He presenciado lo mismo en mi finca en varias ocasiones con dos finales diferentes. Si en la primera acometida por parte del perro, en la que descarga la máxima agresividad, el gato es un ejemplar joven, o siendo adulto, no tiene la suficiente habilidad para sortear el envite del perro, la suerte está echada. Si por el contrario, soporta la presión durante los primeros minutos y no inca a fondo la uña al perro de forma que vuelva a avivar el instinto depredador, el pero empieza a bajar la guardia y al primer despiste del mismo, el gato aprovecha para huir. El pastor del cáucaso es un perro que se tiene su superioridad muy creída y en el momento en que considera tiene a su contrincante sometido baja mucho la intensidad del ataque. No se hubiera comportado así, si el gato entrase en la lista de su menú; en este caso es simplemente un intruso que entra en su territorio. Esta forma de comportarse es un matiz más para considerar a esta raza como perro de defensa y equilibrado, similar a la que tendrían sus ancestros salvajes. En videos rusos de "peleas de perros" que he visto, algo que era muy popular, pero que no permitían que se degollasen literalmente, como ocurre en apuestas clandestinas, he quedado sorprendido al comprobar que en el binomio cáucaso - pit bull, el 80% de las veces ganaba el pit-bull, y el ¿por qué? es el siguiente: En los primeros instantes, el cáucaso arrolla al pit bull y en base a ese instinto natural, considera zanjada la contienda, pero el adversario, con un potenciadísimo instinto de presa, aún sintiéndose inferior, se lanza una y otra vez hasta que le rompe los esquemas al caucasiano y a partir de este momento cambian las tornas. Amigos del cáucaso, valorad la joya que teneis.
2ª fase- Después del infortunio del gato, el perro se alza con él como un trofeo; no es el momento de arrebatárselo, sería entrar en conflicto con él y debemos mantener el liderazgo con inteligencia, porque físicamente somos inferiores. Creo que lo ideal es (a mi me ha funcionado con mi macho de seis años, edad a la que ha alcanzado la máxima seriedad y carácter) ofrecerle algo que lo atraiga (un juego que le apasione, comida casera, etc..) y una vez sucumba al ofrecimiento lo cogemos por correa, lo atamos, vamos a por el gato, recogemos el perro y paseando por la finca éste esperará a que se lo entreguemos cuando nosotros queramos, él no se atreve a quitárnoslo, igual que hacíamos nosotros a la inversa.
3ª fase- Creo que el perro lo entierra por dos motivos: el primero es porque seguro que con él hay al menos otro perro en la finca para competir por el trofeo, posiblemente si estuviera solo no lo hubiera hecho, al igual que cambia el apetito de los mismos cuando tienen compañeros, procurando saciar el hambre en el primer momento, cuando, si están solos se dosifican a lo largo de todo el día. El segundo puede ser el remontarse a las costumbres de sus antecesores y a que este almacén de alimento una vez que lo sacan a la superficie posee olores intensos sobre los que restregarse e impregnarse de los mismos.
Espero que haya respondido a vuestras inquietudes y aprovecho para plantearos la idea de concentrarnos en un punto céntrico de España, por ejemplo Madrid coincidiendo con la Internacional de primavera, en la que podemos participar, pero paralelamente haríamos como una monográfica (aunque no tenemos club) para comentar inquietudes y posiblemente hacer una valoración de los ejemplares con un baremo en el que se potencie principalmente el carácter.