La construcción ejerce una influencia importante en la actividad económica del país austral, ya que aporta el 60 por ciento de la formación bruta de nuevo capital y genera 500 mil empleos directos y 750 indirectos.
La política habitacional chilena ha logrado articular un sistema institucional y un modelo de financiamiento, que hoy le permite enfrentar las demandas cuantitativas de vivienda en todos los niveles.
Para lograrlo agrupó a las corporaciones y fundaciones sin ánimo de lucro con las cooperativas abiertas, las cuales ejercen el papel de captar los ahorros de sus socios, de manejar las cuentas de ahorro previo para la compra de un inmueble y de adjudicar los subsidios que otorga el Estado, entre otras funciones", explica Christian Trucco, gerente de finanzas de Conavicoop de Chile.
Por su naturaleza jurídica y sus fines, las cooperativas abiertas ayudan a que la privatización de la acción productora del Estado tenga menos riesgos de excluir o de fomentar desigualdades. Así mismo, son aliadas estratégicas para el diseño y la implementación del programa de vivienda, por su alto conocimiento de las necesidades de la población que benefician: los estratos de escasos recursos económicos.
Estas entidades manejan un total de 90 mil subsidios al año, los cuales equivalen al mismo número de soluciones habitacionales que se construyen. Por este concepto, el Gobierno desembolsa una cifra cercana a los 300 millones de dólares anuales.
"El subsidio representa un 10 por ciento del valor del inmueble, cuyo precio puede oscilar entre los 5.800 dólares y los 23 mil dólares, aproximadamente. Sin embargo, para que el proceso funcione exitosamente se exige una cuenta de ahorro familiar previo a la compra de la casa o del apartamento, en la que los postulantes deben reunir una suma entre los 200 ó 250 dólares (600 mil pesos y 800 mil pesos) para complementar el valor de la vivienda", agrega Trucco.
Según el experto, por este concepto las cooperativas abiertas disponen, actualmente, de una cifra cercana a los 500 millones de dólares y cuentan con un millón de ahorradores o de socios que aspiran a ser beneficiados con una vivienda social.
El crédito hipotecario complementario es otorgado por montos variables, según el saldo total de la vivienda, las políticas y pautas de las instituciones financieras representadas por bancos y sociedades administradoras y de leasing habitacional. "Las cooperativas agilizan estos préstamos adicionales directamente con el sistema financiero, para que sus socios no tengan contratiempos al hacer efectivo el beneficio habitacional".
Al éxito de la política de vivienda chilena hay que agregarle que los ahorros, el subsidio y los créditos hipotecarios se expresan en unidades de fomento, que protegen a los inversionistas de la variación de precios, además de permitirles calcular sus ganancias o costos en términos reales. clagar@...
Otras funciones del sistema cooperativo
Las cooperativas abiertas chilenas realizan una gestión inmobiliaria social que se resume en los siguientes puntos:
* Búsqueda, adquisición y habilitación de los terrenos.
* Captación de socios mediante la promoción de sus servicios.
* Diseño, supervisión y control de los planes de ahorros previos.
* Postulación al subsidio en las modalidades correspondientes.
* Licitación a constructoras especializadas.
* Obtención del financiamiento bancario para sus proyectos.
* Adjudicación de la vivienda a las familias .
* Obtención del crédito hipotecario complementario para sus socios.
* Además, levantan y nivelan la postura de sus representados en el mercado frente a tenedores de terrenos, constructores y bancos.
* Producen conjuntos habitacionales más integrados socialmente, reduciendo la segregación habitual de los programas públicos o los privados puros.
* Regula los precios en los segmentos del mercado en que opera.
* Y logra generar economías de escala en el desarrollo de sus proyectos, sin el riesgo comercial de producir grandes volúmenes, pues edifica para compradores previamente evaluados y preparados.