Tras que Ororo saliera de clase, Emma se fue acercando con una sonrisa, a la cual respondí levantando una ceja y mirando a Emma directamente a los ojos. Me cogió suavemente de los hombros (¿que manía tenía esta gente?) poniénndome de cara a mis compañeros:
-Niños os presento a…
-Hugo Montenegro-le complemente con desgana.
Emma sonrió inocentemente y le dio un poco la vuelta a Hugo mirándole como si tuviera cinco años y no fuera capaz de entender porqué estaba allí:
-Ya te puedes sentar.Por cierto, soy Miss Frost.
-¿Miss Frost? ¿Que clase de nombre es ese para una profesora?
Emma apretó un poco sus dientes disimulando la ira que la recorría por dentro. Los alumnos nos miraban, algunos impresionados, otros pocos, aguantando unas ahogadas risitas.
-El nombre por el cual tendrás que llamarme cada vez que estés en mi presencia, ¿lo ha entendido señor Montenegro?-dijo intentando calmarse.
Suspiré un poco.
-Sí, Miss Frost,pero podría decirme cual es su nombre…
Emma le miró con la ceja levantada y mostrando una sonrisa falsa asintió amablemente:
-Emma Frost. Y el suyo, señor Montenegro?
-Pues Ya lo acaba de decir usted Miiissss-dije dando cierto rintintín a la palabra- Frost.
-No es a ese nombre al que me refiero, señorito. Me refiero a su nombre mutante identificativo.
-Ah, yo no tengo de "eso".
-Pues ya puede ir teniéndolo, ya que yo no voy a gastar más saliva en su nombre completo- dijo mientras sonreía y moldeaba el pelo en señal de superioridad.
Sonreí.
-Y ahora…siéntate.
Asentí me sente en una mesa vacía y alejada de la profesora Emma
-Esto será divertido, Emma…-dije para mis adentros.