Derecho a la educación: "Toda persona tiene
derecho a la educación. La educación debe ser gratuita,
al menos en lo concerniente a la instrucción
elemental y fundamental. La instrucción elemental será
obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser
generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual
para todos en función de los méritos respectivos" (DDH
26,1). "Hoy día es posible liberar a muchísimos hombres
de la miseria de la ignorancia. Por ello uno de los
deberes más propios de nuestra época, sobre todo de los
cristianos, es el de trabajar con ahínco para que tanto en la
economía como en la política, en el campo nacional como en
el internacional se den las normas fundamentales
para que se reconozca en todas partes y se haga
efectivo el derecho de todos a la cultura, exigido por la
dignidad de la persona sin distinción de raza, sexo,
nacionalidad, religión o condición social" (GS 60). <br>Derecho
de expresión e información: "Todo individuo tiene
derecho a la libertad de opinión y de expresión; este
derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus
opiniones, el de investigar y recibir informaciones y
opiniones y el de difundirlas, sin limitación de fronteras,
por cualquier medio de expresión " (DDH 19). "Todo
ser humano tiene el derecho natural al debido respeto
de su persona, a la buena reputación, a la libertad
para buscar la verdad y, dentro de los límites del
orden moral y del bien común, para manifestar y
defender sus ideas...y...para tener una objetiva
información de los sucesos públicos" (PT 12). <br>Derecho a
no ser sometido a torturas ni a tratos crueles,
inhumanos o degradantes: "Nadie será sometido a torturas ni
a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes"
(DDH 5). "Nadie será sometido a esclavitud ni a
servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están
prohibidas en todas sus formas" (DDH 4). "Cuanto atenta
contra la vida ...; cuanto viola la integridad de la
persona humana, como, por ejemplo, las mutilaciones, las
torturas morales o físicas, los conatos sistemáticos para
dominar la mente ajena; cuanto ofende a la dignidad
humana, como son las condiciones infrahumanas de vida;
las detenciones arbitrarias, las deportaciones, la
esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de
jóvenes, o las condiciones laborales degradantes que
reducen al operario al rango de mero instrumento de
lucro, sin respeto a la libertad y a la responsabilidad
de la persona humana; todas estas prácticas y otras
parecidas son en sí mismas infamantes, degradan la
civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus
víctimas y son totalmente contrarias al honor debido al
Creador" (GS 27).