Don ZP, a pesar de ser derrotado por 150.000 votos el pasado domingo, va a conseguir, si Dios no lo remedio, dos de las bazas fundamentales que buscaba pactar con los nacionalistas. Por una parte, Baleares, que desea incorporar a la órbita de los Países Catalanes. Por otra, Navarra, en donde antes o después, bien dejando gobernar a UPN hasta las elecciones generales para luego darle jaque mate, o bien pactando ahora mismo con Nafarroa Bai e Izquierda Unida, va a intentar la anexión con el País Vasco, vieja reinvidicación del nacionalimo vasco-navarro y de ETA. Si se da esta situación, vamos a tener el siguiente panorama: Galicia, País Vasco, Cataluña, Baleares y Navarra en la órbita del socialismo-nacionalismo, y el resto de España a verlas venir. Lenta, pero imparablemente, se va a ir pasando de una España Constitucional a otra semifederal, una especie de Confederación de los pueblos ibéricos, en donde el poder del Estado va a ir quedando relegado a un plano residual. Es este panorama el que quiere ZP para eternizarse en el poder, y mantener a la oposición en la eternidad de la oposición, pero cambiando sustancialmente el marco jurídico. Todos los hechos de los últimos 3 años y medio caminan hacia esta estrategia: la legalización del PCTV en las elecciones vascas del 2005, la impunidad de Otegui, la excarcelación de De Juana, la legalización de ANV, los esfuerzos de la Fiscalía por no ir contra el entorno batasuno-etarra, el chivatazo desde el Ministerio del Interior a un comando etarra para que huyera ante una operación policial, etc, etc, etc. Hay que darse cuenta, además, de que el proceso de negociación es indisociable del Estatuto Catalán y del pacto de Perpignan entre Carod y los etarras. Todo está entremezclado, y todo ha sido pergeñado e ideado por don ZP. La última pieza del rompecabezas es ganar las generales para dar rienda suelta a todo lo ideado y diseñado durante estos meses. En un día indeterminado de entre dentro de 5 o 9 meses (las elecciones pueden ser entre el 28 de octubre y el 15 de marzo) nos vamos a jugar el futuro de España por muños años. Aquí la cuestión es si los opositores a don ZP somos capaces de reaccionar y movilizarnos para conseguir que este personaje no gane, al margen de que si gana el PP luego lo haga mejor o peor. Eso ahora es secundario. Ya habrá tiempo para la crítica. Pero ahora urge un movimiento ciudadano que haga unir a toda la oposición anti-ZP para que el PRISOE pierda las Elecciones y no pueda gobernar. Como dijo don Pío Moa, hay que informar, organizar y movilizar. Admito sugerencias. Pero, por favor, que sean concretas y no nos vayamos por los cerros de Úbeda. Creo que la ocasión lo merece. Un saludo cordial.