Ororo, se tumbó en la cama durante un buen rato, pensó en todo, estaba bastante amargada...ir al cuarto de Logan, como una amiga... para pedirle un hombro donde descargarse no sería tan raro...¿no?... Así se decidió y, tras echarse un poco de perfume que le había prestado Jean, salió por su puerta hasta dirigirse al cuarto de Logan. Por el pasillo vio que todavía había alumnos en él, asi que entró con una mirada fija, para que los alumnos la escucharan
-¡¡A LA 1 EN LA CAMA!!- Gritó muy seria mientras caía un trueno muy cerca de la ventana y los alumnos corrían hacia sus cuartos.
Abrió la puerta de Logan y se asomó un poco. Las luces estaban apagadas, había algunas velas encendidas y se escuchaba la ducha. Logan debía haber estado meditando. Se fue a su cama y se recostó. Pasaron 10 minutos, cuando le empezó a dar sueño, se metio en la cama y se tapó hasta la cabeza. Logan salió de la ducha, sin nada encima. Se lavó los dientes y fue hacia la habitación. Al sentarse en la cama, notó que había alguien. Sonrió y se tumbó:
Ororo iba a responder, pero Logan no le dio tiempo. Empezó a besarla, acariciándola el cuello:
-Jean....
Ororo despertó poco a poco, no había escuchado a Logan, pero sentía sus manos en su cuello y como la izquierda bajaba por su espalda siguiendo su columna, hasta llegar a la cintura. Logan se le acercó más al oído y le empezó a lamer el lóbulo y a morderlo delicadamente. Ororo comenzó a gemir cuando las manos de su amigo se hicieron un hueco entre sus piernas. Algo no le cuadraba y le hincó las uñas en los brazos a Logan. No podía gritar, solo gemía. Logan continuaba acariciándola y parando sus intentos de golpes:
-Jean, hueles distinta, ¿has cambiado el perfume?
A Ororo esta frase le resultó como un cuchillo atravesándola. Rápidamente se levantó de la cama, invocando una tormenta inconscientemente y con las mantas encima, abrió la ventana, y salió corriendo por esta volando hasta llegar al suelo del patio. Al comenzar a correr miró a la ventana, Logan se estaba golpeando con el filo de la ventana
-Ororo, no tenías que haberlo hecho-se dijo a si misma mientras corría empapada por la lluvia
Mientras, Jean estaba en su cuarto haciendo la maleta. La conversación con Ororo terminó por ayudarla a decidirse en algo que llevaba pensando casi desde que llegó. En la escuela todo el mundo la miraba con miedo y desconfianza, no hacía más que tener problemas con la bruja rubia de Emma y además, no quería interponerse entre Ororo y Logan. Ororo llamó a la puerta de Jeany y abrió antes de que pudiese responder:
-Jean...Logan...-dijo atragantándose de lo sulfurada que iba
Jean la miró
-Ororo....
-Jean, no puedes seguir quedándote aquí -dijo mientras sentía como las lágrimas se fundían con el agua que le caía de su pelo-Necesitamos que te marches una temporada, vuelve con tus padres... Yo,... Lo siento... Adiós- Dijo volviéndose a su cuarto
-Adiós...- susurró Jean.
Unos minutos después, Jean caminaba por el pasillo hacia la salida. Al pasar junto al cuarto de Ororo, sacó un colgante con forma de Fénix de su bolsillo y lo colgó en la puerta
La tormenta del exterior aumentó su intensidad mientras que dentro del cuarto de Ororo está lloraba como nunca lo había hecho