José Luis:
Desafortunadamente tus quejas tienen fundamento. Mientras anduve El
Camino me hice las mismas preguntas, no pude evitar varias veces
sentir que la "prostitución" del Camino terminaría arruinandolo del
todo, quitandole su verdadero carácter espiritual.
Sin embargo, un día en El Camino, mientras andaba sola, me puse a
pensar en dos cosas:
(1) Apenas un par de décadas atrás los peregrinos no contaban ni con
la mitad de comodidades con las que se cuenta ahora... tenían un
propósito (el de llegar a Compostela) y eso era su motor para seguir
adelante a pesar de CUALQUIER adversidad. Me imagino que en ese
entonces, así como en los tiempos Medievales, tan sólo pensar en
hacer El Camino de Santiago sería una locura... pero el deseo, el
compromiso, la pasión, la temperancia y la determinación de esos
fieles era tal, que estaban dispuestos a sufrirlo todo. Y es que
realmente vale la pena luchar por un ideal, sea cual fuese.
(2) Decidí también que si en verdad El Camino se convierte en una
metáfora de la vida.. entonces la vida que YO iba a crear iba a ser
de amor y tolerancia. Dejé de ver con malos ojos a los turistas, a
los hospitaleros gruñones, a las desviaciones hechas a propósito,
etc. y viví plenamente cada momento. Sabes? No tengo queja alguna
del Camino. Cada persona con la que crucé palabra fue una bendición
en mi vida. Con algunos a penas cruzamos miradas, y llegaron a tocar
lo más profundo de mi alma... Dios trabaja de manera misteriosa.. sé
que incluso las "desviaciones innecesarias" se tornaron en hermosas
experiencias. ¿Y las perdidas a causas de guías incorrectas?? No
hay manera mejor de conocer un lugar que perderse!!! =)
En fin, El Camino sí seguirá siendo el que tu y yo recorrimos, como
tantos millares de otros peregrinos lo hicieron en épocas pasadas. Y
los que continúen caminando esas sendas podrán sentir en algun
rinconcito de sus almas que ese no es un camino cualquiera... tiene
historia, tiene magia, tiene poder... y es el camino de la gente
común.