Por Georgeos Díaz-Montexano
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"...Algunosdicen que todo el conjunto de la narración sobre los Atlantesespuramente histórico, sobre todo el primer intérprete de Platón,Crantor.Dice que fue objeto de bromas por sus contemporáneos, no porlainvención de la política (República) sino por la trascripción delosegipcios. Ciertamente, mucho se hizo de las bromas un discurso,sobretodo acerca de los egipcios y lo referido sobre la historia delosAtenienses y los Atlantes, y de como los Atenienses vivieron una vezdeacuerdo a la política (República). Él (Crantor) dio testimoniosobrelos profetas (sacerdotes) de los Egipcios, y las estelas que aúnseconservan con los escritos comentados. ..." (Traducción metafrástica por Georgeos Díaz-Montexano, 2002)
Aunquemuchosaún duda (sin presentar argumentos verdaderamente razonables) deestehecho atribuido a Crantor sobre la acreditación de la existenciadeestelas egipcias con la historia de Atlantis, sin embargo, es obvioqueel hecho en si mismo, es una prueba directa de la existenciaunadiscusión temprana sobre la ficción o realidad de la historia delaAtlántida como se desprende de esta cita de Proclo sobre Crantor ylaAtlántida de Platón.
VolviendoaCrantor, él era un filósofo, y al igual que sus maestros y otrosgrandesfilósofos de la época, su máximo interés era la búsqueda de laverdad, yno era propio ni digno de un filósofo clásico de aquellostiempos, menosde uno formado en la misma Academia y que llegó a sermuy celebrado porla pureza de su doctrina moral -siendo muy alabadoentre los autoresantiguos y muy usado por Cicerón- falsificar unahistoria como esta,inventándose una verificación de la historia de laAtlántida a través deunas estelas existentes en Sáis.
¿Porquérazón, verdaderamente científica, no podemos creer en estetestimoniotan revelador de Crantor?, ¿qué indicios lógicos nospermiten pensar queCrantor mintió?
No esético -ni por supuestocientífico- convertir también en un mentiroso aCrantor, sólo por elhecho de que no nos guste o convenga para nuestrascreencias suaportación sobre la veracidad histórica de la historianarrada porPlatón sobre la Atlántida, si en cualquier caso, que losescritosexistieran en Sáis no demostraría -solo por ello- que laAtlántidaexistió realmente, aunque sí libraría definitivamente aPlatón de lasreiteradas acusaciones de falsificador de la historia einventor defábulas, vertidas contra él por los escépticos de siempre,pues como seha visto esta es una lucha muy antigua: los escépticos(por desgracia lamayoría pseudoescépticos) contra los que siempre hanofrecido a Platón aCrantor y a otros muchos autores como mínimo lapresunción de honestidadintelectual.
Ningúncientífico de nuestrostiempos tiene en su poder ni una sola pruebacientífica incuestionableque permita acusar también a Crantor dementiroso o falsificador de lahistoria, igual que se ha hecho demanera injusta con Platón; porconsiguiente, mientras no existanverdaderas pruebas con pesosuficiente, nuestro deber es concederle aCrantor (y a Platón, porsupuesto) la presunción de inocencia, yaceptar que ha sido honesto yque nos cuenta la verdad, al menos hastaque se pueda demostrar locontrario. Y si él ha sido honesto, entoncesello demuestra que Platóntambién lo ha sido al afirmar en sus escritosque la historia le habíallegado a Critias el Menor a través de unacopia de un trabajo redactadopor Solón en el cual se acreditaba queeste la había recibido de unossacerdotes egipcios cuando visitó Sáis,allá por el 560 a.C.
Crantornoera un filósofo cualquiera o uno más del montón, sus trabajos eranmuynumerosos; Diógenes Laertio dice que consistieron en unas 30.000líneas,pero de éstas sólo unos pocos fragmentos se han preservado.Según parecelos temas morales fue lo que más ocupó su atención y estonos dice muchosobre su persona, un filósofo moralista no esprecisamente el arquetipode un mentiroso ni el de una persona indignay manipuladora que seacapaz de llegar hasta falsificar la verdadinventándose historias sobrela existencia de textos antiguos. Horacio(Ep. i. 2. 4) clasifica aCrantor como filósofo moral, y habla de él deuna forma que demuestraque las escrituras de Crantor eran muy leídas yconocidas generalmenteen Roma en aquella época.
Nose puedeargumentar siquiera que Crantor tuviera algún interés personalporacreditar a Platón, puesto que al analizar su obra (Peri Penthous)no sedesprende de ella ningún interés o pasión por pontificar todo loquedecía Platón, al contrario en muchos puntos discrepa y hastacuestiona(de acorde al más fiel pensamiento filosófico de la época)algunas desus ideas, llegando a exponer sobre la teoría de las almasde Platón eluso de suposiciones imaginativas que se podrían unir aella simplementecomo adorno literario. En realidad, no existe ni lamás mínima evidenciaen la obra de Crantor que justifique -ni siquieracomo hipótesisprobable- que él pudiera haberse inventado laverificación de laexistencia de unas estelas en Egipto con los textosque narraban lamisma historia de la guerra entre Atlantis y Atenas queSolón habíallevado a Grecia varios siglos antes, y que fue despuésutilizada porPlatón en el Timeo y en el Critias. Lo único que nopodemos saber -demomento- es si realmente Crantor viajó a Egipto y locomprobó él mismo,o si solamente se hizo eco de lo que leyó en otrafuente, pues elcomentario de Proclo no nos dice nada al respecto.
Crantor y Plutarco
Enlaobra de Plutarco se encuentran varios extractos de la obra deCrantorsobre todo en el tratado sobre Apollonio, esto es lo que se hapodidoconstatar, pero hay algo mucho más interesante aún en la obradePlutarco que podría también apuntar a un uso de escritos de Crantor,yes precisamente cuando Plutarco al hablar de la Atlántida (queveremoscon más detalles en el capítulo de la Atlántida y Plutarco),mencionael nombre de los dos sacerdotes que le transmitieron lahistoria aSolón: Sonkhis de Sáis, y Psenophis de Heliópolis.
Estedetalleque había pasado prácticamente inadvertido en los anterioresestudiossobre la Atlántida de Platón puede ser más importante de loque parece,ya que si bien Plutarco no nos dice de donde obtuvo estainformación, elhecho en si mismo nos advierte de que Plutarco debióconocer otra fuenteajena a la de Platón, pues este no menciona en elTimeo ni en el Critiaslos nombres de estos dos sacerdotes, ni siquierala cantidad de losmismos. Así pues, Plutarco o bien tuvo acceso a unacopia del mismoescrito de Solón o bien obtuvo la información en Egiptoo quizás de unosescritos de Crantor redactados por este después de suvisita al país delNilo.
Esde suponer que si Crantor realmentellegó a estar en Egipto (y no sebasó en otra fuente escrita) haya puesredactado aunque sea un breveinforme de su experiencias en Egipto y detoda la información que allíobtuvo en su indagación sobre la historiade la Atlántida, por lo quees muy probable que los sacerdotes egipcios,partiendo de la fecha dela visita de Solón a Sáis, le hallan informadoa él (o a su fuente) delos nombres de los sacerdotes que en aquélentonces hablaron con Solón.
- Harry Thurston Peck, Harpers Dictionary of Classical Antiquities (1898).
[Crantor]
[Proclus]
- Nesselrath, Heinz-Günther: Atlantis auf ägyptischen Stelen? Der Philosoph Krantor als Epigraphiker, in: ZPE 135 (2001), 33-35.
Georgeos Díaz-Montexano
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