoy, estamos en un mundo donde reina la prepotencia,donde se busca "ser más", "llegar más lejos", no importa cuál sea el costo de eso; y probablemente sin casi darnos cuenta, nos esté pasando a nosotros también como a los discípulos que acompañaban a Jesús en Galilea, que no somos capaces de "entender", que Cristo nos propone "a nosotros", un modelo de vida diferente, un camino distinto.
No es fácil vivir a contracorriente, para eso hace falta coraje. Nosotros a diferencia de los discípulos que lo acompañaban en Galilea, sabemos que cuando se "entrega" la vida por los demás, esa "vida", se recupera para siempre,por eso Jesús nos propone hoy a cada uno que nos dispongamos a "cambiar de vida", que nos dispongamos a seguirlo de la única forma que es digna de un verdadero discípulo del Señor.
El Señor nos pide que miremos nuestra vida y pensemos qué podemos cambiar nosotros hoy, para "darnos", como Él por los demás. Son muchas las cosas que Dios ha puesto en nuestras manos y en nuestro corazón para "dar" y seguir al Señor por el camino de la cruz, es precisamente el ofrecer a los demás por ejemplo "una sonrisa", "algo de tiempo", "una palabra de aliento".
No es necesario que nos propongamos algo muy complicado, pero sí que nos esforcemos por cambiar "algo" concreto, para acercarnos a Él, dándonos a los demás, sirviendo a nuestros hermanos.
Pidamos a María, a ella que supo siempre ser digna discípula de Jesús, que nos ayude a identificarnos con Él y que no tengamos miedo al camino que nos propone que sabemos termina con la resurrección y la vida para siempre.
Muere Jesús del Gólgota en la cumbre
con amor perdonando al que le hería:
siente desecho el corazón María
del dolor en la inmensa pesadumbre.
Se aleja con pavor la muchedumbre
cumplida ya la santa profecía;
tiembla la tierra; el luminar del día,
cegado a tanto horror, pierde su lumbre.
Se abren las tumbas, se desgarra el velo
y, a impulsos del amor, grande y fecundo,
parece estar la cruz, signo de duelo,
cerrando, augusta, con el pie profundo,
con la excelsa cabeza abriendo el cielo
y con los brazos abarcando el mundo. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Nuestra Señora de la Merced
Hace casi ochocientos años, los mahometanos habían conquistado más de la mitad de España. Era una época en que además, en el Mediterráneo abundaban corsarios que con frecuencia abordaban los barcos o desembarcaban en las costas, incendiando caseríos y tomando prisioneros a los habitantes.
Los árabes encarcelaban a miles y miles de cristianos. Algunos morían y otros eran vendidos como esclavos.
El pueblo invocó fervorosamente la ayuda de la Madre de Dios, y en la noche del 1º de agosto de 1218, María se le presentó en Barcelona a San Pedro Nolasco, dándole la misión de fundar una nueva orden religiosa para el rescate de los cautivos cristianos.
Oficialmente la orden se creó en Barcelona el 10 de agosto de ese mismo año; y en honor de Nuestra Señora la llamaron de "Santa María de las Mercedes", añadiéndole "para redención de los cautivos".
Los religiosos, además de los votos comunes, asumían un cuarto voto, por el que se obligaban a quedarse como rehenes en poder de los árabes y dar la vida si fuese necesario para lograr la libertad de los prisioneros.
Fueron alrededor de tres mil los religiosos mercedarios que dieron murieron mártires en cumplimiento de su misión.
Por esta "merced", hecha por la Virgen a los hombres, se festeja a María con el nombre de María de las Mercedes. Su imagen original, que llama la atención por su gran belleza, está en el templo que se le dedica en Barcelona, y se piensa que es un retrato verdadero del natural, ya que muchas veces María se le apareció a San Pedro Nolasco. Cuenta la leyenda que en presencia del santo, María cantó maitines en su santuario.
Esta fiesta en honor de María, se festeja en la Iglesia universal desde el año 1696.
A la Virgen de la Merced acudimos hoy para que interceda por nosotros en todas nuestras necesidades, ella que desde el Cielo siempre se distinguió por su generosidad en conceder gracias y mercedes a sus hijos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Ama, virgen; Andoquio, Tirso, Félix, Pacífico, Pafnucio, Pablo, Tata, Sabiniano, Máximo, Rufo, Eugenio, mártires; Anatolón, Roberto, confesores; Gerardo, Rústico, obispos; Esteban, rey de Serbia; Terencio, patriarca.
Unos Momentos con Jesùs y María
Lecturas del 25-9-06 (Lunes de la Semana 25)
SANTORAL: Los Mártires de Canadá
Lectura del libro de los Proverbios 3, 27-34
No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo. No digas a tu prójimo: «Vuelve después, mañana te daré», si tienes con qué ayudarlo. No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti. No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal. No envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus caminos. Porque el hombre perverso es abominable para el Señor, y él reserva su intimidad para los rectos. La maldición del Señor está en la casa del malvado, pero él bendice la morada de los justos. El se burla de los insolentes y concede su favor a los humildes.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 14, 2-3a. 3b-4b. 5 (R.: cf. 1b)
R. Señor, el justo habitará en tu santa montaña.
El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón y no calumnia con su lengua. R.
El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino, el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. R.
El que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así, nunca vacilará. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 16-18
Jesús dijo a la gente: «No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado. Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener.»
Palabra del Señor.
Reflexión:
En el evangelio de la misa de hoy, el Señor nos habla de nuestra responsabilidad ante el mundo: Ser luz para iluminar a los que nos rodean. Y esto nos lo dice a cada uno de nosotros. Nos los dice a todos los que estamos llamados a ser sus discípulos.
La luz es la primera obra de la Creación de Dios, y es el símbolo mismo del Señor del Cielo y de la Vida. La luz es la antítesis de las tinieblas, que significan la muerte, el desorden y el mal.
Los discípulos de Cristo somos la luz del mundo. La luz que orienta y señala el camino en medio de la oscuridad. La luz que brilla en el mundo, en medio del trabajo y de los quehaceres de la vida corriente de cada día.
Cristo es la verdadera luz, que ilumina a todo hombre. Pero Él quiso que nosotros participáramos de su luz para poder transmitir la luz a otros.
La naturaleza propia de la luz es derramar claridad y ahuyentar las tinieblas. El mundo había quedado fuera del conocimiento de Dios y en la oscuridad del error; pero Jesús, envió a los apóstoles a que llevaran a los hombres la luz de la verdad del Evangelio y pudieran conocer al verdadero Dios.
Y los apóstoles de hoy somos nosotros, ya que el Señor nos eligió para eso. Nos eligió para ser sus discípulos.
No podemos excusarnos diciendo que no tenemos cualidades para ser luz del Evangelio, que no podemos ser reflejo de la luz del Señor.
No basta simplemente que llevemos una vida correcta pero volcada hacia nosotros mismos, olvidándonos de nuestras obligaciones como discípulos de Cristo. ¡Es preciso que nos empeñemos en la tarea de transformar el mundo!. Tenemos que trabajar para establecer el Reino de Dios en nuestra sociedad.
Y esta tarea comienza con el testimonio de nuestra vida personal, siendo ejemplares en nuestro trabajo, en nuestras familias, como padres o como hijos. Con el testimonio de nuestra alegría y esperanza, aún en medio de las dificultades y las contrariedades. Nuestro ejemplo prepara la tierra para que la Palabra de Dios dé abundantes frutos.
No todos tenemos la posibilidad de proclamar la Palabra de Dios a multitudes, en grandes escenarios o a través de medios de comunicación masivos. El Señor difícilmente sea eso lo que nos pida. Pero como cristianos pertenecientes a pequeñas comunidades todos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de encender una luz que derrote las tinieblas allí donde se desarrolla nuestra vida. Un gesto de amor verdadero vale por cien mil palabras sobre la caridad.
Vamos a preguntarnos hoy si en nuestro trabajo, o en nuestros hogares, quienes nos rodean, al presenciar nuestro comportamiento y nuestras acciones, o al escuchar nuestra palabra, perciben en nosotros la Luz del mundo. Y vamos a pedirle a María, nuestra madre, que nos ayude a que cada día nos propongamos iluminar a todos los que nos rodean
SANTORAL:Los Mártires de Canadá
Ocho fueron los santos mártires de Canadá, que a comienzos del Siglo XVII dieron sus vidas por la evangelización de las poblaciones indígenas que habitaban las regiones donde hoy se encuentran las ciudades de Quebec y Montreal.
Los primeros en llegar fueron misioneros franciscanos, pero en 1623 llegaron a Canadá los jesuitas, quienes se dedicaron con entusiasmo a la misión entre los indios hurones y a la fundación de los poblados de San José, San Ignacio, San Luis y Santa María.
En 1642, estas misiones fueron atacadas por los temibles iroqueses, que vivían al sur de los lagos San Lorenzo y del Ontario y se desencadenó una guerra implacable durante la cual fueron hechos prisioneros el Padre Isaac Jogues, y el hermano Renato Goupil, que fue muerto por un indio, enfurecido por verlo predicar a los verdugos. El padre Jogues, después de trece meses de cautiverio fue bárbaramente mutilado y perdió la vida en el martirio junto con otro sacerdote jesuita, el Padre Juan Ladande.
Después de un período de paz, los iroqueses ocuparon nuevamente el país hurón y arrasaron la misión de San José, dando muerte al Padre Antonio Daniel. Más tarde desbastaron San Ignacio, San Luis y Santa María, dando muerte en martirio a los Padres Juan de Brébeuf y Daniel Lalemant.
Después fue desbastaron la misión de San Juan Bautista, matando al Padre Carlos Garnier. También murió el Padre Natalio Chabanel, quien poco antes había dicho: "Esta vida vale poco; en cambio, la felicidad del cielo no me la podrán arrebatar los iroqueses"
Otras celebraciones de hoy: Nuestra Señora de la Fuencisla. Santos: Alberto de Jerusalén, Atanasio, Irene, Baldovino, Sergio, Aurelia, Neomisia, confesores; Arnolfo, Fermín, Solemnio, Lupo, Cástor, obispos; Antila, Bardomiano, Eucarpo, Herculano, mártires; Ermenfredo, abad; Pafnucio, monje; Cleofás, discípulo del Señor
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 26-9-06 (Martes de la Semana 25)
SANTORAL:
Santos Cosme y Damián
Lectura del libro de los Proverbios 21, 1-6. 10-13
El corazón del rey es una corriente de agua en manos del Señor: él lo dirige hacia donde quiere. Al hombre le parece que todo su camino es recto, pero el Señor pesa los corazones. Practicar la justicia y el derecho agrada al Señor más que los sacrificios. Los ojos altaneros, el corazón arrogante, la luz de los malvados: todo eso es pecado. Los proyectos del hombre laborioso son pura ganancia, el que se precipita acaba en la indigencia. Tesoros adquiridos con engaños son ilusión fugaz de los que buscan la muerte. El alma del malvado desea el mal, él no se apiada de su prójimo. El simple se hace sabio cuando se castiga al insolente, y asimila la ciencia cuando se instruye al sabio. El justo observa la casa del malvado y precipita en la desgracia a los malos. El que cierra los oídos al clamor del débil llamará y no se le responderá.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 118, 1. 27. 30. 34. 35. 44 (R.: 35a)
R. Condúceme, Señor, por la senda de tus mandamientos.
Felices los que van por un camino intachable los que siguen la ley del Señor. R.
Instrúyeme en el camino de tus leyes, y yo meditaré tus maravillas. R.
Elegí el camino de la verdad, puse tus decretos delante de mí. R.
Instrúyeme, para que observe tu ley y la cumpla de todo corazón. R.
Condúceme por la senda de tus mandamientos, porque en ella tengo puesta mi alegría. R.
Yo cumpliré fielmente tu ley: lo haré siempre, eternamente. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 19-21
Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte.» Pero él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Este pasaje del Evangelio, a veces se interpreta erróneamente, para decir que María tuvo más hijos además de Jesús. Esto contradice lo que era la costumbre del pueblo judío en la época de Jesús de llamar hermanos a parientes de distintos grados.
Los cristianos solemos usar la palabra hermano para dirigirnos a nuestro prójimo y no tenemos con ellos ningún parentesco carnal. Por tanto, no podemos confundir esta terminología que aparece en el Evangelio cuando se habla de hermanos de Jesús.
Lo realmente importante de este Evangelio es que cuando hacemos la voluntad de Dios cuando escuchamos su Palabra y la ponemos en práctica, entonces nos convertimos en familia de Jesús. El parentesco con Jesús no radica en la sangre.
María se hace acreedora al título de Madre de Jesús, no sólo porque engendró a nuestro Señor, sino por el Sí total y absoluto dado a la Palabra de Dios.
Este texto, que podría entenderse como un rechazo de Jesús a María, en realidad es una alabanza.
Jesucristo aprovecha esta oportunidad, para comparar el simple afecto familiar humano, con otro afecto de la gran familia cristiana, basada en lo ¨sobrenatural¨
María nos brinda el ejemplo a imitar. Ella es quien con mayor fidelidad sirvió a Jesús:
Debemos escuchar como María la Palabra de Dios, prestarle atención, leerla detenidamente, escucharla atentamente en aquellos momentos que el Señor disponga para que podamos hacerlo.
Debemos meditar como María, la Palabra de Dios. Debemos profundizar el sentido de la Palabra de Dios e irla aplicando a las diversas circunstancias de nuestra vida.
Y luego debemos cumplir la Palabra de Dios. Sólo así, en nuestra vida puede haber verdadera conversión..
El Señorpromete felicidad a los que ponen en práctica la Palabra de Dios.
Nosotros queremos practicar en nuestra vida la escena de la Anunciación, deseamos repetirla en las más pequeñas cosas de la vida diaria. En el momento de la Anunciación María escucha al Ángel, medita, pregunta y pronuncia su Sí y actúa.
Cada acontecimiento,... cada persona,... lo que nos sucede,... pueden ser para nosotros semejante a un Ángel del Señor.
Nuestra tarea consiste en tener siempre delicadeza de oído, meditar ¨lo que es este saludo¨ y responder.
Si nosotros tomamos en serio el ¨Sí¨, entonces lo realizamos cada día, y vamos por el camino que Dios preparó para nosotros.
Escribe la Madre Teresa de Calcuta que Nuestra Señora nos ofrece las mejores lecciones de humildad y de servicio a la voluntad de Dios.
Aunque estaba llena de gracia, se proclamó esclava del Señor.
Aún siendo Madre de Dios, fue a visitar a su prima Isabel para hacer las tareas del hogar.
Aunque concebida sin mancha, se encuentra con Jesús humillado con la cruz a cuestas camino al Calvario y permanece al pie de la cruzcomo una pecadora que necesita redención.
El bien supremo en nuestras vidas, debe ser cumplir la voluntad y los deseos de Dios. Es esto lo que nos hace familia de Jesús.
Desde el día que nos comprometemos con la obra de Dios, nos toca descubrir hermanos y hermanas, y a una madre, María. Pidamos a ella, Reina de la familia, que siempre seamos acreedores a la gran familia de Jesús por ser fieles a la voluntad del Padre.
Lucero del alba,
aurora estremecida,
luz de mi alma,
Santa María.
Hijo del Padre,
doncella en gracia concebida,
virgen y madre,
Santa María.
Flor del Espíritu,
ave, blancura, caricia,
madre del Hijo,
Santa María.
Llena de ternura,
bendita entre las benditas,
madre de todos los hombres,
Santa María. Amen.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Santos Cosme y Damián
San Cosme y San Damián vivieron a fines del siglo III y eran oriundos de Egea, ciudad de Arabia. Pertenecían a una familia noble y Teodora, su madre, los educó en la fe de Cristo.
Estudiaron medicina en Siria y pronto adquirieron reputación porque no cobraban por curar. Obtenían una recompensa que no se materializaba en dinero, porque como sus pacientes eran gentiles, al sanarlos se realizaba un trueque: la salud del cuerpo les llevaba salud al alma y se convertían.
Este apostolado alarmó a los paganos, que comenzaron a mirarlos como los mayores enemigos de sus dioses. Un día llegó a Egea el prefecto Licias que había sido enviado por los emperadores Diocleciano y Maximiliano, y les exigió renunciar a su fe y presentar sacrificios a los dioses romanos.
"Tus dioses son vanos, simulacros de dioses" respondieron Cosme y Damián.
Por mantenerse en la fe cristiana fueron cruelmente torturados y luego, decapitados, hacia el año 300 de nuestra era.
Se considera a San Cosme y a San Damián patronos de los médicos junto con San Lucas y San Pantaleón, y de los farmacéuticos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Cosme y Damián mártires, patronos de médicos y farmacéuticos; Amando, Calistrato, Colmán, Carlos Garnier, Cipriano, Justina, Teocisto, mártires; Colmán, Nilo, Senador, Genaro, confesores; García, abad; Eusebio, papa.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 27-9-06 (Miércoles de la Semana 25)
SANTORAL:
San Vicente de Paul
Lectura del libro de los Proverbios 30, 5-9
Toda palabra de Dios es acrisolada, Dios es un escudo para el que se refugia en él. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y seas tenido por mentiroso. Hay dos cosas que yo te pido, no me las niegues antes que muera: aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des ni pobreza ni riqueza, dame la ración necesaria, no sea que, al sentirme satisfecho, reniegue y diga: «¿Quién es el Señor?», o que, siendo pobre, me ponga a robar y atente contra el nombre de mi Dios.
R. Señor, tu palabra es una lámpara para mis pasos.
Apártame del camino de la mentira, y dame la gracia de conocer tu ley. R.
Para mí vale más la ley de tus labios que todo el oro y la plata. R.
Tu palabra, Señor, permanece para siempre, está firme en el cielo. R.
Yo aparto mis pies del mal camino, para cumplir tu palabra. R.
Tus preceptos me hacen comprender: por eso aborrezco el camino de la mentira. R.
Odio y aborrezco la mentira; en cambio, amo tu ley. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 1-6
Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para curar las enfermedades. Y los envió a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos, diciéndoles: «No lleven nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas cada uno. Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos.» Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y curando enfermos en todas partes.
Palabra del Señor.
Reflexión
San Lucas relata dos veces unas consignas de ¨misión¨, casi equivalentes:
-aquí van dirigidas a los ¨doce¨
y después va a dirigirlas a los ¨setenta y dos¨
Todos, el Papa, obispos, sacerdotes, laicos... son ¨enviados¨a la misión.
Todos reciben las mismas consignas de ¨pobreza¨
No lleven bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero.........
Jesús prohibe llevar toda clase de recursos. La fuerza del predicador no depende de los recursos. Es Dios quien pone la semilla, nosotros sólo somos instrumentos. Y el Señor quiere que los suyos estén totalmente desprendidos de las cosas de la tierra, que no se dejen atrapar por los bienes terrenos.
El Señor resume la ¨misión¨de sus discípulos, para la que les dio el ¨Poder y ¨la Autoridad en expulsar todos los demonios y curar las enfermedades y Proclamar el reino de Dios.....
Y los discípulos se pusieron en caminoanunciando la¨buena noticia¨... y ¨curando en todas partes¨
La misión, se resume en dos puntos precisos: uno es una palabra, una proclamación... otro es un acto propiamente dicho, una curación.
Esos dos aspectos de la evangelización se hacen a la vez.
No hay uno primero que el otro.
El misionero no debe contentarse sólo con palabras, son necesarios actos, que muestren a los hombres que con el poder de Jesús son capaces de liberar al hombre de sus males.
Pero tampoco debe caerse en pensar que no es necesaria la predicación.
Un cristiano, debe revelar a Cristo con su testimonio de vida pero también manifestando públicamente y explícitamente su fe en Jesucristo.
Hoy Jesús, por medio de la Iglesia, sigue enviando apóstoles al mundo.
