Comunicado de CC.OO-CIG
La Delegación de la
Agencia EFE en Galicia sometida a censura
previa
La actividad informativa de
la Agencia Efe en Galicia, centralizada en Santiago de Compostela, ha
quedado sometida a la censura previa por parte de la Dirección de
esta empresa pública, con el objetivo de ocultar, silenciar y/o
"enfriar" las noticias relativas a la catástrofe del "Prestige"
y a la crisis del PP en esa comunidad autónoma.
En un hecho sin precedentes, las noticias elaboradas por los periodistas de Efe en Galicia no son difundidas directamente a los clientes de Efe desde Santiago de Compostela sino que deben ser enviadas a Madrid, donde pasan varias horas congeladas y terminan siendo enviadas a la línea nacional y regional convenientemente cercenadas y con un retraso que hace imposible en la práctica su publicación por los medios abonados a esos servicios.
Ruedas de prensa de la oposición nacionalista o socialista o acciones judiciales de Nunca Mais en el juzgado de Corcubión son sistemáticamente silenciadas o congeladas por la Dirección de Efe en Madrid, por medio de un sistema de censura previa que hasta ahora sólo funcionaba de una forma tan evidente en el caso de las informaciones relativas a la Casa Real o a la lucha antiterrorista.
En un hecho sin precedentes, las noticias elaboradas por los periodistas de Efe en Galicia no son difundidas directamente a los clientes de Efe desde Santiago de Compostela sino que deben ser enviadas a Madrid, donde pasan varias horas congeladas y terminan siendo enviadas a la línea nacional y regional convenientemente cercenadas y con un retraso que hace imposible en la práctica su publicación por los medios abonados a esos servicios.
Ruedas de prensa de la oposición nacionalista o socialista o acciones judiciales de Nunca Mais en el juzgado de Corcubión son sistemáticamente silenciadas o congeladas por la Dirección de Efe en Madrid, por medio de un sistema de censura previa que hasta ahora sólo funcionaba de una forma tan evidente en el caso de las informaciones relativas a la Casa Real o a la lucha antiterrorista.
Las secciones sindicales de
Comisiones Obreras (CCOO) y Confederación Intersindical Galega (CIG)
consideran esta política informativa un atropello a la libertad de
expresión y una demostración más de la utilización de los
medios de comunicación públicos por parte del Gobierno del Partido
Popular.