Hace un año más o menos tuve ocasión de intercambiar unas palabras en el
Cebreiro con Larry Boulting sobre mi interés en no mezclar el camino de Santiago
con el gnosticismo de lenguajes simbólico-iniciáticos y pude comprobar lo que ya
se intuye por Coelho o Carandel: que todos estos 'grandes conocedores' del
camino no tienen muy claras estas cosas, dónde termina lo iniciático y donde
comienza la via real, no sé si para vender mejor o por convencimiento. En este
tema como en casi todos los temas del camino, tengo por maestra, magnífica
maestra, a Laurie Dennet, que tiene muy claras estas cosas y me pasaría la vida
escuchándola hablar del camino.
En estos días se ha estrenado en España una película documental de Sánchez
Dragó titulado 'Camino de Santiago. El Origen'. Con un título así uno se espera
un estudio histórico y se encuentra una divagación de un señor por extraños
mundos cultuales. Lleva al extremo el tema iniciático como justificación del
Camino de Santiago y de Finisterre como meta de peregrinaje.
He estado unos días pendiente de críticas u opiniones sobre el documental para
poder confrontar mi humilde punto de vista personal con el de ustedes u otros
más autorizados que yo, pero no he escuchado ni leido nada por lo que me animé a
dar yo mismo mi valoración, -aunque pueda ser de más inteligencia no valorar las
ideas cambiantes de este ilustre escritor- la cual es más breve de lo que
quisiera expresar de acuerdo al espacio que me impuso el redactor y si al final
sale en La Voz temo que quede reducida a la mitad; os lo comparto a continuación
y espero vuestras críticas:
Estimado Sr. Sánchez Dragó
El camino de Santiago fue ‘camino’ antes de serlo ‘de Santiago’, no
porque la Vía Láctea apunte al Finisterrae a ciertas horas tempranas del día, ni
debido a fuerzas telúricas ni a mágicas explicaciones; sino porque los
anteriores pobladores celtas y romanos recorrieron este camino buscando nuevas
tierras, el control de los accesos y recursos para comerciar; de ahí la
existencia de poblaciones, castros y murallas en enclaves estratégicos del
actual camino de Santiago.
De su Documental llama especialmente la atención, aparte de sus
referencias a la mitología celta, griega, egipcia y de Asia menor para hablar de
un ‘caldo de cultivo’ para la tradición jacobea, la ausencia de toda referencia
a la tradición más próxima al peregrinaje cristiano: la cultura bíblica; y al
significado que para esta tradición tiene el ‘camino’.
El Camino de Santiago, como cualquier otro peregrinaje desde una
concepción cristiana, no se expresa en un lenguaje mágico ni
simbólico-iniciático. Es fundamental distinguir el ‘simbolismo iniciático’ del
‘simbolismo catequético’; ambos buscan un mayor conocimiento de sí mismo, pero
según el primero este conocimiento está reservado para unos elegidos; mientras
que el simbolismo catequético parte de una voluntad de comunicar a todos, sin
excepción, un mensaje de salvación y de sentido de la vida.
Y sobre todo, la diferencia está en que el simbolismo catequético,
desde el Crismón de Jaca hasta el ‘Juicio Final’ de Compostela, como el hecho
mismo de peregrinar, busca un conocimiento no referido a la propia interioridad
sino en referencia al Dios Creador; se trata de conocer no sólo lo que somos
sino, más bien, lo que somos ante Dios, para liberarnos de todos los demás
‘dioses’ y riquezas que nos han alejado de Él (Deuteronomio 8). Bíblicamente, la
muerte a uno mismo no es algo simbólico-iniciático sino un proceso muy real de
conversión personal, que ha de transformar todos los aspectos de la vida; y esta
transformación personal es también el significado cristiano de los rituales de
quemar o cambiar la ropa, que se hacen o hacían en Finisterre o en la cruz de
los Farrapos, con la intención de dar muerte al ‘hombre viejo’ y vida al ‘hombre
nuevo’.
No cabe fundamentar en el culto celta al sol y las piedras la
motivación de los innumerables peregrinos que vienen a Compostela buscando el
perdón o el favor de Dios a través de su apóstol. Ver una pata de oca en todo
crismón y ver en toda vieira su significado precristiano de fecundidad, sin ni
siquiera contrastarlo con el significado cristiano que motivó todas estas
representaciones a lo largo del camino de Santiago me parece de cierta pobreza
documental.
Por lo tanto, le propongo un título más adecuado al Documental que
yo vi: ‘Camino de Santiago: una interpretación de su origen’
N. Saludes Martínez.
Arquitectura de las cigüeñas
en los caminos de Santiago
Exposición de fotografía
Iegus
http://ventealcamino.fiestras.com
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