Ya ha pasado la semana y a sido una de lo mejores, hoy es domingo y me lo pasado muy bien con Bobby…
-Es tan perfecto…su forma de tratarme es tan dulce…-mis pensamientos se apoderaban de mi a cada paso que daba por la escuela.-…y ahora que las cosas con Picara no andan demasiado bien entre los dos pues…-sonreí de forma algo embobada pero con una pequeña sacudida de negación con mi cabeza deje de pensar en ello.
Suspiré y me apoyé en una pared cercana a una de las habitaciones pero con mi torpeza la traspasé entrando por error a la habitación de Bobby, él, se quedo mirándome algo extrañado:
-Vaya Kitty un poco mas y me pillas cambiándome…-dijo sonriendo.
-Tsk…lastima…-pensé mirando discretamente su cuerpo.
Sonreí algo nerviosa intentando sacar un tema de conversación.
-Bueno pues yo es que…veras…pasaba por aquí…y bueno…
Bobby se acerco con paso decidido y algo lento hacia mí, trague saliva mirándole a los ojos y él me miró unos segundos, acercó su boca a la mía poniéndose a tan solo unos centímetros de mí, mis labios se acercaron a los suyos deseosos por conseguir el roce de su boca pero Bobby se volvió a separar un poco cogiéndome suavemente por los hombros:
-Yo…no puedo…Picara…
Mi mirada adquirió un gesto algo triste pero disimulado bastante bien.
-No pasa nada…lo entiendo…
Miré hacia otro lado nerviosa y con la respiración alterada, sin pensármelo dos veces volví a traspasar la pared saliendo al pasillo de la escuela y dirigiéndome rápidamente a mi habitación, en cuanto entré una lagrima se deslizó por mi mejilla haciéndome sentir mas rabiosa y mas estúpida de lo que me sentía, me senté en la cama mirando hacia el suelo y pensando en el gran fin de semana que habíamos pasado juntos.
-Que asco…se ha terminado el fin de semana…-resoplé y me recosté de lado cerrando un poco los ojos.