El Gobierno atacó a Rumsfeld por una declaración que sólo fue
un error de traducción
ABC/ L. A./ MADRID. El secretario de Relaciones
Internacionales del PP, Jorge Moragas, acusó ayer al Gobierno,
en declaraciones a ABC de «insultar» a Estados Unidos al dar
por buenas unas manifestaciones del secretario de Defensa de
ese país, Donald Rumsfeld, que no hizo. Según esas
manifestaciones, distribuidas a través de la agencia EFE,
Rumsfeld dijo en Singapur refiriéndose al terrorismo: «El nivel
de la amenaza sugiere un alto interés por parte de los
terroristas en atacar Estados Unidos y muchos países más.
España, Indonesia y otras cinco, diez o quince naciones».
En realidad, según ha podido comprobar ABC en el texto oficial
que obra en poder del Pentágono, lo que Rumsfel dijo en su
conferencia de Singapur fue: «The threat levels suggest a good
deal of interest on the part of terrorists in attacking the United
States, attacking most western countries. We´ve seen it, as I say,
in Spain and many other countries. We saw it here in Indonesia,
in Bali. We´ve seen attempted attacks in five, or ten, or fifteen
other countries». La traducción de estas palabras debería ser:
«Los niveles de amenaza sugieren un alto nivel de interés de
los terroristas en atacar a Estados Unidos y a la mayoría de los
países occidentales. Lo hemos visto, como digo, en España y
en muchos otros países. Lo hemos visto aquí en Indonesia, en
Balí. Hemos visto intentos de ataques en cinco, diez o quince
países».
Las declaraciones atribuidas a Rumsfeld provocaron la
reacción de miembros del Gobierno, que expresaron su
malestar. La vicepresidenta primera, Maria Teresa Fernández
de la Vega, señaló que las manifestaciones eran «una
imprudencia y una irresponsabilidad». El ministro de Exteriores,
Miguel Ángel Moratinos, por su parte, afirmó que «se
descalifican por sí mismas, porque al terrorismo no hay que
darle ningún tipo de instrumento, justificación ni objetivo». Y el
secretario general del Grupo parlamentario socialista, Diego
López Garrido, las calificó de «repugnantes» y dijo que
buscaban «boicotear la llegada de turistas» a nuestro país.
Moragas considera que «es una irresponsabilidad que la
vicepresidente del Gobierno y su Ministro de Exteriores insulten
a un Gobierno aliado como el de EE.UU. por haber dicho algo
que nunca dijeron. Es un desproposito más de una política
informativa y una política exterior que ha descarrilado».