Todo cristiano, por los sacramentos del Bautismo y la confirmación, es llamado y enviado a proclamar laBuena Noticia del reino, pero siempre dentro del pueblo de Dios que es la Iglesia.
Y cada uno de nosotros, enviados por Cristo a evangelizar, tenemos hoy que preguntarnos, si en realidad estamos cumpliendo con la ¨misión queCristo nos encomendó.
Pensemos que los discípulos de Jesús, son prolongaciones de Él mismo en el tiempo y en el espacio. Y entonces debemos pensar, cada uno, que nos somos otra cosa, que Cristo en el ahora y en el aquí.
Este Cristo que tiene que proclamar el Reino de Dios.
Y entonces, debemos preguntarnos, cada uno, cómo proclamamos, ese Reino de Dios, con nuestra palabra, y con nuestra vida
Jesucristo, predicó lo que hizo e hizo lo que predicó.
A eso mismo estamos llamados nosotros.
Vamos a pedirle hoy a María, a ella que como nadie, respondió al Señor siendo su mejor discípulo, que nos enseñe a no dejarnos atrapar por las cosas de la tierra, y que siempre sepamos dar testimonio valiente de nuestra fe en Jesucristo y en el anuncio del Reino de Dios
Benditos los pies de los que llegan
para anunciar la paz que el mundo espera,
apóstoles de Dios que Cristo envía,
voceros de su voz, grito del Verbo.
De pie en la encrucijada del camino
del hombre peregrino y de los pueblos,
es el fuego de Dios el que los lleva
como cristos vivientes a su encuentro.
Abrid, pueblos, la puerta a su llamada,
la verdad y el amor son don que llevan;
no temáis, pecadores, acogedlos,
el perdón y la paz serán su gesto.
Gracias, Señor, que el pan de tu palabra
nos llega por tu amor, pan verdadero;
gracias, Señor, que el pan de vida nueva
nos llega por tu amor, partido y tierno.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Vicente de Paul
San Vicente de Paul nació en Pouy, en al región de Gascuña, Francia, en 1581. De niño fue pastor y aprendió a leer y escribir en una escuela franciscana. Luego estudió en las universidades de Tolosa y Zaragoza. En el 1600 fue ordenado sacerdote y se dedicó a la enseñanza de la teología. En 1605 iba por el mar de Marsella hacia Narbona, y el barco que lo transportaba fue asaltado por piratas turcos, que lo hicieron esclavo y lo llevaron a Túnez donde fue vendido a un alquimista, de quien aprendió técnicas medicinales desconocidas en Europa. Cuando murió su amo, pasó a manos de un apóstata a quien le ayudó a volver a la fe de Cristo. Juntos escaparon por barco a Francia y luego a Roma.
De regreso a Francia se consagró al servicio de los enfermos del Hospital de la Caridad de París. En Marsella fundó una casa de misión para servir a los condenados a las galeras de los barcos. Fue amigo de San Francisco de Sales.
Fundó la congregación de la Misión, cuyos miembros se les llama padres lazaristas, destinada a la instrucción de las poblaciones del campo.
En 1633, contando con la ayuda de Santa Luisa de Marillac, fundó las Hijas de la Caridad, conocidas como las Hermanas Vicentinas.
San Vicente de Paul murió el 27 de septiembre de 1660. Es Patrono de Madagascar, en Africa, y de Marsella en Francia; y protector de los encarcelados y los huérfanos. En la mayoría de las imágenes que se lo representa, aparece rodeado de los pobres a que amó y a quienes les entrega el pan para su sustento. Se lo considera uno de los grandes benefactores de la humanidad.
claración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 21 al 24-9-06 (Jueves de la Semana 24 al Domingo de la 25)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 21-9-06 (Jueves de la Semana 24)
SANTORAL:
San Mateo, apóstol y evangelista
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido. Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor. Traten de conservar la unidad del Espíritu, mediante el vínculo de la paz. Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos. Sin embargo, cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido. El comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros. Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 18, 2-3. 4-5 (R.: 5a)
R. Resuena su eco por toda la tierra.
El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos: un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia. R.
Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz, resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 9-13
Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: «Sígueme.» El se levantó y lo siguió. Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: «¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?» Jesús, que había oído, respondió: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús sigue eligiendo seguidores.
A los pescadores ya llamados en la orilla del lago, Jesús, añade ahora a un hombre, que no inspira demasiada confianza, un hombre que el pueblo detesta.
Mateo es recaudador de impuestos.
Estos hombres, trabajaban para los romanos, y en general se enriquecían a cuenta de los pobres y eran mal vistos por los judíos
Y Jesús, lo elige.
Parece extraño el equipo que Jesús está constituyendo.
Y dice el Evangelio, que cuando el Señor le dice a Mateo: Sígueme.
Mateo, instantáneamente lo siguió.
Mateo, deja todo y lo sigue.
¡Qué lección, para nosotros!
Mateo, siendo rico, sin dudar, dejó todo y lo siguió a Jesús. Nosotros, deberíamos hoy mirar, qué cosas nos atan, qué cosas nos impiden a nosotros, poder responder hoy, generosamente al llamado que Jesús, nos hace hoy también a nosotros: Sígueme.
Y después, Mateo, ofrece al Señor una comida. E invita a sus amigos,... esos amigos son sus colegas, publicanos como él.
Y los fariseos, se escandalizan que Jesús coma con ellos.
Entonces el Señor les cita un proverbio:
No necesitan médico los sanos, sino los enfermos.
En esta frase se revela el corazón de Jesús.
Todos somos pecadores. Y Jesús, dice que ha venido para nosotros. Al Señor, no lo espantamos con nuestros pecados. Nos ama, y el ser pecadores, hace que se dedique con amor a nosotros, para tratar de sanarnos.
Dios vino a salvar y a curar. El en su infinita misericordia, quiere acercarse a nosotros, comer con nosotros, y ayudarnos a desprendernos de nuestros males.
Y Jesús come con Mateo y sus amigos,pecadores para los fariseos.
Esta cena, prefigura la Eucaristía. El Señor se queda en la Eucaristía como alimento, para reunirnos también a nosotros,..... pecadores, a su mesa.
La Eucaristía, es una recompensa para las almas puras, ..............pero también es una comida de Jesús con los pecadores.
No somos dignos de recibir a Jesús. Y sin rebajar el valor penitencial profundo del sacramento de la reconciliación, no se es nunca digno de recibir a Jesús.
Somos tan poca cosa!......., y sin embargo, el Señor nos invita a su mesa.
Vamos a pedirle hoy al Él, que nos purifique, que sane el corazón del hombre de Hoy.
El trabajo nos urge,
nos concentra y astilla.
Poco a poco, la muerte
nos hiere y purifica.
Señor del universo,
con el hombre te alías.
En nuestra actividad,
tu fuerza cómo vibra.
Señor de los minutos,
intensa compañía.
Gracias por los instantes
que lo eterno nos hilan.
Gracias por esta pausa
contigo en la fatiga.
Contigo hay alegría. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Mateo, apóstol y evangelista
Mateo era judío, de Galilea, y trabajaba en Cafarnaún. Ejercía una profesión odiosa a toda la nación judía, pues era publicano, es decir, recaudador de impuestos y tributos que los romanos imponían a todas las provincias sujetas a su dominación. Tal era la ocupación de Mateo (cuyo nombre significa "don de Dios"), a quien también le decían Leví.
Sus compañeros lo consideraban impuro y traidor al pueblo, por tratar con los paganos y estar al servicio del opresor extranjero.
Pero se encontró con Jesús y dejándolo todo, ... lo siguió.
Acompañó a Jesús a todas las ciudades, pueblos y lugares donde predicaba. Fue el primero en escribir el libro que tituló Evangelio, que significa "Buena Nueva". Este Evangelio resalta el carácter mesiánico de Jesús, ya que fue destinado a los judíos que se convertían al cristianismo.
Se cree que Mateo estuvo en Etiopía, donde realizó milagros y convirtió al cristianismo a la familia real, la corte y el pueblo. Probablemente predicó también en Persia. Según una tradición muy antigua, murió martirizado un 21 de setiembre del siglo I.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Mateo, Apóstol y evangelista, patrono de aduaneros, loteros, expendedurías de tabaco y recaudadores de Hacienda; Alejandro, Isacio, Melecio, obispos; Pánfilo, Eusebio, mártires; Bernarda de Tarantasia, Ifigenia, vírgenes; Néstor, confesor; Gregorio, monje; Jonás, profeta.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 22-9-06 (Viernes de la Semana 24)
SANTORAL:
San Mauricio y compañeros mártires
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 15, 12-20
Hermanos: Si se anuncia que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo algunos de ustedes afirman que los muertos no resucitan? ¡Si no hay resurrección, Cristo no resucitó! Y si Cristo no resucitó, es vana nuestra predicación y vana también la fe de ustedes. Incluso, seríamos falsos testigos de Dios, porque atestiguamos que él resucitó a Jesucristo, lo que es imposible, si los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es inútil y sus pecados no han sido perdonados. En consecuencia, los que murieron con la fe en Cristo han perecido para siempre. Si nosotros hemos puesto nuestra esperanza en Cristo solamente para esta vida, seríamos los hombres más dignos de lástima. Pero no, Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 16, 1. 6-7. 8b y 15 (R.: 15b)
R. Señor, al despertar, me saciaré de tu presencia.
Escucha, Señor, mi justa demanda, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, porque en mis labios no hay falsedad. R.
Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu gracia, tú que salvas de los agresores a los que buscan refugio a tu derecha. R.
Escóndeme a la sombra de tus alas. Pero yo, por tu justicia, contemplaré tu rostro, y al despertar, me saciaré de tu presencia. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 1-3
Jesús recorría las ciudades y los pueblos, predicando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y también algunas mujeres que habían sido curadas de malos espíritus y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, esposa de Cusa, intendente de Herodes, Susana y muchas otras, que los ayudaban con sus bienes.
Palabra del Señor.
Reflexión
El apóstol San Pablo, en esta carta a los cristianos de Corinto que se lee en la primera lectura de la misa de hoy, les pregunta ¿Cómo dicen algunos ahí que no hay resurrección? Pablo parte de la resurrección de Jesús como de un hecho para luego sacar de él, como una consecuencia, nuestra propia resurrección.
Muchas veces hemos oído decir, incluso entre creyentes, que la resurrección de Jesús no es un hecho histórico. Y en parte es verdad, en el sentido de que es una realidad que trasciende el campo de la historia. La conocemos y creemos en ella porque hay testigos de ella, y la historia no procede de otra forma. Sin embargo, hay una gran diferencia, pues los testimonios en que se apoya la historia se refieren a cosas de las que podemos tener una idea, como son una guerra, o un invento. Para la resurrección de Jesús, en cambio, los testigos no pueden hablar más que de las apariciones de Jesús o los encuentros con él. Basándose en eso, ellos mismos han creídoen la Resurrección. En que Jesús había entrado en otra vida, de la cual no podemos tener idea, compartiendo el poder mismo de Dios.
Debemos pues creer no sólo lo que ellos vieron, que es lo que haría la historia, sino en lo que ellos creyeron y que sólo puede ser creído.
El relato de los evangelistas sobre la Resurrección del Señor no se trata de un cuento o de un «mito» como había tantos entre los griegos; reflexiones llenas de sabiduría que revelaban un orden del mundo, un sentido de la vida, pero que, al final de cuentas, no eran más que relatos.
La Resurrección del Señor es la realidad central de nuestra fe católica, y como tal fue predicada desde los comienzos del Cristianismo. La importancia de este milagro es tan grande que los apóstoles son, ante todotestigos de la Resurrección de Jesús. Anunciaron, como Pablo en este pasaje, que Cristo vive. Este es el núcleo central de toda su predicación. Y esto mismo es lo que después de veinte siglos, nosotros los cristianos anunciamos al mundo: ¡Cristo vive!
Vamos a pedir hoy a María, a ella a quien el Señor se le apareció repetidas veces después de su Resurrección, que aumente nuestra fe y nos ayude a convertirnos nosotros también en apóstoles del Señor que proclamamos al mundo su Resurrección.
¿Quién es este que viene,
recién atardecido,
cubierto por su sangre
como varón que pisa los racimos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
¿Quién es este que vuelve,
glorioso y malherido,
y a precio de su muerte,
compra la paz y libra los cautivos?
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Se durmió con los muertos,
y reina entre los vivos;
no le venció la fosa,
porque el Señor sostuvo a su elegido.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Anunciad a los pueblos
qué habéis visto y oído;
aclamad al que viene
como la paz, bajo un clamor de olivos.
Este es Cristo, el Señor,
que venció nuestra muerte
con su resurrección.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Mauricio y compañeros mártires
Mauricio era capitán de una legión llamada Tebea, proveniente de Egipto.
Estando Mauricio con su legión en Jerusalén, entró en amistoso trato con el obispo de esa ciudad, quien lo convirtió a la doctrina de Cristo, y en breve tiempo toda la legión era cristiana.
En ese entonces el emperador romano, quiso poner fin a una sublevación de pueblos en las Galias. Para fortificar el ejército, el emperador determinó que se le uniese la legión Tebea.
Llegó Mauricio con su legión a Roma, donde visitó al papa san Marcelo, quien los confirmó a todos.
Recibieron órdenes del emperador y marcharon a incorporarse al ejército en campaña.
Alcanzaron al ejército y una vez pasados los Alpes, acamparon junto con el resto de las tropas en una llanura. Maximiano -que conducía ese ejército, mandó que ofreciesen sacrificios a los dioses, para que estuvieran de su lado en la empresa.
Mauricio y sus soldados se separaron del resto de las tropas y se fueron a acampar solos, cerca del lago Leman, ciudad que actualmente se llama Saint-Maurice.
Informado Maximiano de lo ocurrido, preguntó la razón de esa retirada y cuando supo la causa, mandó que volviesen y se juntasen con el ejército e hiciesen lo que se les había ordenado.
Respondieron ellos que eran cristianos y que estaban dispuestos a obedecerle en todo lo que su fe no prohibiera -combatir y morir por él-, pero que no harían sacrificios a los dioses.
Enfurecido, Maximiano ordenó diezmar a la legión. Primero se sorteó a uno de cada diez y al instante se les quitó la vida. Otra vez se les ordenó que se juntasen con los demás soldados, pero ellos se quedaron tan firmes como antes. Al fin, viéndolos irreductibles ordenó matarlos a todos.
Animados por su capitán Mauricio y sus oficiales, los soldados arrojaron lejos sus armas y murieron por su fe.
Era el 22 de setiembre del año 286
La crítica histórica dice que fueron alrededor de 1000 los que dieron sus vidas.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 15, 35-37. 42-49
Hermanos: Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo? Tu pregunta no tiene sentido. Lo que siembras no llega a tener vida, si antes no muere. Y lo que siembras, no es la planta tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier otra planta. Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos: se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles; se siembran cuerpos humillados y resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y resucitarán llenos de fuerza; se siembran cuerpos puramente naturales y resucitarán cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual. Esto es lo que dice la Escritura: El primer hombre, Adán, fue creado como un ser viviente; el último Adán, en cambio, es un ser espiritual que da la Vida. Pero no existió primero lo espiritual sino lo puramente natural; lo espiritual viene después. El primer hombre procede de la tierra y es terrenal; pero el segundo hombre procede del cielo. Los hombres terrenales serán como el hombre terrenal, y los celestiales como el celestial. De la misma manera que hemos sido revestidos de la imagen del hombre terrenal, también lo seremos de la imagen del hombre celestial.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 55, 10. 11-12. 13-14 (R.: cf. 14c)
R. Caminaré delante de Dios en la luz de la vida.
Mis enemigos retrocederán cuando te invoque. Yo sé muy bien que Dios está de mi parte. R.
Confío en Dios y alabo su palabra; confío en él y ya no temo: ¿qué pueden hacerme los hombres? R.
Debo cumplir, Dios mío, los votos que te hice: te ofreceré sacrificios de alabanza, porque tú libraste mi vida de la muerte y mis pies de la caída, para que camine delante de Dios en la luz de la vida. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 8, 4-15
Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola: «El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo. Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad. Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron. Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno.» Y una vez que dijo esto, exclamó: «¡El que tenga oídos para oír, que oiga!» Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola, y Jesús les dijo: «A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender. La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios. Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás. Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar. Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a sus constancia.
Palabra del Señor.
Reflexión
A diferencia de otras parábolas del Señorrecogidas en los Evangelios, que requieren una explicación o una interpretación, en esta es Jesús mismo quien, a pedido de los apóstoles, nos presenta su significado. Es por eso que este pasaje, más que a un análisis, nos debe mover a una reflexión
El sembrador es Dios. La semilla es el mismo Jesucristo y su predicación.
La Palabra del Señor es sembrada en el corazón del hombre, que es la tierra que la recibe. Las diferentes clases de tierra representan las diversas actitudes que los hombres podemos tener ante Jesús y su doctrina.
La siembra del Señor se produce de muchas maneras distintas: inspiraciones del Espíritu, sentimientos de la conciencia, homilías o reflexiones de la Palabra que nos llegan de muchas maneras, libros escogidos, consejos de amigos de verdad,...
A veces el Señor nos habla también por medio de buenos ejemplos que vemos en nuestro prójimo, o a través de contrariedades de la vida, que nos dejan siempre una enseñanza.
Comienza la parábola relatando que el sembrador no tiene buena suerte. Al comienzo tenemos tres fracasos sucesivos. Una parte de la semilla cae al borde del camino donde es pisoteada y se la comen los pájaros. Otra parte cae sobre las piedras y, al brotar, se seca por falta de humedad. Otra cae entre las espinas, y estas, la ahogan.
¿Por qué nos cuenta Jesús esta serie de fracasos? Hasta acá, podemos llegar a pensar incluso que el sembrador ha sido totalmente inútil. Sin embargo, la parábola es imagen del Reino de Dios,... imagen de la cruz de Jesús...
¿No nos puede pasar a nosotros de tener la impresión de estar perdiendo el tiempo, tratando de vivir el evangelio y proclamarlo entre quienes nos rodean, sin lograrningún resultado?
Pero el Señor nos dice que otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno. Este sí es un éxito sorprendente. El fracaso anterior queda ampliamente compensado. A pesar de las apariencias contrarias, la cosecha divina es un hecho. Al fin de cuentas, el Sembrador no quedará decepcionado: el Reino de Dios tiene asegurado el éxito final. ¡La Palabra de Dios no puede fallar!
Vamos a pedir hoy al Señor, que tengamos siempre un corazón dispuestoa convertirse en buena tierra. En aquella tierra fértil que es capaz de dar frutos abundantes. Y vamos a pedirle nuestra confianza, para que a pesar de las contrariedades pasajeras, seamos fieles a la Palabra del Señor y a proclamación de su Reino.
Siempre es hora de la gracia,
¡despierte el alma dormida!
Los cangilones del sueño
van hurtando el agua viva
en la noria de las horas,
de las noches y los días.
Peldaños de eternidad
me ofrece el tiempo en su huída,
sí, ascendiendo paso a paso,
lleno mis manos vacías.
Sólo el tiempo se redime,
quitándole su malicia.
Como una sombra se esfuma
del hombre vano los días,
pero uno solo ante Dios
cuenta mil años de espigas.
"Tus años no morirán",
leo en la Sagrada Biblia:
lo bueno y noble perdura
eternizado en la dicha.
Sembraré, mientras es tiempo,
aunque me cueste fatigas.
Al Padre, al Hijo, al Espíritu
alabe toda mi vida:
El rosario de las horas,
de las noches y los días. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Isaías, profeta
Isaías es el gran profeta de Israel. Su nombre significa "Yahvé es salvación". Nació probablemente en Jerusalén, de familia distinguida, hacia el año 770 antes de Cristo.
