Felicito a Asvadén porque no tiene desperdicio su artículo.
Coincido con él casi plenamente, sólo me queda la duda de que si el agresor en vez de ser el hombre, fuese el lobo que asedia el rebaño (dedicación caída prácticamente en deshuso, dicho sea de paso), ¿cómo beneficiaría esa dominancia en el combate, buscando además que sea un fajador y no abandone en el momento en que o bien se crea superior o bien pase por un momento crítico?.
Respecto al último párrafo, es que has dado en el clavo; en algún mensaje anterior he expresado lo mismo y se me ha criticado por ello. Si el perro es bueno, con adiestramiento conseguiremos la tipica mordida en la que intenta "matar", es decir a boca llena y zarandeando enérgicamente con la cabeza (el perro se ha ensañado), pero si el perro es insuficiente, la escuela lo hará vistoso de cara a la galería, pero en el fondo a ese burro, antes o después se le verán las orejas ( como propietario no te fías de la guarda de tu perro ).
Muchas gracias asvadén, -esto empieza a moverse-