Entrar
¿Usuario nuevo? Regístrate
culturas-indigenas · pueblos indigenas
? ¿Ya estás suscrito? Entrar en Yahoo!

Consejos de Yahoo! Grupos

¿Sabías que...?
Puedes determinar el orden de los mensajes. Pulsa el enlace en la columna correspondiente a la fecha. Tus preferencias serán guardadas y no tendrás que introducirlas de nuevo.

Mensajes

  Mensajes Ayuda
Avanzado
Viaje a Queros   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #18 de 32 |
Experiencia Comunidad de Queros

Cusco, 7 de la mañana. Me levanto con mucha ilusión con destino a la
estación de autobuses para partir a Pilcopata, las puertas de la selva
peruana. Este pueblo no queda tan lejos de Cusco pero las 9 horas de viaje
se deben a la dificultad del camino que baja serpenteante en todo momento.
La incomodidad y dureza del viaje en el bus se ve compensada con la
grandiosidad del paisaje. Cruzando el bosque nublado en el último tramo
del trayecto donde rápidamente entendí el origen del nombre debido a la
espesa niebla que siempre se encuentran es este espectacular y virgen
valle. Se respira un ambiente místico y de pura naturaleza donde el hombre
se ha visto privado de su afán de urbanización.
Finalmente después de cruzar por distintas aldeas llegamos a Pilcopata,
donde solo bajar del bus se respira un ambiente muy húmedo pese a ser ya
las 7 de la tarde. Ahí me encuentro con Walter, el chico que me había
facilitado el contacto con la comunidad de Queros. Me lleva a un hostal de
madera muy bonito para que deje mis cosas y descanse un poco.
Después de una fría ducha muy refrescante salgo del hostal a buscar a
Walter para ir a cenar algo. De camino noto que no hay muchos turistas y
noto que la gente se fija en mi, pero siempre en un ambiente agradable y
sin la, a veces habitual, sensación de ser ajeno al lugar.
Vamos a cenar a un restaurante del pueblo donde nos comemos un típico menú
peruano con sopa y un estofado de carne con papas. Muy rico todo, en Perú
se come muy bien y no hace falta recurrir a ningún restaurante cara para
comprobarlo. Mientras cenamos me empieza a explicar un poco la historia de
la comunidad y su relación con el pueblo de Pilcopata. Mas tarde damos una
vuelta por el pueblo donde parece que toda la gente se encuentra en la
calle, a un ritmo tranquilo pero con movimiento constante. Vamos al
mercado, compramos unas frutas para el camino del día siguiente y pronto a
la cama que el viaje ha sido agotador.
Al día siguiente nos juntamos bien temprano para hacer el camino de unas 3
horas hacia la comunidad. Después de desayunar en el mercado, donde me
resulta imposible acabar con mi plato, nos dirigimos Walter, su hermano y
yo camino a Queros. Hace mucho calor aunque el sol aún no esta muy alto
pero el camino es suave y llevamos un ritmo muy tranquilo para poder
observar el nuevo y espectacular entorno para mí.
Durante el trayecto voy conociendo la diferente flora donde destacan los
plataneros, lechos, la planta de la yuca y el choclo y flores bien
llamativas. También logramos avistar a ciertas aves a la distancia. No
puede resistir la tentación de no parar de hacer fotos a todo lo que veo,
supongo que al fin lo que quiere mi conciencia es intentar recordar esta
vivencia con el máximo posible de detalles.
A medio camino nos encontramos a Chuco, un niño de la comunidad que nos
acompaña hasta la aldea. Cuando llegamos al río hacemos una parada para
refrescarnos con un baño y nos comemos una rica piña, después de un rato
de descanso cruzamos el río para proseguir hacia la comunidad.
Finalmente llegamos después de cruzar los cultivos a la aldea que esta
formada principalmente por dos zonas con unas casitas de madera muy
acogedoras con el tejado hecho de paja y barro. La mayoría están formadas
por dos habitaciones, la cocina comedor, con el fuego en un rincón y la
mesa en el centro y el dormitorio. Todo es muy sencillo, pero uno se da
cuenta de la inmensidad de cosas innecesarias con las que vive en las
ciudades. Este lleno de gallinas y polluelos revoloteando por los
alrededores, también vive Carlos en la aldea, un loro que no puede volar y
ellos lo alimentan.
No hay mucha gente en la comunidad ya que es sábado y los niños están en
Pilcopata y los mayores también han ido a vender los productos al pueblo.
Después de dejar las cosas y saludar a la gente vamos directos al río para
remojarnos un poco, el río Queros pasa por al lado de la comunidad y como
esta recién empezando la época de lluvias no baja muy fuerte aún.
Alrededor de las 12 el calor es muy fuerte ya y resulta difícil moverse
sin sudar. Después de comer nos estiramos un rato hasta que el sol afloje
un poco.
Por la tarde salimos a dar una vuelta para conocer los distintos cultivos
que tienen, principalmente se cultiva choclo y yuca en la zona, los
principales alimentos de la aldea junto con lo que se caza cada día. En
nuestro recorrido conseguimos ver un gallinazo, ave de la familia del
cóndor, con su majestuoso vuelo.
Cuando el sol empieza a cae volvemos para cenar carne y yuca preparada en
tupa, una trozo de caña que se pone directamente al fuego y cocina al
vapor. La verdad es que se nota la diferencia y le da toque sabroso, este
es el método que utilizaban antiguamente cuando no tenían ollas, y que aún
perdura en la actualidad.
Después de cenar pasamos un rato mascando coca y fumando tabaco con otros
hombres de la comunidad. Uno de ellos ha avistado un caimán en una laguna
cercana y vamos a verlo, salimos cada uno con una linterna y esta lleno de
insectos el camino. También empezamos a cazar unas ranitas que dicen que
se comen, en un rato conseguimos unas 10 ranitas. Estas son muy bonitas
con unos colores grises y amarillos. Este será nuestro desayuno de mañana.

