Cáncer 2006
Cuando un punto de luz toma conciencia de si mismo, las brumas de ilusión que lo envuelven y lo separan de lo real se dispersan, entonces puede ver los puntos de luz en los otros, puede ver que lo que le separa de otras luces es solo un espejismo.
Tomar conciencia de uno mismo, de la propia singularidad que al surgir al entorno, como la semilla surge de la tierra puede causar conflicto en el entorno, si en el entorno hay estancamiento de estructuras, de miras, de adaptación a la evolución, pero puede haber alegría en el entorno y ser bienvenida una nueva luz que va a enriquecer las demás luces, todo depende si el entorno evoluciona mediante la inadaptación a lo nuevo, es decir mediante el conflicto o mediante la capacidad de adaptación que aporta la Síntesis, la Atención al aquí y ahora.
Cuando una luz toma conciencia de si misma, reconoce la parte que le corresponde en el todo, en tiempo y espacio, cuando una célula de un riñón se da cuenta que lo es, sabe también que es parte de un organismo mayor y que si hace su tarea bien, realiza su parte para que la totalidad vaya bien. Tomamos conciencia de nosotros mismos y de la parte que nos corresponde como integrantes de la humanidad.
Es la transición de la conciencia de masas a la conciencia grupal, de la conciencia instintiva a la conciencia intuitiva, en la primera el grupo es referencia de seguridad, el grupo te protege, te aporta lo que necesitas y te dice que tienes que aportar, pensar y sentir. En la conciencia grupal la fuente de alimento físico, emocional y mental está en uno mismo, todos beben de su propia fuente y sin embargo es la misma fuente, no hacen falta intermediarios, ni largos viajes, la fuente está en uno mismo y el agua es la misma para todos, solo que al beberla toma perspectivas singulares. El grupo lo componen puntos de luz conscientes de si mismos, de su propia singularidad, del lugar que en tiempo y espacio le corresponden, en el mundo y en el grupo. El potencial del grupo no depende del número, sino del grado de autoconciencia y por consecuencia de conciencia grupal de cada uno.
El punto de luz está atrapado en la materia, pero si toma consciencia de si mismo, encuentra el espacio de libertad en su propia luz, la estructura ya no es una prisión, sino un instrumento de trabajo para realizar una tarea especifica, se toma consciencia de si mismo como luz y se descubre que uso dar a lo que parecía una limitación.
JEH