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Europa Press, 06/10/04
Todavía
es pronto para saber si la anunciada reforma del divorcio ha generado
una paralización de los nuevos procesos de separación entre matrimonios
españoles en crisis, pero los abogados de familia sí han detectado que
se está generando cierta confusión entre parejas que quieren acabar su
relación por una falta de información clara sobre el proyecto del
Gobierno.
Así
lo explicó ayer el presidente de la Asociación de Abogados de Familia,
Luis Zarraluqui. “Es pronto para saber si las parejas prefieren esperar
a que se apruebe la reforma, pero sí que estamos recibiendo muchas
consultas de matrimonios que tienen información errónea, e incluso se
habla de que podrán divorciarse antes de que finalice el año”.
A
su juicio, los plazos de la tramitación parlamentaria le hacen pensar
en que la nueva reforma pueda estar en vigor quizá antes del próximo
verano. También apuntó que cuando hay procesos de común acuerdo que ya
se tramitan con celeridad, en función de la comunidad autónoma.
REUNIÓN
CON JUSTICIA Zarraluqui
ha elaborado un informe al texto que le remitió, por un lado el
Ministerio de Justicia, y por el otro el Consejo General de
la Abogacía , y el pasado viernes, 1 de
octubre, se reunió con el secretario de Estado de Justicia, la
directora general de Registros y Notariado y dos catedráticos que
colaboran en la reforma para intercambiar puntos de vista.
Este
experto en asuntos de familia valora “positivamente” la reforma, aunque
la considera insuficiente. Entre sus recomendaciones, recoge la
flexibilización de la atribución de la vivienda familiar (que la
reforma no modifica y que en la actualidad se concede automáticamente
al progenitor que consigue la custodia).
“INJUSTICIAS
FLAGRANTES” “Hay
una legislación rígida que produce injusticias flagrantes y por ello
pensamos que se deben rectificar los criterios para su uso”, dijo a
Europa Press. En este sentido, señaló que no siempre el cónyuge que se
queda con los hijos debería quedarse con la vivienda familiar, sino que
es mejor estudiar cada caso.
En
ocasiones, por ejemplo, la vivienda es de nueva adquisición y comporta
una hipoteca excesivamente alta para el ex cónyuge custodio.
Otras
veces, el ex cónyuge custodio cuentan con más viviendas en propiedad, y
sin embargo se le niega al otro la posibilidad de disfrutar de la casa.
A
su juicio, ello eliminaría muchos problemas generados en las decisiones
sobre la custodia y evitaría que algunos cónyuges quisieran quedarse
con los menores “porque traen la casa debajo del brazo”, a pesar de
saber que estarían mejor con el otro progenitor.
Respecto
a la custodia compartida, Zarraluqui considera que es positivo que
exista como posibilidad, aunque prefirió llamarla “custodia alterna”, y
señaló que no tiene por qué comportar periodos excesivamente cortos de
tiempo si no que se fijarán en cada caso.
Otro
aspecto a cambiar, en su opinión, es la pensión compensatoria y el
hecho de que sea heredada por los herederos del cónyuge obligado a
pagarla. También ve posibilidades de mejora en la pensión alimenticia
de los hijos mayores de edad que, en ocasiones, rompen todos los
vínculos con el progenitor, que no puede saber si han empezado a
trabajar y siguen disfrutando de la pensión. Finalmente, valoró
positivamente el mantenimiento de la figura de la separación para
aquellos que prefieran acudir a ella.
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