Una compañera corresponsal de la agencia nos pide que os enviemos este mensaje:
Hace poco más de un mes EFE hizo partícipes a sus corresponsales de la decisión
de fijar unas nuevas condiciones laborales. Pese al corto espacio de tiempo
transcurrido, parece que el asunto ha quedado ya en el olvido de todos, máxime
cuando día a día se suceden las informaciones sobre despidos y recortes en cada
vez más medios.
Tras el jarro de agua fría inicial, parece que la postura general ha sido la de
esperar a conocer las nuevas tarifas a fijar por la agencia.
Como afectada en este proceso, no puedo dejar de sentir una cierta decepción al
ver que los que compartimos esta situación no hemos hecho uso del peso que
tenemos dentro de EFE, que no es poco, aunque parece que todavía no nos lo
creamos. Los artífices de estos cambios, los que tildan de "revisiones al alza"
estas nuevas condiciones, deben de estar satisfechos ante nuestra desunión, ante
nuestro silencio.
Entiendo que hemos perdido una oportunidad en una lucha más que necesaria contra
la precariedad que campa libremente en nuestra profesión, precariedad que, por
cierto, tanto criticamos en el ámbito privado. Aunque no queramos admitirlo,
nosotros, compañeros corresponsales de Efe, seremos en adelante un poquito más
responsables de esta precariedad a la que quizá se le podría poner freno
aprendiendo a decir no o, simplemente, mostrando un mayor respeto hacia nosotros
mismos.