El día siguiente nos despertamos con el sol en una tranquilidad muy
reconfortante, nos damos una ducha y vamos a desayunar, una mujer de la
comunidad ya nos tiene la comida lista, un poco de carne con yuca y las
ranitas de la noche anterior. Después de comer abundantemente vamos a
realizar una excursión por los alrededores, el camino cada vez se vuelve
más estrecho y la vegetación te envuelve. Supongo que debe ser muy
complicado mantener el camino limpio de plantas ya que la vegetación es
muy tupida y de seguida avanza. No pierdo ninguna oportunidad de sacar
fotos. Visitamos la tumba del curandero de la aldea que murió hace 4 años.
Me explican un poco su vida, este siempre iba acompañado por un puma y es
por este motivo que la tumba esta decorada con la figura de un puma en su
cabeza. Por el camino de vuelta encontramos unos gusanos que me dicen que
se comen también, esto si que me resulta bien extraño par mí, pero igual
tengo ganas de probarlos. Después nos dirigimos a los cultivos de las
plantas sagradas que utilizan para curar distintas enfermedades, la verdad
es que con esta gran variedad de especies y un buen conocimiento de ellas
se puede obtener casi cualquier remedio. Aquí la gente sabe aprovechar lo
que la naturaleza les da para vivir y sin necesidad de maltratarla.
De vuelta a la aldea, hay taller de artesanía donde me enseñan como
Construían las flechas antiguamente, a base de piedras para pulir, una
caña y una madera resistente y dura para la punta. Es un trabajo que
requiere paciencia, se debe ir trabajando la madera hasta reducirla a una
forma cilíndrica que encaje dentro de la caña y después se debe afilar la
punta. Realmente obtienen unas buenas flechas. Me enseñan a tirar en arco
y al poco rato se me empieza a dar mejor y acabamos jugando un rato a
hacer puntería.
Por la tarde hay otro taller, esta vez lo dan las mujeres, que me enseñan
como hacen unas cestitas y unas bolsitas de un hilo sacado de las fibras
de un árbol. Realmente es muy trabajoso hacer una bolsa de estas y me
explican que no es muy rentable venderlas porque la gente no sabe el
trabajo que conlleva. Se pueden demorar una semana para hacer una bolsa de
unos 20 cm.

Hoy en la comunidad ya hay más gente, los niños son encantadores y
divertidos. No paran de jugar conmigo, supongo que para ellos es algo muy
especial que llegue alguien de afuera a la comunidad. Después nos vamos
todos juntos al río a jugar un rato.
Empieza a ponerse el sol, cosa que indica que pronto cenaremos. Los
gusanos están muy ricos, una grata sorpresa, al verdad. Después de un rato
hablando, un hombre canta unas canciones en wachipaeri. El día ha sido
completo y estamos cansados así que nos vamos pronto a dormir.
El día siguiente hay que regresar para Pilcopata y emprender el viaje
hacia Cusco, por mucho que me desagrade la idea. Nos despertamos con el
ruido de una lluvia intensa que me deprime en un primer momento. Luego lo
acepto ya que no queda otra, vamos la escuela y me explican un poco el
origen y las distintas tribus que habitaban la zona.
Vamos un rato a la casa de unos aldeanos para esperar que pare un poco la
lluvia, cosa que me parece bastante improbable viendo como llueve y ya
empiezo a pensar lo mojado que llegaré en el camino de regreso. Para mi
sorpresa en unas horas para de llover y sale el sol un muy poco tiempo.
Finalmente comemos algo con la tristeza de que ya se acaban la experiencia
en la comunidad.

La verdad me gustaría poder quedarme a vivir una temporada en la comunidad
para así realmente conocer a su gente y su modo de vida. Pero para ahora
me es imposible, así que algún día volveré a Queros si me reciben para
quedarme una temporada más larga.

Despedirme dando las gracias a Walter, Freddy y a toda la comunidad por
haberme recibido y por haberme dado la oportunidad de conocer su gente, su
cultura y su agradable comunidad.

Oscar
http://www.queros.net/cusco-manu/parque-nacional-reserva-biosfera-manu/informaci\
on.htm





Do, 16 de Dic, 2007 4:56 pm

comunidad@...
Enviar mensaje Enviar mensaje

Reenviar Mensaje #18 de 32 |
Desplegar mensajes Autor Ordenar por fecha

Experiencia Comunidad de Queros Cusco, 7 de la mañana. Me levanto con mucha ilusión con destino a la estación de autobuses para partir a Pilcopata, las...
Comunidad Nativa de Q...
comunidad@...
Enviar mensaje
16 de Dic, 2007
4:56 pm
Avanzado

Copyright © 2009 Yahoo! Todos los derechos reservados.
Política de Privacidad Actualizada - Condiciones del servicio - Directrices - Ayuda