Llamado a ser profeta a través de una visión, acompaña a los reyes judíos con el recuerdo de las promesas de Dios al rey David.
Isaías, a través de su palabra, quiso que el pueblo volviera al verdadero culto a Dios, a la observancia de la moral y de los deberes de la humanidad.
Ante el magro resultado de sus invitaciones, predijo a la nación terribles castigos, pero también predijo la feliz restauración .
En las profecías de Isaías, hay tantos rasgos del Mesías, futuro Cristo, que todas las alusiones de los otros profetas reunidas, no llegan a darnos lo que Isaías nos anuncia; por eso a sus profecías se las ha llamado el quinto evangelio.
Una tradición judía, aceptada por los cristianos, nos narra la muerte del profeta, con más de cien años, aserrado, por orden del rey Manasés - ofendido por las reprensiones que Isaías le dirigía-
Dicen los impíos: «Tendamos trampas al justo, porque nos molesta y se opone a nuestra manera de obrar; nos echa en cara las transgresiones a la Ley y nos reprocha las faltas contra la enseñanza recibida. Veamos si sus palabras son verdaderas y comprobemos lo que le pasará al final. Porque si el justo es hijo de Dios, él lo protegerá y lo librará de las manos de sus enemigos. Pongámoslo a prueba con ultrajes y tormentos, para conocer su temple y probar su paciencia. Condenémoslo a una muerte infame, ya que él asegura que Dios lo visitará.»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 53, 3-4. 5. 6 y 8 (R.: 6b)
R. El Señor es mi verdadero sostén.
Dios mío, sálvame por tu Nombre, defiéndeme con tu poder. Dios mío, escucha mi súplica, presta atención a las palabras de mi boca. R.
Porque gente soberbia se ha alzado contra mí, hombres violentos atentan contra mi vida, sin tener presente a Dios. R.
Pero Dios es mi ayuda, el Señor es mi verdadero sostén: Te ofreceré un sacrificio voluntario, daré gracias a tu Nombre, porque es bueno. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 3, 16-4, 3
Hermanos: Donde hay rivalidad y discordia, hay también desorden y toda clase de maldad. En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera. Un fruto de justicia se siembra pacíficamente para los que trabajan por la paz. ¿De dónde provienen las luchas y las querellas que hay entre ustedes? ¿No es precisamente de las pasiones que combaten en sus mismos miembros? Ustedes ambicionan, y si no consiguen lo que desean, matan; envidian, y al no alcanzar lo que pretenden, combaten y se hacen la guerra. Ustedes no tienen, porque no piden. O bien, piden y no reciben, porque piden mal, con el único fin de satisfacer sus pasiones.
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9, 30-37
Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará.» Pero los discípulos no comprendían esto y temían hacerle preguntas. Llegaron a Cafarnaún y, una vez que estuvieron en la casa, les preguntó: «¿De qué hablaban en el camino?» Ellos callaban, porque habían estado discutiendo sobre quién era el más grande. Entonces, sentándose, llamó a los Doce y les dijo: «El que quiere ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos.» Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos y, abrazándolo, les dijo: «El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí, y el que me recibe, no es a mí al que recibe, sino a aquel que me ha enviado.»
Palabra del Señor.
Reflexión
En la primera lectura, el libro de la Sabiduría nos dice que el que vive de acuerdo con su fe, constituye un reproche para el mundo que lo rodea y que no está dispuesto a cambiar. La "persecución" a los hijos de Dios es la respuesta de ese mundo.
Sin embargo, no tenemos que temer a quienes sólo pueden quitar la vida y no la convicción de contarcon un Dios que se ocupa de nosotros.Quien sabe que la propia vida es un bien más pequeño que la fidelidad de Dios, afronta su propia muerte sin temer perderse para siempre. Semejante osadía puede irritarsólo a los enemigos de Dios.
El pasaje del Evangelio de la misa de este domingo hay que situarlo hacia la mitad del ministerio público de Jesús. Tras predicar el Reino de Dios por las aldeas de Galilea, Jesús se toma un tiempo, camino de Jerusalén, para hablar a solas con sus discípulos yanunciarles su trágica muerte y preanunciarles su inmediata resurrección.
Es revelador que Jesús, que solía hablar en parábolas cuando predicaba el Reino de Dios a la gente sencilla, prefiriese el lenguaje directo y concreto, cuando, hablando a quienes compartían su camino y su predicación, les adelantaba su final cruento y su victoria final.
Los discípulos no tenían que tener "duda" alguna sobre el destino de su Maestro. Quienes lo acompañaban de cerca debían saber hacia dónde los llevaba Jesús.
Y junto a esa claridad de Jesús, contrasta la actitud de los discípulos, que no atinaron a preguntarle nada sobre el anuncio que les estaba haciendo y que mientras Jesús pensaba en la Cruz y en los sufrimientos que le esperaban,discutíanentre sí sobre los honores que alcanzar a costa de su Maestro.
¡Qué lejos estaban de Él, estando físicamente tan cerca!.
Como tantas otras veces, en aquellos discípulos estamos retratados también nosotros. Como ellos entonces, nosotros ahora, no logramos entender una enseñanza de Jesús que tenga la cruz “como contenido” ni comprendemos a un Maestro que camina a sabiendas a su propia destrucción.
Como a ellos entonces, nos preocupa más nuestra propia suerte que la suerte de nuestro Señor; y, mientras nos propone a nosotros el mismo camino por Él recorrido, seguimos, como los primeros discípulos, ilusionándonos con ocupar puestos que Él jamás obtuvo.
Los cristianos no entendemos a Cristo, porque no aceptamos de corazón que nos siga proponiendo un camino que "incluye la cruz".
Como así tampoco aceptamos los cristianos de hoy, que el modelo vivo del discípulo de Cristo sea "un niño", alguien que a los ojos de los hombres aparece el último. Al más débil nos muestra el Señor como el mejor modelo de discípulo suyo.
Los cristianos hoy, estamos en un mundo donde reina la prepotencia,donde se busca "ser más", "llegar más lejos", no importa cuál sea el costo de eso; y probablemente sin casi darnos cuenta, nos esté pasando a nosotros también como a los discípulos que acompañaban a Jesús en Galilea, que no somos capaces de "entender", que Cristo nos propone "a nosotros", un modelo de vida diferente, un camino distinto.
No es fácil vivir a contracorriente, para eso hace falta coraje. Nosotros a diferencia de los discípulos que lo acompañaban en Galilea, sabemos que cuando se "entrega" la vida por los demás, esa "vida", se recupera para siempre,por eso Jesús nos propone hoy a cada uno que nos dispongamos a "cambiar de vida", que nos dispongamos a seguirlo de la única forma que es digna de un verdadero discípulo del Señor.
El Señor nos pide que miremos nuestra vida y pensemos qué podemos cambiar nosotros hoy, para "darnos", como Él por los demás. Son muchas las cosas que Dios ha puesto en nuestras manos y en nuestro corazón para "dar" y seguir al Señor por el camino de la cruz, es precisamente el ofrecer a los demás por ejemplo "una sonrisa", "algo de tiempo", "una palabra de aliento".
No es necesario que nos propongamos algo muy complicado, pero sí que nos esforcemos por cambiar "algo" concreto, para acercarnos a Él, dándonos a los demás, sirviendo a nuestros hermanos.
Pidamos a María, a ella que supo siempre ser digna discípula de Jesús, que nos ayude a identificarnos con Él y que no tengamos miedo al camino que nos propone que sabemos termina con la resurrección y la vida para siempre.
Muere Jesús del Gólgota en la cumbre
con amor perdonando al que le hería:
siente desecho el corazón María
del dolor en la inmensa pesadumbre.
Se aleja con pavor la muchedumbre
cumplida ya la santa profecía;
tiembla la tierra; el luminar del día,
cegado a tanto horror, pierde su lumbre.
Se abren las tumbas, se desgarra el velo
y, a impulsos del amor, grande y fecundo,
parece estar la cruz, signo de duelo,
cerrando, augusta, con el pie profundo,
con la excelsa cabeza abriendo el cielo
y con los brazos abarcando el mundo. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Nuestra Señora de la Merced
Hace casi ochocientos años, los mahometanos habían conquistado más de la mitad de España. Era una época en que además, en el Mediterráneo abundaban corsarios que con frecuencia abordaban los barcos o desembarcaban en las costas, incendiando caseríos y tomando prisioneros a los habitantes.
Los árabes encarcelaban a miles y miles de cristianos. Algunos morían y otros eran vendidos como esclavos.
El pueblo invocó fervorosamente la ayuda de la Madre de Dios, y en la noche del 1º de agosto de 1218, María se le presentó en Barcelona a San Pedro Nolasco, dándole la misión de fundar una nueva orden religiosa para el rescate de los cautivos cristianos.
Oficialmente la orden se creó en Barcelona el 10 de agosto de ese mismo año; y en honor de Nuestra Señora la llamaron de "Santa María de las Mercedes", añadiéndole "para redención de los cautivos".
Los religiosos, además de los votos comunes, asumían un cuarto voto, por el que se obligaban a quedarse como rehenes en poder de los árabes y dar la vida si fuese necesario para lograr la libertad de los prisioneros.
Fueron alrededor de tres mil los religiosos mercedarios que dieron murieron mártires en cumplimiento de su misión.
Por esta "merced", hecha por la Virgen a los hombres, se festeja a María con el nombre de María de las Mercedes. Su imagen original, que llama la atención por su gran belleza, está en el templo que se le dedica en Barcelona, y se piensa que es un retrato verdadero del natural, ya que muchas veces María se le apareció a San Pedro Nolasco. Cuenta la leyenda que en presencia del santo, María cantó maitines en su santuario.
Esta fiesta en honor de María, se festeja en la Iglesia universal desde el año 1696.
A la Virgen de la Merced acudimos hoy para que interceda por nosotros en todas nuestras necesidades, ella que desde el Cielo siempre se distinguió por su generosidad en conceder gracias y mercedes a sus hijos.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Ama, virgen; Andoquio, Tirso, Félix, Pacífico, Pafnucio, Pablo, Tata, Sabiniano, Máximo, Rufo, Eugenio, mártires; Anatolón, Roberto, confesores; Gerardo, Rústico, obispos; Esteban, rey de Serbia; Terencio, patriarca.
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 17 al 20-9-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 24)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 17-9-09 (Domingo de la Semana 24)
SANTORAL:
San Roberto Belarmino
Lectura del libro del profeta Isaías 50, 5-9a
El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían. Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado. Está cerca el que me hace justicia: ¿quién me va a procesar? ¡Comparezcamos todos juntos! ¿Quién será mi adversario en el juicio? ¡Que se acerque hasta mí! Sí, el Señor viene en mi ayuda: ¿quién me va a condenar?
Palabra de Dios.
SALMO Sal 114, 1-2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: 9)
R. Caminaré en la presencia del Señor, en la tierra de los vivientes.
Amo al Señor, porque él escucha el clamor de mi súplica, porque inclina su oído hacia mí, cuando yo lo invoco. R.
Los lazos de la muerte me envolvieron, me alcanzaron las redes del Abismo, caí en la angustia y la tristeza; entonces invoqué al Señor: «¡Por favor, sálvame la vida!» R.
El Señor es justo y bondadoso, nuestro Dios es compasivo; el Señor protege a los sencillos: yo estaba en la miseria y me salvó. R.
El libró mi vida de la muerte, mis ojos de las lágrimas y mis pies de la caída. Yo caminaré en la presencia del Señor, en la tierra de los vivientes. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 14-18
¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? ¿De qué sirve si uno de ustedes, al ver a un hermano o una hermana desnudos o sin el alimento necesario, les dice: «Vayan en paz, caliéntense y coman», y no les da lo que necesitan para su cuerpo? Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras.» A ese habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe.»
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 27-35
Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.» «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro respondió: «¿Tú eres el Mesías.» Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.» Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.»
Palabra del Señor.
Reflexión
El Evangelio de la misa de hoy nos presenta a Jesús con sus discípulos en Cesarea de Filipo. Mientras caminan, Jesús pregunta a los apóstoles: «¿Quién dice la gente que soy yo?»,
No tenía el Señor necesidad de hacer esta pregunta pues Él conocía bien las opiniones y conversaciones del pueblo; pero el Señor preparaba el terreno paraotra cuestión más definitiva. La respuesta que dieron los apóstoles fue sencilla: «Algunos dicen que eres Juan Bautista, otros que Elías o alguno de los profetas.»
Todos reconocían en Jesús, cuando menos, que era comparable a los hombres más ilustres de la historia de Israel.
Y después que ellos dijeran las diversas opiniones de la gente, Jesús les hace la pregunta fundamental,directamente a ellos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
El Papa, al comentar este pasaje dice que “todos nosotros conocemos ese momento en que no basta hablar de Jesús repitiendo lo que otros han dicho..., no basta recoger una opinión, sino que es preciso dar testimonio, sentirse comprometido por el testimonio, y después llegar hasta los límites de las exigencias de ese compromiso. Los mejores amigos, apóstoles de Jesús fueron siempre los que percibieron un día dentro de sí la pregunta definitiva, que no tiene vuelta de hoja, ante la cual, todas las demás resultan secundarias: “Para ti, ¿quién soy Yo?. Juan Pablo II nos dice que la vida y todo el futuro dependen de esa respuesta, nítida y sincera; sin retórica ni subterfugios, que pueda darse a esa pregunta”
Pedro contestó categóricamente: “Túeres el Mesías”.
Cuando el Sumo Sacerdote pregunta al Señor, en los momentos previos a su Pasión: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?, Jesús le contesta: “Yo soy, y verás al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Padre, y venir sobre las nubes del cielo”.
En esta respuesta, Jesús no solo da testimonio de ser el Mesías esperado, sino que aclara la trascendencia divina de su misión.
En ese momento y ahora, sólo existe una única respuesta verdadera a la pregunta de Jesús: “Tú eres el Cristo, el Mesías, el Hijo Unigénito de Dios. La Persona de la que dependen todas nuestras vidas, nuestros destinos, y nuestra felicidad”.
Sabemos muy bien, -son palabras del Papa-, que ante Jesús no podemos contentarnos con una simpatía simplemente humana, ni es suficiente considerarlo sólo como un personaje digno de interés histórico, teológico, espiritual, social o como fuente de inspiración artística. Jesucristo nos compromete absolutamente y por enteros. Nos pide que al seguirle renunciemos a nuestra propia voluntad para identificarnos con Él.
En este año Santo, en que la Iglesia nos invita a una verdadera conversión del corazón, pidamos a María, nuestra Madre, que renovemos con firmeza nuestra decisión de seguir de cerca a Jesús, para que nos acoja como a uno de sus discípulos más próximos.
Te diré mi amor, Rey mío,
en la quietud de la tarde,
cuando se cierran los ojos
y los corazones se abren.
Te diré mi amor, Rey mío,
con una mirada suave,
te lo diré contemplando
tu cuerpo que en pajas yace.
Te diré mi amor, Rey mío,
adorándote en la carne,
te lo diré con mis besos,
quizá con gotas de sangre.
Te diré mi amor, Rey mío,
con los hombres y los ángeles,
con el aliento del cielo
que espiran los animales.
Te diré mi amor, Rey mío,
con el amor de tu Madre,
con los labios de tu Esposa
y con la fe de tus mártires.
Te diré mi amor, Rey mío,
¡oh Dios del amor más grande!
¡Bendito en la Trinidad,
que has venido a nuestro valle! Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Roberto Belarmino DOCTOR DE LA IGLESIA (1.542-1.621)
San Roberto Belarmino nació en Toscana en el año 1.542. Él es el único santo jesuita obispo y cardenal.
La principal misión que desempeñó fue la de llevar a la práctica los decretos del Concilio de Trento. En 1560, entró en la compañía de Jesús, estudiando filosofía y teología.
Fue un gran teólogo. Muchas universidades querían que fuese profesor, principalmente la de París.
El papa Gregorio XIII, lo mandó llamar para que fuera a Roma y fundara una catedra para rechazar las herejías.
El general de la Compañía de Jesús lo nombró director espiritual del Colegio romano y más tarde rector. Allí se desempeñó como confesor de san Luis Gonzaga y san Juan Berchmans. En 1.599 fue designado cardenal, cargo que él no quiso aceptar, pero el papa se lo impuso.
Tres años más tarde fue nombrado arzobispo de Capua. Luego fue llamado al Vaticano para que se desmpeñara como consejero del Papa. Murió en Roma el 17 de septiembre de 1.621.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 18-9-06 (Lunes de la Semana 24)
SANTORAL:
Santa Elena
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 11, 17-26. 33
Hermanos: Ya que les hago esta advertencia, no puedo felicitarlos por sus reuniones, que en lugar de beneficiarlos, los perjudican. Ante todo, porque he oído decir que cuando celebran sus asambleas, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. Sin embargo, es preciso que se formen partidos entre ustedes, para se pongan de manifiesto los que tienen verdadera virtud. Cuando se reúnen, lo que menos hacen es comer la Cena del Señor, porque apenas se sientan a la mesa, cada uno se apresura a comer su propia comida, y mientras uno pasa hambre, el otro se pone ebrio. ¿Acaso no tienen sus casas para comer y beber? ¿O tan poco aprecio tienen a la Iglesia de Dios, que quieren hacer pasar vergüenza a los que no tienen nada? ¿Qué les diré? ¿Los voy a alabar? En esto, no puedo alabarlos. Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía.» De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memora mía.» Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva. Así, hermanos, cuando se reúnan para participar de la Cena, espérense unos a otros.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 39, 7-8. 9. 10. 17 (R.: 1Cor 11, 26b)
R. Proclamen la muerte del Señor, hasta que él vuelva.
Tú no quisiste víctima ni oblación; pero me diste un oído atento; no pediste holocaustos ni sacrificios, entonces dije: «Aquí estoy.» R.
«En el libro de la Ley está escrito lo que tengo que hacer: yo amo, Dios mío, tu voluntad, y tu ley está en mi corazón.» R.
Proclamé gozosamente tu justicia en la gran asamblea; no, no mantuve cerrados mis labios, tú lo sabes, Señor. R.
Que se alegren y se regocijen en ti todos los que te buscan, y digan siempre los que desean tu victoria: «¡Qué grande es el Señor!» R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 1-10
Cuando Jesús terminó de decir todas estas cosas al pueblo, entró en Cafarnaún. Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho. Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a curar a su servidor. Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole: «El merece que le hagas este favor, porque ama a nuestra nación y nos ha construido la sinagoga.» Jesús fue con ellos, y cuando ya estaba cerca de la casa, el centurión le mandó decir por unos amigos: «Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa; por eso no me consideré digno de ir a verte personalmente. Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque yo -que no soy más que un oficial subalterno, pero tengo soldados a mis órdenes- cuando digo a uno: "Ve", él va; y a otro: "Ven", él viene; y cuando digo a mi sirviente: "¡Tienes que hacer esto!", él lo hace.» Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: «Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe.» Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.
Palabra del Señor.
Reflexión
Este relato de la curación del siervo del centurión, nos muestra que la fé en Jesús no está destinada sólo a los judíos. El centurión era un soldado romano, que nos muestra aquí una sólida fe en Jesús.
En este caso, no llevan al enfermo ante Jesús y ni siquiera el centurión va a pedirle en forma personal a Jesús que cure a su siervo.
Es más, cuando le piden a Jesús por el enfermo, el Señor, para dar satisfacción al pedido, se dirige a casa del centurión. Pero antes de llegar, este soldado le hace decir: ¨Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo, por eso, ni siquiera me consideraré digno de salir a tu encuentro. ¡Mándalo con tu palabra y que quede sano mi criado!¨.
Éstas palabras del centurión, fueron rescatadas por la liturgia,que nos invita a repetirlas antes de la comunión cuando decimos: ¨Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme¨.
