Ororo vio a Jean discutir con John y estuvo a punto de meterse en la conversación, controlar el viento te permite escuchar conversaciones a distancia, pero una alumna la detuvo para preguntarle una duda de clase y no pudo ir a ayudarla. Más tarde me pasaré a preguntar qué había pasado.
Por la noche entró en el cuarto de Jean con una bandeja con un tazón de leche y un paquete de galletas:
- Toc, toc …¿se puede?
Jean estaba tumbada con lágrimas en los ojos en su habitación, no me había respondido:
- Jean, sabes que aunque tengas la luz apagada veo las emisiones de ondas eléctricas de tu cuerpo, así que no puedes disimular haciendo que no estas en el cuarto.
- Vete
- No me voy a ir – dije dejando la bandeja en una mesita
- Vete – me volvió a decir muy flojito
Me acerqué a la cama para consolarla, pero parecía como si Jeany usase su telekinesis para apartarme de ella dificultándome que me acercase:
- Quiero estar sola
- Para qué, ¿no has pensado ya demasiado?- dije logrando sentarme a su lado
- Tenía razón, ese crío tenía razón
- No la tenía, ni Logan ni yo te tememos si es a eso a lo que te refieres
- No es eso, es que, he intentado llegar aquí esperando que todo siguiese como antes, pero… Ororo, los alumnos no hablan en clase, y no es por educación, me temen, en sus cabezas solo hay dolor, he matado al padre de uno de mis alumnos y a conocidos de todos ellos…Ororo…
- Jean… – dije cogiéndole la cara y colocándola delante de la mía – …esa no eras tu, tenías un problema y ya lo has solucionado
- ¿Cómo puedes decir eso?
- Porque confío en ti, he confiado en ti desde que te conozco, estoy segura de que no habrías vuelto si no estuvieses preparada
- ¿Y si no lo estoy?
- Jean, ayer vi como destruías tu tumba y he visto como continuas entrenándote en tu cuarto con tu telekinesis, poca gente puede cambiar sus sabanas de color en milésimas de segundo…tu telequinesis es muy potente y creo que sería bueno que en la clase de mañana la usases para demostrar que el poder bien usado puede utilizarse para cosas buenas, y así podrías darle a John con sus palabras en la cara
- Ororo, ¿qué haría yo sin ti?
- Has estado dos años sin mi… y no te volveré a perder
Las dos amigas se dieron un abrazo, me levanté para coger la bandeja, pero esta llegó a la cama sola. Miré a Jeany a la cara y le metí una galleta en la boca:
- COME CUANDO DEBES Y NO ME HAGAS ANDAR POR AHÍ OCN UNA BANDEJA!!!