Ya estábamos miércoles por la noche…estaba cansado, pero no podía dormir. La directora "Mrs Ororo" me había dado una charla sobre mi alias. Mi nombre mutante. Sinceramente, ya había pensado en él antes de que ella me lo dijera, pero si no me había asignado uno ya, ella debía entender que es por que no había encontrado alguno que me gustara y que realmente me identificara con el. No se puede decir que yo tenga mucha imaginación, algún defecto tenía que tener…no podía ser todo perfección… jajajaja –reí para mis adentros-.
Pero esa no era la verdadera razón por la que estaba despierto. La razón la tenía esa bruja calienta braguetas de Emma. Esa misma mañana también había jugueteado conmigo. Siempre lo hace…se cree que no lo noto. Yo no podía leer la mente, como hace ella, pero se notar cuando a alguien le atrae otra persona, y ella, niegue lo que niegue, estaba empeñada en que yo me sintiera atraído por ella…al igual que yo para ella.
Harto de meditar en al cama, me levanté y me fui a la cocina. Allí, justo cuando cogí un refresco, entro alguien en la cocina. Una voz conocida empezó a hablar:
-Disculpa niño… ¿no deberías estar durmiendo?-preguntó acercándose
Me empecé lentamente a dar la vuelta… no me había reconocido… Llevaba un camisón de seda casi transparente, dejando ver su fina lencería pegada a su cuerpo.
-Pues lo mismo que tú…no ¿?.... Emma ¿?
En ese momento, su cara cambió.
-Oh, mira quien está aquí, es mister calentón.-decía con, su ya, famosa sonrisa falsa.
-Hombre, y Señora calienta braguetas, como usted por aquí ¿?
Me levanté y me fui acercando hacía ella.
-Sabes que le estás perdiendo el respeto a una profesora ¿?
-Se que no te importa que te lo haga…
Ví que "algo" en sus senos empezaba a erectarse…y no era por el poco frío que hacía, precisamente.
-Eres un insolente, Hugo Montenegr……
Un impulso me acercó hacía ella, cerrándole los labios con un apasionado beso. No se si sería su mente la que me estaba controlando, o era la mía la que quería besarla, pero nuestras bocas acabaron fundiéndose.
-…o –terminé.
Ahora fue ella la que se abalanzo sobre mí…y no fue solo para besarme… empezó a bajar mis pantalones, y yo a ella a desabrocharle el camisón…
Los dos nos abalanzamos sobre la mesa de la cocina, frotando nuestros cuerpos, calentándonos, excitándonos, ahogando nuestros jadeos con besos.
-¿Aun sigo faltándote al respeto Emma…?-dije mientras besaba con ansia su cuello y bajaba por el resto de su cuerpo.
Emma sonrió mirándome excitada y de manera placentera.
-Si señor Montenegro...aún lo hace…-dijo exhalando un pequeño gemido al notar mi lengua en sus pechos.
-Bien…eso lo hace aún más excitante…
Levanté con algo desesperación su camisón acariciando su cuerpo pero justo cuando sentí el cuerpo excitado por completo de Emma y mi deseo por disfrutar de ella, una voz entre enfado y seriedad retumbó en la cocina.
-Emma y Hugo…quiero que os levantéis de ahí ahora mismo y mañana a primera hora os quiero en mi despacho… ¿entendido?...-Ororo nos miró por última vez y salió de la cocina.
Me quedé mirando por donde se había ido aun con mi respiración alterada y las manos de Emma rodeando mi espalda.
----------------------------------------
Me encanta, me encanta, me encanta! *O* Está genial el post. Borderia, erotismo, y Ororo cabreada, este post lo tiene todo xD :P ^^ Gracias por la colaboración de la señorita Emma :P