Cada vez que nos acercamos a comulgar, ynos presentan al ¨cordero de Dios que quita los pecados del mundo¨, repetimos la confesión de fe de aquel centurión anónimo que pasó a la historia porque percibió en Jesús un poder superior,... el poder de Dios.
Fue capaz de reconocer ese poder divino, por encima del poder humano que ese centurión representaba.
Y ese hombre no se sintió digno, ni tan siquiera de pedirle a Jesús el favor en forma personal. Se lo hizo pedir a aquellos que le eran más cercanos naturalmente al Señor; los ancianos-judíos- de Cafarnaún.
El centurión se nos muestra humilde... y es precisamente esa humildad la que le permite tener fe.
Y es por esa fe, que reconoce el poder de Jesús.
Ese centurión percibe que Jesús tiene un poder superior y que no necesita tan siquiera acercarse al enfermo para curarlo. Sólo tenía que decirlo y así sería.
Y Jesús quedó admirado de la fé de este hombre y produjo el milagro.
Jesús puede hoy también sanar nuestras dolencias físicas y morales; sanar a quienes nos rodean. Tal vez si no hace el milagro se debe a que no tenemos esa ¨fe¨ y esa humildad que mostró el centurión.
Pidámosle hoy con confianza a nuestro Señor que nos regale una fe en su poder, como la del centurión.
El mundo brilla de alegría.
Se renueva la faz de la tierra.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo.
Esta es la hora
en que rompe el Espíritu
el techo de la tierra,
y una lengua de fuego innumerable
purifica, renueva, enciende, alegra
las entrañas del mundo.
Esta es la fuerza
que pone en pie a la Iglesia
en medio de las plazas
y levanta testigos en el pueblo,
para hablar con palabras como espadas
delante de los jueces.
Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Santa Elena
Debió de nacer en Drepanum, junto al Bósforo en 250; parece que su familia era muy humilde. Probablemente Elena estuvo viviendo como criada en una hospedería. Pero era hermosa, y aquella deslumbrante belleza hizo mella en los ojos de un famoso oficial romano, Constancio Cloro. Se casaron, vivieron en diversas guarniciones del Imperio y, en un lugar de la actual Servia les nació un niño que llegó a ser emperador Romano, Constantino.
Elena vivió en la más completa oscuridad hasta que su hijo empezó a reinar el año 306. Entonces Constantino llevó a su madre a Roma y le colmó de atenciones, haciendo, por ejemplo, que se acuñaran monedas del Imperio con su imagen. No sabemos en que año se convirtió, pero sí sabemos que para esta época ya era cristiana, pues levantaba templos y era ejemplar por su caridad.
El emperador no era cristiano, pero acabó con las persecuciones de los creyentes y les otorgó la libertad como a cualquier ciudadano romano. Fue entonces cuando Elena tuvo la idea de buscar la Santa Cruz de Cristo. Organizó una expedición a Tierra Santa, montó unas excavaciones y dio con el madero santo que había sido instrumento sagrado del suplicio de Jesús. Además levantó una basílica en el monte de los Olivos y otra en Belén.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto. 12, 12-14. 27-31a
Hermanos: Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo -judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de curar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? ¿Todos tienen el don de curar? ¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas? Ustedes, por su parte, aspiren a los dones más perfectos.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 99, 1-2. 3. 4. 5 (R.: 3c)
R. Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño.
Aclame al Señor toda la tierra, sirvan al Señor con alegría, lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.
Reconozcan que el Señor es Dios: él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.
Entren por sus puertas dando gracias, entren en sus atrios con himnos de alabanza, alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.
¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 11-17
Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y le dijo: «No llores.» Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: «Joven, yo te lo ordeno, levántate.» El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: «Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo.» El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina.
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús se encuentra en su camino con una pobre madre, viuda, que ha perdido su único hijo. La madre lloraba su hijo muerto y Jesús comparte el sufrimiento de aquella pobre mujer. El Señor no pasa de largo, insensible de los dolores de los hombres. Podía haber esperado una llamada o una petición.
Pero ni se va ni espera.
Toma la iniciativa, movido por la aflicción de la viuda.
Muchas veces el Evangelio nos relata escenas en que el Señor hace de la misericordia uno de los temas principales de su predicación. Son muchos los pasos de las enseñanzas de Jesús que ponen de manifiesto el amor-misericordia bajo un aspecto siempre nuevo.
Jesús permanentemente nos enseña con su ejemplola manera de comportarnos con nuestro prójimo, y particularmente, con nuestro prójimo que sufre.
Pidamos al Señor que nos dé un alma grande, llena de comprensión, para sufrir con el que sufre, alegrarnos con quienes se alegran..., procurar evitar ese sufrimiento si nos es posible, y sostener y promover la alegría allí donde se desarrolla nuestra vida.
Nuestra actitud comprensiva la debemos practicar en primer lugar con los que a diario tratamos, y con aquellos que están más necesitados. Es difícil declarar una compasión por aquellos que están más lejanos, si pasamos de largo las muchas oportunidades que se presentan cada día de ejercitar la justicia y el amor con aquellos que pertenecen a nuestra familia o trabajan junto a nosotros.
Y lo mismo que nuestro amor a Dios no debe reducirse a un sentimiento, sino que nos lleva a obras que manifiesten ese amor, así también nuestro amor al prójimo debe ser un amor eficaz.
San Juan nos dice: No amemos de palabra y con la lengua, sino con obras y de verdad.
Y esas obras de amor, ese servicio a nuestro prójimo, tiene también un orden preciso.
Ya que el amor lleva a desear y buscar el bien de quien se ama, primero debemos buscar la unión de los demás con Dios, pues este es el máximo bien.
Pero además de procurar los bienes espirituales para nuestro prójimo, todos los cristianos tenemos el grave compromiso de promover un orden social más justo, pues la caridad se refiere también a buscar el bien material de todos los hombres.
El mismo Jesús valorizó la caridad en la atención de las necesidades materiales de los necesitados cuando dijo: venid, benditos de mi Padre... porque tuve hambre y me distes de comer, .. tuve sed y me distes de beber.
Los cristianos sabemos bien que no se puede separar la verdad sobre Dios que salva, de la manifestación de su amor preferencial por los pobres y los más necesitados. Nuestra preocupación y auxilio constante y generoso a los enfermos, a los pobres, a los niños y adultos que sufren hambre de verdad, constituye siempre un encuentro con el Señor.
Pidamos a Jesús, El que se conmovió ante los sufrimientos de la viuda de Naím, que jamás permanezcamos pasivos ante la necesidad o el dolor de nuestros hermanos.
Estos que van vestidos
de blancas vestiduras,
¿quiénes son, y de dónde han venido?
Todos estos que ciñen llameantes laureles
han venido del fondo de la tribulación.
Todos estos lavaron sus vestidos de boda
en los ríos de sangre del Cordero de Dios.
Estos que van vestidos
de blancas vestiduras,
¿quiénes son, y de dónde han venido?
Son las gentes con hambre que jamás tendrán hambre,
los sedientos que nunca sentirán ya la sed.
Los abreva el Cordero con el agua de vida;
los asume en su muerte; resucitan con él.
Estos que van vestidos
de blancas vestiduras,
¿quiénes son, y de dónde han venido?
Han venido del llanto para ser consolados;
han salido del fuego y han buscado el frescor.
El Señor les enjuga con sus manos las lágrimas,
con sus manos les guarda contra el fuego del sol.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Por los siglos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Los Mártires de Canadá
Ocho fueron los santos mártires de Canadá, que a comienzos del Siglo XVII dieron sus vidas por la evangelización de las poblaciones indígenas que habitaban las regiones donde hoy se encuentran las ciudades de Quebec y Montreal.
Los primeros en llegar fueron misioneros franciscanos, pero en 1623 llegaron a Canadá los jesuitas, quienes se dedicaron con entusiasmo a la misión entre los indios hurones y a la fundación de los poblados de San José, San Ignacio, San Luis y Santa María.
En 1642, estas misiones fueron atacadas por los temibles iroqueses, que vivían al sur de los lagos San Lorenzo y del Ontario y se desencadenó una guerra implacable durante la cual fueron hechos prisioneros el Padre Isaac Jogues, y el hermano Renato Goupil, que fue muerto por un indio, enfurecido por verlo predicar a los verdugos. El padre Jogues, después de trece meses de cautiverio fue bárbaramente mutilado y perdió la vida en el martirio junto con otro sacerdote jesuita, el Padre Juan Ladande.
Después de un período de paz, los iroqueses ocuparon nuevamente el país hurón y arrasaron la misión de San José, dando muerte al Padre Antonio Daniel. Más tarde desbastaron San Ignacio, San Luis y Santa María, dando muerte en martirio a los Padres Juan de Brébeuf y Daniel Lalemant.
Después fue desbastaron la misión de San Juan Bautista, matando al Padre Carlos Garnier. También murió el Padre Natalio Chabanel, quien poco antes había dicho: "Esta vida vale poco; en cambio, la felicidad del cielo no me la podrán arrebatar los iroqueses"
Otras celebraciones de hoy: Nuestra Señora de la Fuencisla. Santos: Alberto de Jerusalén, Atanasio, Irene, Baldovino, Sergio, Aurelia, Neomisia, confesores; Arnolfo, Fermín, Solemnio, Lupo, Cástor, obispos; Antila, Bardomiano, Eucarpo, Herculano, mártires; Ermenfredo, abad; Pafnucio, monje; Cleofás, discípulo del Señor.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 20-9-06 (Miércoles de la Semana 24)
SANTORAL:
San Bernardo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 12, 31-13, 13
Hermanos: Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 32, 2-3. 4-5. 12 y 22 (R.: 12b)
R. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!
Alaben al Señor con la cítara, toquen en su honor el arpa de diez cuerdas; entonen para él un canto nuevo, toquen con arte, profiriendo aclamaciones. R.
Porque la palabra del Señor es recta y él obra siempre con lealtad; él ama la justicia y el derecho, y la tierra está llena de su amor. R.
¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se eligió como herencia! Señor, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 31-35
Dijo el Señor: «¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: "¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron!" Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: "¡Ha perdido la cabeza!." Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: "¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!." Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús critica nuestra actitud de interpretar mal todo, aún las acciones de los Santos, como el caso de Juan el Bautista.
Porque el ayuno de San Juan de San Juan fue criticado por algunos como obra del demonio. En cambio a Jesús lo llamaron glotón. Y San Lucas,al relatar este pasaje del evangelio no tiene reparos en referir las acusaciones que se dijeron contra el Señor, para que nos quedasen como enseñanza las palabras de Jesús.
Muchas veces aún cuando un hecho sea bueno, y aparezca como bueno, igual lo criticamos, sospechando por ejemplo de la intención que se tiene al hacer el acto bueno.
El Evangelio nos pide que pensemos bien, y cuando no podamos justificar un acto, por lo menos tratemos de justificar las intenciones con que se realizó ese acto. Si no podemos hablar bien de una persona en público, entonces es preferible callar antes que criticarla.
Dios no delegó en nadie el poder de juzgar. El juzgar se lo reservó para él mismo. Y esto es así, porque para juzgar hay que tener el conocimiento total de la persona que realiza el acto, sus intenciones, sus móviles que la impulsan a obrar así, su criterio de las cosas y del acto que realizó; y nosotros no podemos saber de eso. Por eso la prudencia nos exige que no emitamos juicio sobre las intenciones en el obrar del prójimo.
Jesús nos vuelve a mostrar en este pasaje del evangelio, que aunque los hechos sean objetivamente buenos en sí, el hombre puede interpretarlos mal. Nuestra visión es pequeña, y la sabiduría de Dios es la que dispone las cosas.
El Padre Martín Wiechs tiene un cuento de un Párroco que pegó en la puerta de su Iglesia, del lado de afuera para que la pudieran ver, una carta abierta para todos los que se quejaban de que la parroquia fuese dominada por un pequeño grupo:
Les agradezco mucho de la preocupación por la marcha de nuestra comunidad parroquial. He investigado lo que ustedes denuncian y resulta que tienen plena razón.
Además, se demostró lo siguiente: el grupo que predomina en la parroquia consiste en fieles que regularmente participan en la Misa y otras reuniones, están dispuestos a aceptar cargos de servicio en la comunidad y sacrifican su tiempo y sus energías para los demás, convencidos de que uno tiene tanto más provecho de la Iglesia cuanto más hace a favor de ella.
Les propongo integrarse a este grupo y ampliarlo, lo que no les resultará difícil. Vengan a nuestras reuniones, hagan propuestas constructivas y participen de nuestras actividades - y casi sin darse cuenta serán un miembro más del grupo
Hoy vamos a pedirle a María nuestra Madre, que nos ayude a mirarnos a nosotros, descubrir nuestras debilidades y pedir perdón a Dios por ellas. Así nos volveremos más comprensivos con los demás y evitaremos toda crítica que perjudique a nuestros hermanos.
Jesucristo, Palabra del Padre,
luz eterna de todo creyente:
ven y escucha la súplica ardiente,
ven, Señor, porque ya se hace tarde.
Cuando el mundo dormía en tinieblas,
en tu amor tú quisiste ayudarlo
y trajiste, viniendo a la tierra,
esa vida que puede salvarlo.
Ya madura la historia en promesas,
sólo anhela tu pronto regreso;
si el silencio madura la espera,
el amor no soporta el silencio.
Con María, la Iglesia te aguarda
con anhelos de esposa y de Madre,
y reúne a sus hijos en vela,
para juntos poder esperarte.
Cuando vengas, Señor, en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro
y a tu lado vivamos por siempre,
dando gracias al Padre en el reino. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Bernardo
Nació en la Borgoña, en el castillo de Fontaines. A los veinte años se le ocurrió entrar en un monasterio, pero la familia se opuso; le dejaron que comenzara la carrera sacerdotal. Salió de casa y fue hacia el norte, buscando alguna escuela alemana. Y empieza una nueva vida que le va a llevar por dos caminos aparentemente contradictorios: la vida solitaria y el celo por la gente. A los 22 años, acompañado de 30 jóvenes de su edad, entra en el monasterio benedictino de Císter. Con el trabajo de este joven, el Císter empieza a recobrar una vida que estaba perdiendo. Pero a los tres años, se lo piensa bien, y sale del monasterio para fundar una rama especializada que se llamará Claraval. Y allí vive más de 40 años el hombre más grande del siglo XII.
La vida allí es austera por demás. Y empieza una actividad apostólica capaz de destrozar a cualquiera. Los doce primeros monjes se han convertido en 500. Nuevas colonias de frailes salen en todas las direcciones. Funda más de 70 monasterios. Predica por todas partes y se convierte en el apóstol más grande de su siglo. Se hace el apóstol de la segunda cruzada. Organiza la campaña contra el cisma, y el mismo antipapa viene a postrarse a sus pies. Predica como un luchador y escribe como un poeta. Hace al mismo tiempo vida monástica, política, apostólica y contemplativa.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 14 al 17-9-06 (Jueves al Domingo de la Semana 24)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 14-9-06 (Jueves de la Semana 24)
SANTORAL:
Exaltación de la Santa Cruz
Lectura del libro de los Números 21, 4b-9
En el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!» Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes.» Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: «Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado.» Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 77, 1-2. 34-35. 36-37. 38 (R.: cf. 7b)
R. No olviden las proezas del Señor.
Pueblo mío, escucha mi enseñanza, presta atención a las palabras de mi boca: yo voy a recitar un poema, a revelar enigmas del pasado. R.
Cuando los hacía morir, lo buscaban y se volvían a él ansiosamente: recordaban que Dios era su Roca, y el Altísimo, su libertador. R.
Pero lo elogiaban de labios para afuera y mentían con sus lenguas; su corazón no era sincero con él y no eran fieles a su alianza. R.
El Señor, que es compasivo, los perdonaba en lugar de exterminarlos; una y otra vez reprimió su enojo y no dio rienda suelta a su furor. R.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos 2, 6-11
Jesucristo, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres. Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: «Jesucristo es el Señor.»
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 13-17
Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo. De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna. Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Hoy sábado 14 de Septiembre celebramos la fiesta de la Exaltación de la Cruz.
Esta fiesta tiene su origen en Jerusalénen los primeros siglos del Cristianismo.
Se comenzó a festejar en el aniversario del día en que, por intervención de Santa Elena, se encontró la Cruz de Nuestro Señor, que estaba perdida.
Tiempo después, a principios del siglo VII,los persas saquearon Jerusalén, destruyeron muchas basílicas y se apoderaron de la Cruz en la que había muerto el Señor.
Pocos años más tarde el emperador Heraclio recuperó la Cruz.
Desde niños hemos aprendido a hacer la señal de la Cruz en la frente, en los labios y en el corazón,como un signo externo de nuestra profesión de fe.
Muchos cristianos llevamos una Cruz colgada en el pecho.
La Cruz de Jesús está en los altares, y en el exterior, en la parte más alta de las Iglesias.
La Cruz es el instrumento para levantar a los caídos, la salud del alma y del cuerpo, la destrucción del pecado, y el árbol de la vida eterna.
La Cruz se presenta en nuestra vida de muy diferentes maneras: enfermedad, pobreza, cansancio, dolor, desprecio, soledad...
Hoy podemos revisar cual es nuestra disposición ante esa Cruz que se muestra a veces difícil y dura, pero que si la llevamos con amor, se convierte en una fuente de Vida y de alegría.
En la primera lectura de la misa de hoy, en el libro de los Números, Cap. 21, Vers. 4 al 9 leemos que el Señor dijo a Moisés:
“Haz una serpiente de bronce y ponla por señal; el herido que la mire, vivirá. Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso por señal, y los heridos que la miraban eran sanados”.
La serpiente de bronce era el signo de Cristo en la Cruz, en quien obtienen la salvación los que la miran. Así lo expresa Jesús en su conversación con Nicodemo.
Desde entonces, el camino de la salvación pasa por la Cruz, y cobra sentido algo que podría parecernos tan falto de sentido como lo es la enfermedad, el dolor, la pobreza, el fracaso... los sacrificios voluntarios.
El amor a la Cruz nos lleva a descubrir a Jesús, que nos sale al encuentro y toma la parte más pesada y la carga sobre sus hombros.
Nuestro dolor, asociado con el de Jesús, se convierte en alegría y en un medio de unión con Dios.
San Pablo enseñaba a sus discípulos que la Cruz es siempre breve y llevadera, y el premio de estos sufrimientos, ofrecidos a Jesús, es inmenso y eterno. El único dolor verdadero es alejarnos de Cristo.
La alegría es una característica esencial del cristiano, y en la Cruz también debemos mantener esa alegría. La Iglesia nos recuerda que la alegría es perfectamente compatible con el dolor. Lo que se opone a la alegría es la tristeza, no la cruz.
El Señor nos pide que perdamos el miedo al dolor, y nos unamos a El, que nos espera en la Cruz. Entonces comprenderemos que la alegría está muy cerca de la Cruz y que nunca seremos más felices si nos unimos a Jesús en la Cruz.
Jesús no inventó la Cruz: la encontró en su camino, como todo hombre. La novedad que Él inventó fue la de poner en la Cruz un germen de amor. Así la Cruz se convirtió en el camino que lleva a la vida, en mensaje de amor. ¡Es la Cruz de Jesús!
Esa Cruz abraza, primero, a cada uno de nosotros, nos confía una misión en nuestra vida personal, en nuestras familias, en el ámbito de nuestras amistades, de nuestros conocimientos, en todas partes encontramos y encontraremos cruces.
Jesús, desde la Cruz, nos invita a cada uno de nosotros, hoy, a poner todas estas cruces, y no sólo la nuestra, en relación con la suya.
Jesús nos invita a sembrar también en ellas, como El lo hizo, el germen del amor y la esperanza.
¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dió mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.
¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde
la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!
Cantemos la nobleza de esta guerra,
el triunfo de la sangre y del madero;
y un Redentor, que en trance de Cordero,
sacrificado en cruz, salvó la tierra.
Dolido mi Señor por el fracaso
de Adán, que mordió muerte en la manzana,
otro árbol señaló de flor humana,
que reparase el daño paso a paso.
Y así dijo el Señor: "¡Vuelva la Vida,
y que el Amor redima la condena!"
La gracia está en el fondo de la pena,
y la salud naciendo de la herida.
¡Oh plenitud del tiempo consumado!
Del seno de Dios Padre en que vivía,
ved la Palabra entrando por María
en el misterio mismo del pecado.
¿Quién vió en más estrechez gloria más plena,
y a Dios como el menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
le faja una doncella nazarena.
En plenitud de vida y de sendero,
dió el paso hacia la muerte porque él quiso.
Mirad de par en par el paraíso
abierto por la fuerza de un Cordero.
Vinagre y sed la boca, apenas gime;
y, al golpe de los clavos y la lanza,
un mar de sangre fluye, inunda, avanza
por tierra, mar y cielo, y los redime.
Ablándate, madero, tronco abrupto
de duro corazón y fibra inerte;
doblégate a este peso y esta muerte
que cuelga de tus ramas como un fruto.
Tú, solo entre los árboles, crecido
para tender a Cristo en tu regazo;
tú, el arca que nos salva; tú, el abrazo
de Dios con los verdugos del Ungido.
Al Dios de los designios de la historia,
que es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza;
al que en la cruz devuelve la esperanza
de toda salvación, honor y gloria. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Exaltación de la Santa Cruz
Desde los primeros siglos de la Iglesia los cristianos reverenciaron la cruz como símbolo de redención. Trazaban su signo sobre la frente y la grababan en sus sepulcros. En el Evangelio de san Lucas, se lee que el Señor dijo: "Si alguno quisiera venir en pos de mí, tome su cruz y sígame", debiéndose entender por esto que las enfermedades, los dolores, la pobreza y otras aflicciones semejantes son para los cristianos su cruz y que, en gran parte, la virtud consiste en sobrellevarla con paciencia por amor a Dios. Los misioneros convertían a los infieles mostrándoles la cruz. Los primitivos cristianos eran llamados los religiosos de la cruz.
Decía san Pablo que él no sabia más que a Jesús crucificado; que todo su conocimiento estaba perfectamente abreviado y expresado por ese signo. De parecido modo opinaba Bossuet, para quien la cruz es como un resumen del evangelio.
El cristiano se caracteriza por el uso de la cruz. Se persigna y se santigua. La costumbre de llevar sobre el pecho una pequeña cruz es antiquísima.
La fiesta de la santa cruz se instituyó para celebrar el recuerdo de aquel día en que el Salvador consumó la redención del género humano. Y esto es lo que tiene vigencia y la tendrá siempre para los cristianos: la glorificación de la cruz de Cristo como signo de la redención. Pero también hay una historia alrededor de esta fecha, y es la siguiente.
La emperatriz santa Elena, madre de Constantino el Grande, halló el 14 de setiembre del año 320 la verdadera cruz de Cristo. San Cirilo de Jerusalén en el año 349 testimoniaba que la gente, impulsada por la fe, tomó del santo madero pequeñas astillas, que han sido llevadas a distintos lugares de la tierra.
Tres siglos después Cosroas, rey de Persia, conquistó la ciudad de Jerusalén y quitó de la iglesia del Santo Sepulcro el trozo que en ella se veneraba, llevándolo consigo a su país. Catorce años más tarde, el sagrado madero fue restituido a Jerusalén por el emperador Heraclio, vencedor de Cosroas.
La sagrada reliquia fue llevada primero a Constantinopla. Al año siguiente se embarcó Heraclio para restituirla a Jerusalén y dar gracias al Señor por sus victorias. El clero y el pueblo de la ciudad santa salieron a su encuentro. Quiso el emperador llevar personalmente aquella preciosa carga, pero al llegar a la puerta de la ciudad sintió, asombrado, que no podía avanzar. El patriarca Zacarías le dijo entonces: "Considerad si esa púrpura imperial y esas pomposas galas que os adornan son conformes al pobre y humilde traje con que Jesucristo llevó esa misma cruz al monte Calvario". Heraclio se quitó de inmediato los vestidos imperiales, descalzó sus pies y cubierto con una sencilla túnica caminó sin dificultad hasta la iglesia del Santo Sepulcro. La mayoría de los hagiógrafos concuerdan en que esto ocurrió el 14 de setiembre del año 629.
Debe, sin embargo, señalarse que mucho antes de este suceso, tanto la Iglesia griega como la latina celebraban una fiesta llamada exaltación de la santa cruz en el mismo día 14 de setiembre, en memoria de aquellas palabras de Cristo hablando de su muerte: "Cuando sea exaltado sobre la tierra atraeré a mí todas las cosas; luego que levantareis al Hijo del hombre conoceréis quien soy yo".
Otras celebraciones de hoy: Santos: Austrulfo, abad; Cereal, Salustia, Crescenciano, Víctor, Rósula, General, Crescencio, Viator, Casiodoro, Dominada, mártires; Eustoquio, patriarca; Materno, obispo; Plácida, emperatriz.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 15-9-06 (Viernes de la Semana 23)
SANTORAL:
Nuestra Señora de los Dolores
Lectura de la carta a los Hebreos 5, 7-9
Cristo dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 30, 2-3a. 3b-4. 5-6. 15-16. 20 (R.: 17b)
R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
Yo me refugio en ti, Señor, ¡que nunca me vea defraudado! Líbrame, por tu justicia; inclina tu oído hacia mí y ven pronto a socorrerme. R.
Sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi Roca y mi baluarte: por tu Nombre, guíame y condúceme. R.
Sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi refugio. Yo pongo mi vida en tus manos: tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. R.
Pero yo confío en ti, Señor, y te digo: «Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos.» Líbrame del poder de mis enemigos y de aquellos que me persiguen. R.
¡Qué grande es tu bondad, Señor! Tú la reservas para tus fieles; y la brindas a los que se refugian en ti, en la presencia de todos. R.
SECUENCIA
Se encontraba la Madre dolorosa junto a la cruz, llorando, en que el Hijo moría, suspendido.
Con el alma dolida y suspirando, sumida en la tristeza, que traspasa el acero de una espada.
Qué afligida y qué triste se encontraba, de pie aquella bendita Madre del Hijo único de Dios.
Cuánto se dolía y padecía esa piadosa Madre, contemplando las penas de su Hijo.
¿A qué hombre no va a hacer llorar, el mirar a la Madre de Cristo en un suplicio tan tremendo?
¿Quién es el que podrá no entristecerse de contemplar tan sólo a esta Madre que sufre con su Hijo?
Ella vio a Jesús en los tormentos, sometido al flagelo, por cargar los pecados de su pueblo.
Y vio cómo muriendo abandonado, aquél, su dulce Hijo, entregaba su espíritu a los hombres.
Madre, fuente de amor, que yo sienta tu dolor, para que llore contigo.
Que arda mi corazón en el amor de Cristo, mi Dios, para que pueda agradarle.
Madre santa, imprime fuertemente en mi corazón las llagas de Jesús crucificado.
Que yo pueda compartir las penas de tu Hijo, que tanto padeció por mí.
Que pueda llorar contigo, condoliéndome de Cristo todo el tiempo de mi vida.
Quiero estar a tu lado y asociarme a ti en el llanto, junto a la cruz de tu Hijo.
Virgen, la más santa de las vírgenes, no seas dura conmigo: que siempre llore contigo.
Que pueda morir con Cristo y participar de su pasión, reviviendo sus dolores.
Hiéreme con sus heridas, embriágame con la sangre por él derramada en la cruz.
Para que no arda eternamente defiéndeme, Virgen, en el día del Juicio.
Jesús, en la hora final, concédeme, por tu madre, la palma de la victoria.
Cuando llegue mi muerte, yo te pido, oh Cristo, por tu madre, alcanzar la victoria eterna.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 2, 33-35
El padre y la madre de Jesús estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos.»
Palabra del Señor.
Reflexión
En el evangelio de hoy se nos presenta la escena que recordamos en el cuarto misterio gozoso del Rosario, en que María y José, cumpliendo las prescripciones de Moisés, presentan al Niño Jesús en el Templo. En esa ocasión es cuando Simeón predice que Jesús será signo de contradicción en el mundo y que el corazón de María será traspasado por una espada:
Según lo predice el anciano Simeón, Jesús será la señal de contradicción: unos lo amarán, otros lo odiarán y lo llevarán a la Cruz; unos estarán dispuestos a morir por El, mientras que otros no cesarán en hacerlo desaparecer de la historia y de la superficie de la tierra.
El Papa Juan Pablo II nos decía que debemos observar que de este “signo de contradicción”, Simeón pasa directamente a la Madre y se dirige a su corazón, vinculando la contradicción, que se refiere al Hijo, con la experiencia interior de la Madre: “Y una espada atravesará tu alma”
La Santísima Virgen está asociada a la obra redentora de Cristo: Ella es nuestra Corredentora, como fue Jesús nuestro Redentor. No hay redención sin dolor; el alma de la Santísima Virgen estará traspasada por la espada de dolor por todo lo que Ella sufrió en su Corazón durante la Pasión de su Hijo Jesús.
De una u otra forma todos estamos comprometidos con la obra redentora de Jesús y todos debemos colaborar en la redención de los hombres y del mundo; todos debemos, por lo tanto, participar del dolor de Jesús y de María Santísima.
Jesús es señal de contradicción para el mundo y los católicos, como discípulos de Jesús, habremos de seguir la misma suerte que el Maestro. También habrá quien nos odie, nos persiga y nos moleste. Habrá quien nos ridiculice, se ría de nosotros y de la doctrina que predicamos. Esto no solamente no nos debe desalentar, sino que tampoco debe entristecernos, pues sabemos que seguiremos la misma suerte que el Maestro, y que si seguimos al Maestro en la Cruz, también lo imitaremos en la hora de la resurrección y también gozaremos de su victoria final, que será lo definitivo, lo que nunca pasará.
Jesús venció al mundo y nos advirtió: “En el mundo tendrán tribulación, pero Yo he vencido al mundo”
Hoy en este día de la Virgen de los Dolores, le decimos a ella:
Madre:
Señora de la Pascua.
Señora del Viernes y del Domingo,
Señora de la noche y la mañana,
Señora del silencio y de la cruz,
Señora del amor y de la entrega,
Señora, queremos decirte muchas gracias,
Muchas gracias Señora por tu Fíat,
por tu completa disponibilidad de Esclava,
por tu pobreza y tu silencio,
por el gozo de tus siete espadas,
por el dolor de todas tus partidas,
que fueron dando la paz a tantas almas.
Señora, muchas gracias, por haberte quedado con nosotros.
Ve, de la cruz pendiente,
la Madre dolorida
al Rey de eterna vida
que muere por mi amor;
y el vaticinio triste
de Simeón, cumplido,
deja en su pecho herido
la espada del dolor.
Por el común delito
la víctima se entrega,
y hasta la muerte llega
nuestro Dios y Señor,
y cada dolor suyo
acrece tus dolores,
Reina ayer de las flores,
hoy Reina del dolor.
Al ver de un Dios la muerte
y que su madre llora,
tiembla la tierra toda,
cual si fuera a estallar,
y hasta el velo del templo
se rasga dividido,
¿y el pecho endurecido
se negará a llorar?
Alma que ves en trance
tan duro e inclemente
penar al Inocente,
morir al mismo Dios,
atiende de María
el silencioso llanto
y piensa si hay quebranto
mayor que su dolor.
Mi culpa es tu tormento,
mi pecado tu herida,
oh Madre dolorida:
tu sufres, y es por mí.
Haz que en mi alma se clave
el despiadado acero
que, insensible y fiero,
hoy te traspasa a ti. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Nuestra Señora de los Dolores
La Iglesia conmemora hoy los siete dolores de María.
"La madre estaba llorosa / junto a la cruz dolorosa / de donde su Hijo pendía". Esta estrofa del Stábat Máter refleja la amargura de la Madre velando al pie de la cruz. Se atribuye este poema a Jacopone de Todi, muerto en l306, autor de numerosas poesias en lengua vulgar. Se sabe que fue entonado por primera vez en el siglo XIII. "¡Oh Madre!, fuente de amor, / hazme sentir la fuerza de tu dolor, / para que llore contigo".
Desde los primeros tiempos del cristianismo manifestaron los fieles tierno amor por nuestra Señora. La devoción a los dolores de María fue difundida especialmente, a mediados del siglo XIII, por la orden de los siervos de la Virgen o servitas, cuyo principal cometido era meditar en la pasión de Cristo y en los dolores de su Madre. En el siglo XVII comenzaron a celebrarse dos fiestas dedicadas a los siete dolores de María, la primera – según el antiguo calendario litúrgico – el viernes siguiente al domingo de pasión, llamado viernes de dolores – que fue extendida a la Iglesia universal por Benedicto XIII en 1724 – ; la segunda se celebraba el tercer domingo de setiembre, instituida por el papa Pío VI1 en 1814, la que en 1913 acabó fijándose definitivamente en el 15 de este mes.
En dos distintos lugares de las Sagradas Escrituras se mencionan las amargas penas que afligieron el corazón de la Virgen. Tuvo que huir con su niño a Egipto; después vio a su hijo encarcelado y flagelado. Lo contempló con la cruz a cuestas y una corona de espinas que le hacía sangrar las sienes, golpeado e injuriado. Oyó los terribles golpes del martillo cuando lo clavaban y luego lo vio pendiente del madero; presenció su sed devoradora y la infame burla del vinagre; su atormentada agonía y su grito final. Todo esto vio ocurrirle a su Hijo, quien jamás tuvo en la boca palabras que no fueran de perdón, misericordia e inmenso amor.
Los dolores de María frente a la cruz de la cual pende el Salvador son los más terribles que puedan pensarse. Y así la representó san Juan Evangelista, que fue testigo ocular: "Estaban de pie junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás, hermana de su madre, y María Magdalena..."
Sugieren los autores sagrados que los tormentos todos que sufrieron los mártires son, en comparación de los de María, lo que una gota de agua en el mar. Tenía María el cuerpo martirizado y sin vida de Jesús en su regazo, y cuando fue depositado en el sepulcro, la losa sellada separó a la Madre del Hijo.
Pero el amor de nuestra Señora – que constituye el principal motivo de su pena y amargura – es magnánimo y más poderoso que la misma muerte. Atravesada está siete veces por el dolor, como por siete espadas, pero no rehúsa los dolores, sino que los padece con su Hijo por la redención del género humano.
Otras celebraciones de hoy: Santos: Nicomedes, Emila (Emiliano, Emilia) y Jeremías, Cirino, Serapión, Leoncio, Herculano, Máximo, Teódoto, Asclepiódoto, Nicetas, Porfirio, mártires; Silvano, obispo; Albino, Apro, confesores; Aicardo, abad; Rolando, ermitaño.
Lecturas del 16 y 17-9-06 (Sábado de la Semana 23 y Domingo de la Semana 24)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 16-9-06 (Sábado de la Semana 23)
SANTORAL:
San Esteban, rey de Hungría
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 10, 14-22
Queridos míos, eviten la idolatría. Les hablo como a gente sensata; juzguen ustedes mismos lo que voy a decirles. La copa de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? Ya que hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese único pan. Pensemos en Israel según la carne: aquellos que comen las víctimas, ¿no están acaso en comunión con el altar? ¿Quiero decir con esto que la carne sacrificada a los ídolos tiene algún valor, o que el ídolo es algo? No, afirmo sencillamente que los paganos ofrecen sus sacrificios a los demonios y no a Dios. Ahora bien, yo no quiero que ustedes entren en comunión con los demonios. Ustedes no pueden beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios; tampoco pueden sentarse a la mesa del Señor y a la mesa de los demonios. ¿O es que queremos provocar los celos del Señor? ¿Pretendemos ser más fuertes que él?
Palabra de Dios.
SALMO Sal 115, 12-13. 17-18 (R.: 17a)
R. Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza.
¿Con qué pagaré al Señor todo el bien que me hizo? Alzaré la copa de la salvación e invocaré el nombre del Señor. R.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza, e invocaré el nombre del Señor. Cumpliré mis votos al Señor, en presencia de todo su pueblo. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 43-49
Jesús decía a sus discípulos: «No hay árbol bueno que dé frutos malos, ni árbol malo que dé frutos buenos: cada árbol se reconoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos ni se cosechan uvas de las zarzas. El hombre bueno saca el bien del tesoro de bondad que tiene en su corazón. El malo saca el mal de su maldad, porque de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué ustedes me llaman: "Señor, Señor", y no hacen lo que les digo? Yo les diré a quién se parece todo aquel que viene a mí, escucha mi palabras y las practica. Se parece a un hombre que, queriendo construir una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre la roca. Cuando vino la creciente, las aguas se precipitaron con fuerza contra esa casa, pero no pudieron derribarla, porque estaba bien construida. En cambio, el que escucha la Palabra y no la pone en práctica, se parece a un hombre que construyó su casa sobre tierra, sin cimientos. Cuando las aguas se precipitaron contra ella, en seguida se derrumbó, y el desastre que sobrevino a esa casa fue grande.»
Reflexión
Jesús en este Evangelio, quiere recordarnos que es el ¨fondo¨del hombre lo que permite juzgar sus actos.
La calidad del fruto depende de la calidad del árbol.
El ¨corazón¨, es decir,¨el interior profundo¨ del hombre, es lo esencial.
El Señor nos muestra que es necesario que los gestos exteriores correspondan a una calidad del fondo. Que nuestros gestos religiosos provengan de una ¨fe interior¨.
Por eso tenemos que pedirle al Señor que nos transforme, que transforme nuestro corazón, que lo haga bueno.
Pidámosle que nuestra vida, sea verdaderamente un ¨buen fruto¨, del que los demás puedan alimentarse.
El Señor dice que ¨el hombre bueno saca cosas buenas del tesoro que tiene adentro¨. Hoy..., ¿qué podría sacar de mi corazón?
Pensemos que de la abundancia del corazón habla la boca, por eso pidamos al Señor que transforme nuestro corazón, para que pongamos a Dios en él. Sólo si Dios está en nuestro corazón entonces podremos hablar de Dios y esparcir buena semilla que permita en el mundo que germine el Reino de Dios
El Señor no quiere palabras solamente, el Señor quiere que nuestro obrar, sea fruto de lo que tenemos dentro. Cuandosólo hablamos de Dios, cuando sólo decimos cosas buenas, pero no hacemos obras buenas, entonces no estamos teniendo a Dios dentro.
Hoy Jesús nos pide, quenos acerquemos a Él, que escuchemos su palabra y que lapongamos por obra. El Señor quiere que seamos capaces de edificar nuestra vida, sobre una roca sólida. Y para eso tenemos que acercarnos a Jesús y practicar lo que nos dice. Es Jesús la roca sobre la que podremos construir seguros nuestras vidas, con la certeza queno habrá fuerza que pueda derribarla.
Pidamos hoy al Señor que seamos capaces de hacer vida su Palabra.
Vosotros sois luz del mundo
y ardiente sal de la tierra,
ciudad esbelta en el monte,
fermento en la masa nueva.
Vosotros sois los sarmientos,
y yo la Vid verdadera.
Si el Padre poda las ramas,
más fruto llevan las cepas.
Vosotros sois la abundancia
del reino que ya está cerca;
los doce mil señalados
que no caerán en la siega.
¡Dichosos porque sois limpios
y ricos en la pobreza,
y es vuestro el reino que sólo
se gana con la violencia! Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Esteban, rey de Hungría
Era un príncipe del reino húngaro. A los diecisiete años se hizo cristiano por la predicación de san Adalberto, obispo de Praga.
