No puede empezar mejor el año. Un ser extraordinario, y amigo
entrañable, Antonio Zorrilla, ha investigado y señalizado la vieja
ruta entre Estavillo-Armiñón (Álava), Miranda de Ebro, desfiladero de
Pancorbo y Briviesca. En unos días enlazará con el Camino Francés en
Atapuerca. Y anuncia un díptico sobre el trazado.
En el mes de septiembre, durante una visita que le hice a Miranda,
Antonio me comentó su intención de atacar esta empresa. Humildemente,
decía que se veía superado por ese trabajo, pero que estaba
ilusionado. Nadie mejor que él, peregrino de todos los Caminos, para
acometerla. Y así se lo dije. Antonio ha trabajado en silencio, y
aunque a través de una nota que ha envíado a otra lista jacobea,
anuncia que puede haber muchos errores en su trabajo, estoy seguro
que es de 10, sé cómo es de concienzudo y cabezón. Y de intuitivo.
Habrá vuelto loco a todo indígena de más de sesenta años y a todos
los "sabios" de Miranda y aledaños.
Una vez más, "pescao fresco". Ante tanto oportunista "xacobeo" es
indispensable alabar, apoyar, hacer públicos los trabajos de tanta
gente que, en la sombra, sin pedir nada, están "haciendo patria".
Antonio, que el Apóstol te lo premie y que suba el Mirandés a segunda
división, coño, que ya es hora.
Desde Galicia, abrazos, José Antonio de la Riera.