Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
cocina-recetas · Recetas de cocina en castellano
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Formas de beber OPorto   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #32560 de 62013 |
Formas de beber OPorto

Oporto, el divino humano.

Probé y callé. Y aún recuerdo perfectamente lo que sentí
cuando, por vez primera, accedí a tomarme un vino licoroso: ¡todo
fruta! es incluso almibarado al tiempo que delicado y fuerte y es de
una calidez tan extraordinaria que de inmediato me hizo asociar su
fruto a un sol eterno y salvaje. En mis adentros pensé que ahí tenía
a una imaginaria libación de no sé qué dioses del vino...

• El Oporto encabezado
• Extenuados pero contentos

Me dijeron que se trataba de un Oporto Vintage; que sus cualidades
son insuperables y que, precisamente, una añada así no es nada
habitual encontrarla... Seguí con mis reparos en confesarles que
este ¡concentrado de frutas! me hacía disfrutar como una enana
(nunca mejor dicho para el caso); eran frutas maduras, eso sí, y con
buen nivel de alcohol, ¡menos mal!

Pues a una "heavy" represión es a lo que hasta la fecha había
sometido a mi paladar curtido en recios y/o secos borgoñas y
burdeos, punzantes ginebras inglesas, ardientes rones, etc..., el
lupulado amargor de mil y una cervezas y, "off course", dándole unos
toques glamurosos a base de frívolos burbujeos champaneses.

En fin, se dice que la primera impresión es la buena. Y, cuando me
informaron de que un oporto así de grande está considerado por voto
unánime de todos los expertos entre los mejores vinos del mundo, ya
se me iluminó la memoria histórica.

El Oporto encabezado

Una letrilla burlesca de "Mambrú se va a la guerra", que en mi
infancia canturreaba en francés, allí cobró un sentido globalmente
profundo. Ocurre que, en tiempos de la guerra emprendida contra
Francia y "parte" de España por los ingleses a cuyo mando estuvo el
general Marlborough- La Guerra de Sucesión española -, se sabe que
los ingleses, ¡ellos sí!, no tuvieron ningún reparo en,
prácticamente, prescindir de los secos y/o recios borgoñas y burdeos
a favor de los vinos portugueses, sus aliados. Y que, en ésas,
(seguramente que no con cierta intención de así agregar una dosis de
fuego light a los ya encendidos ánimos patrióticos), se cuenta que,
a algún o algunos ingenios del "paladeo" inglés se les ocurrió
marear con una adición de brandy al áspero y rudo tintorro portugués
para que así, anestesiado, su agitado viaje por las olas del mar se
le hiciera como un paso por una balsa de aceite... ¿Resultado? Poco
tiempo después, a mediados del siglo XVIII, se descubre que
al "brandy" –para el cual existen hoy en Portugal dos categorías
legisladas: un aguardiente vínico de unos 76º a 78º y un alcohol
vínico de 95º- efectivamente había que mezclarlo al vino pero
precisamente cuando éste aún no había finalizado su fermentación.
Porque así parte del azúcar contenido en el mosto dejaba de
transformarse en alcohol preservándose el fantástico dulce natural
que las uvas de las viñas del Alto Duero portugués habían absorbido
bajo tan innumerables horas de ultrainsolación.

De ahí que cada ser crecido bajo esos grises, fríos y húmedos cielos
sajones cuanto más se metía en boca a algún oporto tanto más se
sentía "tawny", o sea tostado/bronceado, como este otro tipo de
oporto que por criarse durante muchísimos años en el interior de un
barril de su rojo vivaz adquirió un cálido tono leonado. Y, ¡viva el
rey!, que así nació el encabezado vino de oporto que bien se percató
de que a nadie le amarga un dulce. Se presentó a todos las clases y
niveles. Desde los semi dulces hasta los más y los menos y para
todos los bolsillos, desde los consumidores de Visa Platino hasta
los obreretes de los pubs londinenses que, por pocas calderillas,
allí se tomaban alargado con limonada un trago de "ruby", un oporto
por el cual su productor invirtió un mínimo de tiempo en su crianza.

Y que , por cierto, si a alguien le apetece mezclarlo que no sea con
lo anterior. Alárguese con tónica, e incluso soda, y mucho hielo
bien duro. Así obtendrá un delicioso refrescante. Puede hacer lo
mismo con un tawny a condición de que éste no sea uno muy viejo.
Pues sería un herejía no saborearlo a secas y lentamente después de
comer del mismo modo que en el caso de un Vintage o de un Late
Bottle Vintage. Aunque estos dos últimos son así mismo divinos
disfrutados exclusivamente a solas en el momento que sea e incluso
con la única presencia de los hombres y mujeres que lo hicieron. Sí,
yo los ví pisando las uvas.

Extenuados pero contentos

Esas enjutas piernas que antes había observado eran todo nervio bajo
esa pesada cesta repleta de uvas hinchadas de sol, tan larga o más
que su columna vertebral y cargada a hombros sorteando la estrecha
franja de unos viñedos aterrazados y a veces muy escarpados, ahora
habían triplicado su volumen. Allí, en el lagar, donde reposaban
las "obesas" uvas cosechadas, hombres, mujeres y niños llevaban no
se sabe cuánto tiempo, tal cual unos sacrificados cristos, andando
sobre este mar de turbadores aromas vínicos. Por vez primera esa
escena la presencié sobre las seis de la tarde. Luego, en el
restaurante donde nos convidó a cenar un productor, éste insistió en
que volviésemos al lagar.

Allí seguían todos: cantando unos, tocando el acordeón o la armónica
otros. Extenuados pero contentos. Interrumpiendo su verbo risueño
para convidarnos desde allí a brindar con ellos lo que a traguitos y
de golpe, de vez en vez, se tomaban: un agua cristalina
cuya "temperatura de hervor" no pudo soportar mi esófago. ¿Sería el
bagazo o alcohol vínico que se mezcla a este vino para que siga
dulce al tiempo que fuerte?

En mi vida, y hasta hoy, no he visto a unos hombres tan incorporados
a su vino. Creo que esto sólo ocurre en el caso de oporto y vintage.
Allí me explicaron que éste, a diferencia de las demás clases, va
por su añada lógicamente sin mezclar con otros, que sólo tiene dos
años de barrica pero sí un mínimo de diez años en botella antes de
salir al mercado.

¡Creíble! Aunque vaya riesgo... Porque, de esto último, surge la
imperiosa necesidad, para conservarse longevo, de poseer unos buenos
taninos, los cuáles, debido a esa fermentación sesgada por el
ardiente bagazo, sólo pueden obtenerse por la pisa de las uvas bajo
el pie desnudo y tibio del hombre... Pues bien pagado sea el oneroso
precio de un vintage porque no creo que aquí el único que gane no dé
algo para el baile y los cantantes....... De todas formas, ha sido
un ¡placer!!! Y éste, el gustativo, siempre es individual.

Martine Beaulieu

De la Enciclopedia del Vino
Desde Almeria. LOla






Mar, 31 de Ago, 2004 11:19 pm

salmonete1
Sin conexión Sin conexión
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #32560 de 62013 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

Formas de beber OPorto Oporto, el divino humano. Probé y callé. Y aún recuerdo perfectamente lo que sentí cuando, por vez primera, accedí a tomarme un...
salmonete1
Sin conexión Enviar mensaje
1 de Sep, 2004
11:10 am
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda