Enlazados1
Hay quien dice que hoy las relaciones no duran porque valoramos mucho nuestra libertad y, en consecuencia, nos cuesta atarnos o comprometernos con otros…
Pero yo me río de esa libertad sin lazo, de esa independencia sin esfuerzo, de la autonomía que olvida al otro.
1. LAZOS
Los llamamos de muchas formas, pero los vínculos importantes no son cadenas, cuyo candado, una vez echado, no se puede quitar aunque uno quisiera. Tampoco son jaulas compartidas (en familia, con parejas, con amigos o en el trabajo), ni ataduras que oprimen e imposibilitan la realización personal.
Son lazos, que aunque uno podría desatar al tirar de un extremo del cordel, no lo hace, porque le importan. Y se llaman de muchas formas: amor, amistad, apoyo, dependencia, cuidado, servicio, necesidad, proyecto, confianza, solidaridad, escucha o palabra…
En realidad mi vida se teje así, como una delicada red de muchos vínculos, que a veces se espesan, y otras se adelgazan, pero que configuran quién soy. Y si no hay lazos, no hay nada.
· Dedico algún tiempo de mi semana a poner nombre a los vínculos que me unen con mis gentes…
· ¿Dónde hay amor, y cómo es?
· ¿Dónde hay amistad? ¿Con quién?
· ¿A quién necesito, y quién me necesita?
2. La libertad se entrega
No sé; tal vez suene radical, pero sospecho que desde el momento que adquiero alguna responsabilidad con otros, dejo de ser libre, al menos en el sentido más absoluto del término. No puedo hacer lo que me dé la gana en cada momento, pues estoy comprometido con algo o con alguien. No puedo vivir únicamente desde “me apetece” o “me pesa”… La libertad esa, que se ve agobiada o restringida cuando uno se siente exigido, es bastante vacía.
No pierdo mi libertad cuando me implico y me complico con las cosas y las gentes. Porque la libertad está para ir dándola un poquito. La libertad se va entregando y compartiendo en pequeñas elecciones. La libertad tiene que saber elegir. Y así, uno se construye y se ata, se define y se da…
· ¿Qué estoy haciendo yo con mi libertad?
· ¿A través de qué compromisos, opciones, personas, relaciones, se va definiendo?
· ¿Es la mía una libertad entregada?
· ¿A quién o a qué? ¿Merece la pena?
Implícame, Jesús,
con la causa de los pobres.
Implícame con esta causa, que es la tuya.
Implícame, complícame, replícame,
Implícame a tu manera que
sorprende, inquieta e ilusiona.
Que no sepa dejar de mirar.
Que no sepa dejar de querer.
Que no sepa dejar de amar.
Complícame la vida, que eso
es lo que pasa cuando uno ama.
Complícame haciéndome apasionado.
Complícame porque las cosas
no son fáciles.
Complícame porque las lágrimas duelen
y el hambre es mala,
y los gritos no se pueden apagar.
Complícame porque un mundo roto
no es un lugar cómodo.
Replícame cuando ponga argumentos
para escabullirme.
No me dejes posponer mi camino
Que ya está bien de muchas palabras.
Si estoy demasiado
centrado en mis problemas,
demasiado dedicado a mis actividades,
demasiado ocupado en salir yo adelante,
Implícame, Señor, y complícame
1 publicado por www.pastoralsj.org
"Porque sólo cuando se vea el rostro de Cristo y oiga su voz... se convertirá Internet en un espacio auténticamente humano, puesto que si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre... Que el Señor bendiga a todos los que trabajan con este propósito" (Juan Pablo II)
Enlaces de Yahoo! Grupos
- Para visitar el sitio web del grupo, andá a: http://ar.groups.yahoo.com/group/reddecatequistas/
- Para realizar tu suscripción a este grupo, enviá un mensaje a: reddecatequistas-subscribe@...