Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
critica1 · Boletín informativo de la Escuela Ideológica de Filosofía, Historia y Economía Política
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes buscar mensajes antiguos en un grupo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
(no subject)   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #29 de 1738 |
(Se adjunta archivo en formato word 97 de 97,5 kb)

------------------------------------
C R I T I C A P O L I T I C A
------------------------------------

Organo de la Escuela Ideológica de Filosofía, Historia y Economía
Política - No. 81- Septiembre 2001

SI NO HAY DESARROLLO COLECTIVO
DENTRO EL MISMO CAPITALISMO,
ES UTÓPICO LA CONSTRUCCIÓN
DE LA SOCIEDAD SOCIALISTA
CON LA SOLA TOMA DEL PODER POLÍTICO.

---------------------------------------------
Tus comentarios, aportes, artículos háznoslos llegar a la dirección de
correo electrónico: casasulises@... o al Apartado Aéreo 21508
Bogotá Colombia

Para recibir este boletín mensualmente por correo electrónico, envía un
mensaje en blanco a critica1-subscribe@Yahoogroups.com

Visita nuestro sitio en la red www.geocities.com/escuela_co
----------------------------------------------


EDITORIAL

A LA CABEZA Y EL CORAZON DEL IMPERIO: Las guerras de la Globalización
capitalista

Por Ulises Casas?

La Humanidad es, ya, una unidad social dentro de la cual los fenómenos
económicos generan efectos sociales y políticos de carácter general, es
decir, que se manifiestan en cualquier parte del mundo. El proceso
globalizador de la economía capitalista de las grandes potencias viene
generando un empobrecimiento cada vez mayor en todos los pueblos del
mundo; incluso, en los mismos países más poderosos, la crisis
capitalista se profundiza cada vez más; el Japón, considerado hace
apenas unos años casi la primera potencia industrial, se encuentra bajo
los efectos de una recesión profunda y su economía no tiene visos de
recuperación inmediata; en ese país se producen 30.000 suicidios
anuales, cifra muy elevada y que se protagonizan por personas de
condiciones medias económica y socialmente hablando. En los últimos días
se ha acentuado la baja en los índices financieros de las bolsas de
valores en todas las capitales del mundo capitalista y en los mismos
Estados Unidos de Norteamérica el desempleo viene en aumento. Ya ha
llegado al 4.9 %, cifra muy elevada dado el carácter del país.

Sobre este panorama se produce una verdadera tragedia en el corazón de
la gran potencia capitalista, los Estados Unidos de Norteamérica. El
ataque a sus centros fundamentales, la economía y la fuerza militar, en
las ciudades de Nueva York y Washington, respectivamente, son la
expresión de la decadencia de la sociedad moderna capitalista cuya
crisis se viene profundizando de hace unos años acá.

Como lo sabemos muy bien, todo fenómeno es una unidad de contrarios,
pero los fenómenos se relacionan entre sí, también, en forma
contradictoria; al término de la Primera Guerra Mundial surge en el
planeta un fenómeno sociopolítico nuevo, la Revolución bolchevique en la
Rusia de los zares; este fenómeno político se enfrenta, inmediatamente,
al resto del mundo en donde el sistema capitalista era el predominante.
A partir de este momento, la Humanidad entra en un ciclo histórico
marcado por lo que luego se ha venido a llamar la "bipolaridad", para
entender que dos sistemas diferentes, formalmente contrarios, se
enfrentan por la hegemonía mundial. Con anterioridad al triunfo de la
revolución bolchevique del 17, las contradicciones se daban en la
globalidad del sistema capitalista; ello explica la Primera y la Segunda
Guerra Mundiales por los mercados mundiales; con el triunfo de los
bolcheviques en Rusia, la contradicción adquiere carácter externo al
mundo capitalista: la lucha se centra entre el sistema capitalista
contra el sistema "socialista" que era el bolchevique. Cuando los
Estados capitalistas se dan cuenta de la imposibilidad de vencer la
revolución bolchevique, ésta logra cierto aire para seguir su proceso
histórico y político.

Con la Segunda Guerra Mundial la contradicción vuelve a ser expresada
como interna al sistema capitalista; en efecto, Hitler representa los
sectores más desarrollados de la industria y la economía alemana,
golpeada con las condiciones que los aliados le habían impuesto al final
de la Primera Guerra Mundial y el tratado de Versalles. El nazismo no
solo es una ideología, sino la expresión de fuerzas económicas alemanas
enfrentadas al desarrollo capitalista de los demás países del mundo. Es
una guerra, nuevamente, por los mercados mundiales en los cuales la
Alemania industrial había sido desplazada.

