La magia del alma
por Vicente Beltrán Anglada
por Vicente Beltrán Anglada
JASH 98-102
El ser humano, lo mismo que cualquier ser manifestado, prescindiendo de su mayor o menor abertura de conciencia, se define por la Voz. Su vibración particular, la que le sirve de vehículo del sonido, crea un color especial al rasgar los éteres, que puede ser percibido por el clarividente entrenado. Por esta vía cualquier ser humano puede ser seguido en la evolución del mundo espiritual, por el rastro de luz que deja tras si y que convenientemente seguido por el experimentado observador lo lleva directamente al centro de conciencia, o alma en evolución. Aún cuando la multiplicidad de voces, o estados de conciencia, van tejiendo y destejiendo en el éter multiplicidad de colores, hay un color distintivo especial Invariable que es precisamente el que sirve de referencia espiritual y que permanece inalterable en el centro de la incesante movilidad de los colores circunstanciales o pasajes envolventes. La Voz a la que nos estamos refiriendo es la del alma humana, y hay mucho para profundizar en este sentido y en las elevadas consecuencias de su relación con el tiempo y con el espacio etéreo, en el que tiene su morada el alto secreto de la Magia.
La voz del Alma, el poder del gran sonido OM que la caracteriza, es creadora de situaciones permanentes y reside en ella la capacidad de transformar la vida y destruir el karma. Esta capacidad inherente al alma, de transformar la vida en términos de realización, es Magia, el poder de crear a voluntad las situaciones kármicas, que aparecían como aspectos fatales e implacables de la Voluntad de Dios respecto a nosotros, y de conducir la nave de la vida hacia océanos infinitos de liberación. El Verbo, o Voz del Alma, es el poder mágico que convenientemente empleado puedo destruir dentro de la conciencia el aliento de todas las voces menores, recuerdos de otras vidas y apegos a lo inmediato qua nos circunda y que en su mutua y fatal interdependencia crea y origina el misterio del karma. El llanto de un niño que nace y el estertor de un moribundo son voces menores que nos hablan de nuestra relación con el espacio y el tiempo, en tanto que la Voz del Alma, una vez reconocida y conscientemente pronunciada, nos hará testigos del gran Misterio de la eternidad. La magia de la Voz del Alma es poderosísima, pues es un vehículo de la Voluntad de Dios. El secreto del cuarto Reino, o Reino humano, reside en el consciente empleo del Mantram solar OM, de cuyo sonido especifico cada alma participa en la medida justa de sus fuerzas y posibilidades.
Cada reino tiene su propia Voz, su propio distintivo en color y sonido, y en el descubrimiento de este misterio se halla el conocimiento de las almas grupales, minerales, vegetales y animales que en cada reino de la Naturaleza realizan su evolución. De esta manera el esoterista entrenado, o el Iniciado, pueden seguir fácilmente la historia del planeta con sólo aguzar sus experimentados oídos para escuchar la Voz o seguir el rastro de luz que cada una de las almas grupales emite como característica distintiva de su vida en evolución. Dentro del misterio que oculta cada reino y que se exterioriza a través de cada una de sus innumerables criaturas, es posible seguir el rastro de luz y de sonido que emite cada una en particular y aprender a materializarlas según técnicas científicas de invocación. Los aspectos de milagro, magia o prodigio, que pueden producir los esoteristas experimentados tienen su raíz en dos aspectos científicos muy definidos, que sin darnos cuenta estamos utilizando a cada instante: el oír y el hablar. Esta magia que está tan a nuestro alcance origina situaciones planetarias, pues los hombres como un todo pronuncian voces y emiten sonidos, que al adueñarse de los éteres producen el karma de la humanidad. Ya sea en lo individual o en lo planetario, todo depende de la calidad de nuestras luces y de nuestros sonidos. A medida que el individuo va sutilizando sus expresiones de luz y de color se va acercando al Sonido característico del Alma Solar o Planetaria, el OM, y aprende a ver la luz que este OM genera al poner incandescentes los éteres, que lo hacen sensible a la Vida que rige el conjunto planetario. En esta forma se pone inteligentemente en relación con Aquél que utiliza el planeta Tierra como cuerpo de Su expresión, y aprende la técnica suprema de reproducir en su pequeña vida el OM solar, por el cual es posible la evolución de los planetas del Universo.
Cada vez que hablamos estamos reproduciendo el misterio solar de manifestación y colaboramos con nuestra palabra a la perpetuación de este misterio. Cuando somos conscientes del valor afirmativo del Verbo, como creador de situaciones individuales o mundiales, es que podemos medir el alcance de nuestra responsabilidad planetaria, También se podrá comprender la reticencia y circunspección del Iniciado frente al misterio de la Palabra y el por qué de sus prolongados silencios y de su culto a la Ley de la oportunidad cíclica, en la cual todas las palabras deberían ser pronunciadas. El sabe del poder y de la responsabilidad de cada uno por insignificante que parezca, y de la relación de ellas con la voz o sonido de las criaturas invisibles que pueblan los éteres y que al ser "materializadas” por invocación determinan las condiciones planetarias. La ampliación de este concepto, al que haremos nueva referencia en el capitulo dedicado a los devas, y su cuidadoso estudio, debería hacernos muy responsables y hacernos conscientes de que la Iniciación, con sus infinitas oportunidades y posibilidades, es un resultado de emplear cuidadosa e inteligentemente las palabras y de la capacidad de silencio, en virtud del cual los oídos internos se abren a la majestuosa sinfonía de la Creación.
