Pues francamente, Roberto, me parece muy interesante tu aportación.
Mi investigación prosigue lenta pero sin pausa, aunque aún me falta mucho por avanzar. Estoy de acuerdo en cuanto citas sobre los protocolos notariales, apartado este sobre el que apenas tengo información, y en cualquier caso la que poseo es de siglos posteriores.
Sobre mi apellido en concreto (que en la actualidad he conocido siempre como Herrán), tengo prácticamente certeza absoluta de que originalmente fue Martínez de la Herrán. El por qué de este apellido es algo que aún debo seguir investigando.
Jaime de Salazar y Acha cita en 1991 en su discurso ante la Real Academia Matritense de Genealogía y Heráldica que en el siglo X comienza a nacer el patronímico, que a lo largo de los siglos va evolucionando hasta finales del siglo XVI, hasta que a principios del XVII el apellido adquiere más o menos la forma actual.
Como bien citas, en este caso el patronímico puede deberse a un tal Martín Herrán o de la Herrán, derivando de ahí el Martínez de la Herrán.
Es curioso también ver cómo -según el tratadista Francisco Lozano-, (ver http://www.euskalnet.net/maherran/genealogia.htm) existió en tiempos de Alfonso X el Sabio un caballero llamado Martín Herrán de quien pudo tomar el nombre el pueblo de Herrán que se supone origen de este apellido. Según esta teoría, por qué no puedo yo deducir que los hijos de este Martín fuesen portadores del Martínez de la Herrán.
En fin, en cualquier caso, esto es algo que seguiré investigando hasta donde pueda. Lo que sí puedo decir es que -aparte del estudio de nuestros antepasados y su hitoria- el estudio de la génesis y evolución de los apellidos es también apasionante.
Saludos.
Miguel Ángel Herrán
----- Original Message -----From: Roberto Ortiz de ZárateSent: Saturday, July 23, 2005 2:27 PMSubject: Re: [gen-burgos] Evolución del apellidoMiguel Ángel,
enviaste hace unas semanas un mensaje acerca de la evolución de los apellidos.
Efectivamente, no es infrecuente encontrar ese tipo de variaciones en el siglo XVI. A menudo se acompañaba el apellido con una referencia a alguno de los progenitores: así, si el padre era Martín de la Herrán, puede ocurrir que uno o varios de sus hijos tomaran el apellido Martínez de la Herrán, y que posteriormente sus descendientes acabaran por asumirlo o por volver a simplificarlo.
Curiosamente, en protocolos notariales del XVI de la zona de la Merindad de Montija he podido comprobar que los hijos de un matrimonio adoptaban apellidos diferentes, y que incluso las hijas no tomaban el apellido del padre. Este caso, que me imagino que será perfectamente trasladable al resto de Merindades, puede hacernos pensar que la fiabilidad de las partidas sacramentales del XVI debe ser confirmada, si se puede, cosa que no es sencilla, con protocolos notariales.
Puede quedarte la duda de si el apellido original es De la Herrán o Martínez de la Herrán. La decisión debes tomarla en base al estudio de las partidas y de incluso de las ramas de los hermanos y primos.
Pero considero más fiable el testimonio de primera mano del interesado en presencia de un escribano, que el de un cura de la época, que haría las anotaciones en la sacristía sin estar presentes los ineteresados. Si realmente el apellido fuese Martínez de la Herrán, deberá haber protocolos de la época que lo confirmen.
¿Qué opinas?
Saludos para todos,
Roberto