----- Original Message -----
From: Francisco Pardo Téllez
Subject: ...a modo de curiosidad ...
Gerardo:
Tenia guardado este mensaje de nuestra colega Susana Aparicio, quien nos habia compartido en A4-Investigaciones Urbanas a modo de curiosidad el origen y significado de algunos terminos urbanos, creo que Susana se sentira muy satisfecha de seguir compartiendo con los colegas de ASFORMA y ojala los arquitectos de las correspondientes ciudades nos puedan hacer una mayor descripción a estos nombres de gran riqueza nominal y pobreza urbana.
Francisco Pardo Téllez
----- Mensaje original -----
De: s.aparicio@...>
Enviado: Miércoles 21 de Agosto de 2002 04:48 AM
FAVELA - (voz portuguesa) Barraca, chabola.
Los barrios pobres, que son cada vez más una nota típica de las ciudades latinoamericanas, han tenido varios nombres a lo largo del siglo XX, desde las callampas de Quito y Santiago, las villas miseria en Buenos Aires y los cantegriles de Montevideo hasta los tugurios de Bogotá, los barrios de Caracas y las favelas de Río de Janeiro.
Curiosamente, este último término, originado en el portugués del Brasil, ha recibido el espaldarazo del Diccionario de la Lengua Española, que lo registra con marca de voz americana, aunque la palabra es ampliamente usada también en los periódicos peninsulares, en los que va lentamente sustituyendo al tradicional barrio de cabolas.
Callampa se origina en la voz quechua ccallampa, usada para designar cierto tipo de choza usada por indígenas. El nombre de los cantegriles montevideanos surgió como referencia irónica a la miseria que surgió en el Uruguay a partir de la mitad del siglo XX, en contraste con el lujo y la ostentación desplegados en el suntuoso Cantegrill Country Club, reducto de los ricos de ambas márgenes del Plata, que disfrutan el verano en la selecta Punta del Este.
Nombres como barrios, tugurios o villas miseria se explican a sí mismos, pero nos queda por saber el origen de la palabra favela, que es objeto de discusión de los lingüistas brasileños. Como se sabe, los
barrios pobres cariocas se extienden en la falda de los montes que se distribuyen por toda la ciudad, una de las metrópolis de orografía más abrupta del mundo, y son visibles desde lejos como gigantescos panales, favo en portugués y, aunque menos usado, también en español. Otros buscaron el origen de este vocablo en el latín favilla (ceniza caliente), en alusión al aspecto que ofrecen estos barrios por la
noche, colmados de lucecillas que parecen fuegos fatuos encendidos en las faldas de los montes.
Nos queda el español chabola, surgido a fines del siglo XIX a partir del vasco txabola, adonde se cree que puede haber llegado procedente del francés antiguo jaole (jaula), que a su vez proviene del latín
caveola (jaula pequeña). De jaole procede también el portugués gaiola (jaula) y el lunfardo ríoplatense gayola (cárcel).
Los barrios pobres, que son cada vez más una nota típica de las ciudades latinoamericanas, han tenido varios nombres a lo largo del siglo XX, desde las callampas de Quito y Santiago, las villas miseria en Buenos Aires y los cantegriles de Montevideo hasta los tugurios de Bogotá, los barrios de Caracas y las favelas de Río de Janeiro.
Curiosamente, este último término, originado en el portugués del Brasil, ha recibido el espaldarazo del Diccionario de la Lengua Española, que lo registra con marca de voz americana, aunque la palabra es ampliamente usada también en los periódicos peninsulares, en los que va lentamente sustituyendo al tradicional barrio de cabolas.
Callampa se origina en la voz quechua ccallampa, usada para designar cierto tipo de choza usada por indígenas. El nombre de los cantegriles montevideanos surgió como referencia irónica a la miseria que surgió en el Uruguay a partir de la mitad del siglo XX, en contraste con el lujo y la ostentación desplegados en el suntuoso Cantegrill Country Club, reducto de los ricos de ambas márgenes del Plata, que disfrutan el verano en la selecta Punta del Este.
Nombres como barrios, tugurios o villas miseria se explican a sí mismos, pero nos queda por saber el origen de la palabra favela, que es objeto de discusión de los lingüistas brasileños. Como se sabe, los
barrios pobres cariocas se extienden en la falda de los montes que se distribuyen por toda la ciudad, una de las metrópolis de orografía más abrupta del mundo, y son visibles desde lejos como gigantescos panales, favo en portugués y, aunque menos usado, también en español. Otros buscaron el origen de este vocablo en el latín favilla (ceniza caliente), en alusión al aspecto que ofrecen estos barrios por la
noche, colmados de lucecillas que parecen fuegos fatuos encendidos en las faldas de los montes.
Nos queda el español chabola, surgido a fines del siglo XIX a partir del vasco txabola, adonde se cree que puede haber llegado procedente del francés antiguo jaole (jaula), que a su vez proviene del latín
caveola (jaula pequeña). De jaole procede también el portugués gaiola (jaula) y el lunfardo ríoplatense gayola (cárcel).
Esta nota fue elaborada con la colaboración de los miembros Foro Cervantes, en el cual Ud. también puede participar si lo desea.