Jean entró en la clase con paso lento. Se sentó y abrió su carpeta, sacando unos papeles y dejándolos sobre la mesa mientras los alumnos empezaban a entrar. Miró a Pyros que la sonrió de una forma extraña. Terminó de revisar los papeles y se puso de pie.
-Bien, empecemos…. Haremos un repaso de lo que disteis el curso pasado. ¿Alguien puede decirme qué fue lo último que…?- dijo, mirando hacia el pasillo. Había notado una mirada insistente, vigilándola. Vio a Logan, con los brazos cruzados, mirando por el cristal de la puerta. Decidió no hacerle caso y siguió con la clase. Tras ponerse al día con lo último que habían dado los alumnos, empezó a dar el repaso. Al acabar la clase, se quedó sentada. No quería salir y encontrarse con Logan, aunque no sirvió de nada, porque él entró en la clase
-Jean… deberíamos hablar
-No me apetece hablar, Logan. Si no te importa, tengo otra clase dentro de quince minutos y quiero terminar esto
-¿Porqué sigues torturándote? Hace ya mucho tiempo de aquello, Jean. No hace falta ser telépata para saber que sigues dándole vueltas a lo mismo
-Logan, por favor…. Cállate
-No… No hasta que me digas porqué me evitas
-¡Logan, basta! ¡Déjame en paz!
-No, Jean… dime qué te pasa conmigo….
-Vete…
-No… no voy a dejarte así
-Estoy bien…
-No, no lo estás…
-¡¡Ya basta, te digo que estoy bien!!- gritó Jean levantándose y recogiendo las cosas
-¿Dónde vas?
-A mi cuarto… No me encuentro bien.
-Jean…
-Diles a los chicos que no tienen clase- dijo saliendo por la puerta
Dejó la carpeta sobre la cama y se sentó, mirando a su alrededor. Sobre una de las estanterías vio una foto suya con Scott. La miró durante unos minutos, llorando y la guardó en un cajón. Después, empezó a dar vueltas por la escuela. Recorrió el gimnasio, los jardines, la sala de reuniones, la cocina… Acabó en el despacho de Xavier, mirándolo detenidamente. Su silla de ruedas estaba en una esquina, como si le estuviese esperando. Se acercó y la acarició, temblando. Tras un rato mirando por la ventana, fue a la clase y vio a sus alumnos allí sentados. Entró y se sentó
-Bien, perdonad lo de hoy. No tengo un buen día, así que podéis hablar de lo que querais
Al acabar la clase, y tras una pequeña discusión con Pyros, Jean volvió a su cuarto. Allí pasó el resto del día. No bajó a comer y tampoco a cenar. Tras la cena, Tormenta llamó a la puerta y entró, preocupada