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VALE
LA PENA
Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir; cuando tu camino
sólo ofrezca cuestas que subir y precises sonreír aún teniendo
que llorar; cuando el dolor te agobie y ya no puedas más sufrir,
descansar acaso debes, pero nunca desistir.
Tras las nubes del ocaso, plateadas y ya sombrías, puede bien
surgir el triunfo, no el fracaso que temías y no es ser un
ignorante figurarse cuán cercano puede estar el bien que anhelas y
que tengas tan lejano.
Lucha pues por más que tengas en la brecha que sufrir, cuando todo
esté peor. Siempre debes insistir, porque vale la pena cada
espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en
sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma. No
importan las penas, no importa el desamor, porque pasa, todo pasa y
el sol vuelve a brillar.
Hay momentos en que sentimos que todo está mal, que nuestras vidas
se hunden en un abismo tan profundo, que no alcanzamos a ver ni un
pequeño resquicio por el que pasa la luz.
En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje,
nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.
Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena entusiasmarnos de
nuevo, y sólo hay una respuesta: ¡Hagamos que nuestra vida valga
la pena!.
Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que
florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma;
no importan las penas no importa el desamor, porque pasa, todo pasa
y el sol vuelve a brillar.
Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.
Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son
sinceras.
Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al
levantarlas seré más fuerte de corazón.
Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos,
y a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y
objetividad.
Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada
puede llenar ese espacio vacío.
Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he
aprendido algo más.
Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado,
porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.
Vale la pena voltear hacia atrás, porque así sé que he dejado
huellas en los demás.
Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad
de volver a empezar.
Autor: Desconocido
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