Hola.
Me imagino que no tiene nada que ver, pero yo os voy a contar una
experiencia parecida, y la curiosa solución.
Mi bicicleta empezó a dar tirones. En principio no le di importancia y
recargaba la batería cuando me pasaba.
Un día, al llegar a casa y bajar de la bicicleta, esta seguía andando,
como si el acelerador estuviera accionado.
Al día siguiente, cuando la quise poner en marcha, no funcionaba.
Posteriormente conseguí que funcionara, pero había perdido mucha
potencia, así que no era viable circular con ella.
Desmonté el carenado de la bicicleta y desconecté el acelerador. Como
la bicicleta integra acelerador y sensor de pedaleo, giré los pedales
y vi que, una vez desmontado el acelerador, la bicicleta respondía
bien, así que compré un acelerador (no encontré un modelo de 5 cables,
así que puse uno de 4, que funciona sin problemas, salvo porque el
acelerador ahora funciona aunque no esté girando los pedales: ¿ventaja
o inconveniente?).
Tan contento de haber reparado la bicicleta empecé a usarla de nuevo
normalmente, y un buen día empezaron los mismos síntomas, de manera
intermitente. Ya estaba empezando a pensar que el acelerador nuevo era
defectuoso, cuando, en determinada ocasión me di cuenta de que
saltaban chispas delante del manillar.
Cuando me bajé a ver qué era lo que pasaba di con la avería. La
canasta delantera había ido desgastando el cable que bajaba desde el
acelerador al controlador y hacía contacto no solo con los distintos
hilos del propio cable, sino también con la canasta y por tanto con el
resto del chasis de la bicicleta, que creo que tendría polaridad negativa.
Solución, pelar bien los cables y ponerles cinta aislante...
Bastante "paranormal" también, ¿verdad?
Un saludo a todos.