Rusia entra a la guerra luego de que Alemania ha invadido otros países
europeos capitalistas y arremete contra ella a pesar el tratado firmado
con Stalin; se integra a la alianza antinazi dejando de lado la
contradicción capitalismo-socialismo porque la amenaza nazi era superior
para los países capitalistas a la representada por la ya formada Unión
Soviética.

Luego de la victoria de los aliados sobre el nazismo, vuelve a
desarrollarse la contradicción capitalismo-socialismo, pero no a nivel
de lo armado sino de lo que se llamó la "guerra fría". Se genera un
fenómeno político interno en los países capitalistas: la burguesía
considera un peligro de "seguridad nacional" a los partidos y
organizaciones de corte revolucionario o comunista. Pero esta
contradicción, interna a los países capitalistas, es una extensión de la
contradicción externa con el campo socialista. Los comunistas de los
países capitalistas son un enemigo, no por lo que representen
internamente, sino por su relación y ligamen con los sistemas de Estado
de regímenes comunistas.
Dentro de este proceso mundial, en los países socialistas también
existen contradicciones internas, una de las cuales es la corrupción de
la burocracia del Estado y la de los Partidos Comunistas en el poder.
Esa contradicción y ese fenómeno, llevan a la decadencia y liquidación
de esos Estados.

Con el derrumbe "socialista" o "comunista" vuelve a presentarse lo que
se ha venido a llamar la "unipolaridad"; el mundo capitalista queda como
amo y señor del planeta y las organizaciones revolucionarias o
comunistas desaparecen en diversidad de formas y manifestaciones.

Como consecuencia de la desaparición de la contradicción externa, la
interna se manifiesta en forma expresa; muchos fenómenos nuevos aparecen
en el espacio del único sistema económico y político dominanteen el
mundo; uno de ellos, de importancia, es el enfrentamiento entre sectores
burgueses generado por la corrupción; si en el período de existencia de
los Estados comunistas, la burguesía se nucleó alrededor de la defensa
del sistema, dejando de lado sus contradicciones en el campo del reparto
del botín burocrático y presupuestal, es decir, la corrupción, al
desplomarse esos Estados se expresa esta contradicción: los líderes
"socialistas" del capitalismo son procesados penalmente; ejemplo típico
es el caso de los dirigentes italianos, Bettino Craxi y Julio Andreotti,
quienes en sus gobiernos tuvieron como aliados a los más representativos
jefes de la mafia. En las nuevas condiciones mundiales de inexistencia
política de los comunistas, fueron llevados a los tribunales por
corrupción y condenado el primero a varios años de cárcel ante lo cual
tuvo que huir del país.

Al desaparecer el "peligro comunista" el capitalismo se enfrente a sus
propias contradicciones tanto a nivel interno de naciones capitalistas
como a nivel mundial como capitalismo transnacional que ha generado la
llamada "internacionalización" de la economía o la "globalización" que
da lugar al "neoliberalismo". Entonces, los que no son capitalistas, los
obreros, los campesinos, los desempleados, y toda esa masa de pobres y
miserables de la tierra, son expulsados de los espacios de la producción
y el consumo. Su expresión política no tiene posibilidades reales en los
espacios tradicionales de la oposición. La expresión política de los
marginados se torna terrorista.

En el mundo de la globalización capitalista la protesta se hace violenta
y heterogénea; ahí los vemos protestando en donde quiera se reunan los
poderosos y atacando los símbolos de ese poder económico mundializado
como nunca antes se había conocido. Es la globalización de la protesta a
semejante de la que se ejercía antes a nivel de nación particular. Ya
escribimos antes al respecto.

Pero quienes lideran la protesta sea violenta o no, no son los
miserables, los que no tienen ingresos ni para comer en términos de
subsistencia; quienes lo hacen poseen dinero para trasladarse, para
armarse, para organizarse. Y nos encontramos con la paradoja: los más
poderosos de los países atrasados, se enfrentan a los más poderosos de
los países ricos: el mundo musulmán, repleto de dólares de petróleo
genera lo más violento del terrorismo mundial mediante las
organizaciones de mayor nivel fundamentalista del mundo.

