y cuando el ojo está abierto todo se ilumina
Si se nos preguntara sobre cuál es el Corazón de las Enseñanzas Budistas, algunos contestaríamos inmediatamente que Las Cuatro Nobles Verdades (el sufrimiento, su causa, su extinción, y el sendero que nos conduce a ello).
Otros sin embargo podríamos decir que son las ideas sobre La Vacuidad de todos los Fenómenos (la impermanencia, la no-substancialidad y la carencia de identidad inherente).
Y algunos más podríamos afirmar que el Corazón del BuddhaDharma se encuentra resumido en el siguiente verso conocido como el Sabba papassa akaranam:
“Cesa de hacer el mal,
comienza a hacer el bien,
purifica tu mente y tu corazón,
esta es la Enseñanza de todos los Buddhas.”
[Digha Nikaya Mahavagga. 42]
Que nos invita de una forma sencilla a trabajar interior y exteriormente sobre nosotros y nuestro entorno. Expresando sólo aquello que puede surgir de un corazón y una mente puros y atentos. Transformando activamente nuestras limitaciones en acciones virtuosas, expresando sólo estas últimas en el mundo cotidiano. Recordándonos así el camino de los Bodhisattvas como un deber social.
Qué en este Wesak 2006 podamos volver a asumir como grupo la Promesa de los Bodhisattvas:
“Que mientras exista el espacio y haya seres sintientes en el Samsara, permanezca entre ellos para liberarlos del sufrimiento”. [Bodisattvacharyavatara (Shantideva). 10.55]
LAHR
Red Iberoamericana de la Voluntad al Bien y la Buena Voluntad
