Miércoles tarde
Hacía tiempo que Kevin no me hablaba, cada vez teníamos menos alumnos en la escuela y los privilegios eran menores, no podíamos seguir así y Kevin comenzó con los recortes de presupuesto, de luz…ahora me ha llamado a su despacho para hablar conmigo:
Jean-Paul, pasa hijo
Gracias director
Jean-Paul, ya sabes que estamos bajo de presupuesto y que necesitamos liberar carga económica, por eso he decidido…
No hace falta que me lo digas Kevin, ya me voy yo por mi mismo, mi hermana está en un convento, le pediré ayuda y…
No, no, Jean-Paul no hace falta, tan solo te voy a trasladar a otra escuela para jóvenes mutantes, es algo más liberal, pero se encuentra en Westchester
De acuerdo, ¿seguiré cobrando?
Sí
¿Cuándo nos vamos?
Prepara tus maletas, estaremos saliendo en lo que tarde en bajar al coche
Conocía a Kevin desde hacía año y medio, desde que fundó la escuela y me contrató y era así conmigo porque conocía mi poder, tengo hipervelocidad y hacer las maletas no me costaba más de 15 segundos, no se me podía olvidar nada y teniendo a un compañero de habitación con fuerza sobrehumana, el problema de cerrar las maletas se realizaba en unos segundos, baje corriendo al coche y metí mis dos maletas de plástico duro en ellas, Kevin todavía estaba bajando las escaleras del hall y no me había despedido ni de mis alumnas ni de mis compañeros, así que escribí una carta recordándolos a todos y la metí en el buzón de la escuela. Me senté en el asiento del copiloto a esperar a Kevin. Por alguna razón al director siempre le había gustado conducir y sentir la velocidad, por eso llegamos a mi “nuevo hogar” en menos de 8 horas, con el tiempo justo de echarnos un rato en un hotel de tres estrellas y despertar lo más temprano posible para estar allí a tiempo para la reunión:
¿Mandaste que limpiasen el Rolls-Roy?
Sí
Kevin, ¿llamaste para concertar la cita?
No, pero porque va a ser una visita sorpresa
Kevin podía ser el director de la escuela, pero a veces tenía despistes de crío pequeño, era un poco extraño, pero por cada cosa que le salía mal diez le salían bien.
Monté en el coche y en cuestion de 2 horas llegamos a la escuela, una elegante mansión rodeada de muros de
Normalmente las puertas están llenas de gente, tras las publicaciones de Stryker la mansión ha dejado de ser un lugar seguro para llegar, pero en cuanto entras te vuelves inmune.
Y porque ahora no hay nadie
Ser telépata sirve para algo
Kevin aparcó su Rolls-Roy negro delante de la puerta de la escuela y allí me dejo. Esperé durante unos minutos y viendo que no llegaba decidí salir tras él, cerré la puerta con la llave y entré en