Así como el capitalismo, como sistema de estructuras económicas, genera
muerte por hambre y miseria en todo el planeta, el terrorismo produce
muerte y destrucción como respuesta indiscriminada e irracional.
Los sucesos del martes 11 de septiembre en los Estados Unidos de
Norteamérica son la expresión de lo que humanamente produce ese
capitalismo, globalizado, excluyente y criminal, en millones de millones
de seres humanos en este nuestro planeta tierra.

Como humanos y humanistas, rechazamos toda clase de terrorismo en
cualquier parte del mundo, pero como materialistas dialécticos
comprendemos y analizamos fríamente todo acontecimiento social. Todo
fenómeno ya sea universal, de la naturaleza o de la sociedad, posee una
causa; entender cuál es la causa sólo es accesible a quienes analizamos
esos fenómenos con el método del materialismo dialéctico y el
materialismo histórico.

Podemos comprender que el capitalismo no tiene otra solución que una
trascendencia histórica que nosotros mismos debemos construir. Pero para
llegar a ella es fundamental entenderla desde las posiciones de la
filosofía materialista dialéctica y del cambio de ideología, esa
ideología que incluso los terroristas poseen, la de la propiedad
individual.

Y ante los acontecimientos de este 11 de septiembre, debemos recordar
otro 11 de septiembre, aquel de 1.973, cuando una horda criminal de
militares chilenos bombardearon el Palacio Presidencial dando muerte a
su presidente constitucional y bajo el auspicio y colaboración del
Estado que hoy se queja de actos de similar carácter; ¿ o es que hay
bombardeos malos y bombardeos buenos, muertos buenos y muertos malos?

Lo nuevo para los norteamericanos es que nunca antes habían tenido
violencia en sus propias casas; en las guerras, sus hijos morían en
otras partes del planeta, ahora mueren con ellos en sus propias casas y
esto es lo que les duele.

IDEOLOGIA

LA RELIGION DE LOS CONTRARIOS

El arma más poderosa que el ser humano posee es la ideología; esto que
ya lo hemos afirmado muchas veces, se evidencia, nuevamente, en los
sucesos del 11 de septiembre en los Estados Unidos de Norteamérica,
cuando el atentado terrorista genera en los ciudadanos un aumento en su
religiosidad manifiesta; cuando una catástrofe se produce, el individuo,
como generalidad, invoca sus dioses, sus ídolos, sus imágenes
protectoras. En Colombia, el conflicto armado que se ha acentuado en los
últimos años, ha generado un acrecentamiento de la religiosidad: rezan
mucho más las víctimas de la violencia conjuntamente con sus familiares
y amigos; no es sino escuchar los programas radiales para oír a
centenares de personas orar por sus parientes secuestrado o muertos.

Pero lo irónico de este fenómeno de lo religioso. en el caso del
atentado en Norteamérica, consiste en que los terroristas también son
personas que profesan una religión mucho más real que la que profesan
sus victimarios; en efecto, el mahometismo o islamismo, religión de los
musulmanes, es producto de estructuras económicas y sociales de mayor
primitivismo que la religión cristiana de Occidente; el mahometismo se
generó y se ha desarrollado sobre formas económicas de carácter tribal
en donde la comunidad posee una economía de carácter pastoril y
agrícola, predominantemente. La ideología, y la religión, que forma
parte de ella, es de naturaleza dogmática y fundamentalista porque se
encuentra dentro de estructuras atrasadas de economía; el creyente, que
se encuentra en estos espacios, es fanático porque no posee una
individualidad independiente; la economía primitiva genera comunidad
social, mientras una economía avanzada genera individualidad particular.
La propiedad privada de los regímenes mercantiles y capitalistas,
produce el individualismo y la alienación en la propiedad individual. El
individuo se torna, relativamente, "libre" porque puede disponer de sus
propiedades en forma independiente. En estas condiciones su religión
posee un carácter individual, también. El individuo del capitalismo va
al culto en forma individual aunque en él se congregue, se agrupe, para
luego volver a su individualidad existencial.

En el fenómeno que analizamos, los norteamericanos rezan por sus
muertos, por sus parientes, por su Nación; pero los fundamentalistas
musulmanes, también rezan por sus héroes, los terroristas que buscaron
atacar y morir en la acción que consideraron "justa" de acuerdo a su
ideología, de acuerdo a sus creencias. Y todos creen en el mismo dios,
así el de Occidente se llame simplemente "Dios" y el de los musulmanes
"Jehová". La diferencia entre el rezo de las dos partes está en que los
cristianos oran de rodillas o de pie, mirando hacia lo alto y los
musulmanes rezan arrodillados e inclinando la cabeza hasta encontrar el
suelo.

