UNASUR: Circo de títeres del imperio
Evo recurre a la Bachelet, para encausar las investigaciones de ¿quien mato a los indígenas de Pando?, por lo visto, la astucia de Evo-Linera, no encuentra mejor referente de transparencia y autoridad moral para llevar adelante estas investigaciones.
Nada de estos ocurre al azar, Uribe, Lula, Bachelet, y la Kirchner, ¿no conocen en sus gobiernos asesinatos de indios?, y la respuesta es evidente, se cuentan por decenas los Tobas muertos de hambre en el Chaco-Argentina, los asesinatos en masas de hermanos originarios en Brasil, o por los paramilitares en Colombia, o la mutilación física sufrida por los presos Mapuche, no liberados en chile, o como la Bachelet, inauguro su primer año de gobierno, ametrallando por la espalda a Matias Catrileo ( Mapuche-23 años), todo indica que UNASUR es un nido de asesinos de indios.
Lo que buscan Evo-Linera
La astucia de estos señores, apunta justamente, en querer demostrarle a los gobiernos aliados de los "Cruceños", lo "malos" que son estos señores, como si los intereses del Petróleo y el Gas, no fueran mas importantes que unos cuantos indios muertos. Si no, preguntemosle a Papa Bush, ¿que hace en Afganistan e Irak, precisamente con tropas de Argentina, Brasil y Chile?.
Evo-Linera, hacen esfuerzos en querer desprestigiar a los "Civicos", ante el mundo, y apenas vuelven a Bolivia, no les tiembla el pulso en firmar acuerdos con estos señores.
¿Quien se desprestigia, con esta campaña internacional?
Al parecer, Evo-Linera, horrorizados por la masacre de Pando, y carentes de organismos de Justicia con autoridad moral, recurren a UNASUR que los respalde, pero no les preocupo de igual forma lo ocurrido en Huanuni en febrero del 2007, con mas de una decena de muertos, o ¿no valen lo mismo las vidas de esos trabajadores?, o los asesinados por su gobierno en Agosto de este año?, que en total, llegan a casi treinta muertos en poco mas de 2 años de gobierno (sin contar las muertes de Pando).
Los intereses de el actual gobierno burgues de Bolivia, no es otro que el de pactar con la derecha y reprimir las luchas obreras, originarias y campesinas, un indio mas o un indio menos, no altera el proyecto estrategico de defensa de la propiedad privada, solo puede modificar tácticamente, el poder llegar a termino en su periodo de gobierno, o de intentar aprobechar el repudio a los civicos, para garantizarce la re, re, re-eleccion, al mejor estilo de su hermano Chaves-Fidel.
Una sola lucha
Los oprimidos del campo y la ciudad en nuestro continente, tenemos una y la misma tarea, superar la basura democratista, con su partidocracia tradicional (incluida la "izquierda" faldera electoral), y trabajar por un gobierno Obrero campesino, con autodeterminacion de los Pueblos originarios, para terminar de una ves por todas con depositar nuestros destinos en el azar de un buen o mal presidentucho.
Un gobierno, que ponga el estado al servicio de las grandes mayorias trabajadoras, tomando decisiones en asambleas de base, en todos los sector productivo, con el ejercicio pleno de respeto a las identidades territoriales originarias, así solo así, podemos pensarnos en una sociedad en la que el "indio" camine libre por sus tierras y se deje de ser objeto de persecucion y discriminacion.
Pero esta gran revolucion, no es obligacion de un pais determinado ni una region en especifico, es la tarea objetiva que se impone como necesidad historica ante nuestros ojos.
La revolucion que se biene, debe terminar con el Etnocidio, iniciado por alla por 1492.
Jallalla Bolivia jallalla !!!
Marrici Weu Marrici Weu !!!
Kona (Mapuche)
--- El jue 4-dic-08, peportmo <pedro-portugal@...> escribió:
De: peportmo <pedro-portugal@...> Asunto: [comu_inter_qolla] Masacre de indios y UNASUR Para: comu_inter_qolla@yahoogroups.com Fecha: jueves, 4 de diciembre de 2008, 1:04 pm
LA MATANZA DE PANDO Y EL INFORME DE UNASUR
Pedro Portugal Mollinedo
http://www.periodic opukara.com
A través de Rodolfo Mattarollo la Unión de Naciones Sudamericanas, UNASUR, presentó el 3 de diciembre su informe sobre los enfrentamientos sucedidos en Pando, Bolivia, este 11 de septiembre.
Este informe es neto y categórico: Para UNASUR no se trata de un enfrentamiento, sino de "ejecuciones sumarias o extralegales" realizadas por personeros de la prefectura del departamento de Pando.
El informe detalla datos "que generan la convicción de que existieron torturas y tratos crueles efectuados de manera masiva y sistemática por los sectores cívicos y prefecturales en contra de los campesinos". El documento insiste en datos como que un cadáver 'tenían la lengua y las orejas cortadas, les sacaron dientes y a uno le habían vaciado un ojo" y que "mataron a una campesina con un bebé de meses en sus brazos. Les dispararon a los dos y quedaron allí tirados".
