El vice de la Asociación Anudenu me ha enviado lo que os ofrezco.
¡No me puedo creer la falta de previsión en los profesionales de las grúas
que enviaron al Terrón!
Ahora entiendo que entre la grúa y la góndola que usé en mi monumento de la
Paz de Zaragoza (soy escultora, cuyo paralelepípedo pesaba 40 toneladas) los
de Lleida (a dónde pedí grúa y transporte, me mandaron de manera muy
previsora una grúa para 70 toneladas), causa de que me gastara más que en
ello, creo recordar, que lo que me costó la piedra.
Francisca