La conclusión que podemos obtener es que si las dos partes, los
terroristas y los aterrorizados, poseen la misma religión y le rezan al
mismo personaje religioso o divino, debe haber otros intereses o causas
para que los unos ataquen a los otros. De lo contrario el fenómeno no
podría darse. Las causas son de orden económico, como ya lo hemos
analizado antes. Las estructuras económicas generan una ideología
concreta; a la vez, esa ideología se torna, dialécticamente, en
instrumento de conservación de las estructuras que la generaron. Los
musulmanes no puede tolerar que sus estructuras cambien, con la
introducción del capitalismo occidental porque ello liquidaría sus
creencias. El capitalismo, en búsqueda de mercados y ganancias penetra
esas estructuras que favorecen a las castas dominantes musulmanas y
empobrecen a su súbditos; éstos se rebelan y acuden al terror.

DE NUESTROS LECTORES

PARTITURAS PARA UNA DEMOCRACIA EN LA GLOBALIZACION

Ricardo Ramírez Suárez?

Nota de la Redacción: Hemos recibido un extenso pero interesante
análisis sobre la globalización; por cuanto no es convenente editarlo en
su totalidad en la revista impresa, por su extención, solo transcribimos
una parte: las conclusiones. Los interesados en el texto completo pueden
encontrarlo en la página Web de la Escuela Ideológica
http://www.geocities.com/escuela_co/globalizacion.htm

Nuevamente, insistimos en que entremos en el debate de importantes
cuestiones que atañen, no solamente a la situación de nuestro país, sino
de toda la Humanidad. Como lo hemos dicho en otras ocasiones, hoy el
planeta se ha reducido socialmente gracias al desarrollo de la
tecnología en las comunicaciones y la implicación de las políticas
económicas generadas por la expansión e internacionalización de la
economía, lo que afecta a todos los pueblos del mundo.

"...III. Conclusiones

¿En qué medida pueden, la democracia y la política latinoamericanas,
colaborar en la superación de la fractura que separa a la economía de
la sociedad, en los tiempos de la globalización?

La pregunta es crucial, las respuestas serán seguramente varias y
complejas, y las perspectivas ­para qué negarlo­ preocupantemente
sombrías.

Quizá convenga comenzar señalando que la fractura economía/sociedad en
el contexto de una globalización irrestricta (esto es, de una
globalización sin restricciones regulativas) implica, antes que nada,
una devaluación de la sociedad. Como se ha visto, la sociedad se
disgrega, se disloca, se pulveriza, se dualiza, se fragmenta, etc. Y,
como es obvio, ni la política ni la democracia pueden ir mucho más
allá de la sociedad que las alimenta.

Establecido esto, conviene asimismo recordar que, por paradójico que
parezca y como se ha dicho precedentemente, la política es una arena
fundamental de intervención de la sociedad sobre sí misma. De modo que
con las precauciones del caso, es admisible suponer que la política
será un instrumento básico, nsustituible, para posibilitar el
desbrozamiento del camino que conduzca a la superación de la mencionada
fractura, cualquiera sea aquél.

En las condiciones de impotentización de la política, precarización de
los sistemas políticos y devaluación de la democracia que se ha
descripto páginas arriba, y atentos a su relevancia como instrumento
básico para la intervención de la sociedad sobre sí misma, parece
indispensable considerar prioritario alcanzar una recuperación de
aquélla.

¿Cómo podría conseguírselo? Sinteticamente expuesto, diríase que:

a) los actores de la escena política, en particular aquellos interesados
en mejorar las condiciones de vida de sus respectivas sociedades,
deberían esforzarse por comprender cabalmente los tiempos nuevos. Sin
diagnósticos afinados no se abren posibilidades de encontrar rumbos
adecuados. En esta tesitura, la política debería hacerse cargo de los
problemas en curso, como conditio sine qua non para intervenir sobre la
realidad.
Lamentablemente, la dinámica de la globalización y los problemas
emergentes de la metamorfosis de las sociedades no suelen ser
atendidos ­en el ámbito latinoamericano­ con la seriedad que
correspondería;

