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Meditación
día Martes: Los Devas
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Si uno
quiere aprender debe de empezar a preguntarse porque
la Naturaleza responde a cualquier pregunta. Lo malo es no preguntar,
quedarse
varado en el fondo del río de la ineptitud o del miedo. Hay que
preguntar
constantemente a la naturaleza. San Francisco hablaba a los peces, al
agua del
mar, a las nubes que pasaban, porque tenía un sentido dévico de la
naturaleza.
Todos
tendríamos que tener este impulso dévico de
hablar con los enanitos, yo lo he hecho así y el fruto de mis diálogos
son 3
libros sobre los Ángeles. Significa que he estado dialogando con las
entidades
angélicas, al principio fue un juego, después se convirtió en una
necesidad y
creo que esta necesidad de establecer contacto con los ángeles y los
hombres ya
será una constante en mi vida.
Y veréis
que son cosas grandes porque yo no se nada de
los ángeles, pero siento un impulso de dialogar con los ángeles y ellos
me
responden. Estoy tan serenamente expectante y cada una de las palabras
de los
ángeles es como si fueran mías. Ahí está el misterio, que el hombre
tiene mitad
de hombre y mitad de déva y que por lo tanto puede conversar con los
dévas y no
hay que reírse de estas cosas, porque es muy importante que una persona
tenga
ese sentido de conversar con la Naturaleza, porque Dios está en todo. Y
la
Naturaleza está deseando responder las preguntas del ser inteligente.
En todas
las tradiciones existen las narraciones de personas que conversaron con
los
espíritus.
También
están las alegorías, mitos del pasado y grandes
tradiciones, conversaciones de los sacerdotes con los guías de la Raza,
grandes
Ángeles que conducían al pueblo, sea elegido o no puesto que no existen
pueblos
elegidos. Existe pues un destino común para todas las criaturas,
existen Dévas
de todos los colores, de todas las Jerarquías y de todas las
evoluciones
posibles y que todos podemos conversar con dévas (Daimons) semejantes a
nosotros en evolución.
Los
artistas se inspiran con Dévas ¿que paso con el
Renacimiento? que fue el contacto de una gran profusión de ángeles del
cuarto
rayo procedentes de quien sabe que constelación, que estuvieron unos
cientos de
años aquí y dejaron obras de arte para la posterioridad y que no serán
superadas hasta dentro de varios siglos, en plena Era de Acuario, ¿que
significa esto? pues que existe contacto consciente entre el Hombre y
el Ángel.
Y el que
diga que él se basta a si mismo sin contar con
los dévas, es mentira, pues demuestra que no sabe nada de las Leyes de
la
Naturaleza, porque cuando estoy hablando y vosotros estáis escuchando,
hay
multitud de dévas del Espacio que a través de la vibración que es
dévica, lleva
mi voz hacia vosotros, o convierten esto que sale que no tienen sonido
en un
sonido al salir de mi boca, o convierten la sangre que circula por
nuestras
venas en algo sólido cuando sale para que no haya hemorragias.
Todo el
cuerpo esta lleno de dévas de distintas
vibraciones que constituyen el corazón, los pulmones, la sangre, el
sistema
nervioso y cuando llega a cierto punto constituye el antakarana. ¡dévas
por
doquier! ¡ángeles por todas partes!
Solamente
que el hombre debe de sacudirse la ceguera
del materialismo y reconocer que todo es Espíritu, que los ángeles son
espíritus, están en el viento, en el agua, en el fuego, en la tierra y
en el
éter y son los ángeles los que producen todo lo que vemos por doquier.
Conferencia
Barcelona-VBA- 5/3/81
Hilda