Al año siguiente era proclamado duque de los húngaros. Como primer programa de gobierno, se propuso la cristianización del país.
El año 1000 mandó emisarios a Roma para conseguir el título de rey y poder establecer nuevas iglesias en los pueblos convertidos. El papa Silvestre II se lo concedió.
En poco tiempo, toda Hungría quedó cubierta de iglesias, escuelas y monasterios. El rey se había convertido en misionero.
Era un padre para su pueblo. No había enfermedad que no remediase ni necesidad que no socorriese. Todos acudían al él. Entraba en las chozas de los pobres para dejar limosnas; buscaba a los peregrinos que dormían en los soportales.
Era guerrero afortunado, juez severo y administrador inteligente. Aún se conservan las leyes que dio a su pueblo: simples, rígidas y austeras, retrato del espíritu de su rey.
Vivió siempre el lemas que dejó en herencia a su hijo: "El rey que no escucha la voz de la misericordia, es un tirano".
El Señor abrió mi oído y yo no me resistí ni me volví atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban y mis mejillas, a los que me arrancaban la barba; no retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían. Pero el Señor viene en mi ayuda: por eso, no quedé confundido; por eso, endurecí mi rostro como el pedernal, y sé muy bien que no seré defraudado. Está cerca el que me hace justicia: ¿quién me va a procesar? ¡Comparezcamos todos juntos! ¿Quién será mi adversario en el juicio? ¡Que se acerque hasta mí! Sí, el Señor viene en mi ayuda: ¿quién me va a condenar?
Palabra de Dios.
SALMO Sal 114, 1-2. 3-4. 5-6. 8-9 (R.: 9)
R. Caminaré en la presencia del Señor, en la tierra de los vivientes.
Amo al Señor, porque él escucha el clamor de mi súplica, porque inclina su oído hacia mí, cuando yo lo invoco. R.
Los lazos de la muerte me envolvieron, me alcanzaron las redes del Abismo, caí en la angustia y la tristeza; entonces invoqué al Señor: «¡Por favor, sálvame la vida!» R.
El Señor es justo y bondadoso, nuestro Dios es compasivo; el Señor protege a los sencillos: yo estaba en la miseria y me salvó. R.
El libró mi vida de la muerte, mis ojos de las lágrimas y mis pies de la caída. Yo caminaré en la presencia del Señor, en la tierra de los vivientes. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 14-18
¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? ¿De qué sirve si uno de ustedes, al ver a un hermano o una hermana desnudos o sin el alimento necesario, les dice: «Vayan en paz, caliéntense y coman», y no les da lo que necesitan para su cuerpo? Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. Sin embargo, alguien puede objetar: «Uno tiene la fe y otro, las obras.» A ese habría que responderle: «Muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe.»
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 8, 27-35
Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?» Ellos le respondieron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.» «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Pedro respondió: «¿Tú eres el Mesías.» Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días; y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo. Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: «¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres.» Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.»
Palabra del Señor.
Reflexión
El Evangelio de la misa de hoy nos presenta a Jesús con sus discípulos en Cesarea de Filipo. Mientras caminan, Jesús pregunta a los apóstoles: «¿Quién dice la gente que soy yo?»,
No tenía el Señor necesidad de hacer esta pregunta pues Él conocía bien las opiniones y conversaciones del pueblo; pero el Señor preparaba el terreno paraotra cuestión más definitiva. La respuesta que dieron los apóstoles fue sencilla: «Algunos dicen que eres Juan Bautista, otros que Elías o alguno de los profetas.»
Todos reconocían en Jesús, cuando menos, que era comparable a los hombres más ilustres de la historia de Israel.
Y después que ellos dijeran las diversas opiniones de la gente, Jesús les hace la pregunta fundamental,directamente a ellos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?»
El Papa, al comentar este pasaje dice que “todos nosotros conocemos ese momento en que no basta hablar de Jesús repitiendo lo que otros han dicho..., no basta recoger una opinión, sino que es preciso dar testimonio, sentirse comprometido por el testimonio, y después llegar hasta los límites de las exigencias de ese compromiso. Los mejores amigos, apóstoles de Jesús fueron siempre los que percibieron un día dentro de sí la pregunta definitiva, que no tiene vuelta de hoja, ante la cual, todas las demás resultan secundarias: “Para ti, ¿quién soy Yo?. Juan Pablo II nos dice que la vida y todo el futuro dependen de esa respuesta, nítida y sincera; sin retórica ni subterfugios, que pueda darse a esa pregunta”
Pedro contestó categóricamente: “Túeres el Mesías”.
Cuando el Sumo Sacerdote pregunta al Señor, en los momentos previos a su Pasión: ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?, Jesús le contesta: “Yo soy, y verás al Hijo del Hombre sentado a la diestra del Padre, y venir sobre las nubes del cielo”.
En esta respuesta, Jesús no solo da testimonio de ser el Mesías esperado, sino que aclara la trascendencia divina de su misión.
En ese momento y ahora, sólo existe una única respuesta verdadera a la pregunta de Jesús: “Tú eres el Cristo, el Mesías, el Hijo Unigénito de Dios. La Persona de la que dependen todas nuestras vidas, nuestros destinos, y nuestra felicidad”.
Sabemos muy bien, -son palabras del Papa-, que ante Jesús no podemos contentarnos con una simpatía simplemente humana, ni es suficiente considerarlo sólo como un personaje digno de interés histórico, teológico, espiritual, social o como fuente de inspiración artística. Jesucristo nos compromete absolutamente y por enteros. Nos pide que al seguirle renunciemos a nuestra propia voluntad para identificarnos con Él.
En este año Santo, en que la Iglesia nos invita a una verdadera conversión del corazón, pidamos a María, nuestra Madre, que renovemos con firmeza nuestra decisión de seguir de cerca a Jesús, para que nos acoja como a uno de sus discípulos más próximos.
Te diré mi amor, Rey mío,
en la quietud de la tarde,
cuando se cierran los ojos
y los corazones se abren.
Te diré mi amor, Rey mío,
con una mirada suave,
te lo diré contemplando
tu cuerpo que en pajas yace.
Te diré mi amor, Rey mío,
adorándote en la carne,
te lo diré con mis besos,
quizá con gotas de sangre.
Te diré mi amor, Rey mío,
con los hombres y los ángeles,
con el aliento del cielo
que espiran los animales.
Te diré mi amor, Rey mío,
con el amor de tu Madre,
con los labios de tu Esposa
y con la fe de tus mártires.
Te diré mi amor, Rey mío,
¡oh Dios del amor más grande!
¡Bendito en la Trinidad,
que has venido a nuestro valle! Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Roberto Belarmino DOCTOR DE LA IGLESIA (1.542-1.621)
San Roberto Belarmino nació en Toscana en el año 1.542. Él es el único santo jesuita obispo y cardenal.
La principal misión que desempeñó fue la de llevar a la práctica los decretos del Concilio de Trento. En 1560, entró en la compañía de Jesús, estudiando filosofía y teología.
Fue un gran teólogo. Muchas universidades querían que fuese profesor, principalmente la de París.
El papa Gregorio XIII, lo mandó llamar para que fuera a Roma y fundara una catedra para rechazar las herejías.
El general de la Compañía de Jesús lo nombró director espiritual del Colegio romano y más tarde rector. Allí se desempeñó como confesor de san Luis Gonzaga y san Juan Berchmans. En 1.599 fue designado cardenal, cargo que él no quiso aceptar, pero el papa se lo impuso.
Tres años más tarde fue nombrado arzobispo de Capua. Luego fue llamado al Vaticano para que se desmpeñara como consejero del Papa. Murió en Roma el 17 de septiembre de 1.621.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a los envios semanales sin formato, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 10 al 13-9-06 (Domingo al Miércoles de la Semana 23)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 10-9-06 (Domingo de la Semana 23)
SANTORAL:
San Nicolás de Tolentino
Lectura del libro del profeta Isaías 35, 4-7a
Digan a los que están desalentados: «¡Sean fuertes, no teman: ahí está su Dios! Llega la venganza, la represalia de Dios: él mismo viene a salvarlos!» Entonces se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los sordos; entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos gritará de júbilo. Porque brotarán aguas en el desierto y torrentes en la estepa; el páramo se convertirá en un estanque y la tierra sedienta en manantiales.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 145, 7. 8-9a. 9b-10 (R.: 1)
R. ¡Alaba al Señor, alma mía!
El Señor hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Señor libera a los cautivos. R.
Abre los ojos de los ciegos y endereza a los que están encorvados. El Señor ama a los justos el Señor protege a los extranjeros. R.
Sustenta al huérfano y a la viuda; y entorpece el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, reina tu Dios, Sión, a lo largo de las generaciones. R.
Lectura de la carta del apóstol Santiago 2, 1-5
Hermanos, ustedes que creen en nuestro Señor Jesucristo glorificado, no hagan acepción de personas. Supongamos que cuando están reunidos, entra un hombre con un anillo de oro y vestido elegantemente, y al mismo tiempo, entra otro pobremente vestido. Si ustedes se fijan en el que está muy bien vestido y le dicen: «Siéntate aquí, en el lugar de honor», y al pobre le dicen: «Quédate allí, de pie», o bien: «Siéntate a mis pies», ¿no están haciendo acaso distinciones entre ustedes y actuando como jueces malintencionados? Escuchen, hermanos muy queridos: ¿Acaso Dios no ha elegido a los pobres de este mundo para enriquecerlos en la fe y hacerlos herederos del Reino que ha prometido a los que lo aman?
Palabra de Dios.
X Lectura del santo Evangelio según san Marcos 7, 31-37
Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: «Efatá», que significa: «Abrete.» Y en seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Lo fundamental de este relato, es ver a través del milagro, la presencia salvadora de Dios. Es la "fe" del que solicita la imposición de manos a Jesús, la que hace el milagro.
El estado del sordo es de opresión, de desesperanza, pero su fe y la de sus acompañantes hace posible que Jesús lo haga pasar de esa opresión infranqueable a la liberación y plenitud de vida.
La narración del milagro, nos muestra el camino por el cual se produce el milagro, nos invita a la fe, ya que para Dios no hay nada imposible.
Una persona que no escucha a Dios ni al prójimo porque está encerrada en su egoísmo y sólo le preocupan sus cosas, tiene una ¨sordera¨ más grave aún que la sordera de orden físico.
Cuando esa persona se encuentra con Cristo y descubre que es capaz de escuchar a los demás, se produce un ¨milagro¨ tan extraordinario como el que narra el evangelio de hoy, aún cuando no sea visible para otros.
Jesús puede realizar con nosotros el milagro de devolvernos la capacidad de escuchar. Se dice que no hay peor sordo que el que no quiere oír, y este refrán tiene mucho que ver con el Evangelio de hoy, porque la verdadera sordera es la sordera del corazón, de la que sufrimos muchas veces.
Vivir sin escuchar a los otros nos sirve muchas veces como mecanismo de defensa para no comprometernos con la realidad. Esa sordera nos lleva a vivir encerrados dentro de muros impenetrables aún cuando convivamos con muchas personas durante todo el día.
Para escuchar al otro, se necesita:
Primero, "querer" escuchar y además requiere dejar que los demás "se expresen", porque si no se expresan no podemos escucharlos, es difícil escuchar a un mudo.
Escuchar es mucho más que poner la oreja, es ponerse en el lugar del otro, sentir lo que siente, hacer propio su problema.
Cuántas veces en nuestra familia, nos hablan y respondemos mecánicamente una y otra vez. Creamos un ambiente con un simulacro de diálogo, habla ahora uno, ahora otro, cuando en realidad las palabras son como música de fondo, no escuchamos.
Realmente Jesús puede liberarnos de nuestra sordera para realmente escuchar al otro y no como la mayoría de las veces, escucharnos en el otro. Si realmente nos cura, podremos tratar de entender los puntos de vista del que nos habla, su forma de ver las cosas, sus motivos, sus sentimientos.
En el evangelio de hoy también Jesús devuelve la capacidad de hablar. Es común encontrar ¨mudos¨ que tienen una enorme cantidad de talentos para dar y para darse a la comunidad pero que no se animan a hablar.
También en ese terreno hay milagros, y son muchos los que después de encontrarse con Cristo deciden ponerse al servicio de los demás en alguna actividad parroquial. Son muchos los que se encuentran con Jesús y su Espíritu los mueve a salir de sí mismos para ir hacia los otros y comunicar la Buena Noticia del Evangelio.
Pero hablar no es decir cualquier cosa, cuando Jesús nos devuelve el habla, nos la devuelve para que podamos reaccionar cuando vemos algo injusto, intervenir y expresar nuestras ideas con madurez.
Antes dijimos que hay que tener disposición para dejar que los demás se expresen, y cuidemos esto, porque muchas veces nos parecemos a esas familias que se alegran cuando el niño comienza a hablar, y festejan sus palabras y sus medias palabras, pero cuando ese mismo niño llega a las adolescencia se horrorizan o incluso impiden que hable, porque no gusta escuchar lo que dice, las ideas que tiene, que a veces no coinciden con las de los padres.
Cuando Jesús nos devuelve el don de hablar, es para expresar valientemente nuestra fe, nuestros puntos de vista, para denunciar las injusticias
Jesús hoy nos invita a recuperar el poder de la palabra para expresarnos con madurez y responsabilidad y el poder de escuchar, para que no solamente nos expresemos nosotros, sino que también escuchemos y respetemos la palabra de los otros.
Jesús, es nuestro ejemplo. Él fue solidario para escuchar el clamor de los que sufrían y valiente para expresarse ante autoridad y pueblo. Jesús era un hombre de pueblo como nosotros y supo hacerlo, "pudo" hacerlo.
Nuestro compromiso es pedirle a Dios que nos libere de nuestra sordera y de nuestra mudez y podamos establecer entre los hombres un diálogo maduro para construir una sociedad solidaria.
Dice Michel Quoist
Los hombres necesitan hablar, pero son pocos hombres compañeros acogedores y dispuestos para sus hermanos, pues pocos se olvidan por completo de sí mismos para escuchar a los demás.
Hablar con otro es ante todo escuchar, y pocos saben hacerlo, pues pocos están vacíos de sí mismos, y su "yo" hace ruido.
¿Estás inquieto, preocupado y se presenta alguien que quiere hablarte?
Despréndete con dulzura de tus preocupaciones, el mal humor, el nerviosismo y ofrécelos al Señor. Entonces quedarás libre para escuchar.
Si sabes escuchar, muchos irán a hablarte. Muéstrate atento, silencioso, recogido. Tal vez, aún antes de que pronuncies una palabra constructiva, el otro se habrá ido feliz, liberado, iluminado. Pues lo que de un modo inconsciente esperaba no era un consejo, una receta debida, sino alguien en quien apoyarse.
Si debes responder, no pienses qué decir mientras el otro habla, pues ante todo necesita atención, luego vendrán las palabras. Después, confía en el Espíritu Santo, lo que llega primero, no es el fruto de un razonamiento, sino el fruto de la gracia.
Sólo se producirá auténtico diálogo si haces en ti, un profundo silencio, un silencio religioso para acoger al otro, pues en él y por él, Dios llega a ti.
Pidamos al Señor que nos libere, para hablar y escuchar a Dios en nuestros hermanos.
Ignorando mi vida,
golpeado por la luz de las estrellas,
como un ciego que extiende,
al caminar, las manos en la sombra,
todo yo, Cristo mío,
todo mi corazón, sin mengua, entero,
virginal y encendido, se reclina
en la futura vida, como el árbol
en la savia se apoya, que le nutre
y le enflora y verdea.
Todo mi corazón, ascua de hombre,
inútil sin tu amor, sin ti vacío,
en la noche te busca;
le siento que te busca, como un ciego
que extiende, al caminar, las manos llenas
de anchura y de alegría. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Nicolás de Tolentino
En la orden religiosa de san Agustín ingresó un novicio. Se llamaba Nicolás y había nacido en 1245 en Sant’ Angelo, pueblo vecino a la ciudad de Fermo, en la provincia de la Marca de Ancona.
¿,Cuáles fueron las circunstancias que prefiguraron su destino? Antes de que él naciera; su madre, casada desde hacía años sin tener descendencia, se trasladó a la localidad de Bari, en el entonces reino de Nápoles, para rezar e implorar del santo un hijo, a quien llamaría Nicolás, y al que guiaría ella por eI sendero de la religión.
El hijo llegó, y fue creciendo en virtud. Orando un día en el templo, Jesús se le apareció. Y él, agradecido, disciplinó aun más su austera vida, con penitencias, ayunos y cilicio.
Un domingo entró en una capillita de los agustinos. El predicador hablaba: – Romped con la vanidad, el orgullo, la avaricia, el egoísma; reflexionad sobre la nada de la existencia y el menosprecio del mundo. No améis el mundo, porque el mundo pasa con sus deseos egoistas.
Y glosó el EcIesiastés:
- Vanidad de vanidades – dijo el predicador – ; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
Nicolás monologó sobre la profundidad de la vida y de la muerte, y así fue como determinó tomar el hábito de los agustinos. Fue ordenado en el año 1270.
Treinta años estuvo en el convento de Tolentino, locaIidad de Italia central. Fueron años de vida ascética. Curaba con sus oraciones a los enfermos, consolaba a los afligidos; los pobres, los recluidos en asilos y prisiones eran sus amigos. Realizó numerosos milagros y ya en vida se lo tenía por santo. Fue llamado eI taumaturgo de su siglo. Rezaba por las almas del purgatorio, y frecuentemente lloraba cuando oficiaba la misa. Estando en éxtasis, tuvo una visión: vio un gran número de ánimas que con fuertes súplicas le pedían el sufragio de sus oraciones. Compadecido, Nicolás solicitó el correspondiente permiso y celebró un septenario de misas por los difuntos, añadiendo penitencias y ayunos. Este es el origen del septenario de misas de san Nicolás, en beneficio de las aImas del purgatorio, que fue aprobado por la Santa Sede.
Tenía sesenta años de edad, cuando entendió que se aproximaba la muerte. Habló de ella a sus hermanos religiosos. La tradición refiere que durante los seis meses que precedieron a ésta, oía todas las noches cantos angélicos. El prior le administró los santos sacramentos. Pidió sostener una pequeña cruz, y su rostro sonrió y se regocijó su espíritu. Los frailes le preguntaron:
- ¿Qué ves, Nicolás?
Con un hilo de voz respondió:
- Jesús, su Madre y san Agustín me invitan a partir.
Era el 10 de setiembre de 1305. Es abogado de Ias almas del purgatorio y protector de la Iglesia. Se lo representa con una azucena, un libro y un crucifijo.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 11-9-06 (Lunes de la Semana 23)
SANTORAL:
Beato Juan Gabriel Perboyre
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 5, 1-8
Hermanos: Es cosa pública que se cometen entre ustedes actos deshonestos, como no se encuentran ni siquiera entre los paganos, ¡a tal extremo que uno convive con la mujer de su padre! ¡Y todavía se enorgullecen, en lugar de estar de duelo para que se expulse al que cometió esa acción! En lo que a mí respecta, estando ausente con el cuerpo pero presente con el espíritu, ya lo he juzgado, como si yo mismo estuviera allí. Es necesario que ustedes y yo nos reunamos espiritualmente, en el nombre y con el poder de nuestro Señor Jesús, para que este hombre sea entregado a Satanás: así se perderá su carne, pero se salvará su espíritu en el Día del Señor. ¡No es como para gloriarse! ¿No saben que «un poco de levadura hace fermentar toda la masa»? Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado. Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 5, 5-6. 7. 12 (R.: 9a)
R. Guíame, Señor, por tu justicia.
Tú no eres un Dios que ama la maldad; ningún impío será tu huésped, ni los orgullosos podrán resistir delante de tu mirada. R.