b) la cuestión social debería ser reconocida como tal, jerarquizada y
reconducida a la problemática legítima y prioritaria del ámbito
político. Al fin y al cabo, como ya se ha dicho, en el espacio
latinoamericano si la democracia se devalúa ­y, por ende, también la
política­ es en buena parte debido a que la sociedad está devaluada. En
lugar de retrotraer la cuestión social a una cuestión de policía, como
lamentablemente ocurre en estos días, debería recuperársela de nueva
cuenta como problemática en sí misma e incorporarla al debate y a la
consideración política en un lugar central;

c) debería ocurrir una recuperación de la propia política. Básicamente,
debería suceder una revalorización de la función de regulación estatal,
hoy menguada por el predominio del mercado. Debería insistirse, aun
navegando contra la corriente, en que es necesario alcanzar algunas
formas responsables y aggiornadas de articulación entre estado y
mercado, que le devuelva facultades regulativas a aquél.
Simultáneamente, debería insistirse sobre la impostergabilidad de
trabajar por la concreción de compromisos colectivos, de carácter
internacionales, en torno a dicha devolución a los estados de
capacidades regulativas, tanto para subsanar desequilibrios propiamente
económicos o financieros, cuanto para aminorar las consecuencias
socialmente disruptivas de la globalización (especialmente de la
exigencia de competitividad). Asimismo, debería bregarse por la
superación, en términos de formas y procedimientos, de lo que más arriba
se ha denominado precarización de los sistemas políticos. La concreción
de esa segunda transición de la que habla O'Donnell significaría un
paso decisivo en el camino de la recuperación de la propia política.

En lo sustancial, el establecimiento de compromisos colectivos como los
antedichos probablemente sería, hoy por hoy, el aporte mayor que la
democracia y la política podrían hacer a la superación de la brecha
economía/sociedad. Su ausencia, en cambio, torna lejana la posibilidad
de inclusión social de los excluidos y convierte a la inclusión política
de esos excluidos en una cuestión severamente problemática.

Es posible que, sin embargo, para América Latina se encuentren hoy
disponibles respuestas políticas satisfactorias, más aptas que la mera
alternativa de la inclusión política precarizada. La naturaleza
traumática de las reconversiones macroestructurales puestas en marcha
para alcanzar la incorporación de los distintos países a la
globalización y la precariedad de la integración nomía/sociedad de los
momentos de arranque de aquélla, ofrecen un campo relativamente amplio
para el desarrollo de políticas racionalizadoras, que aunque no operen
sobre el núcleo sustancial de los problemas (los fundamentos de la
dinámica perversa) pueden ser capaces de aportar algunas soluciones
parciales. Así, por ejemplo, es posible plantear programas que propongan
aminorar o eliminar la corrupción, elevar la recaudación impositiva
desde una perspectiva progresista, efectivizar iniciativas de políticas
sociales que los cultores del neoliberalismo desdeñan o desestimulan,
mejorar el financiamiento de la educación, etc. No se trata de
soluciones de fondo de cara a la antinomia mpetitividad/inclusión. Pero
tampoco de alternativas desestimables (no lo es ninguna que colabore en
aminorar los efectos socialmente negativos de la globalización
económica).

En cualquier caso, sería una solución más genuina que cualquiera de las
fundadas sobre la precarización política. En primer lugar, porque
supondría ­a pesar de que sólo operaría con recursos parciales­ una
asunción más responsable de la cuestión social. En segundo término,
porque representaría un paso significativo hacia la recuperación de la
política, un avance hacia su desimpotentización, hacia la
desprecarización en este nivel y, por lo tanto, hacia la revaluación
de la democracia. Esto resulta fundamental como anticipo, como
condición para cualquier posibilidad futura de intervención a fondo
sobre los problemas. Y en tercer lugar, porque quizá podría
aportar ­aun desde un escenario periférico­ a la maduración de
condiciones que conduzcan a un entendimiento internacional, que
permita recuperar una mayor capacidad de acción regulativa para los
estados."





Lun, 24 de Sep, 2001 3:43 pm

majumapa@...
Enviar mensaje Enviar mensaje

Documento adjunto:
sep2001.doc
Formato:
application/msword
Reenviar Mensaje #29 de 1738 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

(Se adjunta archivo en formato word 97 de 97,5 kb) ... C R I T I C A P O L I T I C A ... Organo de la Escuela Ideológica de Filosofía, Historia y...
marcelo martinez
majumapa@...
Enviar mensaje
24 de Sep, 2001
3:44 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda