--- Jejejeje... disculpen la risa... pero en serio me alegra ver la
forma en la muchos han participado en esta "discusión" (yo lo
llamaría debate)... me parece que han tratado de ver aspectos
relativamente superficiales puesto que son muy hipotéticos y la
naturaleza humana se ha tratado como algo muy mundano... Antes de
seguir... se que mi forma de dar mi opinión a veces no es muy
agradable pero no se sulfuren si antes no lo entienden... y si lo
entienden y se siguen sulfurando acepto todo tipo de critica (así es
como el humano se enriquece señores... a través de las visiones de
los semejantes por más retorcidas o sin fundamento que estas
parezcan)... a pues si... volviendo al tema... definiciones y
conceptos... subjetividades... justicia y venganza... honor y
orgullo... ser o no ser...? además...quien es justo ante los ojos de
Dios???... y si uno de los más grandes iniciados reconocido ante la
mayoría o todas las culturas antiguas tuvo temor al conocer y
enfrentar su destino... y ahora nosotros... por que negar ese temor a
ser lastimados.... y este miedo puede presentarse de muchas formas...
lo más común es reaccionar violentamente (se llama instinto)...
ahora, pensemos... todo acto tiene sus consecuencias... y muchas
veces los actos son producto de las circunstancias... y viceversa...
pero todo comienza en la mente del sujeto, y las elecciones que este
haga.
Es muy arriesgado decir que las elecciones son "buenas" o "malas",
cualquiera que halla comprendido y practicado las enseñanzas de
cualquier tipo de iniciación puede comprender esto.
Todo parte de la elección de nuestro camino, y para elegir
verdaderamente debemos tener conocimiento de las opciones. Desde la
antigüedad esta idea es valida, por ejemplo, en el antiguo Egipto,
todo neófito debía conocer los extremos para realizar la verdadera
elección, puesto que no sabemos de que somos capaces hasta que
estamos adentro de las situaciones, no sabemos lo grandiosos que
podemos ser al sortear con la frente en alto toda clase de
dificultades o cuan ruin es nuestro ser en un momento de
desesperación y de lo que seríamos capaces por instinto, como ya
había mencionado. Hasta que no veamos y seamos las dos caras de la
moneda no somos capaces de decir que nos conocemos.
Bien... ahora... venganza... todo parte en el principio de mente,
elección, conocimiento y sabiduría... y los caminos que muchos de
nosotros tomamos son misteriosos. El hecho de decir venganza o
justicia (Bastet –se dice que era un de las muchas representaciones e
Isis-, en mitología egipcia; Las furias o Erinias; Hécate y sus
muchas facetas –Diana en la Tierra, Hécate en los infiernos y Febea
en el cielo... Temis, Némesis, etc etc etc ) parten del mismo origen
pero tienen diferente propósito y es ahí donde radica la
diferencia... pero en esencia... ud. Dirá....... en mi opinión... el
control sobre uno mismo hace la diferencia...
Y si queremos adentrarnos más en el origen, basta con interpretar la
imagen de la justicia griega o Temis utilizada en este mundo
postmoderno, con su balanza, su espada, y su gran venda en los
ojos.... interesante no es así?... Pero esto será tema de otra
discusión...
Bueno y malo... esto me suena utópico realmente ... y no sabremos
que hay al final del camino hasta que estemos ahí, así que el hecho
es aceptar que todo esta en grados, y este es el que influye.
Además, la India nos regalo el concepto más conocido de justicia
divina el Karma (acompañado de Dharma)... y si algo e podido
observar... es que todos en algún momento somos instrumentos el
karma... ya sea conciente o inconscientemente...
Este tema a inspirado a grandes tragedias de la literatura universal
cuya pasión es recordada a través de las épocas... así que como no
participar en tal conversación con uds. Y como dije antes, toda
aportación es bien recibida....
como bien dicen:
"Los humanos a veces estamos un poco debajo de los ángeles, y a veces
un poco arriba de los monos".
-No cuestiones la naturaleza humana si no te entiendes a ti mismo-
Y para cerrar "Para la venganza eterna... el perdón infinito"...
Atte. Diana A. V. L.