Tú detestas a los que hacen el mal y destruyes a los mentirosos. ¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el Señor! R.
Así se alegrarán los que en ti se refugian y siempre cantarán jubilosos; tú proteges a los que aman tu Nombre, y ellos se llenarán de gozo. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 6-11
Un sábado, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada. Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo. Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: «Levántate y quédate de pie delante de todos.» El se levantó y permaneció de pie. Luego les dijo: «Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?» Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: «Extiende tu mano.» El la extendió y su mano quedó curada. Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.
Palabra del Señor.
Reflexión
Jesús entró "otro sábado" en la sinagoga.
¡Sí!, "otro" sábado.
Este evangelio señala la costumbre de Jesús. Su fidelidad cada sábado, en asistir al oficio religioso.
El Señor nos enseña a cada uno de nosotros, la necesidad de ser fieles a la oración, de ser fieles en la concurrencia a misa.
Jesús, fue respetuoso de las tradiciones religiosas, de la necesidad de reunirse para alabar a Dios.
Y en la sinagoga había un hombre con un brazo paralizado. Y Jesús, sin que el hombre se lo pida, "lo cura".
Lo cura un sábado.
Jesús descubre "la necesidad" del hombre.
Y los fariseos se pusieron furiosos. Para ellos el descanso obligatorio del sábado para dar Gloria a Dios, era lo más importante.
Y Jesús, no viene a discutir ese sentido de la Gloria de Dios; pero, en lugar de considerarla como una mera observancia legalista, va hasta el fondo de la razón que justifica el sábado; entiende que la Gloria de Dios es exaltada en primer lugar por el "bien" que se hace al prójimo, por la "vida salvada" a alguien.
Si Jesús contraviene a una tradición, no es para destruir el sábado, sino para honrarlo en profundidad.
Liberar a un hombre enfermo de su mal, es, para Jesús, un modo más verdadero de santificar el "día del Señor", que dejar a un hombre en el sufrimiento, por el pretendido honor de Dios.
Y Jesús dice al hombre: "Extiende tu mano".
Lo hizo y quedó curado.
Este hombre sanó, ante todo gracias a la fuerza divina de las palabras de Cristo, pero también por su docilidad en llevar a cabo el esfuerzo que se le pedía.
Así son los milagros de la gracia: ante los defectos que nos parecen insuperables, frente a metas apostólicas que se ven excesivamente altas o difíciles, el Señor pide esta misma actitud: confianza en Él, y poner por obra aquello que está a nuestro alcance.
Jesús nos dice también hoy a nosotros: "Extiende tu mano......", "esfuérzate".
Muchas metas nos quedan sin alcanzar porque no estamos firmemente convencidos que con la ayuda de la gracia, nuestros pequeños esfuerzos, se convierten en eficaces.
El Señor nos pide que extendamos nuestra mano.....,que luchemos por mejorar.....,no importa si antes fracasamos........, hoy Él nos pide un nuevo esfuerzo.
Vamos a pedirle al Señor, que nos ayude a superar las sumisiones y las obediencias formales: que nos haga comprender desde el interior lo que Dios nos pide, cuando nos pide algo...., que haga que experimentemos que Dios es un Padre que ha dado unas leyes para el bien de sus hijos, un Salvador, que desea "hacer el bien....salvar vidas", y que siempre extendamos nuestra mano si nos lo ordena
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
como se pasa la vida,
como se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
como, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en el mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos;
y, llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
más cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.
Este mundo bueno fue
si bien usásemos de él
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquel
que atendemos.
Aún aquel Hijo de Dios,
para subirnos al cielo,
descendió
a nacer acá entre nos,
y a vivir en este suelo
do murió.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Beato Juan Gabriel Perboyre
Nació en Puech (Francia) en 1802. Desde temprana edad se manifestó su vocación y su destino. Frecuentaba las iglesias del lugar y, al parecer, uno de los sermones que escuchó le impresionó de tal manera que anheló desde aquel instante ser misionero y sufrir el martirio.
Poco después de cumplir quince años de edad ingresó en la congregación de san Vicente de Paul. En el transcurso del noviciado manifestó una conducta ejemplar; dedicaba todo el tiempo libre al estudio de los textos sagrados, la penitencia y la oración. A partir de 1823 insistió ante sus superiores en el deseo de dedicarse a las misiones de China.
En aquel tiempo el territorio de dicho país estaba vedado a los sacerdotes cristianos. Aquel que fuera descubierto tenía por delante la cárcel, las torturas y la muerte. Y aunque a Juan Gabriel Perboyre no le arredraba esta perspectiva, sus superiores no le otorgaron el ansiado permiso.
Después de cursar brillantemente los estudios de teología, se lo destinó como profesor al seminario de Saint-Flour. Tanto sobresalió en esta tarea, que años después, en 1832, fue designado subdirector del noviciado que los lazaristas tenían en París.
Doce años tuvo que esperar para ver cumplidos sus deseos. En 1835 partió para Macao. Durante cuatro meses se aplicó al estudio del idioma chino, en el que alcanzó sorprendentes progresos con rapidez. Tuvo que disfrazarse y vestir a la usanza de los naturales del país; se hizo rapar la cabeza y se dejó crecer la coleta y los bigotes.
Le destinaron la misión de Honán. En el ejercicio de esta actividad se dedicó preferentemente a la salvación de los niños abandonados, de los que había gran número; los recogía, los alimentaba y educaba, instruyéndolos como podía en la doctrina. Viajaba a pie, a veces en lentos carros tirados por bueyes. Muchas veces se quedó sin comer, pasando las noches al descubierto, padeciendo el frío, el viento y la lluvia que lo calaba hasta los huesos; pero siempre con alegría, respirando el aire de la libertad, de la vocación conseguida y realizada, con la sangre ardiendo en el sacrificio y en la fe.
Dos años después fue enviado a la provincia de Hupeh, que sería el lugar de su martirio. En el año 1839 había irrumpido un violento brote de persecución. Por orden del gobernador la misión fue ocupada por las tropas. Los padres lazaristas que lograron escapar anduvieron errantes al sur del Yang-Tse Kiang, por los montes y las plantaciones de té y algodón. Deshecho de cansancio, Juan Gabriel Perboyre se detuvo en una choza, ocupada por un chino convertido que lo recibió con amabilidad. Mientras nuestro santo dormía, aquél lo delató a un mandarín, recibiendo en pago treinta monedas de plata. De aquí en más, el padre Perboyre recorrió un itinerario de sufrimientos. Fue llevado interminablemente de tribunal en tribunal, siendo azotado, escarnecido y torturado, puesto en prisión junto a malhechores comunes; con hierros candentes grabaron en su rostro caracteres chinos, pero fracasaron al querer que pisoteara un crucifijo.
Al año de ser capturado se dio fin a su martirio, en la capital, Wuchangfú, ahorcándolo en un madero con forma de cruz, el 11 de septiembre de 1840, junto con el padre Francisco Regis Clet, lazarista como él, después también beatificado.
Otras celebraciones de hoy: Nuestra Señora de la Cueva Santa. Ss Proto y Jacinto hermanos, Vicente, abad; Diodoro, Diómedes, Dídimo, mártires; Pafnucio, Paciente, Emiliano, Daniel, obispos; Teodora de Alejandría, mártir; Esperanza, abadesa.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 12-9-06 (Martes de la Semana 23)
SANTORAL:
San Guido
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 6, 1-11
Hermanos: ¿Cómo es posible que cuando uno de ustedes tiene algún conflicto con otro, se atreve a reclamar justicia a los injustos, en lugar de someterse al juicio de los santos? ¿No saben ustedes que los santos juzgarán al mundo? Y si el mundo va ser juzgado por ustedes, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar asuntos de mínima importancia? ¿Ignoran que vamos a juzgar a los mismos ángeles? Con mayor razón entonces, los asuntos de esta vida. ¡Y pensar que cuando ustedes tienen litigios, buscan como jueces a los que no son nadie para la Iglesia! Lo digo para avergonzarlos: ¡por lo visto, no hay entre ustedes ni siquiera un hombre sensato, que sea capaz de servir de árbitro entre sus hermanos! ¡Un hermano pleitea con otro, y esto, delante de los que no creen! Ya está mal que haya litigios entre ustedes: ¿acaso no es preferible sufrir la injusticia o ser despojado? Pero no, ustedes mismos son los que cometen injusticias y defraudan a los demás, ¡y esto entre hermanos! ¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los pervertidos, ni los ladrones, ni los avaros, ni los bebedores, ni los difamadores, ni los usurpadores heredarán el Reino de Dios. Algunos de ustedes fueron así, pero ahora han sido purificados, santificados y justificados en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 149, 1-2. 3-4. 5-6a y 9b (R.: 4a)
R. El Señor tiene predilección por su pueblo.
Canten al Señor un canto nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que Israel se alegre por su Creador y los hijos de Sión se regocijen por su Rey. R.
Celebren su Nombre con danzas, cántenle con el tambor y la cítara, porque el Señor tiene predilección por su pueblo y corona con el triunfo a los humildes. R.
Que los fieles se alegren por su gloria y canten jubilosos en sus fiestas. Glorifiquen a Dios con sus gargantas esta es la victoria de todos sus fieles. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 12-19
En esos días, Jesús se retiró a una montaña para orar, y pasó toda la noche en oración con Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y eligió a doce de ellos, a los que dio el nombre de Apóstoles: Simón, a quien puso el sobrenombre de Pedro, Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Simón, llamado el Zelote, Judas, hijo de Santiago, y Judas Iscariote, que fue el traidor. Al bajar con ellos se detuvo en una llanura. Estaban allí muchos de sus discípulos y una gran muchedumbre que había llegado de toda la Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, para escucharlo y hacerse curar de sus enfermedades. Los que estaban atormentados por espíritus impuros quedaban curados; y toda la gente quería tocarlo, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos.
Palabra del Señor.
Reflexión
El Evangelio de hoy narra que “en aquellos días Jesús se fue a orar a un cerro y se pasó toda la noche en oración con Dios”.
La vida de Jesús fue una vida de una actividad fuera de lo común, con un dinamismo apostólico inalcanzable para nosotros, y sin embargo, a pesar de todo eso, Jesús ¨se pasaba la noche en oración con Dios¨.
Esto Jesús no lo hizo alguna vez, de vez en cuando, como a veces hacemos nosotros, que de vez en cuando hacemos ¨una noche heroica¨ por un motivo o por otro; el Evangelio nos repite varias veces, que Jesús ¨pasaba la noche en oración ¨ o¨se retiraba al monte para orar¨.
Esto nos enseña a nosotros que debemos orar. Orar es una exigencia de nuestro corazón y no debemos retacear el tiempo a dedicar a la oración, aún cuando a veces nuestro pretexto para no hacer oración sea precisamente el apostolado.
Dice el padre Alfonso Milagros que debemos aprender a dejar a los hombres por Dios, para luego poder dar a Dios a los hombres.
No debemos caer en el error de pensar que todo lo que se hace por Dios es oración y así lanzarse a un torbellino de cosas que no nos dejan tiempo ni humor para la oración.
Todo lo que hacemos por Dios será oración, si verdaderamente se hace por Dios; pero no podrá hacerse verdaderamente por Dios, si previamente antes de realizar esa acción, no se le ha dado vida por medio de la oración.
Debemos dedicar a la oración determinados momentos en el día, y en la semana, momentos en que nos dediquemos a la oración y a la meditación de la Palabra de Dios de un modo exclusivo e intensivo. Esos deben ser los momentos fuertes de nuestra vida , donde vivamos nuestrarelación con Dios de un modo consciente, profundo e intenso.
Cuanto mayores sean los problemas que nos preocupen, y las angustias que nos apenen, tanto más y mejor debe ser nuestra oración.
Sigue diciendo el Evangelio que al llegar el día, Jesús llamó a sus discípulos y escogió a doce a los que llamó apóstoles.
Antes de tomar una determinación tan importante, Jesús oró toda la noche. Esto mismo debemos hacer cada uno de nosotros en nuestras vidas.
¿Cuántas veces nos preguntamos, Dios, escucha mis oraciones?
A veces pensamos haber hecho una buena oración. Y sin embargo, nuestro ruego no es escuchado.
Un padre humano no va a permitir que su hijo meta un dedo en el tomacorriente, aún cuando el niño se ponga molesto. Dios Padre quiere la felicidad integral de sus hijos. Podemos tener plena confianza en que Dios nos conceda siempre lo mejor posible, ya que El sabe mejor que nosotros lo que nos conviene.
Alguien decía, que si supiéramos lo que Dios sabe, querríamos infaliblemente lo que El quiere. Si realizamos con fe nuestra oración, puede ser que no consigamos lo que pedimos, pero seguro que tendremos algo mayor y mejor.
En la oración auténtica, se deja en manos de Dios la manera cómo ha de ser escuchada.
Pero a veces nos parecemos a un aprendiz que está haciendo prescripciones a su maestro sobre cómo ha de ejercer su profesión. Dios nos escucha siempre........, pero muchas veces cumple nuestros pedidos de otra manera a la que esperamos.
Pidamos a María, nuestra Madre, que ella que acompañó a los apóstoles en oración en el cenáculo, acompañe también nuestra oración.
Hoy que sé que mi vida es un desierto,
en el que nunca nacerá una flor,
vengo a pedirte, Cristo jardinero,
por el desierto de mi corazón.
Para que nunca la amargura sea
en mi vida más fuerte que el amor,
pon, Señor, una fuente de alegría
en el desierto de mi corazón.
Para que nunca ahoguen los fracasos
mis ansias de seguir siempre tu voz,
pon, Señor, una fuente de esperanza
en el desierto de mi corazón.
Para nunca busque recompensa
al dar mi mano o al pedir perdón,
pon, Señor, una fuente de amor puro
en el desierto de mi corazón.
Para que no me busque a mí cuando te busco
y no sea egoísta mi oración,
pon tu cuerpo, Señor, y tu palabra
en el desierto de mi corazón. Amén
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:San Guido
Se lo conoce también con los nombres de Guidón y, más familiarmente, Guy, que etimológicamente significan "bosque". Nació a fines del siglo XI en un pequeño poblado de la región de Brabante, hoy perteneciente a Bélgica, que se halla a unos dos kilómetros de Bruselas.
Sus padres, muy pobres y sumamente piadosos, educaron al niño en el amor a Dios. Desde temprana edad frecuentaba la iglesia del lugar y en él se fue despertando una tierna devoción hacia la Virgen María. Un día llegó al pueblo de Lacken y entró en el templo que allí había, dedicado a nuestra Señora.
Su profunda fe, su necesidad de hablar con Jesús, arrodillado durante horas frente al altar, llamó la atención del párroco, quien le propuso que se quedara como sacristán.
Guido tenia entonces doce o trece años y nada podía agradarle más. El sueldo era escaso, pero no le preocupaba; estaba acostumbrado a la austeridad, y con sus ayunos y penitencias pudo ahorrar con qué socorrer a los más pobres.
Apenas salía del templo, que relucía con su amoroso cuidado, hasta que un mercader de Bruselas lo tentó para que se asociara a su actividad mercantil, argumentando que de esta manera podría ayudar más generosamente a los necesitados y sostener mayor número de altares.
Pareciéndole buenas aquellas razones, Guido se despidió del sacerdote, a quien ya lo unía una fuerte amistad, y marchó a Bruselas. Recorrió la región, cargado de mercancías, y los negocios le fueron, al parecer, favorables; hasta que un día, navegando por el río Senne, el cargado barco encalló en un banco de arena, y él y sus compañeros corrieron peligro de muerte.
Este accidente esclareció su conciencia, haciéndoIe sospechar que había caído en el pecado de ambición. Lo interpretó corno un aviso que le hacia la Virgen por haber abandonado Lacken y ya no pensó más que en volver a desempeñarse en su anterior cargo.
Posteriormente decidió visitar los santuarios de Roma y los santos lugares, a pie y pidiendo limosna, sin ahorrarse fatigas y penalidades, en lo que transcurrieron siete años. Al regresar a Roma, se encontró con algunos habitantes de Brabante, que lo conocían, entre ellos el deán de la iglesia de Anderlecht, llamado Wonedulfo, que iba en peregrinación a Tierra Santa, quien lo persuadió de que los guiara a Jerusalén.
Así fue como, por caridad, Guido visitó por segunda vez el Santo Sepulcro. Estando en esta comarca, sus acompañantes se vieron aquejados por una enfermedad, de la cual murieron, no sin antes pedir a nuestro santo – quien los asistió caritativamente – que volviera a Anderlecht. Así lo hizo, falleciendo santamente el 12 de setiembre de lll2.
Otras celebraciones de hoy: Nuestra Señora Santa María de Lluc, reina de Mallorca y Nuestra Señora de la Fuensanta. Santos: Autónomo, Hierónides, Leoncio, Serapión, Selenio, Valeriano, Estratón, Macedonio, Teódulo, Taciano, mártires; Curonato, Sacerdote, Silvino, obispos; Vifredo, abad.
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 13-9-06 (Miércoles de la Semana 23)
SANTORAL:
San Juan Crisóstomo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 7, 25-31
Hermanos: Acerca de la virginidad, no tengo ningún precepto del Señor. Pero hago una advertencia, como quien, por la misericordia del Señor, es digno de confianza. Considero que, por las dificultades del tiempo presente, lo mejor para el hombre es vivir sin casarse. ¿Estás unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques. Si te casas, no pecas. Y si una joven se casa, tampoco peca. Pero los que lo hagan, sufrirán tribulaciones en su carne que yo quisiera evitarles. Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran nada; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran. Porque la apariencia de este mundo es pasajera.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 44, 11-12. 14-15. 16-17 (R.: 11a)
R. ¡Escucha, hija mía, mira y presta atención!
¡Escucha, hija mía, mira y presta atención! Olvida tu pueblo y tu casa paterna, y el rey se prendará de tu hermosura. El es tu señor: inclínate ante él. R.
Embellecida con corales engarzados en oro y vestida de brocado, es llevada hasta el rey. Las vírgenes van detrás, sus compañeras la guían. R.
Con gozo y alegría entran al palacio real. Tus hijos ocuparán el lugar de tus padres, y los pondrás como príncipes por toda la tierra. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 6, 20-26
Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: «¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece! ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán! ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y los proscriban, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo. De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas! Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!»
Palabra del Señor.
Reflexión
San Lucas invita a todos los hombres , ricos o pobres, a transformar las estructuras de la sociedad, para que haya menos gente desfavorecida.
Dice San Lucas, Felices ustedes que ahora pasan hambre, lloran, son despreciados.
Se refiere a una situación concreta. Se refiere a hoy, ahora.
Jesús nos invita a:
mirar nuestras propias miserias, nuestras pobrezas reales, nuestra hambre, nuestros llantos, los desprecios que sufro o he sufrido.
y también nos invita a mirar a nuestro alrededor a quienes también sufren pobreza, llorar, sufren, son despreciados.
Y después nos muestra la antítesis entre el presente y el futuro.
Nos dice a cada uno.
Ustedes que ahora tienen hambre, serán saciados....
Ustedes que llorar,.....reirán .
Y el Señor nos llama felices, y nos pide gozo. Gozo en medio de la pobreza, de las necesidades cotidianas, en medio de los sufrimientos.
Y después San Lucas nos relata cuatro maldiciones. Aquellos que el mundo estima, Jesús los llama pobres. La tierra no es el todo del hombre. El ¨tiempo¨no es el todo.....El Señor quiere que nunca nos olvidemos que HAY ETERNIDAD, y que el camino para conseguirlo son las bienaventuranzas, ser interiormente pobres, desprendidos.
