La dirección ha procedido
al despido hoy de 20 trabajadores fijos de plantilla del área de
televisión, pues dos compañeras han rechazado la taimada oferta de
baja voluntaria, en su caso por entender que la empresa ha postergado
sus legítimos derechos como madres.
La solución de la situación de un compañero con una baja por enfermedad grave ha sido aplazada para después del verano.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) no ha tenido en consideración la propuesta formalizada por el comité de huelga, registrada el 2 de julio ante la dirección de Recursos Humanos, en un último y razonable intento de acuerdo que pudiera dar respuesta al mayor número de problemas causados por la decisión de la empresa de abandonar la explotación de los estudios de televisión.
La propuesta, perfectamente asumible por la dirección de la empresa y la SEPI, es una prueba más de la voluntad negociadora del comité de huelga y sus argumentos, frente a los responsables de la dirección, que en ningún momento han planteado ninguna solución real o acuerdo por escrito.
Desgraciadamente, la transparencia con la que ha conducido sus actuaciones la representación social nunca se ha visto correspondida por la dirección. Todavía desconocemos el papel jugado por Miguel Angel Gozalo.
En cualquier caso, el mensaje lanzado desde la SEPI es claro: el único dinero disponible será para comprar empleos por un lamentable procedimiento en el que el esfuerzo de muchos años de los trabajadores les convierte en rehenes de la dirección.
No hay plan de futuro para la empresa, no han hecho públicos sus criterios en la toma de decisiones y la falta de acuerdo con los sindicatos no constituye un elemento necesario para su gestión.
Lo que la empresa denominaba "Plan Social" se ha diluido con el paso de los días y por ningún lado han aparecido ni empresas interesadas en la explotación de los estudios con idea de asumir parte del personal, y ni siquiera ,dos horas antes de que los perjudicados firmaran su salida, de la empresa el Sr. Farré podía decir qué productora contratada por MTV iba a hacerse cargo de algunas de las personas que satisfactoriamente les han prestado servicios en estos dos últimos años, ya que él aseguraba, con escasa credibilidad, que acogería algunos.
Del plan de recolocaciones, rimbombantemente denominado opción A con "outplacement", tan sólo un trabajador afectado confió en sus bondades, e incluso la dirección llegó a pedirle que cambiara de opción tras haber elegido esa modalidad. Ni ellos mismos confiaban en esa fórmula. A los afectados, desde luego no les ha convencido.
Pese a su abandono forzoso, los compañeros que nos preceden en este trance no sólo han mantenido su dignidad hasta el último momento, sino que han podido apreciar el esfuerzo de sus compañeros que han secundado dos huelgas en defensa del empleo en EFE.
Este ha sido claramente el objetivo en el que todos hemos participado y no ha habido reproches por su parte, pese al atropello cometido.
Son conscientes, como el resto de la plantilla, de la existencia de numerosos puestos de trabajo vacantes en la Agencia, que la misma dirección se vio obligada a reconocer, aunque se les haya negado el derecho a ser recolocados internamente.
Eso si, los despedidos, sufridores de todo el proceso, han insistido en recordarnos el futuro que nos espera y nos desean suerte.
El comité mantiene la convocatoria de asamblea para el próximo martes 8, para debatir sobre la convocatoria de huelga del 9 de julio a las 15:00 horas.
La solución de la situación de un compañero con una baja por enfermedad grave ha sido aplazada para después del verano.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) no ha tenido en consideración la propuesta formalizada por el comité de huelga, registrada el 2 de julio ante la dirección de Recursos Humanos, en un último y razonable intento de acuerdo que pudiera dar respuesta al mayor número de problemas causados por la decisión de la empresa de abandonar la explotación de los estudios de televisión.
La propuesta, perfectamente asumible por la dirección de la empresa y la SEPI, es una prueba más de la voluntad negociadora del comité de huelga y sus argumentos, frente a los responsables de la dirección, que en ningún momento han planteado ninguna solución real o acuerdo por escrito.
Desgraciadamente, la transparencia con la que ha conducido sus actuaciones la representación social nunca se ha visto correspondida por la dirección. Todavía desconocemos el papel jugado por Miguel Angel Gozalo.
En cualquier caso, el mensaje lanzado desde la SEPI es claro: el único dinero disponible será para comprar empleos por un lamentable procedimiento en el que el esfuerzo de muchos años de los trabajadores les convierte en rehenes de la dirección.
No hay plan de futuro para la empresa, no han hecho públicos sus criterios en la toma de decisiones y la falta de acuerdo con los sindicatos no constituye un elemento necesario para su gestión.
Lo que la empresa denominaba "Plan Social" se ha diluido con el paso de los días y por ningún lado han aparecido ni empresas interesadas en la explotación de los estudios con idea de asumir parte del personal, y ni siquiera ,dos horas antes de que los perjudicados firmaran su salida, de la empresa el Sr. Farré podía decir qué productora contratada por MTV iba a hacerse cargo de algunas de las personas que satisfactoriamente les han prestado servicios en estos dos últimos años, ya que él aseguraba, con escasa credibilidad, que acogería algunos.
Del plan de recolocaciones, rimbombantemente denominado opción A con "outplacement", tan sólo un trabajador afectado confió en sus bondades, e incluso la dirección llegó a pedirle que cambiara de opción tras haber elegido esa modalidad. Ni ellos mismos confiaban en esa fórmula. A los afectados, desde luego no les ha convencido.
Pese a su abandono forzoso, los compañeros que nos preceden en este trance no sólo han mantenido su dignidad hasta el último momento, sino que han podido apreciar el esfuerzo de sus compañeros que han secundado dos huelgas en defensa del empleo en EFE.
Este ha sido claramente el objetivo en el que todos hemos participado y no ha habido reproches por su parte, pese al atropello cometido.
Son conscientes, como el resto de la plantilla, de la existencia de numerosos puestos de trabajo vacantes en la Agencia, que la misma dirección se vio obligada a reconocer, aunque se les haya negado el derecho a ser recolocados internamente.
Eso si, los despedidos, sufridores de todo el proceso, han insistido en recordarnos el futuro que nos espera y nos desean suerte.
El comité mantiene la convocatoria de asamblea para el próximo martes 8, para debatir sobre la convocatoria de huelga del 9 de julio a las 15:00 horas.
Madrid, 4 de julio de
2003