(Récese todos los días)
ORACIÓN QUE LIBERA ALMAS DEL PURGATORIO "Padre Eterno, os ofrezco la Preciosísima Sangre
de Vuestro Divino Hijo Jesús, junto con las Misas
que se digan en todo el mundo hoy:
- por todas las santas almas del purgatorio
- por los pecadores en todas partes,
- por los pecadores en la Iglesia Universal,
- los de mi propio hogar, y dentro de mi familia.
Amén".
PROMESA EXTRAORDINARIA DE CRISTO
El Salvador aseguró a Santa Gertrudis la Magna, religiosa cisterciense
del Monasterio de Helfa en Eisleben (Alemania), a finales del siglo XIII,
que esta oración liberaría a mil almas del Purgatorio cada vez que se
ofreciese, extendiéndose también la Promesa a la conversión y salvación
de las que todavía peregrinan en la Tierra.
CONSIDERACIONES IMPORTANTES
Se recomienda encarecidamente su rezo diario, pues es incalculable el
bien que podemos hacer a las Almas si se recita varias veces, consiguiéndose
además la salvación de miles de almas, dentro y fuera de la Iglesia, y en la
propia familia.
Medítese en la inmensa Gloria que alcanzará quien lo hiciere así, en las gracias
que obtendrá, en los pecadores que salvará, en las ánimas que liberará, en la
ayuda y protección continua de éstas desde el Cielo, etc.
Piénselo bien cada cual, y comience ya desde hoy mismo su rezo, mientras hay
tiempo, pues todo pasa y pasa pronto. Y el tiempo no vuelve jamás.
No mueran con las manos vacías de buenas obras. ¡Llénenlas ahora!