El pensamiento fundamental que Jesús nos quiere transmitir es este: "Sólo el servir a Dios hace al hombre feliz. En medio de la pobreza, del dolor, del abandono, se puede ser feliz. Y, por el contrario, el hombre puede ser infinitamente desgraciado aunque nade el la abundancia y tenga todos los bienes de la tierra.
En este pasaje Jesús no nos dice que no debemos poner los medios para evitar la enfermedad, el dolor, la pobreza, la injusticia. El nos enseña que para alcanzar la felicidad debemos amar y cumplir la voluntad de Dios sobre nosotros. El error está en intentar a toda costa, como si se tratara de un mal absoluto, evitar el dolor o el sufrimiento y buscar el éxito humano como un fin en sí mismo.
El mayor sufrimiento que causa el dolor se origina en no encontrarle un sentido. No saber porque se sufre, ni para que. El mundo no ha encontrado un sentido al dolor.
Las bienaventuranzas que Jesús nos propone en el Evangelio no están reservadas para los sacerdotes o los religiosos, el espíritu de las bienaventuranzas es propio de todo cristiano, que quiere vivir en profundidad su fe.
Jesús nos promete felicidad, si somos fieles al Espíritu cristiano. Pidámosle hoy a María que vivamos las bienaventuranzas
Señor,
haz de mí un instrumento de tu paz.
Allí donde hay odio ponga yo amor.
Allí donde hay discordia ponga yo unión.
Allí donde hay error ponga yo la verdad.
Allí donde haya duda que ponga yo la fe.
Allí donde haya desesperación,
que ponga yo esperanza.
Allí donde haya tinieblas,
que ponga yo la luz.
Allí donde haya tristeza,
que ponga yo alegría.
Haz, Señor, que no me empeñe tanto
en ser consolado, como en consolar;
en ser comprendido,
como en comprender;
en ser amado, como en amar.
Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado
y muriendo a uno mismo
se resucita a la vida eterna.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL: San Juan Crisóstomo
Nació en Antioquía, se cree que hacia el año 848. Fue hijo de un guerrero; su padre comandaba la cabaIlería siria.
Desde temprana edad, Juan se internó en el mundo de las letras y comenzó su vida de orador en el foro. A los veinte años ya había cobrado gran fama. Precisamente a causa de su elocuencia fue Ilamado Crisóstomo, que en griego significa "boca de oro" . Pero en medio deI triunfo, en el año 369 lo abandonó todo y se presentó a Melecio, obispo de Antioquía, pidiéndole el bautismo.
Queriendo practicar el evangelio integral, determinó seguir el ejemplo de los anacoretas, internándose en el desierto de Siria. Durante seis anos disciplinó su espíritu y habló con Dios en aquella soledad. En el año 397, al quedar vacante Ia silla de Constantinopla, Juan fue elegido para ocuparla.
En poco tiempo cambió el semblante de aquella corte. Crisóstomo habló con los poderosos, inquirió el porqué de sus injusticias, fustigó el despilfarro, el juego, la molicie, alentó al pueblo a que trabajara con alegría. Todo esto le trajo enemigos en todos los estratos sociales.
Se formó contra él un concilio, que lo depuso de la silla patriarcal. Entre tanto, Crisóstomo hablaba al pueblo con nueva vehemencia: "¿,Qué voy a temer? – decía –. ¿La muerte? Ya sabéis que Cristo es mi vida y el morir, una ganancia. ¿El destierro? ;Pero si la tierra toda es del Senor! ¿,La pérdida de los bienes? Nada hemos traído a este mundo y nada llevaremos de él. Desprecio todos los temores, me río de los bienes. Ni temo la pobreza, ni deseo la riqueza, ni me aterra la muerte y, si deseo vivir, es por el bien de vuestras almas".
Y terminaba la arenga con palabras que aludían a la emperatriz Eudoxia, expresando que la verdadera causa de su ruina era no haber halagado la molicie y la sensualidad de las gentes. "Algo queda aún – decía – de la raza de Jezabel y la gracia combate todavía en favor de Elías. Herodías sigue pidiendo la cabeza de Juan y por eso danza".
Fue desterrado a una mísera población de la Armenia Menor. Allí siguió siendo Crisóstomo. Entró en contacto con poblaciones errantes, convirtiendo a los godos. Su mágica palabra los atraía. Mantuvo correspondencia con todas las Iglesias. Las misiones eran su preocupación constante y a él acudían los misioneros en busca de consejo y apoyo espiritual.
Tres años después, san Juan Crisóstomo iba a ser trasladado a la costa oriental del mar Negro. Pero sus fuerzas estaban agotadas. Al llegar a un pueblo llamado Comana del Ponto, falleció. En una ermita, custodiado por soldados, echado en el suelo, así le llegó la muerte.
Es considerado el más grande predicador de todos los tiempos. San Pío X lo declaró patrono de los oradores sagrados. Sus obras abarcan trece volúmenes y tratan sobre la vida monástica y el sacerdocio, asi como exposiciones y comentarios de la Sagrada Escritura, sermones y homilías. En su tratado sobre el sacerdocio, escrito en su juventud, en la soledad de una cueva, habla sobre la conveniencia de que se proclame obispo a su amigo Basilio y no a él. El cardenal Newman dijo de él que es el santo de la amistad cristiana.
Ha sido llamado el teólogo de la Eucaristía y el mejor intérprete de Pablo. Sus restos se hallan en Roma, en la basílica de San Pedro.
Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Santos: Felipe, Macrobio, Julián, Ligorio, mártires; Maurilio, Eulogio, Amado, obispos; Israel y Teobaldo Santos; Beato Amadeo, monje y abad; Venerio, eremita.
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica.
Para recibir las lecturas en forma semanal sin formato (solo texto en negro), envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Suscribir lecturas en forma semanal sin formato
Para cancelar su subscripción a este grupo, envíe un mensaje desde su correo a: UnosMomentos@... poniendo en asunto: Dar de baja lecturas en forma semanal sin formato
Lecturas del 7 al 10-9-06 (Jueves de la Semana 22 al Domingo de la 23)
Unos Momentos con Jesús y María
Lecturas del 7-9-06 (Jueves de la Semana 22)
SANTORAL:
Beatos Juan Ducket y Rafael Corby
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 3,18-23
Hermanos: ¡Que nadie se engañe! Si alguno de ustedes se tiene por sabio en este mundo, que se haga insensato para ser realmente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es locura delante de Dios. En efecto, dice la Escritura: El sorprende a los sabios en su propia astucia, y además: El Señor conoce los razonamientos de los sabios y sabe que son vanos. En consecuencia, que nadie se gloríe en los hombres, porque todo les pertenece a ustedes: Pablo, Apolo o Cefas, el mundo, la vida, la muerte, el presente o el futuro. Todo es de ustedes, pero ustedes son de Cristo y Cristo es de Dios.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 23, 1-2. 3-4b. 5-6 (R.: 1a)
R. Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella.
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, el mundo y todos sus habitantes, porque él la fundó sobre los mares, él la afirmó sobre las corrientes del océano. R.
¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor y permanecer en su recinto sagrado? El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos. R.
El recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su Salvador. Así son los que buscan al Señor, los que buscan tu rostro, Dios de Jacob. R.
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 5, 1-11
En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca. Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Navega mar adentro, y echen las redes.» Simón le respondió: «Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes.» Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: «Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador.» El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres.» Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor.
Reflexión
Simón y sus compañeros habían pescado toda la noche sin sacar nada. Ya estaban limpiando las redes en la costa, cansados y defraudados, cuando Jesús les manda ir mar adentro y echar las redes al agua nuevamente. Seguramente no eran muchas las ganas que tenía Pedro de cumplir con el pedido del Señor.
Pero la mirada de Jesús, el modo imperativo pero amable de sus palabras, llevaron a Pedro a embarcarse de nuevo.
Frecuentemente, Jesús nos pide hacer cosas sorprendentes, irracionales. "Duc in altum", le dice a Pedro y a nosotros. "Navega mar adentro. Arriésgate, esfuérzate un poco mas. Entrega lo que tengas, sin medida ni especulaciones." Salir de nuevo a pescar cuando nada se ha logrado en toda una noche de esfuerzo.
En muchos momentos, cuando aparece el agotamiento por no ver frutos en nuestra vida a pesar de nuestros esfuerzos, cuando encontramos que todo ha sido un fracaso y encontramos motivos humanos para abandonar la tarea, debemos escuchar la voz de Jesús que nos dice: "recomienza de nuevo, vuelve a empezar".
El secreto de todos los avances de nuestro camino hacia Jesús está en saber volver a empezar., en sacar enseñanzas de cada fracaso y después intentar una vez más.
La fe es algo semejante. Confiar en Jesús. No fiarnos de nuestros propios razonamientos. Partir mar adentro. Partir hacia los misterios: La Eucaristía....la Trinidad....la Encarnación....la Resurrección....la Iglesia. Lo creo porque lo dice Jesús, le creo a Jesús y echo las redes.
Pedro entró en el lago y se dio cuenta de que las redes se llenaban de peces.
Por la noche, en ausencia del Señor, todo el trabajo había sido estéril. También a nosotros, si confiamos solo en nuestras fuerzas y en nuestro juicio nos pasa lo mismo.
Pedro mostró humildad al obedecer a Jesús, quién, por no ser hombre de mar, bien se podía pensar que no sabía nada de pesca. Sin embargo, confía en el Señor y le obedece.
La obediencia nos lleva a querer identificar en todo nuestra voluntad con la voluntad de Dios. Si permanecemos con Jesús, El llena siempre nuestras redes.
Pedro, al ver el milagro de la pesca, dice a Jesús: "Aléjate de mí Señor, porque soy un pecador", el espanto lo embargó.
En el lenguaje bíblico ese miedo, ese espanto es señal que Dios se ha acercado a nosotros.
Cuando tenemos cerca a Dios, cuando percibimos su Santidad, nos sentimos como Pedro, indignos. Ese es el miedo del que nos habla el Evangelio.
Y el Señor le dice a Pedro : No temas y lo hace pescador de hombres.
Jesús comenzó pidiendo prestada a Pedro la barca, y se quedó con su vida. Y Pedro jamás se arrepintió de su haber seguido en aquella oportunidad al Señor. El, que había sido hasta ese momento en un pobre pescador de Galilea, fue convertido en la roca fundamental de la Iglesia.
Pidamos a la Virgen que nos ayude a ser generosos con el Señor, tanto cuando nos pida que le prestemos nuestra barca , como cuando quiera que le demos la vida entera
Tu barca de pescador,
que llegó de Roma al puerto,
va siguiendo el rumbo cierto
que le trazara el Señor.
La va llevando el amor
siempre a nuevas singladuras.
En las borrascas oscuras,
para que a Cristo sea fiel,
Simón Pedro, el timonel,
vela desde las alturas.
Si toda la Iglesia oraba
por ti, ahora tú por ella,
que eres su roca y su estrella.
Cuando se tambaleaba
tu fe, sobre el mar te daba
Cristo fuerza con sus manos.
Boga mar adentro, y danos
-a la Iglesia, que te implora-
tu presencia guiadora
y confirma a tus hermanos.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:Beatos Juan Ducket y Rafael Corby
Juan Ducket nació en Inglaterra, en l613, en la región de Yorkshire. Se cree que era sobrino del beato Jaime Ducket, quien murió en el martirio.
Realizó los primeros estudios en un colegio inglés de la ciudad de Douai (Francia), donde más tarde recibió la ordenación sacerdotal. Años después concurrió a la universidad de París.
Antes de emprender su misión en Inglaterra vivió algunos meses en una comunidad de cartujos. Durante cerca de un año emprendió una fructífera tarea como predicador, en la que logró numerosas conversiones, Al cabo de ella, el 2 de julio de 1644 fue detenido, juntamente con dos laicos, cuando procedía a bautizar a unos niños.
Al confesar que era sacerdote católico, fue enviado a Londres y encarcelado en un presidio de las cercanías. Allí lo acompañó el padre Rafael Corby, sacerdote jesuita, también apresado cuando celebraba misa en la localidad de Hamsterley Hall.
Este último vio la luz en 1598 en Maynooth, Todos los miembros de su familia habían entrado en religión. Su padre y dos de sus hermanos pertenecían a la compañía de Jesús, y dos hermanas eran benedictinas en Bruselas.
Rafael Corby se incorporó a la Compañía en Watten (Vlandes). Tenía treinta y cuatro años cuando comenzó a misionar en Inglaterra, en el condado de Durham, de donde era oriunda su familia. Durante doce años trabajó infatigablemente, sosteniendo con su palabra de fe a los fieles, atemorizados por la persecución de la corona.
En el mes de setiembre ambos sacerdotes fueron condenados a morir en el patíbulo.
Fuera de Inglaterra, los jesuitas trabajaron para conseguir la libertad del padre Corby, quien al enterarse ofreció su lugar al padre Ducket, cosa que éste no aceptó.
Las gestiones emprendidas para liberarlos fracasaron, y el día 7 de setiembre de 1644 fueron llevados a Tyburn. Tranquilos y sonrientes marcharon hacia el lugar del suplicio. El padre Ducket bendecía a todos aquellos que se acercaban. A un pastor protestante que quiso convertirlo, lo atajó diciendo: "No he venido a este lugar para que me enseñen mi fe, sino a morir por ella".
Puestos bajo las respectivas horcas, el padre Corby habló a los que allí se hallaban, exaltando la fe católica y su alegría por haber merecido la palma del martirio.
La víspera de la ejecución, el beato Juan Ducket escribió una carta al vicario apostólico de Inglaterra, quien en ese entonces se hallaba en París. En ella le expresaba que no temía a la muerte, que la recibiría con júbilo, "porque Cristo es mi vida y la muerte mi victoria".
Así habla el Señor: Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial. Por eso, el Señor los abandonará hasta el momento en que dé a luz la que debe ser madre; entonces el resto de sus hermanos volverá junto a los israelitas. El se mantendrá de pie y los apacentará con la fuerza del Señor, con la majestad del nombre del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos, porque él será grande hasta los confines de la tierra. ¡Y él mismo será la paz!
Palabra de Dios.
SALMO Sal 12, 6ab. 6c (R.: Is 61, 10)
R. Yo desbordo de alegría en el Señor.
Yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me salvaste. R.
¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido! R.
X Lectura del santo Evangelio según san Mateo 1, 1-16. 18-23
Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Esrón; Esrón, padre de Arám; Arám, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboám; Roboám, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Jorám; Jorám, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatám; Joatám, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Amón; Amón padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacím; Eliacím, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquím; Aquím, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.»
Palabra del Señor.
Reflexión
Hoy sábado 8 de Septiembre, celebramos con alegría la Natividad de la Virgen María, es decir, la fiesta del nacimiento de nuestra madre del Cielo.
En las Sagradas Escrituras no se habla directamente del nacimiento de María, ni tenemos detalles de la fecha o el lugar. Esta fiesta, que es antiquísima, nace del amor de los cristianos a su madre. En la Iglesia de Oriente marca el comienzo del año litúrgico.
Toda la Iglesia celebra con amor esta solemnidad, tal como los hijos festejan el cumpleaños de la madre, aunque no tengan una idea precisa de las circunstancias y de las condiciones de su nacimiento ode su infancia.
Cuando se festeja el cumpleaños de la madre no se hace hincapié en una circunstancia en particular, sino en su ser de madre, en la maravilla del hecho de que tenemos una madre, y que tenemos precisamente esta madre. La enorme alegría de todos los cristianos nace de pensar que tenemos como madre a esta madre, que es María.
Durante todo el año, pero especialmente en sus fiestas invocamos repetidamente a nuestra Madre del Cielo,pidiéndole con más frecuencia lo que necesitamos, agradeciéndole sus gracias, encomendándole a amigos y familiares que necesitan su intersección...
El hombre aspira en la tierra a lograr una felicidad no pasajera, una felicidad honda, serena, humana y a la vez sobrenatural. María logró esa felicidad durante su vida por que Dios la creó sin pecado original.
María,que nació en Palestina, que desde niña se entregó al Señor, que recibió el anuncio del Arcángel San Gabriel, que dió a luz a Nuestro Señor, que estuvo junto a El, al pie de la Cruz, está hoy, en cuerpo y alma junto al Padre, y nos ama y nos protege como una madre a sus hijos.
En María se hacen realidad todas las perfecciones. San Bernardo dice que fue tan grande María en santidad y belleza, que no convenía que Dios tuviese otra Madre, ni convenía tampoco que María tuviese otro Hijo que Dios.Y San Buenaventura escribió que Dios podría haber hecho un mundo mayor, pero no podía hacer una madre más perfecta que la Madre de Dios. Pero no debemos creer que por su grandeza y por su santidad, María se vuelve inaccesible y distante. Ella es la llena de gracia, pero también es Madre. Con su poder delante de Dios, nos alcanzará lo que le pedimos. Como Madre quiere dárnoslo. Y también como Madre entiende nuestras debilidades, y por eso nos alienta, nos excusa, y facilita nuestro camino hacia Jesús.
Si logramos tratar de verdad a María, crecerá en nosotros nuestro amor a su Hijo Jesús. No nos basta saber que María es nuestra Madre, debemos tratarla como a una Madre, contarle lo que nos pasa, honrarla, quererla.
Hagamos propósitos de confiarnos siempre a María, de acudir a ella en todas las circunstancias de nuestras vidas, sabiendo que ella es el camino más corto para llegar a Jesús.
La Madre Teresa de Calcuta contaba con frecuencia durante su vida que cuando la congregación de las Misioneras de la caridad acababa de ser fundada, necesitaban en forma urgente de un edificio para su casa matriz. Entonces ella, para conseguirlo, prometió rezar a la Virgen 85.000 veces el Acordaos, que es esta corta oración
Acordaos, oh pidaosísima Virgen María
que jamás se ha oído decir
que ninguno de cuantos han invocado tu protección,
implorando vuestro auxilio
o suplicando vuestra intervención,
haya sido abandonado de vos.
Animado por esta misma confianza, recurro a vos,
oh Virgen de las Vírgenes y Madre mía.
A vos acudo, ante vos me postro, triste y pecador.
Oh, Madre del Verbo Encarnado,
no desprecies mis peticiones,
sino que, por vuestra bondad,
dignaos escucharme y socorrerme.
Amen
Niña de Dios, por nuestro bien nacida;
tierna, pero, tan fuerte, que la frente,
en soberbia maldad endurecida,
quebrantásteis de la infernal serpiente;
brinco de Dios, de nuestra muerte vida,
pues vos fuisteis el medio conveniente
que redujo a pacífica concordia
de Dios y el hombre la mortal discordia.
Creced, hermosa planta, y dad el fruto
presto en sazón, por quien el alma espera
cambiar en ropa rozagante el luto
que la gran culpa la vistió primera.
De aquel inmenso y general tributo,
la paga conveniente y verdadera
en vos se ha de fraguar: creced, Señora,
que sois universal remediadora.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,
por los siglos de los siglos. Amén.
Himno de la Liturgia de las Horas
SANTORAL:La natividad de la Virgen María
En la liturgia católica, este nacimiento de María es celebrado como se celebra la navidad de Jesucristo y la de san Juan Bautista: En de Cristo, Hijo de Dios, la de la Virgen, en gracia desde su concepción inmaculada, y la de Precursor, lleno de Espíritu Santo desde el seno de su madre Isabel. Son los únicos.
Esta fiesta tiene una lógica relación con la de la inmaculada, celebrada nueve meses antes: es una afirmación del proceso humano natural en lo que hace al nacimiento de María.
La celebración tuvo su origen en Jerusalén, a fines del siglo V, a raíz de haber sido consagrada una basílica en el lugar donde, según antiguas tradiciones extraevangélicas, acaeció el nacimiento. Al parecer, María era jerosolimitana, y después sus padres se trasladaron a Nazaret; así se explica me