¿Somos más civilizados que nuestros antepasados?
Por: Miguel Crispín Sotomayor Cuentan que cuando el hombre primitivo comenzó a vivir en sociedad, se compartía todo lo que se alcanzaba, no existía la propiedad privada, vivían en armonía entre ellos, y con Para una respuesta elemental a la pregunta: ¿Qué se entiende por civilización? acudo al Diccionario de La avaricia, el egoísmo, la vanidad, el sometimiento, y otros males, han permanecido inalterables desde que dieron origen a la desintegració n de El Siglo XX llegó con una luz que fue Cuba, por tratar de crear una sociedad en que el hombre deje de ser el lobo del hombre, ha estado sometida durante casi 50 años a agresiones militares, políticas, económicas y mediáticas brutales, por parte del imperialismo yanqui y sus aliados. Ningún pueblo ha conocido genocidio tan prolongado. Y resiste. Las guerras imperiales para “civilizar” al hoy llamado Tercer Mundo y por los mercados y fuertes de materias primas, fueron y son lo suficientemente incivilizadas como para asesinar o someter pueblos enteros. Las bombas atómicas lanzadas sobre las poblaciones indefensas de Hiroshima y Nagasaki, la criminal guerra contra el pueblo vietnamita, el colonialismo y las dictaduras militares, son unos pocos ejemplos de la inhumanidad de los “humanos” que ejecutaron esos crímenes, de quienes los apoyaron o callaron, y de los que desearon éxitos al agredido, pero no compartieron su suerte, como indicara el Ché. El siglo XXI comenzó recorriendo los mismos caminos que el anterior. Guerra contra Afganistán, Irak, amenazas de agresión militar a más de sesenta “lugares oscuros” del planeta. El pretexto es el mismo: “Anticomunismo”, “Antinarcotráfico”, “Antiterrorismo”. La verdad sigue siendo la misma: La hegemonía mundial. En numerosos países desarrollados resurgen las funestas ideas del fascismo, nazismo y del falangismo, además de la conocida xenofobia, que no es otra cosa que racismo. ¿Alguien conoce un caso de hostilidad o agresión contra algún blanco, rubio y de ojos azules? Cada vez son más frecuentes los crímenes que cometen los portadores de esas ideas. Estados Unidos de Norteamérica, el autotitulado “baluarte de los derechos humanos”, asesina diariamente niños, mujeres, y ancianos en los países que ha ocupado militarmente, y los llama cínicamente “daños colaterales”. También tortura en cárceles secretas y públicas, y “… el mundo sigue andando”. Por otra parte, varios países africanos, que contaron con toda la solidaridad mundial para alcanzar su independencia, hoy se desangran en guerras con sus vecinos o entre facciones y etnias que desean mantener o alcanzar el poder político y económico. Numerosos gobernantes se enriquecen con la miseria de sus pueblos y se cometen los más horripilantes crímenes contra la población civil. Es increíble, que en un país como Sudáfrica, donde decenas de miles de sus ciudadanos tuvieron que emigrar durante el régimen racista, ocurran hechos de carácter xenofóbicos contra ciudadanos de países vecinos que durante muchos años le brindaron protección. En América Latina se respira otro aire. Un aire de independencia, soberanía y de justicia social, que todavía no llega a todos y cada uno de nuestros países, pero no dejan de ser transformaciones o cambios. Son el resultado de la lucha ciudadana y de los movimientos sociales contra las dictaduras militares y corruptos gobiernos neoliberales, así como del enfrentamiento a la oligarquía nacional y extranjera, que se resisten a restituir lo que durante muchos años les han robado a los pueblos. Asimismo prevalecen en el continente las injusticias sociales y el brazo de la justicia no ha alcanzado a los que asesinaron, torturaron y desaparecieron a miles de patriotas, ni a sus cómplices. ¿Y qué decir de Después de esta panorámica mirada que en vuelo de pájaro he hecho al mundo o a una parte de él, me vuelvo a preguntar: ¿Somos más civilizados que nuestros antepasados? Y tengo que responderme: No. *Miguel Crispín Sotomayor - Colabora habitualmente con las revistas literarias digitales “Inventiva Social”, “Poemas en Añil”, “Misioletras”, “ Waldo Darío Gutiérrez Burgos Descendiente del Pueblo de Uquía -Omaguacas- 'La educación y la instrucción no consisten en rellenar la mente de ideas ajenas, sino en estimularla para que produzca sus propias ideas' http://argentina.indymedia.org/news/2006/07/421698.php http://argentina.indymedia.org/news/2007/08/543729.php http://espanol.groups.yahoo.com/group/ArgosIs-Internacional |
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