Siguiendo atentamente el curso de estas ideas, están entrenándose para los grandes secretos de la magia. Con sólo responsabilizarse plenamente de cuanto digan o hagan (hacer es otra forma de decir) y de utilizar palabras correctas en sus conversaciones, cuidando que cada una de ellas no hiera ni mortifique a los demás, de ser parcos en sus comentarios, evitando palabras inútiles y sin sentido, están convirtiéndose por obra y gracia del Verbo en verdaderos Magos blancos, en verdaderos teúrgos de la buena ley.
Están derrumbando por este sencillo procedimiento, las estructuras poderosas que sostienen el mal karma planetario, constituido por cuanto dijeron o hicieron Incorrecto todas las generaciones precedentes.
Nos referimos al OM solar y también al AUM planetario. El doble OM y el triple AUM son los sonidos que en su mutua y armoniosa conjunción producen al hombre realizado, al ser humano perfecto o Maestro de Compasión y de Sabiduría.
Cuando nos referimos al Cristo, como Maestro de Maestros, en su simbólica apreciación espiritual y no simplemente física se lo ha presentado como una estrella de cinco puntas de un brillo azulado intensísimo que se proyecta en lo infinito de los éteres. La estrella de cinco puntas, es desde el punto de vista de nuestro estudio acerca de la Palabra, Verbo o Sonido, un resultado de equilibrar el Verbo Solar OM con el triple sonido AUM, que es una respuesta de los tres reinos inferiores de la Naturaleza, mineral, vegetal y animal, a la voluntad del Hombre espiritual o alma, que los utiliza como vehículos de expresión. También el triple AUM tiene relación con los vehículos periódicos de la personalidad, que utilizan materia de cada uno de los reinos para crear unas estructuras definidas, que servirán de Cáliz, Recipiente o Tabernáculo para la expresión del Verbo.
El OM es un Sonido Solar o Verbo del Alma. Participa a la vez de la gloria monádica y del sonido o palabra que se eleva de cada uno de los Reinos. Es un sonido doble que al ser pronunciado correctamente produce integración de los reinos, o en una esfera más reducida integración de los vehículos mental, emocional y físico que utiliza el alma para su evolución en el tiempo.
Un pequeño diagrama aclarará esto:
OM. Sondo de Relación e Integración. La Voz del Alma.
A. Mundo mental relacionado con el Reino animal.
U. Mundo emocional relacionado con el Reino vegetal.
M. Mundo físico relacionado con el Reino mineral.
A. Mundo mental relacionado con el Reino animal.
U. Mundo emocional relacionado con el Reino vegetal.
M. Mundo físico relacionado con el Reino mineral.
La descripción simbólica de Cristo como una estrella perfecta de cinco puntas indica que Cristo es el verdadero hombre perfecto o Solar y que el AUM o triple sonido de la Naturaleza se manifiesta, a través de cada uno de los cuerpos expresivos del hombre, estando sometidos armoniosamente a la Voluntad superior del OM sagrado. El símbolo de esta armonía por la cual el Hombre Celeste tiene poder omnipotente sobre sus vehículos y a través de los mismos sobre cada uno de los Reinos de la Naturaleza, lo tenemos en su más pura expresión en el gran misterio iniciático de la transfiguración en el Monte Tabor en el que Cristo, radiante de luz, tiene a sus pies tres discípulos dormidos, sometidos a Su voluntad superior ellos simbolizan los tres cuerpos periódicos de manifestación cíclica que el alma utiliza para su evolución espiritual.
En este cuadro en que presentamos el Verbo Solar OM, como Alma espiritual y al triple sonido AUM como los tres sonidos que se elevan de cada Reino, como un Canto al Padre, está resuelto el gran Misterio de la Creación Universal que si bien se examina no es sino una expresión de la Magia suprema de Dios en relación con la naturaleza entera o Universo solar que le sirve de vehículo y morada.
Mediante el conocimiento que acaban de obtener, comprenderán los reiterados y constantes esfuerzos de los Ashramas y da las auténticas escuelas esotéricas del mundo, para enseñarles a los aspirantes espirituales, las verdades que les servirán para guiar sus pasos por el sendero espiritual, armonizar e integrar sus vehículos inferiores, limpiados de todas sus impurezas o sonidos extraños, para poder oír la nota típica de cada uno de los Reinos de la Naturaleza e integrados por el poder de la mente y la intensidad del propósito interno, ofreciéndolas humildemente a la Voluntad superior para que ésta las utilice corno fuerzas bienhechoras de la humanidad.
El Centro de Estudios VBA es una Comunidad espiritual dedicada a honrar la vida y obra de Vicente Beltrán Anglada a través de la meditación, el estudio y el servicio relacionados a: i) la praxis del Agni Yoga, conducente a Shamballa; ii) la colaboración Humano-Dévica; y iii) la Magia Organizada planetaria.