Como corolario, este informe señala que el trasfondo profundo de esta masacre fue el racismo: "Se desencadenó una clara persecución a un grupo con colectividad, con identidad propia, fundada en motivos raciales, nacionales, étnicos, culturales y sociales".
Aparentemente, este informe debería satisfacer a quienes están identificados con las luchas y derechos de los pueblos originarios. Desde ya, individuos y agrupaciones llenan los medios informales de comunicación con denuncias que repercuten esta "nueva masacre" de que son víctimas los indígenas en Bolivia. El mismo presidente de Bolivia, Evo Morales, indicó a la prensa que "...No es ningún enfrentamiento, sino es una masacre (...) Una investigación científica sobre la masacre. Y lo que dijimos se verifica con esta investigación... "
Sin embargo, este informe, sus antecedentes y sus consecuencias, no coadyuvan en nada a los intereses históricos y políticos de los pueblos indígenas y son más bien parte de la tramoya colonial que sigue vigente en Bolivia y en los países de este continente.
No me voy a soslayar la realidad atroz de muertos y mutilados indígenas y campesinos en Pando. No voy a apuntalar la tesis según la cual no habría racismo en Bolivia, cuando este se manifiesta en nuestras tierras en manifestaciones cada vez más cruentas. Lo que voy a contradecir es la interpretació n que se da a estos hechos.
Tampoco me detendré en las inconsecuencias y quiebres del informe del señor Rodolfo Mattarollo, aún cuando es interesante observar que, según sus propias declaraciones, ese documento tiene alto grado de subjetividad al ser fundamentalmente reflejo de las "convicciones intelectuales y morales" de sus autores.
El informe de UNASUR sobre los enfrentamientos en Pando hace parte de un contexto de subordinación del indígena y refuerza la imagen colonialista que se tiene del indio. Al afirmar que los sucesos de Pando no es enfrentamiento y sí una masacre, se valora la imagen romántica del indígena pacífico, ante un enemigo atroz que una vez más lo masacra arteramente. Así, el indio no combate, pues combatir significa pensar y actuar, tener una idea política y una estrategia miliar; el indio sólo cae en emboscadas, cual silvestre animalito en vías de extinción. Y de la misma manera que para sensibilizar a los habitantes del "primer mundo" sobre la necesidad de preservar a las focas, se muestran imágenes sangrantes y atroces de las crías de focas, degolladas y despellejadas por cazadores sedientos de ganancia fácil, se insiste ahora sobre las
imágenes de orejas cortadas, ojos vaciados y bebés muertos en los brazos de sus madres.
¿Esta imagen sirve al indio y a su causa? Si el indígena asume los mitos coloniales para liberarse, solamente se encadenará más fuertemente a la postración social y política. El colonialismo ha creado el mito del "buen salvaje". El indígena no es ni "buen" ni "mal" salvaje, es un ser social con derechos conculcados y con un futuro de liberación, que solamente puede ser obra de él mismo.
El mito del "buen salvaje" sirve únicamente para negar al indígena una calidad humana. Al otorgarle dimensiones meta sociales y cosmogónicas, se lo aleja de la función banal y corriente que es la de dirigir él mismo su vida social, económica y política. Es decir, se asegura el gobierno de otros sobre el indígena.
El informe de UNASUR hace pare de esa mitología y tiende a consolidar cierta imagen del indio para confortar el poder de quienes se dicen ser sus representantes o defensores.
Lo que sucedió en Pando fue un enfrentamiento y eso deben valorarlo correctamente los pueblos indígenas y sus organizaciones. Fue un enfrentamiento como hubo bastantes en nuestras historias. Si este enfrentamiento se produjo y se terminó desastrosamente para los indígenas, es porque fue arteramente conducido a la masacre por el actual gobierno de Bolivia.
En Santa Cruz primero, luego en Cochabamba y en Sucre y recientemente en Pando, el gobierno del MAS, incapaz de poder afrontar a sus detractores, se esconde bajo su apariencia indígena llamando a los pueblos originarios y a las organizaciones sociales que hagan ellos el trabajo de deshacerse de sus opositores. En San Julián, en Montero, en los mercados de Santa Cruz, en la ciudad de Cochabamba, en Sucre y recientemente en Porvenir, el actual poder empuja al enfrentamiento a los indígenas y luego los abandona al escarnio y a la masacre.Esta simbiosis perversa del gobierno del MAS y de sus aliados internacionales, entre un discurso ilusorio, cosmovisionista y folklorista y una práctica inclemente, manipuladora y maquiavélica sobre el indígena, empieza por tener los
resultados que conocemos y puede culminar - si no se modifican las actuales circunstancias - en un fundamentalismo indígena que arrasará en primer lugar a quienes hasta ahora lo maniobran. |