Creo que algunos de vosotros y algunas de vosotras aún continuais ahí,
durmientes, esperando el momento apropiado para manifestaros.
Así que hoy quisiera compartir un articulo que me ha tocado hondo,
llamado "El lamento de un matemático". Os pego el enlace y unas líneas
para tentaros a leerlo completo:
http://alfonsoycia.blogspot.com/2009/02/el-lamento-de-un-matematico.html
Un músico se despierta de una pesadilla terrible. En su sueño se
encuentra en una sociedad donde la educación musical es
obligatoria. «Estamos ayudando a nuestros alumnos a ser más
competitivos en un mundo que está cada vez más repleto de sonido.»
Educadores, colegios y el estado se encargan de este proyecto vital. Se
realizan estudios, se forman comités y se toman decisiones, todo sin el
consejo o participación de un solo músico profesional o compositor.
Como se sabe que los músicos plasman sus ideas en forma de partituras,
esos curiosos puntos negros y líneas deben constituir el «lenguaje de
la música». Es imperativo que los estudiantes tengan facilidad con este
lenguaje si se supone que tienen que llegar a algún grado de
competencia musical...