Tras terminar el día de clases Emma se dirigió a la sala de profesores, mientras caminaba muchos alumnos la miraban, algunos embobados y otros extrañados, Emma les miraba sonriendo falsamente y moviéndose más seductoramente a propósito, a punto de entrar en la sala Bobby Drake llamó su atención:
-Miss Frost…-dijo con algo de miedo.
Emma sonrió y se dio la vuelta mirándole directamente a los ojos y acercándose más a él.
-¿Si tesoro?-dijo sonriendo y con su cuerpo pegado mas al de Bobby.
Bobby la miró tragando un poco de saliva y sintiendo como sus manos comenzaban a sudar.
-Verá…esque…no he entendido la última lección de Lengua Inglesa…-dijo sin poder evitar fijarse en el precioso pelo de Emma.
Emma rió un poco y se dio la vuelta lléndose hacia la sala de profesores no sin antes decirle a Bobby:
-Pues la próxima vez fíjate en la pizarra, no en el cuerpo de tu profesora.-dijo sonriendo triunfantemente.
Cuando entró en la sala vió a Hank sentado en un sofá al lado de Logan el cual miraba una de sus potentes garras, Ororo estaba sentada junto a Jean hablando sobre el futuro de la escuela, ambas miraron a Emma cuando entró:
-Hola queridas-dijo sonriendo a ambas aunque una fugaz expresión de superioridad fue dirigida a Ororo.
Ororo sonrió falsamente.
-Hola Emma. ¿Que tal tu día de clases?
-Eso, cuéntanos.
-Pues…-Emma se sentó junto a Logan con una pierna sobre otra de forma sensual-…cansado y aburrido.
Logan rió.
-¿Aburrido? lo dice una mujer que se dedica a seducir a sus alumnos, pobre Bobby-dijo riendo.
Emma le miró relamiendo un poco su labio inferior.
-Te equivocas Logan, nunca tendría un romance con un chiquillo, no es mi culpa ser tan hermosa y sexy…o acaso… ¿lo dudas?
Logan resopló riendo un poco.
-He visto mujeres más guapas que tú Emma, créeme, no eres mi tipo.
Emma se acercó más a él.
-¿Seguro? porque ahora mismo no estas pensando nada bueno Logan… ¿en serio te gustaría que te hiciera todo eso?...
Logan la miró entre avergonzado y enfadado, se levantó ocultando de nuevo su garra y salió de allí bajo la mirada triunfal de Emma, Jean y Ororo la miraban con indiferencia y siguieron a lo suyo, Hank se acomodó mas en el sofá mientras leía su periódico, Emma le miró algo asqueada pero siempre con su falsa sonrisa.
-Oye…Hank, ¿podrías echarte algo en ese pelaje?
-¿Porqué?
-Porque…tus pelos ensucian mi ropa.
Emma sonrió y se dedicó a mirarse las uñas mientras pensaba en el próximo catálogo de Gucci.