¿A qué fue el "prisaico" Juan Luis Cebrián a la agencia EFE?
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El consejero delegado de PRISA cursó visita a la agencia que
dirige Álex Grijelmo como si de un ministro se tratase. En
realidad, mirándolo bien, quizá sea más que cualquier ministro.
12 de abril. Sucedió hace unos pocos días, y en los altos
pasillos de los aún más altos despachos de la sede central de
la agencia EFE, para qué negarlo, se comenta con fruición. Juan
Luis Cebrían, consejero delegado del Grupo PRISA, acudió a la
madrileña calle Espronceda para mantener un encuentro con
Alex Grijelmo, veterano periodista del diario El País nombrado
hace un año por José Luis Rodríguez Zapatero para dirigir la
casa pública de noticias.
El caso, según cuentan a Garganta Profunda, es que Grijelmo,
que no está para mucho desgaste lírico en estos momentos, se
deshizo en agasajos ante su antiguo mandamás, como
mandan los cánones de la educación. Aunque de esta manera,
cuentan lenguas afiladas, sin duda, el número uno de EFE se
aseguraba el contar con el fuego amigo de los cañones
prisaicos por lo que pueda deparar el futuro. Tras el debido cara
a cara, el número dos del tito Jesús Polanco visitó todas y cada
una de las instalaciones. La situación y el momento actuales,
como sostendrían los clásicos, no exigía menos.
Juan Luis Cebrían se paseó ante todos los niveles: desde los
más altos gerifaltes... hasta los becarios más anónimos.
Quienes se cruzaron con su dulce sonrisa se quedaron de una
pieza. El consejero delegado de PRISA habló poco porque de lo
que se trataba era de que le hablaran a él de EFE. A Cebrían se
le veía encantado de haberse conocido y más lustroso que
unos zapatos nuevos. Al final del encuentro, el Presi de la cosa
de noticias acompañó a su invitado a la salida para despedirle
desde la puerta de su magnífico automóvil, con chófer y
guardaespaldas varios.
Grijelmo se ganó el plácet del consejero delegado del Grupo
PRISA. Con todo, queda por despejar qué hacía Cebrían en la
agencia. En esas cábalas siguen los trabajadores.